Looking for paradise - Intro y 1 cap

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Looking for paradise - Intro y 1 cap

Mensaje  Lord-IERO el Mar Ene 03, 2012 8:27 pm

-Titulo: Looking for paradise.
-Autor: Lord-Iero. (I and Myself)
-Parejas: Frerard (Por ahora)
-Clasificacion:PG-13
-Genero: Comedia, Romance, aventura.


Looking for paradise.

Introducción:

Estoy en la cumbre, el mundo es mío, bajo de mi Audi TT gris metálico y todas las miradas se dirigen a mí, su respeto, su admiración. Camino con la frente en alto y con una gran sonrisa en mi rostro, mis lentes oscuros combinados a la perfección con mi traje y calzado negro, una camisa blanca, una chalina gris completa mi perfecto vestuario, estoy vestido por los mejores diseñadores del mundo, soy rico, afortunado…

-Buenos días Señor Way - dice el botones que está parado en la puerta del lujoso hotel en donde me hospedo.

Soy un hombre exitoso. Tengo todo lo que quiero, el mundo está a mis pies, todo el lujo, el confort, lo que quiera, solo debía pedirlo… camino con la frente en alto, no tengo miedo, estoy satisfecho conmigo mismo. Ese sentimiento llamado felicidad se aloja en mi pecho.

Desciendo del ascensor… camino hacia mi habitación, el pasillo es largo, mi vista comienza a nublarse, escucho un ruido a lo lejos… se acerca, ese sonido cada vez mas cerca. La felicidad se desvanece y lentamente todo se vuelve oscuro.

Todo era perfecto hasta que ese maldito ruido comenzó a taladrar mi cabeza...

Estúpido reloj, ¡te detesto!

Maldición, de vuelta a mi triste realidad, y aquí es donde me presento a ustedes. Yo Gerard Way no tengo un Audi, un costoso traje, no vivo en un lujoso hotel. Soy un pobre bibliotecario de la universidad de arqueología de New Jersey, tengo 28 años y vivo solo con mi soledad, y en verdad hacemos un gran equipo, he aprendido a convivir con ella desde que tengo uso de razón, soy solitario aunque tengo pocos amigos, pero verdaderos, eso es lo que cuenta.

Vivo en un departamento que se cae a pedazos, gran parte de mi salario está destinado a pagar una gran deuda que tengo.

Me refriego mis ojos y me veo en medio de mi habitación, con la pintura desgastada de las paredes, el ruido del tren pasando cerca, las sabanas y acolchado de mi cama gastado y maltratado, con alguna que otra mancha de café, la cucaracha mas chica en mi departamento te invita a cenar.

Bueno, hay que ver el lado positivo, al menos tendría una cita.

Casi sin ganas me levanto de la cama, debo ir a mi estúpido trabajo, pero antes tengo que bañarme y la misma odisea de todos los malditos días. Como el agua caliente de mi ducha no funciona debo calentar agua en cuatro ollas y llenar la bañera, trato de bañarme lo más rápido, ya que el día esta helado y por supuesto la calefacción no funciona. Temblando y chocando mis dientes me seco con la toalla lo más rápido que puedo, me pongo una remera negra, al igual que mi buzo canguro con cierre y capucha, mis jeans azul oscuro, la campera de la misma tela y color y mis zapatillas negras. No tengo tiempo de desayunar, así que salgo casi corriendo a la calle.

El día estaba nublado y había bastante viento, me puse la capucha debido a que mi cabellera seguía húmeda, claro como era pobre y patético, no tenía secador de pelo. Camine por las calles mirando el piso y maldiciendo mi odiosa existencia, estaba aburrido, necesitaba emoción, necesita un cambio, quería dejar de ser este perdedor, pero por otro lado tenia miedos, dudas… me sentía inseguro, eso era lo que me evitaba el cambio, pero desde ese día ya no volvería a ser el mismo Gerard Way.

-ybvhgk hihkjsd huhiouwq.

¿¿Qué??

Una gitana se me acerco, pero en realidad no le había entendido ni una palabra de lo que me dijo. Esta aparentaba mediana edad, vestía con colores chillones, los cuales ninguno combinaba con ninguno, usaba pulseras y collares en exceso, mientras que su pelo delataba algún que otro cabello blanco perdidos en su pelaje caoba, atado por un pañuelo de colores llamativos al igual que su vestimenta.

-¿Qué? – le dije acercándome a ella.

-Oye Muchacho, quieres que te diga el futuro.

-No, Gracias. – dije tratando de ser lo más cortes posible y volver a mi caminata.

Seguro, mi futuro, solo quiere dinero, me dirá cosas lindas como le dice a todos para levantarle el ánimo… me encantaría escuchar cosas lindas e ilusionarme que mi mala suerte pronto cambiara, pero no tengo dinero.

-Tranquilo no te pediré dinero, sé que no lo tienes, solo que te veo… Triste. – Me dijo y yo completamente sorprendido pare mi caminata en seco, volteé a verla nuevamente, ella me dedicaba una tierna sonrisa. -Solo déjame ver tu mano, es solo un segundo.

Aunque lo dude un segundo tenía razón, era solo un segundo, no tenía nada que perder.

-Mire… Señora. – Dije acercándome.

-Señorita. – Me corrigió.

-Mire Señorita… no tengo dinero.

-Ya lo sé. Déjame ver. – Le extendí mi mano y ella observo con detenimiento, cerró sus ojos unos segundos y luego los abrió abruptamente siguiendo con una enorme sonrisa.

-Muy patético mi existir, ¿no?

-No, ya esta, tu periodo oscuro llego a su fin, estas a punto de toparte con la luz al finalizar el túnel. Pronto conocerás nuevas personas, un nuevo trabajo, ya que el que tienes ahora te aburre mucho, conocerás nuevos horizontes, emprenderás un viaje muy largo, conocerás nuevas culturas, conocerás al amor.

Si claro, como no… que lindo es creer, pero son ilusiones, eso jamás me pasara. Desde que nací no me pasan cosas buenas.

-No, no lo creo. ¿Quién se fijara en mí? ¿Largo viaje? ¿Con que dinero? –Retiro mi mano. –Muchas gracias por su molestia, ahora debo irme a trabajar. Ojala que lo que usted dijo sea haga realidad, pero lo dudo. Buenos Días. – Comente de mal modo.

-Muchacho. –Me toma del brazo impidiéndome avanzar. –Cuando estés feliz con tu multimillonario novio, vendrás a pedirme perdón por tu incredibilidad.

¿Multimillonario? ¿¡NOVIO!? No, esta mujer debe estar confundida… primero un hombre fijándose en mí y segundo ¡Multimillonario!... como si no hubiese mejores partidos… Espera un minuto Gerard, tú no eres gay…tu eres asexual.

Si, si algo le faltaba a mi patética existencia era ser asexual. Si, créanlo, Gerard Way nunca tuvo sexo y ni desea tenerlo. Por si no lo saben, la asexualidad es la falta de orientacion y deseo sexual. Los asexuales son personas que no sienten atracción sexual hacia ninguna otra persona y no sienten deseo por el placer sexual; por lo que no encajan dentro de ninguna orientación sexual definida y no es habitual que suelan enamorarse o tengan pareja. Se sienten a gusto en soledad y aislándose de la gente; sin embargo se muestran socialmente muy activos y cultivan un gran grupo de amigos que sepan comprenderles y apoyarles. Más o menos de eso se trata la asexualidad, bueno, por lo menos eso leí en Wikipedia.

Todo el mundo me mira raro cuando hablo de mi condición, pero a mí no me molesta, ni me crea conflictos internos, simplemente no tengo deseo sexual, es todo… Aunque mi hermano me dice que pienso eso porque todavía no encontré a la persona adecuada, mientras que mi mejor amigo, me dice que eso es para negar una homosexualidad o bisexualidad latente. No lo sé… yo solamente me sentia cómodo con mi condición. Ok, lo admito eso pensaba hasta antes de conocerlo.

Me quede meditando acerca de mi supuesto novio mientras miraba mi mano con detenimiento, ¿eso no puede ser cierto? Me repetía una y otra vez a mi mismo. Al levantar mí mirada la gitana ya no estaba, mire para ambos lados y no había señal de esa extraña mujer, así que seguí con mi camino hacia la universidad. Pero esas frases lograron perturbarme, me sumergí en mis pensamientos. Ok, voy a ser sincero con ustedes… siempre me sumerjo en mis pensamientos, soy una persona un poco torpe y distraída, mucha gente eso lo señalaría como un defecto, pero para mi esa fue mi virtud.

La virtud por la cual pude cambiar mi vida.
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Re: Looking for paradise - Intro y 1 cap

Mensaje  Lord-IERO el Mar Ene 03, 2012 8:28 pm

Capitulo 1: Cofre.

Llegue a mi trabajo en la universidad de arqueología de New Jersey, cruce el gran parque de la universidad el cual dentro de unos minutos estará infestado de alumnos jóvenes y llenos de sueños e ilusiones, tal como lo estaba yo. . Lo primero que hice al llegar a la biblioteca fue servirme un buen café para empezar con mi frustrante día, Ustedes se preguntaran como conseguí este trabajo, es simple, yo estudiaba aquí, tenia un buen pasar económico, un trabajo de medio tiempo con un buen sueldo, una linda casa, en fin, una vida modelo. Pero luego de un hecho que marco mi vida, me sumergí en una profunda depresión, comencé a invadirme lo miedos, la inseguridad, la frustración y lentamente todo comenzó a desmoronarse en frente de mis ojos. Las notas en la universidad comenzaron a bajar, ya que me encontraba sin ánimos de estudiar, pronto llego el pánico, temía salir de mi casa, por ende, mis anuncias tanto en el trabajo como en la universidad se hicieron mas frecuentes, perdí mi trabajo, las cuentas empezaron a llegar, me embargaron, lo perdí todo.
Y lo peor es que era conciente que estaba arruinando mi vida pero mis miedos me paralizaban y no me dejaban actuar y solucionar mis problemas.



El profesor Di Pardo, que a su vez es el director de la universidad me contrato como bibliotecario hasta que pueda salir del pozo, supuestamente seria transitorio hasta que me pudiera estabilizar, pero gracias a mi inseguridad llevo trabajando aquí desde hace 3 años. El me tiene gran aprecio a mí y a mi amigo Ray, éramos sus mejores alumnos, ahora solo lo es Ray ya que yo deje los estudios porque no podía pagarlos. Él ahora ayuda a mi amigo con su tesis y lo esta entrenando para ser el mejor arqueólogo. Es mas están planeando un viaje de estudio a Egipto, si no hubiese sido tan débil y tonto yo también me estaría preparando para ese viaje.

¡¡Como me gustaría ir a Egipto!! Ver las pirámides, estudiar a los faraones, su cultura, su historia, arquitectura…

Me fascinaba la idea de ver las pirámide es que era algo admirable, en ese momento me maldecía porque creía que nunca las visitaría, lo que no sabia era que estaba muy cerca de conocerlas.

-Buen día Gee. – Llego mi amigo despertándome del sueño de algún día poder ir a Egipto.

-Hey, ¡hola Ray!

Ray Toro, mi mejor amigo, él ha estado a mi lado desde nuestra infancia, no me imagino mi vida sin él, siempre me brindo su apoyo hasta donde mi orgullo lo permitía. Obviamente mi amigo al ver en las condiciones en las que vivo, más de una vez me ofreció alojamiento en su casa, pero yo no quería, este es un lio en el que me metí solo y solo lo solucionare.

-Gee, necesito pedirte un favor. –Dijo poniendo una caja más o menos grande sobre el mostrador. Miro alrededor y al ver que estábamos solos continúo. – Junto con el Profesor Di Pardo debemos estudiar lo que hay aquí adentro.

-¿Qué es?

-No lo sé. Solo vi que hay un cofre, pero todavía no lo abrí. Toma ten la llave, pero llévala contigo, por las dudas… el profesor me dijo que era muy importante.

-OK. No te preocupes, lo cuidare bien. – Dije guardando las llaves en el bolsillo de mi campera.

-Trata de no cometer errores… a la noche cuando cierres vendré a buscarlo.

-¿Qué poca fe me tienes?

-Gee, no te olvides que te conozco… y de hace mucho tiempo.

-Eso me dolió, sabes, eres malo.

-Malo no, ¡Realista! – Dijo marchándose.

Y así era él, la honestidad ante todo, aunque muchas veces esa honestidad dañaba mi orgullo. Pero nos conocemos hace tiempo y ya nos hemos aceptado tal cual somos sin hipocresía.

Una vez que mi amigo se fue tome la caja y la abrí, el cofre era más o menos grande, estaba perfectamente cerrado, no se podría abrir sin la llave, ya que la cerradura del mismo era en forma de pentagrama al igual que la punta de la llave, la única manera seria romperlo completamente, era de madera muy dura y oscura, tenía unos gravados pero no los podía descifrar con facilidad. Lo volví a poner en la caja de cartón con la leyenda Frágil en sus costados y la coloque en mi escritorio a un costado. Elegí un libro para leer, si no me aburriría todo el día ahí, ese día decidí leer un libro, el cual hablaba sobre Egipto, como este era un tema que me fascinaba en segundos ya me encontraba completamente sumergido en la lectura sin prestarle atención a mí alrededor.

El tiempo transcurrió rápidamente, ya eran cerca de las 3.00 PM. Como era de costumbre la biblioteca estaba en un silencio sepulcral, había pocos chicos haciendo sus resúmenes y tareas, mientras que yo estaba muy metido en mi libro hasta que una voz me distrajo de tan profunda narración.

-Hola. Disculpa.

Levante mi rostro del libro y me encontré con una bellísima mujer de cabellera oscura, ojos penetrantes, tenía un piloto negro al igual que sus botas, una polera blanca y Jean claros.

-Sí, dime que deseas…

-Si… yo eh…. – Se quedo mirándome fijamente unos minutos. –Discúlpame es que tienes unos hermosísimos ojos… - Dijo volviendo en sí.

-¿Qué? – Dije con el ceño fruncido, no sabía el porqué pero ese comentario no me gusto para nada. –Dime, que necesitas. -dije cerrando el libro y poniéndome de pie.

-Oh, lo lamento, es que creí…

-No importa, dime ¿en qué puedo ayudarte?

-Es que… estoy buscando un libro de mitología griega.

-¿Cuál? Hay muchos…

-Es que no lo recuerdo… a ver ¿Cuáles tiene?

-Sígame… - Le dije sin muchas ganas, ese día no estaba de ánimo.

-Oh, me olvide la credencial de la biblioteca en el auto, me esperas un segundo, mientras me puedes traer alguno para ver cual me podría servir.

-Si claro… - Conteste falsamente, ella lo noto y un poco confundida comenzó a dirigirse a la salida lentamente.

Me dirigí a la sección de mitología.

Si claro como no tonta engreída… yo Gerard Way soy tu mula y te buscare tu estúpido libro que por tu sola no sabes recordar el nombre…

La iba maldiciendo mientras tomaba algunos libros que podrían servirle, pero este trabajo lo tendría que estar haciendo ella, aunque mi trabajo es ayudar a los alumnos a encontrar sus malditos libros.

Tarde unos cuantos minutos pero al no ver el rastro de esa extraña muchacha me dirigí a mi puesto con algunos libros en la mano. Mire para todos lados y no había señales de ella. Mire hacia mi escritorio y los libros que tenia entre mis manos cayeron al darme cuenta…

¡¡Maldita!! ¡Se robo el cofre! Oh, no, no, no, no… Ray va a matarme ¿Qué hago? ¿Qué hago? Bueno por lo menos yo tengo la llave.

Lleve las manos al bolsillo de mi campera y seguía ahí, eso me alivio un poco, corrí hacia el parque pero ya no había rastros de ella…

Probablemente vuelva por ellas, estaré atento y tratare de recuperarlo.

Aunque posiblemente no necesite la llave y lo abra de otra manera… no lo se por las dudas debo estar atento.



****

Ya era hora de cerrar y Ray estaba a punto de llegar… tome un libro, pero no pude leer nada, solo miraba las palabras mientras me perdía en mi meditación…

¿¿Qué demonios le diré?? ¡¡Me matara!! ¿¿Puedo ser tan idiota de ser robado de una manera tan fácil y tonta??

-Hola Gerard.

¡Tengo que estar más atento!

-Gee…

No puedo estar todo el tiempo en las nubes, en mi mundo imaginario…

-¿Gerard?

Debo prestar más atención al exterior, ver lo que ocurre a mí alrededor…

-¡Gerard!

Porque después… ¡¡me pasan estas cosas!!

-¡¡GERARD!!

-¡Woh! ¡¡Ray me asustaste!!

-Gerard. Llevo cinco minutos aquí parado llamándote, ¿no me has escuchado?

-No, disculpa. – Dije apoyando el libro en la mesa.

-¿Tan interesante es ese libro? Digo como no prestas atención a tu amigo.

-No, es que…

-¿Qué ocurre?

-Lo que ocurre es…

-Te robaron el cofre ¿verdad?

Asentí con mi cabeza y el suspiro.

-¿Cómo lo sabías?

-El Profesor Di Pardo me lo advirtió… él sabe que hay dentro del cofre, pero no me lo ha dicho… me dijo que dos grandes ladrones están tras del cofre para venderlo en el mercado negro…

-¿Por qué no me lo dijiste?

-Porque creí que exageraba y si te lo decía te ibas a poner más nervioso… ¿quien fue, él o ella?

-Ella…

-¡Alicia!

-¿Alicia?

-Si, Alicia Simmons y Frank Iero, ellos son…

-¿Los conoces?

-No, el profesor me hablo de ello… son muy conocidos, pero nunca lograron atraparlos, son muy inteligentes y astutos, roban museos, casas de empeño, son estafadores profesionales y muy poderosos ya que poseen gran poder adquisitivo… No te sientas mal, a mucha gente han robado con su encanto y ágiles manos.

-Igual me siento un idiota…

-No te preocupes… lo recuperaremos.

-¿Cómo?

-Déjalo en mis manos… en cuanto averigüe algo de ellos te aviso.

-¡Gracias!

-¿Por qué?

-Por no matarme y enojarte por arruinar todo…

-No hay problema… el culpable soy yo al no avisarte, sabiendo que ellos son más rápidos que tu…

-Ouch… no sé por qué, pero ese comentario me sonó ofensivo…

-No lo tomes personal, ellos son ladrones y están atentos a cualquier descuido… y tu eres muy descuidado…

-Si estas tratando de arreglarlo… lo estas empeorando.

-Sí, tienes razón, mejor ve a tu casa a ver La vengadora…

¡¡La vengadora!! Es verdad se me hace tarde para verla… debo cerrar rápido e ir corriendo a casa.

-Narra Frank-

Mi nombre es Frank Iero y todavia recuerdo esa noche. Estaba sentado en mi restauran favorito, bebiendo mi vino favorito. Mientras la esperaba, Alicia Simmons, la conozco desde que éramos pequeños, ella junto con Matt Cortez nos conocemos desde aquella apoca, la cual deseo olvidar, les prohibí que hablaran de ello, puesto que quiero olvidar esa parte del pasado, borrarla de mi memoria. Pero aun así sigo con ellos, Matt también se dedica a robar reliquias, pero lo hace solo, para mí eso a veces es arriesgado, pero bueno, él lo prefiere así.

-Hola Frank… - Me saludo sentándose en la silla frente a mí.

-¡Alicia! ¿Cómo te ha ido? ¿Vino?

-Si, por favor. – le hice una seña al mozo para que pronto traiga una nueva copa y servirle el vino. -Perfecto, lo tengo en el auto… pero…

-¿Qué?

-Falta la llave… la tiene él encima, pero deberás ir tú a buscarlas…

-¿Por qué? – Inquirí arqueando una ceja.

-Trate de seducirlo para manosearlo un poco y sacársela… pero creo que es gay, no me dejo acercarme ni un milímetro de él.

-O es Gay o mi querida Alicia está perdiendo su encanto… - Dije con una sonrisa en mi rostro.

-¡Idiota! Aquí tengo su dirección… Investígalo y trata de quitársela. Necesitamos esa llave para saber que hay allí dentro sin tener que romper el cofre…

-¡Claro! Y si es algo de gran valor pediremos una recompensa mayor…

-Me encanta que estemos sintonizados en el mimo radio…

-¡Yo también socia! Mañana mismo le robare la llave…

-Narra Gerard-

Llegue a casa y lo primero que hice fue ponerme mi pijama, tome un pote de helado y me senté en mi sillón a ver… “la vengadora” o su titulo en ingles “Retun to Eden”

¿De qué se trata la novela? Simple…

Stephanie Harper es una mujer rica, con dos hijos y casada con un famoso jugador de tenis siete años más joven que ella. Todo parece ir bien hasta que, en un viaje por la selva, descubre que su marido, Greg, y su mejor amiga, Jilly, son amantes. Los amantes idean un plan para hacer desaparecer a Stephanie y quedarse con la hacienda Edén. Para ello Greg lleva hasta un río a su mujer (con un pretexto que ahora mismo no recuerdo) y la lanza al agua llena de cocodrilos mientras éste huye dando por terminado el tema de su mujer. En realidad, Stephanie sobrevivió, pero perdió la memoria y su cara quedó desfigurada por el ataque de los cocodrilos. Con la ayuda de un cirujano que le reconstruye la cara y tras un doloroso tratamiento conseguirá un nuevo y bello rostro y el amor en sus brazos. Pero los recuerdos vuelven, y Stephanie (ahora Tara Welles) no puede hacer nada para parar las ansias de venganza hacia todos aquellos que intentaron destruirla, y vuelve a Edén, hecha una supermodelo, para vengarse.

Estaba muy entretenido viendo la tele cuando mi celular comenzó a sonar haciéndome saltar del susto…

-¡Hola! –Conteste de mal modo.

-¿Así le hablas a tu hermanito?

-¡Mikey! Estoy viendo la vengadora y me asuste cuando empezó a sonar el celular.

-Disculpa si estas ocupado… llamo en otro momento. – Dijo en tono de reproche.

-¡No Mikey! Somos hermano ¿no? Dime que necesitas…

-Quería que mañana desayunemos juntos…

-¿Desayunar juntos? ¿Qué paso?

-¡Nada! Solo quiero desayunar con mi hermano…

-Mikey algo sucedió…

-No, bueno… si quiero contarte algo…

-Bueno, mañana nos vemos en el Starbucks que esta a dos cuadras de mi casa ¿de acuerdo?

-Perfecto…

-¿Es algo malo? ¿Tu Estas bien?

-Mejor que nunca…

-Narra Frank-

No podía creer lo que veía…

¿¿Cómo un chico tan hermoso vive de esta manera? Lamento lo que debo hacerte… pero necesito esa llave.

Y era verdad me sentía mal por tener que robarle, es que me causaba… ¿ternura?

Verlo ahí, solito, comiendo helado mientras veía la vengadora… una sonrisa se dibujo en mi rostro, se veía tan tierno… su celular comenzó a sonar y nos asusto a ambos dado que estaba muy atento a sus movimientos, en ese momento no entendía el porque me gustaba observarlo, cada movimiento, cada gesto… me hipnotizo.

¿¿Qué estoy haciendo?? No, no, no, no… ¡no me puede gustar! Frank, la llave…

Concéntrate en tu trabajo y no te distraigas…

Ahí volví a la realidad. Estaba en la escalera de emergencia, situada a un costado del edificio. Hacia un rato que llegue al departamento, hable con el encargado y le pregunte por Gerard Way, le dije que “Gee” se había olvidado de darme el número de piso y departamento, el río y dijo:

- Tan típico de Gerard, siempre anda en las nubes…

Ese comentario me extraño, pero cuando lo vi, entendí a lo que se refería, se trataba de un chico muy retraído en su mundo y sin prestar demasiada atención al exterior. Este comportamiento es muy normal en personas muy inteligentes, donde crean un ambiente en su superdotada mente que… ¿Qué? ¿Por qué me miran así? Bueno… ¡está bien! voy a ser sincero, me pareció un poco torpe y distraído.

Y ahí estaba en la escalera de emergencia en el piso 10, espiando dentro de su departamento, tratando de aprender más de mi víctima, chequée la ventana y estaba cerrada con seguro, así que descarte la opción de entrar cuando se durmiera…

*ideando otro plan*

-Bueno, mañana nos vemos en el Starbucks que esta a dos cuadras de mi casa ¿de acuerdo? – Escuche que decía…

¿Starbucks? ¡Esa es buena!

Baje nuevamente hasta la calle, tomándome con cuidado del apoyamano ya que la escalera de acero se tambaleaba demasiado para mi gusto. Los últimos escalones los salte y salí de ese callejón.

-Disculpe señora. – Dije a una anciana que estaba entrando al edificio de Gerard. –Me tengo que encontrar con mi novia en Starbucks y me perdí, ¿Sabe si hay uno por aquí cerca?

-Si Joven. – Me respondió con una sonrisa. – Doble aquí en la esquina y son dos cuadras sobre Main.

-¡Muchas Gracias! – Dije volviendo hasta mi auto.


Y me marche con prisa de ese lugar, pero no sin antes echar un último vistazo al piso 10.
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