~ My Best Friend's Wedding ~ Capitulo 2, 3 y 4

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~ My Best Friend's Wedding ~ Capitulo 2, 3 y 4

Mensaje  Lord-IERO el Lun Ene 02, 2012 2:11 pm

- Titulo: My Best Friend's Wedding.
- Autor: Lord - IERO (Yo y mi otro yo)
- Parejas: Frank / Gerard (Por ahora, después lo edito)
- Clasificación: NC - 13
- Géneros: Romance, con un toque de comedia....

Al comenzar a leer diran: "que tiene esto de comedia? esta chica esta loca" jjajajaja si puede ser que este loca! ah! eso si... no tiene nada que ver con la pelicula de Julia Roberts... la cual nunca vi, y solo se que Julia Roberts esta enamorada del mejor amigo que se casara con Cameron Diaz... pero nada mas Razz Aqui se las dejo y espero que les guste!! por mis otros fics en esta semana estare actualizando todos ellos...

My Best Friend's Wedding.


Introducción:


“Te invitamos a que compartas con nosotros la alegría de nuestra unión”



Es increíble como esta simple frase puede cambiar tu vida por completo y hacer que pases de la alegría a la agonía mas intensa, un día crees tener el mundo en tus manos, que has alcanzado todo lo que siempre has soñado, que eres amado por esa persona tan especial, pero luego recibes este golpe noqueándote y dejándote tirado en el piso llorando como niño pequeño mientras maldices tu vida.

Claro yo no estaba exento a que este tipo de cosas me pasen, pero aun así, cuando ocurren maldices hasta tus ancestros, muchos dicen que este tipo de circunstancias uno no debería plantarse ¿Por que a mi? Sino debería plantearse ¿Por qué no a mi? Y hacer catarsis, para tomar lo bueno de la situación, desechar lo malo y evolucionar… ¿¡pero que carajo!? No me vengan con esas filosofías baratas… cuando te pasan estas cosas es el momento en el cual te sientes completamente muerto, pero aun así, mas vivos, tienes sentimientos, frustraciones y no todo en la vida son arco iris y mariposas, la depresión es una etapa en la cual el individuo debe pasarla si o si, porque si no cuando llegue la felicidad como seria capaz de reconocerla, si todo siempre ha sido bueno y toda tu vida fue un completo balance ¿Cómo sabes que has llegado a la plenitud? Para saber eso primero debes pasar por tu periodo oscuro, debes arder, para luego renacer de la cenizas y levantar un vuelo majestuoso tal como el ave fénix, pero me estoy desviando mucho del tema y planteando una filosofía un poco aburrida y confusa. Lejos de mi esta el querer aburrirlos, por eso les paso a explicar el porque de mi pensamiento… Todo se remonta a aquella semana posterior a la cual recibí su invitación de bodas.


*-*-*



Desde que recibí la invitación a tu boda, no he podido sacármela de la cabeza, como si estuviese grabada con fuego en mí.

Desde ese instante mi vida se apago, el hueco en mi alma cada vez era mas grande y profundo, solo quería llorar, es mas, no paraba de hacerlo, muchas veces me desperté en el medio de la madrugada llorando y sollozando su nombre, me sentía ridículo, él con ella durmiendo en la misma cama, mientras que yo me encontraba llorando, en la soledad de la fría noche, sin nadie que me cobije o me consuele.

Esa mañana no fue la excepción, me levante muy temprano ya que no podía conciliar el sueño, sintiendo ese dolor en el pecho que no me dejaba respirar. Prepare tranquilo mi desayuno, pero antes de sentarme fui en busca del periódico a la puerta.

¿Cómo puedes hacerme esto?

Eso era lo que repetía una y otra vez desde la llegada de la fatídica noticia.

Luego de todo lo vivido, todas las promesas, creí que me amabas y que éramos el uno para el otro, pero esta maldita invitación solo me demuestra tu cobardía, tu miedo al que dirán, a la opinión de tu padre, al no perder la herencia familiar, poniendo tu bienestar patrimonial por encima de nuestro amor.

De cualquier modo, las cosas son así…

Te marchas con ella y yo me quedo solo…

Al fin y al cabo conmigo solo juegas…

Mientras intentaba desayunar, porque en realidad, desde que recibí la noticia de su casamiento no tenía ni ánimo para alimentarme, lo único que hacia era lamentarme y compadecerme de mi mismo.

Sentado en la mesa de la cocina pasaba las hojas del periódico una a una, hasta que mi vista se clavo en ese aviso y mi mente comenzó a batallar nuevamente.

Ya te he demostrado cuanto te amo, aun así, la prefieres a ella…

Ya no me siento bien, me canse de jugar al santo…

Vivo tu mentira como si fuese mía…

No soy tonto, con ella intimas, pero conmigo sueñas…

Las lágrimas caían sin cesar destiñendo el periódico que tenia en mis manos, pero no lograba comprender que era lo que salio mal.

Él juraba amarme, todo iba bien ¿Por qué? Solo quería entender eso…

¿Por qué me haces esto?

No solo tenía que soportar que su flamante futura esposa me llamará maricon, sino que también debía ser parte de su mentira, yo sabia con exactitud que no la amaba, que no lo hacia feliz, que solo era una aprovechadora que vio en la fortuna familiar su salvación económica, y aun así, me pide que sea el maldito padrino ¿Cómo se le ocurre? No sabe que me estas matando lentamente…

No te daré el gusto de verme arrodillado frente a ti, pidiéndote piedad, suplicándote amor.

Es patético mi plan, pero estoy desesperado…

No puedo pasar todos estos días a tu lado, solo, tragándome este amor mientras tú junto a tu prometida montan una ficción de pareja feliz y perfecta.

Quizás estos celos te ayuden a reaccionar y pelees por lo nuestro…

Aunque no lo creo, tu padre fue muy claro, tú como siempre, respetando sus órdenes.

Lo lamento pero he decidido decir basta.

Todavía miraba el aviso del periódico detenidamente, me parecía una situación estupida, pero la llevaría a cabo. Mi orgullo me lo pedía a grito, no quería que él me viera triste, solo y patético.

Ya se acercaba la gran boda, y pasaríamos todos juntos unos días en el campo de su padre, sus familiares y amigos íntimos haríamos todas esas estupideces previas a una boda. Todos irían con sus flamantes parejas, menos yo, que desde que él decidió su fortuna familiar, por encima de nuestro amor, no he encontrado la manera de salir de esta profunda depresión.

Al imaginarme la escena de todos mis amigos con sus respectivas parejas jugando una competencia para ver quien podría ser más cursi, mis dedos marcaron el número telefónico casi inconcientemente.

En el segundo tono volví a la realidad y mi mano se aferro fuertemente al teléfono, mi corazón comenzaba a latir con gran ímpetu, amenazando con salir de mi caja torácica en cualquier momento…

Frank ¿Qué haces? Este plan es estupido…

¡Cuelga de una maldita vez!

-Hola… - Me contestaron del otro lado de la línea cuando ya estaba a punto de cortar.

-Ehm, Ho… hola. – Mi fuerte nerviosismo se hizo presente. –Mi nombre es Frank Iero y hablo por el aviso…

-Mmm, Frank, dime… ¿Cuál es la ocasión?

-Necesito que se haga pasar por mi novio desde el viernes por la mañana al lunes a media noche.

-Mmm ¿Este viernes?

-El próximo.

-Perfecto, lo tengo libre… Bueno dejame decirte que mis honorarios por ese fin de semana será de cien mil dólares, sin sexo, si eso es lo que quieres la tarifa aumenta a quinientos mil…

-¿Quinientos mil por un revolcón? ¿Quién eres? ¡Brad Pitt!

-Jajaja, Si… y tú eres cómico… - Dijo en tono de burla. -Pero dime ¿El servicio es con o sin sexo?

-Sin… el mismo viernes te doy el cheque…

-Disculpa, cobro en efectivo o transferencia…

-¡Dios! Eres complicado…

-Esas son mis condiciones…

-¡Perfecto! Te haré una transferencia…

-Perfecto, entonces nos vemos el jueves anterior para terminar de planificar todo y ver los últimos detalles… ¿A que hora paso?

-Después de las 15.00. Mi dirección es First Ave 1977 Dto 66

-Bien… el próximo jueves pasare a eso de las 16.00. Algo más que desees saber…

-Si, tú nombre y ¿Cuál es tu número de cuenta bancaria?

-El número es 15281585148 y mi nombre es, Gerard Way.

Y así fue como empezó esta historia, de cómo aquel aviso que decía en letras grandes Caballeros de compañía me salvo de la humillación y preservo mi orgullo. Hoy ese aviso se encuentra enmarcado en mi mesa de noche al lado de mi cama. El cual al observarlo me produce sonreír ampliamente al recordar todo lo vivido junto a ese caballero y su grata compañía.



CABALLERO DE COMPANIA



Para damas y caballeros solitarios:

Les brindo relajación, masajes, compañía de buen nivel a todo tipo de evento. Todos los servicios. Garantizo absoluta reserva, sin discriminar edad, sexo, religión, raza.

¿Se encuentra sala/o? Necesita compañía y/o entretenimiento. Caballero culto y educado. Atención las 24 horas. Comuníquese al 555-5555


Última edición por Lord-IERO el Mar Ene 03, 2012 8:13 pm, editado 2 veces
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Re: ~ My Best Friend's Wedding ~ Capitulo 2, 3 y 4

Mensaje  Lord-IERO el Lun Ene 02, 2012 2:17 pm

Capitulo 1: Iniciando plan…

Mi nombre es Gerard Way, tengo 29 años y hace cuatro que trabajo como caballero de compañía, antes de esto yo vivía junto a mis padres y hermano en nuestra hermosa mansión en pleno centro de New Jersey, mi padre era un escultor famoso, mientras que mi madre era una prestigiosa actriz, quien se destacaba notablemente en sus papeles de villana, otorgándole sinfín de premios y reconocimiento, mientras que mi hermano estudiaba la carrera de comercialización, creo que estaba por casarse y por los años ya debió haberse recibido, ¿Cómo es que no se nada de mi hermano? Simple, estoy absoluta y terminantemente peleado con toda mi familia, de hecho mis padres me han desheredado y no quieren saber de mí, pero esa es otra historia.

Luego de tremenda pelea familiar, haber quedado en la calle y sin un maldito dólar en mi bolsillo, porque desde que me fui de casa cerraron todas las cuentas a mi nombre, fui a parar a la casa de mi gran amigo Dean, quien me indujo en este trabajo. Yo tranquilamente podía haberme dedicado a lo mío, ya que estaba recién recibido de la escuela de arte, pero me encontraba sin inspiración, no podía dibujar, ni escribir nada, así que, decidí por el camino más fácil para poder sustentarme, al principio algunos clientes me miraban extrañado y me preguntaban si era el hijo de la famosa Donna Way, lo cual negaba rotundamente, eso me resultaba facil, porque se me conocía muy distinto a como me veía físicamente en la actualidad. Cuando iba a las ceremonias de premiación con mi madre era más regordete y con el cabello bien corto, ahora estoy mucho más delgado y con la cabellera desmechada hasta casi los hombros.

-Disculpa… ¿Tú eres el hijo de Donna Way?

-No, no lo soy… - Dije con cierta cara de disgusto al escuchar su nombre.

-Oh, Gerard… vamos, se que eres tu… pagaría 90 mil por pasar la noche con el hijo de “Bárbara”

Bárbara, fue uno de los personajes que encarno mi madre, con el que mas premiaciones se llevo, fue para una novela que daban a la tarde y se convirtió en la villana mas amada por todo el país, dejando a la heroína como una pura idiota, cosa que a la actriz principal no le gustaba, eso le trajo problemas a mi madre, pero como era la que mayor audiencia le llevaba al programa, la protagonista tuvo que callarse bien la boca.

¿90 mil dólares?

En si mi tarifa era mucho mas baja que eso, pero ahí descubrí que usar mi apellido la aumentaría considerablemente. Pero al comenzar a usar mi nombre verdadero en mi oficio, mis padres se enteraron de mi trabajo, y le pagaron una muy buena cantidad a los medios para que no divulguen la noticia y mantener intacto el honor de la familia, ya que Donna y Donald Way no podían tener un hijo gigoló. Pero es que no entienden yo no soy gigoló… No me paro en una esquina a prostituirme con cualquiera que pasa, lo mío es mas profesional, doy un servicio, no siempre me pagar por acostarse conmigo, a veces tengo que asistir a bodas, cumpleaños, cenas de negocio, o simplemente tengo que escuchar problemas ajenos mientras hago unos reconfortantes masajes, bueno puede que sea un poco cínico de mi parte, pero no me gusta que me llamen prostituto, gigoló o puto.

Soy una pobre persona que vende su cuerpo sin alma, su corazón destrozado, ofreciendo compañía, comprensión, calor… esas simples cosas de las cuales carezco, eso me hace hipócrita como puedo brindar algo que desconozco, ya que no tengo quien me lo brinde.

*-*-*

Era la noche del miércoles, al día siguiente me encontraría con mi próximo cliente para pasar todo un fin de semana aparentando ser su novio.

¡Debe ser un amorfo! O un perdedor, si no consigue a alguien que le siga el jueguito de “novios perfectos”

Seré el hermoso novio de un amorfo… ¿Quién le creerá?

Reí por mi comentario interno, mientras miraba por la ventana la calurosa noche de verano que se estacionaba sobre la ciudad.

Casarse en verano, Bah… todo tan típico… casarse al aire libre rodeado de naturaleza, los pajaritos cantando, las mariposas volando, el sol brillando en lo alto, la novia vestida cual princesa que pronto se convertirá en reina, mientras que el novio... es el príncipe azul que la salvo del malvado dragón, con su melena al viento y su sonrisa destellante, al mejor estilo de publicidad de pasta dental…

Puaj… ¡Me da ganas de vomitar! Para que hacen tanto alboroto si seguramente se terminaran divorciando…

Ojala les llueva a cantaros y les arruine la boda…

Camine hasta la cocina a servirme una nueva taza de café, este era mi café favorito, con granos exportados de Colombia, no me cansaba de tomarlo, era el mejor de todos lejos.

Me senté en la mesa de la cocina tranquilo, tenia toda la noche para armar mis valijas, ya que el cliente de esa noche me había cancelado a ultimo momento y como cobraba por adelantado y la palabra reembolso no existía en mi diccionario, estaba mas que satisfecho, cobrando sin tener que aguantar a nadie.

Ojala que este amorfo también me cancele… así tendré el fin de semana libre…

Encendí mi notebook para distraerme un rato mientras tomaba mi café junto a mis galletitas favoritas, observe mi agenda a un lado y la abrí para recordar el nombre del amorfo…

¡Frank Iero! ¿Frank Iero? ¿Por qué me es familiar ese nombre?

Para mi desgracia soy un hombre muy curioso, y que mejor manera de despejar mi duda si no es con mi gran amiga la Internet, abrí el buscador y puse su nombre, para sorprenderme descomunalmente al enterarme quien seria mi próximo cliente.

Madrid, Octubre 2010:

“Anthony Iero, acompañado de su único hijo Frank, asistieron a principios de este mes a la capital española, con motivo de la inauguración de su nueva sucursal, sumando con esta a un total de 800 en todo el mundo, convirtiendo los productos Iero en lideres indiscutibles del mercado”

¡Productos Iero!

Tome el paquete de mis galletas favoritas… Iero.

Corrí a la heladera los chocolates, mermelada, mantequilla de maní… Iero

Abrí mi mochila, mis barras de cereal, caramelos, chicles… Iero

Mire horrorizado la cafetera. –Oh, no… mi amor… tu no… - Mire el paquete de café y también era un producto Iero.

¿¡Todo en mi maldita casa es Iero!? Esto es una permuta… El me paga por mi servicio y yo le pago por sus productos…

Si lo hubiese sabido antes en lugar de los 100 mil le cobraba con café y chocolates.

-Veamos amorfo… tendrá que haber una foto tuya… - Me senté nuevamente y busque en imágenes –Oh, aquí hay una. – Dije para mí mismo mientras tomaba entre mis manos la taza de café, la cual cayó al piso estrellándose en mil pedazos al ver su aspecto físico bastante seductor.

Oh, por el amor del Dios Gay… No es amorfo… ¡Es lo mas sexy que vi en mi vida!

Pero no entiendo… él es el único heredero de una gran compañía… podría conseguir a cualquier caza fortunas que haga este trabajo sucio…

Aunque puede tener miedo que luego lo sobornen con contar la verdad y quiere algo mas profesional…

Pero ¿Por qué me llamo a mí? Siendo alguien tan importante podría aspirar a más…

Pero algo malo debe tener… siendo tan rico y hermoso debería tener millones de pretendientes y de ambos sexos…

-Bueno, no se porque lo has hecho, pero gracias… No me resultara desagradable fingir ser tu novio. – Le decía a la foto en la cual podía verlo junto a su padre vestido con un costoso traje negro y con una sonrisa capaz de enamorar a cualquiera.

Si necesitaba incentivos para comenzar a armar las valijas fue ese, ya que cuando termine de limpiar los pedazos de taza regados por la cocina, me dirigí a la ducha, para luego comenzar a preparar todo para el dia siguiente, estaba bastante entuisiasmado y ansioso, lo que no sabia en ese instante, es que aquel fin de semana, seria el cual me cambiaria por completo la vida.

-Narra Frank-

-Por última vez Brian, ¿Has entendido?

-Si Frank, Tranquilo… la empresa no quebrara por ausentarte unos días…

-Quiero que me informes la evolución de la nueva sucursal en Madrid, el lunes a primera hora.

-Frank… hace mucho que no te tomas unos días para ti, relájate y disfruta de estos días… yo me encargo, no tienes de que temer, por algo soy tu subgerente financiero…

-Si lo sé, pero… Por favor, infórmame de cualquier cosa que ocurra…

-Lo hare… Disfruta de tu viaje.

Mire mi reloj que marcaban las 14.45 ese día me encontraba con Gerard para organizar todo para salir al día siguiente temprano al campo de los Cortez.

Matt Cortez, fue mi mejor amigo desde que nacimos, bueno en nuestra adolescencia eso hacíamos creer, pero teníamos una relación secreta que jamás nadie supo, hasta que llego la trepadora y me lo arrebato. Si bien éramos novios secretos yo nunca me entregue a el, quiero llegar virgen al matrimonio y entregarme por completo amor. A veces creo que esa fue la razón por la cual me dejo, ya que muchas veces peleamos por ese motivo.

Volviendo al relato, estaba bastante nervioso, temía que todo saliera mal, esta sería la primera vez que tomo una decisión de esta manera, y eso me asustaba un poco.

¿Cómo será él? ¿Será lindo?

¿Matt se pondrá celoso?

¿Servirá de algo mi plan?

¿En verdad soy tan idiota?

Me dirigí a mi oficina aun debatiendome si habia tomado la mejor decision, pero ya era tarde, ya habia hecho la transferencia y Gerard, si es que es su verdadero nombre, iria a verme a mi casa ese mismo dia. Acomode mis cosas, di las ultimas directivas a mi secretara y me despedí de cada uno de mis empleados, yo no era un jefe autoritario, me gusta tener una buena relación con ellos y que se sientan seguros, los empleados que trabajan sin presiones desempeñan mejor su trabajo.

Volví a mirar mi reloj, 14.55 ya era hora, debía partir a mi departamento, al ingresar al ascensor me mire al espejo, me daba lastima de mi mismo, mis ojeras, la sonrisa en mi rostro que fue borrada tras cada año y tras cada herida en mi corazón, parecía sin vida.

¿Cómo pude haberme descuidado tanto?

¿Dónde quedo ese joven apasionado que era?

Para que pregunto, si sé la respuesta… ese joven lo mataste tu…

Tu y la trepadora mujer que llevas del brazos todos tus inútiles días…

La campañilla me anuncio que había llegado al subsuelo donde se encontraba mi automóvil estacionado.

¿Cómo conseguiré un nuevo amor? ¿Cómo alguien podría amarme? Si no me amo a mi mismo…

Pero yo no quiero a alguien mas… te quiero a ti Matt…

Encendí el radio, no me fije que estación era, necesitaba sentirme acompañado y despejar mi mente, pero aun así, en la totalidad del trayecto a mi departamento las lágrimas no dejaban de caer de mis ojos.

¿Por qué no puedo olvidarte?

¿Por qué nadie me hace sentir lo mismo que tu me hacías sentir?

¿Por qué después de todo lo que me has hecho no puedo odiarte?

¿Por qué te sigo amando?

En la empresa me sentía un poco mejor, el trabajo me distraía, estaba rodeado de gente que me apreciaba y me hacia sentir bien, como mi humor allí era bueno casi siempre me quedaba trabajando hasta tarde para evadir mis problemas, mi soledad, mi desamor. Por eso no tenia una vida social muy activa, me la pasaba encerrado en mi mundo, no salía a divertirme, no tenia amigos fuera del grupo laboral, mi vida giraba en torno a mi trabajo y Matt, pero ya me estaba cansando de eso.

Llegue a destino y como un ente descendí del auto e ingrese a mi edificio.

-Buenas tardes Alfred.

-Buenas tardes señor Iero, le han dejado esta nota. – Dijo el encargado del edificio.

-Oh gracias…

Frank:

Prepárate, pasare a buscarte a eso de las 16.00 e iremos de compras.

¡Esto será divertido!

XO
G.

Llegue a mi departamento casi corriendo, no me creeran, pero la nota me parecio muy divertida, no por lo que decia en si, sino por la emocion de jugar este jueguito de novios, las mentiras, y esa cosas, entre al baño para tomar una ducha muy rápida, luego me vestí simple, con unos jeans oscuros, playera negra, zapatillas de igual color y un buzo con sierre y capucha a rayas negras y grises, para finalizar gafas oscuras y como broche de oro mi mejor perfume...

¿Para que me perfumo? ¡No es una cita!

¿Iremos de compras?

¿Qué debemos comprar?

¿Será mas lindo que Matt?

¡Maldición! ¿Por qué tengo que pensar estas cosas? Nadie es mas lindo que Matt…

El sonido del portero eléctrico me hizo perder de mis pensamientos, corrí hacia el aparato y lo levante con renovada emoción.

-Si… diga…

-¿Frank? soy Gerard.

-Oh, Gerard… espérame ya bajo.

Baje rápidamente hasta la planta baja, y al salir del edificio vi a un pelinegro apoyado en un auto deportivo gris, vestía campera de cuero negra, al igual que su gafa, el pelo ligeramente despeinado, unos jeans que le quedaban exquisitamente ajustados, estaba fumando, mi vista se dirigió a sus labios en el momento que llevo el cigarrillo a su boca para aspirarlo seductoramente y posteriormente exhalar de igual modo, en ese instante casi muero de un paro.

-Ehm, ¿Gerard?

-¿¡Frank!?

-Si… Soy, soy Frank…

-Encantado, soy Gerard Way… ¡Tu novio! – Estiro su mano, la cual estreche al instante.

Oh por Dios… es demasiado hermoso… ¡Esto es perfecto!

Pensaba demostrarle a Matt que tenía novio, que no estaba solo, y quizás hasta darle algo de celos… Pero con este muchacho arderá de celos.

Solo que me gustaría ver sus ojos…

-¿Qué? ¿Qué piensas? –Dijo mi nuevo “novio” trayéndome nuevamente hasta la realidad. - ¿Me devuelves mi mano?

-Oh, si… disculpa… Tienes la piel muy suave ¿Usas crema? – Dije lo primero que me vino a la cabeza, ¿Se nota?

¿¡Qué!? ¿Piel suave? ¿Crema? Oh por Dios Frank cállate…

No se te ocurrió nada mejor…

-Ehm, No… -Se quito sus gafas dejándome ver su mirada esmeralda, la cual me embobo aun más. – No, no uso. – Dijo mirando su mano detenidamente. –Debe ser porque no hago trabajo manual, bueno en realidad si hago “trabajo manual” pero no el que te maltrata las manos…

Abrí mis ojos por su comentario. –Mejor… vayamos de compras. –Dije completamente nervioso.

-Vamos… Sube.

Rodee el costoso auto de mi ficticio novio e ingrese en el lugar del copiloto.

-¿Dónde iremos? –Inquirí curioso.

-Antes que nada… Quisiera saber, ¿Por qué me has contratado?

-Eso no es de su incumbencia…

-No me trates de usted… Pero quiero saber si… Opción A: quieres que finja ser tu asexual novio el cual no te toca ni besa en publico y así todos creen que no estas patéticamente solo u Opción B: Actuó de mi mismo, o un escritor bohemio, el cual te seduce cada segundo haciendo que tu ex explote de envidia y…

No deje terminarlo de hablar que ya tenia mi decisión… - B, quiero la opción B.

-¡Perfecto! Entonces lo haremos a mi manera…

-¿Qué quieres decir con eso?

-Que te vayas acostumbrando porque habrá beso, caricias y abrazos públicos… Y mira que soy muy buen actor… -Arranco el automóvil y nos dirigimos al centro comercial.

En el trayecto ya no dije mas nada, solo me limite a mirar por la ventanilla el paisaje de mi amada ciudad y pensar en lo que Gerard me acababa de decir… quería darle celos a Matt, pero ¿Estaba dispuesto a dejarme besar y acariciar por otro hombre?

Llegamos al centro comercial y ambos nos compramos ropa nueva, traje de baño, batas, gafas, nos compramos de todo, realmente salir de compras con un compulsivo como Gerard es un atentado para cualquier tarjeta de crédito.

Este mes mi financiación personal la tendré que hacer con lápiz rojo…

-¿A dónde iremos ahora? – dije cuando volvimos al automóvil de Gerard a dejar la montaña de bolsas que ambos teníamos.

-A cenar… Son las 8

-Bueno, vamos, yo se uno muy bueno…

Llegamos al restauran, el cual es uno de los mas caro y exclusivos de la ciudad.

-Buenas noches Señor Iero. – Me dijo la muchacha de la recepción. –Oh, buenas noches Señor Way. –Dijo al verlo ingresar detrás de mí. -¿Vienen juntos?

-Si Joseline, venimos juntos… -Le dijo Gerard a la joven en la recepción.

-Entonces ya les preparamos un reservado. -Le respondio ella.

A los pocos minutos nos dirigimos a un sector privado del restauran, este era bien apartado del resto de las mesas, con cortinas rojas y mobiliario de madera oscura. Gerard pidió su vino favorito, que sin saberlo también era el mío, pedimos nuestra orden y esperamos a que llegara mientras hablábamos de cosas sin importancia.

En nuestra charla “sin importancia” tomamos toda la botella de vino, así que, cuando llego la comida debimos pedir otra.

-Frank, disculpa mi indiscreción… pero ¿Cómo es que me has llamado?

-Oh, Simple… por teléfono, tome el tubo, marque el número…

-Ha ha… ¡Que cómico! Primero me llamas Brad Pitt ahora esto, Acaso en tu anterior vida ¿has sido payado?

-Juglar…

-Es lo mismo…

-No, no lo es…

-Bueno, como quieras… Pero no me has respondido…

-Por el aviso, estaba leyendo el periódico cuando decidí llamarte…

-Pero, eres millonario y muy hermoso… Podrías conseguir a cualquiera…

-La idea es darle celos, no quiero lastimar a alguien haciéndole creer que podríamos estar juntos, para eso debería contarle mi plan a quien se haga pasar por mi novio, y para eso prefiero a alguien profesional que me guarde el secreto, porque lo harás ¿cierto?

-Despreocúpate, de mi boca no saldrá ni una palabra…

-Tampoco lo escribas…

-Ja… Confía en mí… Tu secreto está a salvo.

-Es que lo amo, no me imagino mi vida al lado de otra persona, es muy importante para mí… Tú sabes a lo que me refiero…

-En realidad no. Yo no creo en el amor, puede ser que uno ame a un padre, un hermano, una mascota, pero el amor de pareja no existe y mucho menos es para siempre, nacimos solos y moriremos solos…

-¿Alguna vez te dijeron que eres muy depresivo?

-¡Siempre!

-Entonces no tienes pareja… y ¿Cuándo quieres hacer el amor?

-Jajajajajja… ¡Frank! ¿De qué planeta vienes? Por favor, dime que bromeas… - La expresión seria y algo enojada en su rostro me demostró que realmente hablaba en serio. – Lo lamento, no tengo novio, novia… nada. Todavía no llego el príncipe azul que luche contra su malvada madrastra para dejar su reino y su titulo real para vivir felices por siempre…

-Muérete Way. – amago para levantarse e irse pero lo tome de la mano impidiéndoselo.

-Lo lamento, no quise ofenderte…

-Escucha, no soy una idiota colegiala que cree en el príncipe azul…

-Frank, yo tengo sexo y es mas allá de algún cliente que lo pague… Me gusta alguien, lo llevo a mi departamento, tenemos un buen revolcón y luego cada uno a lo suyo…

-Gerard, yo te pregunte por cuando quieres hacer el amor… cuando quieres dormir abrazo a alguien y despertar de la misma manera, en sus brazos, cuando quieres que alguien apoye su mano en tu hombro y te diga “Cariño, tranquilo, yo estoy aquí y te amo” cuando necesitas un beso, una caricia, un mimo, alguien al que le puedas confiar hasta tu alma… De eso hablo, no de un estúpido príncipe azul que te rescata del malvado dragón.

-No creo en eso Frank… solo creo en el buen sexo…

-Y eso no te hace sentir usado… Que alguien descargue su lujuria contigo y que luego cuando esta satisfecho te deje durmiendo solo… ¿Qué haces cuando necesitas que alguien te brinde su calor y te proteja?

-No necesito eso… estoy bien como estoy…

-¿Cuál es tu historia? ¿Quién te rompió el corazón?

-No estamos aquí para hablar de mí…

-Oh ya veo… no lo has superado…

-¡Frank! Podemos comer tranquilos…

-Disculpa no quise molestarte…

Luego de eso ninguno mas hablo del tema amor y proseguimos a hablar del plan, de cómo actuaríamos y los limites a establecer.

-Gerard, ¿Quieres quedarte hoy en casa? Tengo una habitación de huéspedes… Así mañana salimos más temprano. –Dije mientras pagaba la cuenta.

-Bueno, pasemos por casa así voy a buscar mis maletas…

-¿Tienes mas cosas? ¿No te alcanza con todo lo que has comprado?

-¡No!

Salimos y nos dirigimos rápidamente hasta su departamento, yo lo espere en el auto, no tardo mucho, vino con tres grandes maletas.

¿Este entendió que era un fin de semana? o ¿Se piensa quedar todo el año?

-Gerard… -Trate de burlarme por el exceso cuando subió nuevamente al auto, pero el me interrumpió.

-Si ya se que es mucho… Pero mejor que sobre y no que falte…

-Menos mal… pensé que querías mudarte a mi casa… - Comente burlón.

Al llegar a mi departamento fuimos hasta la cocina y yo puse a preparar cafe, Gerard tomo el paquete y me miro extrañado.

-Disculpa, ¿Tu no eres Iero?

-Si lo soy...

-Tomas cafe de la competencia... -Mostrandome la marca Caferico en el paquete.

-Si... Tomo el cafe Iero desde que tengo uso de razon... ¡Me canse!

-Cuando vea a mi suegro le dire que tomas de la competencia...

-Bueno... Mañana a la noche se lo dices...

-Estara el genialoso Anthony Iero...

-¿Genialoso?

-Hey, yo consumo todos sus adictivos producto...

-Es porque le ponemos droga... -Comente burlon.

-Jajajaja Con razon me gustaban tanto.

bebimos unas tazas de café, y luego fuimos a dormir cada uno a su respectiva habitación. Esa noche, luego de tanto tiempo dormi con una sonrisa en mi rostro. Gerard, me cayo muy bien, y se que podremos ser muy buenos amigos.

-Al dia siguiente-

-Buen día dormilón…. –Aun tenía mis ojos cerrados, pero pude sentir su melodiosa voz muy cerca y su aliento impactando en mi rostro.

-Buen día Gee… -Dije abriendo mis ojos contemplando su mirada esmeralda posada sobre mi persona, estaba acostado a mi lado. -¿Cómo has dormido?

-¡Muy bien! ¿Tu?

-Perfecto. – Gerard sonrió y acerco su rostro un poco más a mí. – Mejor desayunemos o se nos hará tarde… - Dije retrocediendo y sentándome sobre la cama.

-¿Quién cocina?

-Tu…

-Hey, ¿Por qué yo?

-Porque eres mi caballero de compañía, yo te contrate a ti, no al revés…

-Pero hay un problema…

-¿Cuál?

-No se cocinar…

-¡No! Y ¿Qué sabes hacer?

-La respuesta a esa pregunta te costara 500 mil, ya te he dicho que eso aumenta la tarifa.

Rodee mis ojos y me levante de la cama. –Está bien, lo haré yo…

-¿Me lo traes a la cama?

-Pero… ¿Qué clase de caballero de compañía eres?

-Es que yo soy tu lindo novio. – Dijo haciéndome puchero.

-Iré a la cocina a preparar el desayuno… mas te vale que estés en 5 minutos allí.

-Novio malo…

Llegue a la cocina y puse a hacer unos hotcakes, mientras llenaba dos tazones con leche y cereales.

-Mmm… Cielo, me gusta desayunar café. – Me sobresalte al sentir a Gerard tomarme de la cintura y susurrar a mi oído.

-¡Gerard! Me asustaste…

-¡Frankenberry!

-No, los Frankenberry son para mí, tú comerás los Trix

-Ese conejo idiota… ¡No! Yo quiero los frankenberry…

-¡No! Esto es lo ultimo que me queda y lo quiero para mi… no me gustan los del conejito hiperactivo.

-¿Para que los compraste?

-Se confundió la señora que me hace las compras…

-Eso te pasa por no hacer las compras tú… así que los Frankenberry son míos. –Dijo tomando el tazón.

-¡No! ¡Son míos! –Dije tomando igual el tazón.

-Soy tu invitado y novio… se buen anfitrión y dámelos… -Dijo tirando levemente el tazón hacia él.

-¡No! Se buen caballero de compañía. –Tire para mi lado.

-¡No!

-Gerard ¡Dame!

-Esta bien… - Dejo de ejercer fuerza por lo cual el contenido del tazón impacto de lleno contra mi manchándome desde el pecho hasta los pies… -¡No! ¡Los Frankenberry!

-Mira… Te quedo un poquito en el tazón, y no me has manchado la cara. – Dije irónico, pero el tomo el tazón y me arrojo el resto del contenido a la cara.

-¡Ya esta! –Dijo satisfecho mostrándome el tazón vacío. -Ahora ninguno de los dos comerá Frankenberry…

-Pero tú comerás Trix. – Dije mientras tomaba el otro tazón.

-Ni se te ocur… -Antes de que terminara la frase le tire encima el conjunto de leche y cereales de fruta empapándolo todo y dejándole el tazón de sombrero.

-Oh, Iero… me has declarado la guerra… - Dijo tomando un pote detrás de él.

-¡No! Miel no… me costara quitármela del cabello…

-Pero la miel es buena para el cabello. – Dijo desenroscando el pote.

-Gerard… ¡Por favor! – Me miro detenidamente unos segundos para luego sonreír de lado y cerrar nuevamente el pote, lo cual me hizo sentir aliviado, pero solo duro unos segundos.

-Sabes… -Me quito la playera y procedió a secarme la cara con la parte seca, o sea la espalda de la misma. –Te ves mucho más sexy bañadito en leche. – se mordió el labio inferior y me miro lujurioso. –Y los frankenberry te dan un toque más irresistible…

-Ehm… Dejame ir a buscar el trapeador… - Dije apartándolo suavemente.

-Miedoso… -Escuche decirlo cuando salí de la cocina y me dirigí hasta el armario donde guardo los productos de limpieza.

Cuando volví a ingresar a la cocina vi a Gerard de espalda y sin su playera, mientras limpiaba un poco el desastre que habíamos causado.

Es tan hermoso… Que espalda tan deliciosa… Como me gustaría acariciarla, besar su cuello…Este hombre es sexy por donde lo mires…

Sacudí mi cabeza para tratar de dispersar mis pensamientos indebidos. Yo estaba enamorado de Matt y debería serle fiel. No quiero estar con otra persona que no sea mi amado Cotez. Camine unos pasos mas hacia el y mi mirada no se despegaba de su torso desnudo, su piel desnuda atraía mi atención como un imán, como invitándome a tacarla.

-Me gusta tu piel. –Dije sin pensar y acariciando su brazo.

Gerard volteo rápidamente y me tomo de la cintura para pegarme a él, se acerco a mi oído y me susurro. –A mi me gustas completo Iero… esto no entra en el servicio, lo haremos solo por placer. –Terminada la frase lamió mi oreja, para luego comenzar a devorar mi cuello.

-No Gee… esto esta mal… amo a Matt…

-Será solo sexo…

-No puedo… ¡Soy virgen!

-Mmm… mucho mejor, me excitan los vírgenes… -El sonido del timbre nos hizo separarnos.

-debo atender. – Salí de la cocina y me encamine hacia el living, pero cuando estaba por abrir la puerta Gerard me tomo por atrás y me arrojo al sillón.

-Déjalo… ya se ira… - Dijo ubicándose arriba mío.

-Gerard… No esta bien… No se que debo hacer, ni como…

-Yo te guío. – Llevo mis manos hasta su pecho y yo tímidamente acaricie.

-No, no puedo…

-Shhh, déjate llevar… - Comenzó a frotarse contra mi.

La fricción de nuestros cuerpos se me hacia deliciosa, pero estaba mal lo que hacia, debía serle fiel a mi amor.

-Gerard… ¡Me estas violando!

-Aw, no digas esas cosas que me excitas más… ¡Oh Frankie! Ah – Ese gemido fue el ultimo incentivo que necesitaba calve mis dedos en su espalda y comencé a frotarme yo también contra él, mientras Gerard besaba mi cuello desaforadamente.

-Señor Cortez… Debe estar dormido todavía…

Ambos paramos en seco nuestra labor al ver a mi ama de llave y a Matt mirándonos con cara de horror.

-Ehm… Disculpen… -Dije apartando a Gerard y tapando con un almohadón mí entrepierna completamente endurecida.

-¿Yo te conozco? Me resultas familiar… - Dijo Matt mirando a Gerard detenidamente.

-No, no lo creo… - Dijo levantándose del sillón.

Mi ama de llaves se fue disimuladamente a la cocina y Matt miraba de arriba abajo a Gerard, centrándose en la entrepierna de mi “novio” que aun permanecía erecta, este hecho provoco que Gerard contuviera la risa mordiéndose el labio inferior.

-Mi nombre es Gerard Way, y soy el novio de Frank. –Dijo estirando la mano, la cual nunca fue estrechada por Matt.

-¿¡Que!? ¿Novio? ¿Es verdad eso Frank? – La mirada de extremo odio lo delato.

Mi plan comenza y con resultados altamente satisfactorios.



Notas finales:

Bueno otro de mis fics, espero que les guste.

nos vemos la proxima.

xoxo
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Re: ~ My Best Friend's Wedding ~ Capitulo 2, 3 y 4

Mensaje  Mcr-Frerard el Lun Ene 02, 2012 2:24 pm

awwwww ziz sabes que te amoo cierto?? *o* subiste mi fic fav... mi gee gigolo *o*

-Ehm, No… -Se quito sus gafas dejándome ver su mirada esmeralda, la cual me embobo aun más. – No, no uso. – Dijo mirando su mano detenidamente. –Debe ser porque no hago trabajo manual, bueno en realidad si hago “trabajo manual” pero no el que te maltrata las manos…



aun leo esa parte y me muero de amor por ese Gee >.<

awwww ziz grax por subir capiiii te ailoooooviuuu OLOT sube pronto zip???

xoxo

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Re: ~ My Best Friend's Wedding ~ Capitulo 2, 3 y 4

Mensaje  Pumpkin Head el Lun Ene 02, 2012 7:57 pm

Jajajajajajajjaa XD este fic me sigue matando de risa. Awww que bello es el Frerard *-* más!! me encanta volverlo a leer! :p Te ailoviuu ziz! ♥
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Re: ~ My Best Friend's Wedding ~ Capitulo 2, 3 y 4

Mensaje  Lord-IERO el Mar Ene 03, 2012 8:08 pm

Capitulo 2: Rivales.

Por un lado me daba gracia y felicidad, mi plan estaba funcionando, pero por otro lado me enojaba y frustraba, ¿Con que cara me cela? Él esta a punto de casarse, acaso piensa que siempre me tendrá a sus pies rogándole que no me deje, ¿eso quiere? No le daré el gusto, no me arrodillare ante el a suplicarle amor.

-Si Matt, es mi novio… ¿algún problema? – Dije algo intimidante, cosa que me sorprendió ya que nunca le había hablado así a Matt.

-No… No, problema, no… es que no me has dicho nada… Soy tu amigo ¿No? Creí que seria la primera persona en saberlo.

-Y lo eres, nadie lo sabe… Es que no era oficial, pero ahora lo es, y creí que esta seria la ocasión justa para presentarlo en sociedad…

-Bueno amor. –Dijo Gerard tomándome de la cintura y besando superficialmente mis labios, dejándome completamente anonadado y con la mirada de Matt posada en nosotros. –Yo me iré a duchar, apesto a Trix. – camino un paso hacia al baño, pero volteo rápidamente dándome una fuerte nalgada, haciendo que mi rostro se tornara carmín. –Aunque me gustaría que lo hagamos juntos tú apestas a frankenberrys…

Gerard me volteo haciendo que nuestros rostros quedaran a centímetros, sonrió de lado y corto la poca distancia que nos separaba besándome pasionalmente, sentí su lengua recorrer mi boca llegando hasta lo mas profundo de esta cavidad, haciendo que mi corazón se acelerara notablemente y que miles de descargas eléctricas viajaran por mi cuerpo, al principio estaba en shock, el beso me tomo por sorpresa pero lentamente fui correspondiendo haciéndome olvidar de todo incluso de Matt, quien volvió a mi mente en el instante en que nos separamos de tan voraz besos.

Wow, este muchacho si que es bueno en lo que hace…Con el aprenderé bastante…

Pero ¿Qué digo? Yo llegare virgen al matrimonio, y el único que me tendrá desnudos entre sus brazos será Matt.

Aunque podría decirle a Gerard que me enseñe a hacer el amor, así seria muy bueno para Matt y me elegiría a mí… Pero debo aclararle que las clases solo serán teóricas.

-Aouch. –No me di cuenta que Gerard se encontraba besando mi cuello hasta que me mordió, lo mire enojado y el lo hizo con una mueca de picardía, no entendía que me ocurría, pero algo extraño me estaba pasando y Gerard era el responsable.

-¿Molesto? – dijo Matt apretando sus dientes y mirándonos fulminantes.

-Ehm… ¿Qué Matt? ¿Has dicho algo? -Pregunte rompiendo el contacto visual con Gerard y concentrándome en la figura de Cortez.

-Discúlpalo Matt siempre queda medio atontado luego de uno de mis besos.

-Lamento interrumpir, si quieren me voy y acaban lo que comenzaron, si es que quieres acabarlo Frank. –Me miro alzando una ceja y con notoria burla agrego. -Y no quedarte a mitad de camino.

Sabía, que diría eso…

Siempre recriminándome por mi decisión de ser virgen hasta el matrimonio.

Creo que me lo seguirá echando en cara hasta el día de mi muerte.

Gerard me miro como pidiéndome permiso para responderle, yo negué con la cabeza y el se dirigió al baño, lo seguí con mi vista hasta que Matt me tomo del brazo.

-¿Por qué Frank? ¿Por qué me haces esto? Creí que me amabas…

-¡Matt te vas a casar! Acaso ¿Pretendes que sea tu amante? ¿Quieres que yo sea completamente tuyo, mientras yo dedo compartirte?

-Frank… Es que no hay otra manera.

-Lo lamento. Pero no seré el segundo plato de nadie… No lo merezco.

-Frank, por favor, entiende, no puedo darte más…

-Matt, por favor, entiende, yo necesito más…

-Señor Iero, disculpe, iré a comprar mas cereal… -Dijo mi ama de llaves interrumpiendo la discusión.

-Por favor que sean frankenberrys, porque a Gee no le gustan los Trix.

-Esta bien, ya limpie el desorden de la cocina. –Dijo retirándose del departamento.

-¿Gee? Ya lo llamas así y te preocupas en darle todos los gustos, ¿y ya han, intimado?

-¿¡Que!? ¿Cómo me preguntas eso? No es de tu incumbencia.

-Ya veo, todavía no, seguramente vive a duchas frías, como lo hacia yo. –Me miro rencoroso. –Y ¿Dónde se conocieron? Le veo cara conocida…

-En una fiesta… -respondí sin muchas ganas.

-¿Qué fiesta?

-No te importa…

-¿Qué no me importa? Frank, eres lo más importante para mí. – Dijo tomándome de las manos.

-¡Matt te casaras! Yo no quiero ser tu amante… piensa en mi, en mis sentimientos… - Dije apartándome de el.

-Frank, yo había preparado todo para que pasemos estos últimos días juntos… Hable con Amanda y acepto que nosotros compartamos la habitación, como cuando éramos chicos y veraneábamos allí…

Oh ya veo… preparaste todo para que te de tu despedida de soltero…Quieres tenerme en tu cama, convertirme en tu amante y usarme para tu satisfacción personal.

Lo siento Matt, pero hasta que no canceles la boda no tendrás acceso a mi cuerpo.

-No hay problema Matt, será un poco incomodo pero no creo que Gerard se oponga. –él me miro con una enorme sonrisa en su rostro. –Pero eso si, no me hago responsable de lo que Gerard me haga en las noches, somos novios, no le molestara dormir dos juntos en una cama simple, pero no me hago responsable si se excita… -La sonrisa se borro de su rostro para reemplazarla con una mirada de extremo odio.

-Pensaba que él duerma en otra habitación.

-¿¡Qué!? No, Gee es mi novio y no seria lo apropiado…

-Por favor Frank…

-¡No!

-Iero Wonka, ya termine de ducharme – Dijo Gerard apareciendo en el living aun con su cabellera chorreando alguna que otra gota. –Me pregunto si en la fabrica Iero también hay Oompa Loompas. –Se acerco a nosotros con una gran sonrisa haciéndome reír por su ocurrencia…

-Aww Gee ¿Cómo puedes ser tan hermosamente tierno? –Dije acariciando su cabellera.

La cara de Cortez destilaba odio provocándome un gran regocijo, razón por la cual tome a Gerard de sus mejillas y le deposite un superficial beso en sus labios.

-Simple Mini Wonka, porque soy hermosamente tierno y porque me amas mas que a nada y nadie en el mundo. –Me abrazo y ahora el fue quien beso mis labios. –Estás todo pegajoso, deberías ducharte tú también. –Posteriormente lamió mi pecho y ahí caí en cuentas que seguía con mi torso desnudo. –Mmm Frankenberrys, son mas ricos sobre ti…

-¡Gerard! – Me avergoncé una cosa era darle celos a Matt y otra que mi caballero de compañía se aprovechara de la situación. –Iré a ducharme, ya vuelvo…

-¿Puedo espiarte mientras lo haces? – Dijo Gerard lanzándome una sugestiva mirada.

-No, no puedes tenemos un invitado… atiéndelo… -Me encamine hacia el baño.

-Nah, prefiero espiarte a ti… -Grito lo suficiente como para que pueda oírlo.

-¡Gerard! –Lo regañe entre risas.

Si tenia que hacer un balance hasta el momento, la balanza se tiraba mas al lado positivo de haber contratado a Gerard, no solo hace muy bien su trabajo, y eso me quedo claro con semejante beso que me dio, sino que es divertido y se toma muy enserio el hacer celar a Matt, si Gerard no estuviese a mi lado en este momento seguramente estaría sufriendo horrores y lo peor hubiese caído en la trampa de ser amante, el segundo, el clandestino, pero la seguridad que me da Gerard es lo suficientemente fuerte como para tener fe de que podré lograr mi objetivo.

-Narra Gerard-
Frank acababa de dirigirse al baño, Cortez y yo nos quedamos unos minutos quietos sin saber que hacer o decir, debo reconocer que este fue uno de los momentos más incómodos de mi vida, suspire y me dirigí nuevamente a la cocina, Matt me siguió de cerca podía sentir su pesada respiración, debido a la ira provocada por mi angelical presencia. Para tratar de evitar cualquier tipo de conversación me puse a preparar el desayuno aparentando concertación en lo que hacia. Los Hot cakes que había puesto Frank a hacer eran mas quemados cakes que hot cakes, así que puse a hacer nuevos, también hice café, unos huevos y tocino.

-Gerard, que buen novio eres… Frank es vegetariano, no come tocino.

-Frank no come, pero yo si… -Dije sin darme vuelta a verlo y gracias a Dios que lo dijo antes de que cometiera un grave error al darle tocino a un vegetariano.

Cuando Frank sepa que ser cocinar me matara jajajajaja
Aun podía sentir sus ojos clavados en mi nuca, su odio hacia mi persona, trataba de no dejarme llevar pero realmente me incomodaba mucho. Tome los platos de la lacena, gracias al cielo la primera que abrí fue la correcta y serví el desayuno para mi y para Frank en ellos.

Oops, pero aquí hay un gran problema… Debería poner a frank al tanto…

Lo ideal seria irme… pero no puedo dejarlo solo, además ya me pago, debo hacer el trabajo…

¡Maldita sea! ¿Por qué tengo que ser tan profesional?

-Ehm disculpa… -La voz de Matt me hizo voltear casi sin ganas a verlo. -¿De donde conoces a Frank?

-En una fiesta. – Dije cortante apoyando los platos con el desayuno sobre la mesa.

-Frank no es muy sociable, no va a muchas fiestas…

-Era el cumpleaños de un amigo en común… -Esta vez hice lo mismo pero con la tazas de café.

-Frank no tiene muchos amigos…

Y tú tendrás un ojo menos si no dejas de molestarme… Maldito Cortez…

Suspire cansado y revolee los cubiertos en la mesada de la cocina, para luego dirigirle una mirada de extremo odio.

-¿Siempre eres tan pesado? Es alguien que trabaja en su empresa…. ¿Ahora me dirás?… Frank no trabaja mucho en su empresa. –Esto último lo dije ridicularizando su voz, por lo cual me gane una mirada seria de su parte.

-Frank es mi amigo y le tengo gran aprecio, no quiero ningún trepador en su vida…

-Si te preocupan los trepadores deberías romper con tu prometida. –Dije en voz muy baja desviando mi mirada de la suya.

-¿Disculpa has dicho algo?

-Que no te preocupes… esta en buenas manos… Jamás lo lastimare como otros ya lo han hecho.

Ambos nos fulminábamos con la mirada, ahora me doy cuenta que la guerra por el amor de Frank comenzó desde un principio, no me arrepiento de nada, en el amor y la guerra todo vale.

-Narra Frank-Luego de ducharme y vestirme para salir a penas terminemos de desayunar, me dirigí al living encontrándome con Ernestina, mi ama de llaves, que volvió de hacer unas compras obligadas, ya que, creo que la asusto la situación en la que me encontró, sabiendo que Matt y yo teníamos un romance…

-Soldado que huye sirve para otra guerra… -Le dije al verla entrar.

-Pensé que terminarían los tres a los golpes. –Respondió sincera.

-Gee, es un caballero, jamás haría eso. –La tome del brazo y fuimos juntos hasta la cocina.

Al entrar vi a Matt y Gerard matándose con la mirada, el ambiente muy tenso, Ernestina se aclaro la garganta y me miro diciéndome "te lo dije" yo negué con la cabeza y pude observar que la mesa estaba puesta con el desayuno listo, mire extrañado a Gerard y el me respondió con una sonrisa.

-Amor, te prepare el desayuno. –Me acerque rápidamente hacia el y lo tome del brazo apartándonos hacia una de las esquinas lejos de Matt y Ernestina.

-¿No era que no sabias cocinar? –Inquirí apretando los dientes.

-Frank, soy caballero de compañía ¿Cómo se te ocurre que no se cocinar?

Suspire agotado. –Gerard… ¿Qué voy a hacer contigo?

-Tengo una idea. –Dijo tomándome de la cintura y pegando nuestros cuerpos antes de comerme la boca en un profundo e intenso beso, del cual tuvimos que separarnos por el fuerte ruido que produjo el puño de Matt contra la mesa. Ambos volteamos a verlo y este se encontraba que echaba humo por las orejas.

-Vamos amor que se nos enfriara el desayuno. –Dijo Gerard tomándome de la mano hasta la mesa, el se sentó frente a Matt y yo me dirigí hasta el refrigerador a buscar leche.

-Gerard, sabes… Estoy pensando, pero aun no te ubico, es que me resultas muy familiar… -Hablo Matt al fin, observando a mi novio analíticamente.

-Es porque soy el hijo de Bárbara.

-¿Qué Bárbara?

-¡Donna Way!

Casi se me cae el cartón de leche de la mano al escucharlo, pero trate de disimularlo, debido a que ya debía estar al tanto de que mi suegra era famosa, si supuestamente Gerard era mi novio.

¡Donna Way! Waaaaaa… Estoy con el hijo de la fabulosa y exitosa Donna Way…

Oh mi Dios, Oh mi Dios no puedo creerlo… La misma Bárbara. Cuando mamá lo sepa se morirá de la emoción.

-Entonces tu…

-No tengo relación con mi familia hace tiempo… ¡Con ninguno! –Eso me llamo la atención, Gerard con una extrema cara de odio mientras Matt posaba una satisfactoria.

¡Mierda! Esta peleado con su familia… Adiós sueño de conocer personalmente a Bárbara…

-¡Lo sabia! De algún lado te conocía…

-Ehm, chicos, esta leche que tengo aquí es muy rica… -Espere unos segundos a una respuesta de Gerard la cual nunca llego.

Es grave… Gerard no hizo ninguna broma de doble sentido con respecto a la leche… ya se que tema no debo tocarle si no quiero pelear con el…

-Cariño desayunemos así nos vamos rápido.

Me senté al lado de Gerard, que estaba con una cara de muy pocos amigos, era raro verlo así, él es muy alegre, Matt noto el cambio y se sintió orgulloso de encontrar el punto débil de Gerard, seguramente mas adelante lo usaría en su contra. El desayuno fue de lo mas incomodo, los tres callados inmersos en el ambiente mas tenso, las únicas palabras que se escucharon fueron las de Matt que nos comunico que estaba allí porque su auto se averió y necesitaba que lo llevemos hasta el campo. Gerard asintió con su cabeza, pero sin levantar la mirada de su plato. Terminamos el desayuno, Ernestina comenzó el aseo, mientras que nosotros tomamos nuestras maletas y nos dirigimos al estacionamiento en donde el auto de Gerard aparcaba.

-¿Iremos en su auto? –Pregunto señalando el deportivo de mi “novio”

-Si, no tengo ganas de conducir.

-Si tienes algún problema te dejamos en la estación de buses.

-Gerard… -Lo regañe.

-No estoy hablando contigo Barbarito…

-Matt… - Lo regañe también.

-¿Qué? Es el hijo de Bárbara… -Gerard entro en su deportivo cerrando fuerte la puerta del piloto.

Yo y mis ideas… me regañe mentalmente ante de mi idea de juntarlos, aunque no sabia que Gerard se tomaría su personaje tan enserio.

-¿Sabes como ir? – Pregunto Matt desde el asiento trasero.

-No necesito tus indicaciones…

-Gerard ¡Cambia el humor! ¿Si? – Le dije mirándolo con el ceño fruncido.

-Como lo desee mi amo… -Suspire y recargue mi cabeza en el asiento cerrando mis ojos tratando de relajarme un poco, cosa que se me fue negada ya que ambos continuaban discutiendo sobre el trayecto y Gerard firme en no recibir indicaciones de Matt.

Luego de un rato en esa posición quede algo adormecido, pero mis ojos se abrieron de golpe al notar que la discusión había subido de tono y el tono de sus voces.

-¿Qué ocurre? ¿Por qué gritan? –Ninguno respondió, seguían discutiendo.

Mire por la ventanilla, para tratar de orientarme en donde estábamos y pude ver el cartel de New York 200 millas.

-¡Gerard! Estamos yendo a New York, es para el otro lado.

-¡Mierda!

Gerard paro el auto de golpe lo que me provoco un golpe en la cabeza y doblo suicidamente en U para retomar en sentido contrario.

-¡Estás loco! ¿Cómo haces eso? ¿Nos quieres matar? – Gritaba histérico Matt mientras yo me sobaba la zona del impacto.

-Matt, o te callas o te tiro por la ventanilla… Frank ¿Estas bien? –Dijo acariciando la zona afectada.

-Si, estoy bien, pero conduce con mas cuidado ¿Si?

-Ok, amor lo haré… -Dijo antes de besar mis labios…

-Maldita sea, Frank, dile que mire el camino… ¡Este tipo es un idiota! ¡Nos matara!

Gerard paro bruscamente una vez más. –Gee, no que ibas a manejar con mas cuidado, gracias a Dios tengo el cinturón de seguridad sino ya hubiese salido despedido. –Dije con ambas manos apoyadas en la guantera.

-Permiso amor, necesito algo de allí. –Quite mis manos y el procedió a quitar una cinta aíslate junto a unas cuerdas del interior de la guantera, para luego voltear a ver a Matt. –O te callas Cortez, o el resto del viaje lo harás atado y amordazado en la cajuela.

-Frank… -Pudo decir Matt con un hilo de voz y con extrema cara de horror.

-No lo hará, ¿Verdad Gee?

-Tranquilo Frank, él sabe que yo estoy jugando. –Puso ambos elementos a su lado y volvió a arrancar.

30 minutos después y en dirección correcta.




-Tengo hambre. –Dijo Matt desde el asiento trasero.

-Aguántatelas… -Dijo Gerard mirándolo por el espejo retrovisor. –Estamos en el medio de la nada.

-Pero… ¡Tengo hambre!

-Oh… discúlpame por no ser Harry Potter agitar mi varita y aparecerte comida…

-Gerard – Le dije ceñudo.

-Es que si el boy scout frustrado no hubiese faltado a su clase de orientación, ya estaríamos en el campo.

-Matt. –Le dije de igual manera.

-¿Disculpa? El frustrado eres tú… además, ya estamos en el campo, no ves que no hay nada. O aparte de frustrado eres ciego.

-¡Gerard!

-Tú fuiste el que fue en dirección contraria… proyecto de supermodelo descerebrado.

-¡Matt!

-Discúlpame por ser tal lindo y sexy… aspirante a imbécil.

-¡Gerard!

-Yo seré imbecil pero tengo sentido de la orientación… deficiente orientacional.

-¿Por qué me pasa esto a mi? – murmure mirando por la ventanilla.

-Este es el momento en que debes decir ¡Matt! – Dijo Gerard expectante.

-No, no me interesa…

-Oh, lo defiendes a él.

-Claro… yo soy su amigo de la infancia… Tu solo eres alguien de paso en su vida.

-¡Matt! no digas esas cosas… es mi novio…

-¡Lo defiendes a él! – Dijo ofendido y mirando con desagrado a Gerard.

-Ya lo oíste… Frankie me prefiere a mí.

-Tú también termínala Gerard.

-Mira lo que hiciste Cortez, ya lo has puesto de mal humor… - Dijo mirando nuevamente a Matt por el espejo retrovisor.

-Fueron ambos Gerard. –Dije mientras miraba ceñudo por la ventanilla.

-Si tienes razón Frankie, es pesado… pero debimos traerlo es tu amigo.

-¿Qué? - Comente desorientado volviendo mi vista hacia él, quien solo me sonrió y procedió a encender la radio.


♫♫
Me encanta mi aspecto,
De hombre tan perfecto
Yo soy lo más grande que hay
Ni de sabios, ni de viejos
Acepto consejos
Mi único rival es el espejo♫♫

Gerard comenzó a cantar animado, aquella canción del cuarteto de nos, mientras Matt lo observaba con cierto rechazo, por el contenido de la letra.

♫♫Me amo
Como la tierra al sol
Me amo
Como narciso soy
Me amo
Dibujé un corazón
Que dice yo y yo
Me amo♫♫

-Gerard cantas muy bien. –Dije mirándolo con una sonrisa.

-Si, lo se. –Me respondió de igual manera, mientras mi amigo bufaba desde el asiento trasero.

♫♫Tengo tantas chicas
Hermosas y ricas
Pero ninguna es digna de mí
Por eso no ando dejando
Corazones rotos
Frankie, me masturbo mirando TU foto… ♫♫

-Gerard… es con mi foto.

-Claro, Frank con tu foto…

-No Gee, la letra de la canción es me masturbo mirando mi foto...

-¿Tú también Frank? ¿Te masturbas mirando tu foto?

-No Gerard… maldita sea es con mi foto... – Dijo un impaciente Cortez.

-Matt aquí nadie se masturba mirando tu foto. –Gerard me miro fijo y mis mejillas se enrojecieron notablemente. -¡Era broma! Muchachos les falta sentido del humor, trato de hacer el camino mas agradable.

-¿Cuándo llegamos? Me estas agotando…

-Llegaremos cuando lleguemos… Y no interrumpas mi canción. –Subió el volumen del aparato.

♫♫Yo me llevo solo bien conmigo
Yo del mundo soy el ombligo
De mi vida yo hablo mucho
Y cuando me hablan yo nunca escucho. –Echo una rápida mirada a Matt, quien respondió con una mueca de burla.

Y soy de mi propia secta
Soy mi pareja perfecta
Y si, yo soy así
Propongo un brindis por mí♫♫

-Ya Gerard, suficiente. –Dije apagando el aparato.

-Oh, gracias Frankie… te debo una… -Dijo Matt tomándome del hombro.

-Bueno ¡basta! Los dos…

-El empezó. –Dijeron al unísono.

-No me importa quien empezó… Maldición… ¡Parezco su padre!

-¡Oh papa incestuoso! ¿No que yo soy tu hijo favorito?

-¡Gerard!

-Pero si eres incestuoso, no te acuerdas de anoche… o lo de hoy en el sillón….

-Gerard, ¿Qué parte de basta no entiendes?

-Está bien… Tengamos un viaje aburrido… Juguemos al que esta callado mas tiempo gana.

-Bien. – Respondí. -Desde ahora.

Y así estuvimos unos minutos cada uno mirando un punto distinto, en completo silencio, por mi parte, mientras miraba por la ventanilla el paisaje recapitulaba en mi mente los acontecimientos. ¿Están peleando por mí? Cuando llegue a esa conclusión una sonrisa se formo en mi rostro, definitivamente contratar a Gerard fue la mejor decisión, me divierto mucho a su lado y me encanta que haga enojar a Matt, así sus celos lo llevan a cancelar la boda mas rápido. Reía en silencio, lo cual atrajo la mirada de Gerard, quien comenzó a cuestionarme sobre mi sonrisa por medio de señas.

-Gerard, podrías poner atención al camino. – Dijo Matt desde el asiento trasero.

-¡Ah! Matt perdiste… - Estalle en carcajadas ganándome un golpe en el brazo por parte de mi amigo.

-¡Auoch Matt! Gerard tiene razón, ahora debes hacer una prenda.

-Yo tengo una, yo tengo una… -Repetía mi caballero de compañía levantando la mano. –Matt, debes demostrarnos que tan lejos puedes caer tirándote por la ventana. –Nuevamente reí a carcajadas.

-¡Frank! Se supone que deberías defenderme…

-Pero fue gracioso. –Respondí entre risas. –Ah, ¡Ya! Si siguen peleando cuando lleguemos a la quinta, los haré pelear en ropa interior y en el lodo.- Al segundo de procesar lo dicho gire mi cabeza sorprendido de mi comentario, para toparme con la cara de sorpresa por parte de ambos personajes.

-¡Papá incestuoso y cochino!

-Te esta haciendo mal juntarte con gente como él. – Apelo Matt señalando a Gerard.

-¡Oh cállate! A que no te pareció sexy la idea, de pelear conmigo y mi maravilloso cuerpo.

-La idea es sexy pero no contigo…

-Lo mismo digo… Mejor Frankie hagámoslo nosotros…

Me ruborice al máximo, pero decidí no responderle a tan tentadora oferta. –Gee, en la próxima curva dobla a la derecha.

-Oh, vamos Frank, soy tu novio y debo cumplir todas tus fantasías… Obviamente luego nos duchamos juntos y seguimos el manoseo ahí…

-Saben, los detalles guárdenselos para ustedes… Gerard presta atención o nos perderemos otra vez.

-No nos perdimos, estamos yendo bien… para en dirección contraria, pero bien. –Le decía a Matt, mirándolo por el espejo retrovisor sin prestar atención al camino.

-Gerard, ¡Dobla! – Estuvimos a punto de pasarnos otra vez de no ser por mí, esto le causaba risa a mi amigo.

-Gerard deberías comprarte un GPS. –Decía entre risas desde el asiento trasero, mientras yo miraba a Gerard y como su estado de ánimo cambio nuevamente, se veía ¿Triste?

-Gee, ¿Te encuentras bien? – El solo asintió con su cabeza y luego suspiro.

-Ya llegamos… -Dijo en voz apenas audible.

-Seguro que te encentras bien. –Dije tomándolo de la mano.

-Si, mejor terminemos con esto cuanto antes.

Entramos al predio con gran arboleda, piscinas, cancha de tenis, golf, fútbol, este lugar le pertenecía a la familiar Cortez desde hace mucho tiempo, con Matt cuando éramos niños veníamos aquí a pasar nuestras vacaciones, cerca hay un gran lago, en mis años de adolescencia pasaba muchas horas mirando las calmas aguas tratando de reflexionar un poco mis sentimientos, en aquella época como en esta Matt era el responsable de esos estados. Este lugar me trae tanto buenos como malos recuerdos, pero gracias a Dios, en esta ocasión tengo a Gerard para que me ayude a enfrentar esos obstáculos y fantasmas que tanto me atormentan.

Al llegar a la sala principal pude divisar a los padres de Matt acompañados de los de Amanda, al lado de esta estaba su mejor amiga y de la mano de esta ultima su novio.

-Ven Gee… Debo presentarte a la arpía, su mejor amiga y el pobre del novio de la amiga o como digo yo arpía 2… - Tome la mano de Gerard para guiarlo hasta ellos, pero el se quedo duro en el lugar sin querer avanzar, voltee a verlo y negó con la cabeza.

-No, la verdad… Prefiero que no… -Miró a un costado, suspiro derrotado y volvió a mirarme. –Tengo que decirte algo… Aquí alguien sabe de mi trabajo….

-¿Un cliente?

-¡Gerard! –Escuche a mi espalda.

-Mikey. –Dijo Gerard con cierto desagrado.

-¿Se conocen? –Pregunte desorientado.

-Es mi hermano. –Dijeron ambos al unísono.

-Gerard… ¿Qué haces aquí? –Dijo Amanda completamente asombrada al verlo.

-Tú… ¿tú también lo conoces? – Pregunte preocupado de que ella este al tanto de la profesión de Gerard y de esta manera ver frustrado mi plan y yo en ridículo.

-Ehm, si, lo conozco pero hace mucho que no lo veo… éramos compañeros de la escuela. ¿Cómo has estado Gee?

-No fijas que te caigo bien Amanda…

-Gerard todos estuvimos muy preocupados por ti… desapareciste sin decir nada. No sabemos de ti desde…

-Oh, ¿yo desaparecí sin decir nada? –La interrumpió enfurecido.

En un segundo el ambiente se volvió muy tenso, todos se lanzaban miradas asesinas, a excepción de Mikey, que miraba a su hermano con emoción, Matt se acerco mirando a Gerard burlescamente, este último esquivo su mirada y se trago sus palabras mordiendo su labio inferior. Como pude observar antes, el tema de la familia de Gerard era delicado, no quería acotar nada que pueda herir la susceptibilidad de mi novio, pero sin dudas había algo que Gerard me tendrá que explicar, su hermano debe saber su oficio y no quiero que nadie eche a peder lo que he logrado hasta el momento.

Debo averiguar que sucedió entre Gerard y su familia.
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Re: ~ My Best Friend's Wedding ~ Capitulo 2, 3 y 4

Mensaje  Lord-IERO el Mar Ene 03, 2012 8:10 pm

Capitulo 3: contención.

El ambiente tenso reinaba la escena, no entendía que era lo que ocurría, pero el humor de Gerard cambio considerablemente pasando de estar alegre y bromista a todo lo contrario.

Todos se miraban entre si alternadamente, buscando quien seria aquel que terminara con el incomodo silencio, mas bien nadie se atrevía a romper el hielo. Mi amigo miraba satisfactoriamente la cara de mi caballero de compañía, quien tenía una expresión rara, que no sabría explicar, era algo así como una amalgama entre tristeza, enojo y frustración.

-Gee… ¿Te encuentras bien? – Pregunte apoyando mi mano sobre su hombro, el suspiro y asintió desganadamente con la cabeza.

-Mejor… Vamos a dejar las cosas a la habitación. –Me respondió luego de unos segundos, con una temblorosa voz.

-Claro… mírame. –Tome su barbilla y lo obligue a mirarme directo a los ojos pudiendo apreciar a sus olivos notablemente cristalinos. –No te preocupes, todo estará bien. –Dije en voz muy baja para que solo el me escuchase, luego con mi palma acaricie su mejilla, enterneciéndome al ver su reacción al cerrar los ojos y ladear su cabeza para mas contacto.

Gerard podrá brindar muy buena compañía a cualquiera que lo contrate, pero es notable que él necesita que le brinden un poco de cariño y contención.

Sin decirle nada mas, lo abrace, siendo respondido al instante por el. Este abrazo no fue actuado, solo trataba de demostrarle que podía confiar en mi.

-Tranquilo. –Le susurre al oído mientras acariciaba su cabellera. –No se que ocurre Gee, pero puedes contar conmigo para lo que sea.

-Gracias. –Le escuche decir a penas audible.

-Pero eso si, me gustaría saber que pasa.

Gerard rompió el abrazo y me miro directo a los ojos solo para decirme. –Chismoso.

-Claro, es algo que herede de mamá. –Ese comentario logro sacarle una genuina sonrisa, seguida de una pequeña risa, la cual me hizo sentir raro, como si una especie de electricidad naciera desde mi interior y me recorriera por completo dándome como una nueva energía tal como una inyección de adrenalina corriendo por mi vena, no se que fue, pero me hizo sentir en paz, feliz, completo y produciendo que yo le respondiera de la misma manera. Todo ese torbellino de sensaciones hizo que reaccionara en forma inconciente, volviendo a la realidad cuando ya me encontraba moviendo suavemente mis labios sobre los de Gerard.

El movimiento de nuestros labios era lento pero continuo, inocente y con mucho cariño por parte de ambos, era un beso muy agradable, no quería terminarlo jamás pero tuvimos que separarnos al momento en que escuchamos como alguien se aclaraba la garganta cerca de nosotros.

-Disculpa Frank, lamento interrumpir nuevamente, pero necesito hablar contigo un segundo. –Dijo Matt tomándome del brazo.

-Ehm si no hay problema, Gee, me esperas un minuto ya vuelvo.

-Si amor, yo te espero…

Antes de apartarme junto a Matt le lance un beso a Gerard quien simulo agarrarlo en el aire con la mano, para luego posarla sobre su corazón.

-Oh por Dios que asco, no pueden ser tan cursis. –Dijo Matt mirando con desagrado ante la escena.

-¿Qué sucede? –Le dije sin ganas aun mirando a Gerard.

A lo lejos podía notar que se encontraba nervioso e incomodo, se rascaba la cabeza mientras miraba para todos lado, me causaba gracia y ternura, pero fruncí mi ceño y comencé a destilar odio en el momento que vi a Amanda acercase a MI caballero tomándolo del brazo y hablándole como lo zorra que es. Cuando estuve a punto de dejar a Matt con la palabra en la boca e ir a ver que tenia esa que decirle a mi Gee, este comenzó a discutir con ella, no lograba escuchar que le decía, pero pronto a la “amena charla” se le sumo Mikey logrando sacar a Gerard de las casilla, dejando a los dos personajes hablando solos e ir a admirar el paisaje por uno de los ventanales.

-Mira, por lo que veo, tu relación con Gerard tiene algunos secretitos. –Dijo esto tratando de contener la risa, cosa que me enojo mucho. –Por lo visto, no duraran mucho…

-Matt, ve al grano. –Dije ya algo cansado.

-Si haces todo esto para darme celos, es mejor que vayas resignándote, porque me casare con Amanda te guste o no. No te daré el lugar que no te mereces, y tampoco te lo dará Gerard, entre ustedes no hay amor, solo conveniencia por ambas partes, ser el único heredero de una empresa líder le trae beneficios a cualquiera, en tu caso que las escorias te vendan su amor. Además ¿Quién quiere ser el novio de alguien que no quiere tener sexo? Eso ya paso de moda, eres muy inmaduro Frank, no estás listo para tener una pareja. Ese amor que tanto buscas no existe ¿Quién podría amar a un chico caprichoso e infantil como tu?

Para ser sincero ese fue un golpe duro, en ese instante me encontraba haciendo una fuerza sobrehumana para no ponerme a llorar, mi orgullo era mas fuerte que aquellas crueles palabras, ya lo había decidido Matt no me vería arrodillado suplicándole amor y ese objetivo lo cumpliría aunque la integridad de mi corazón este en juego.

-¿Eso es todo? – Dije tratando de aparentar que aquellas palabras no me habían conmovido en absoluto. –Mi relación con Gerard es entre él y yo, me gustaría que no opines al respecto, y con tu vida haz lo que quieras, destrúyela, si quieres, pero con la mía no te metas. Yo soy quien elige como quiero vivirla, y si quiero vivir una mentira, es mi mentira, no la tuya o la de Amanda, solo mía. Mejor ustedes ocúpense de la suya porque ¿Qué hombre enamorado busca acostarse con otro en vísperas de su boda? Matt, asúmete de una buena vez. – Ya un poco mas desahogado y con un Matt mirándome completamente desconcertado me dirigí hasta el ventanal por el cual Gerard se encontraba admirando el paisaje.

-Tengo la sensación de que este será mi mejor fin de semana. – Dijo un irónico aun mirando por el ventanal con cara de pocos amigos.

-Creo que el mío también… Yo y mis estupidas ideas. No se ni para que vine.

-Vamos a dejar las valijas… -Dijo volteando a verme.

-Vamos…

Subimos las escaleras y él me siguió por los largos pasillos hasta llegar a nuestra habitación por ese fin de semana de infierno.

Ambos permanecíamos callados y con nuestras miradas en el piso de roble oscuro. La habitación estaba tal cual la recordaba, espaciosa, luminosa, las dos camas simples que la componían, se encontraban en igual posición a la última vez que estuve allí.

Miles de recuerdos abordaron mi mente, muchos buenos remontándonos a nuestra infancia y adolescencia juntos, como los mas funestos desde que Amanda irrumpió en nuestras vidas.

-Narra Gerard-

Al ingresar a la habitación pude observar que era muy acogedora, bien iluminada, las grandes ventanas daba al lago contiguo, todo estaba prolijamente acomodado y ningún detalle se les escapo al decorarla ya que los cubre camas hacían juego con las claras cortinas, y el piso de roble oscuro con el mobiliario. La habitación contaba también con su baño propio igualmente de grande y decorado.

Frank se sentó en una de las camas en completo silencio, su mirada estaba perdida en el piso, y se notaba claramente que al igual que yo estaba tratando de contener el llanto. No se que le habrá dicho Cortez pero al parecer le afecto mucho, pero si el no se decide a contármelo no lo presionare y respetare su decisión, así que comencé a acomodar mi ropa en los cajones del armario en completo silencio.

Cuando ya había acabado con el último de los cajones, al intentar cerrarlo, este se trabo, los primeros intentos fueron sutiles, pero termine perdiendo la cordura, debido a las fuertes emociones que estaba conteniendo, por lo cual termine dándole de patadas para tratar de cerrarlo, en medio de mi frenesí las lagrimas amenazaban rebeldes con emerger a la superficie acompañadas por pequeños sollozos.

Pude sentir como Frank apoyaba su mano sobre mi hombro. –Tranquilo Gee, no dejes que ellos ganen, no les des el gusto de quebrarte.

Sin pensarlo voltee rápidamente lanzándome sobre Frank para abrazarlo fuertemente y romper en un profundo llanto refugiado en sus brazos. Tanto el mío como su llanto contenido salía a flote por fin cayendo ambos al piso para desahogarnos y consolarnos mutuamente.

-Es… es una basura Gee…

-Lo se… lo se amor… debemos ser fuertes…

-No creo que pueda… no puedo Gee, duele mucho.

-Debemos intentarlo… no dejemos que nos ganen.

Mi cabeza estaba apoyada sobre el pecho de Frank, mojándolo por completo debido a mis constantes lágrimas, mientras que las de él, caía alguna que otra en mi rostro. El fuerte enlace que nos unía no disminuía, mis manos estaban aferradas a la espalda de mi cliente. No quería que aquel momento acabase, sus brazos me envolvían haciéndome sentir protegido, esa sensación que hacia mucho no sentía.

Frank tomo mi rostro entre sus manos para obligarme a verlo. –Debemos vernos patéticos… llorando como niños en el piso. – Me dijo con su voz afectada por el llanto, para luego añadirle una débil sonrisa, la cual respondí de igual manera.

Mire sus ojos, estos brillaban, no sabia si era a consecuencia de las lagrimas o por su peculiar belleza, solo se que me quede mudo admirándolos. Frank beso la punta de mi nariz y procedió a limpiar los restos de lágrimas en mi rostro haciéndome imitar su acción casi al mismo instante.

-Eres hermoso… -Le dije sincero.

-Pues tú lo eres más. –Eso fue lo último que dijo antes de que nuestros labios se ataquen mutuamente con gran ahínco.

Jamás pensé que Frank me respondería el beso con tal intensidad, pero mi mente no se detuvo a procesarlo, puesto a que era más que obvio que ambos lo necesitábamos, teníamos que pasar el trago amargo con un poco de “cariño”

Ese cariño que rápidamente fue convirtiéndose en algo más al momento en que tome a Frank de su cintura y lo arroje sobre la cama, si bien lo primero que pensé al reaccionar de mi acción fue que me insultaría, me diría nuevamente que será virgen hasta el matrimonio y que era un violador, me asombre completamente cuando me quito desesperado mi playera y me obligo a que me posicione sobre él, para luego atacar con sus labios mi cuello y enredarme entre sus piernas.

Creo que ambos necesitamos estos mimos y este consuelo…

Es solo eso, una contención que nos daremos el uno al otro.


En minutos mas, yo ya le había quitado a Frank su playera y me encontraba besando y lamiendo todo su pecho mientras que él gemía suave debajo de mí apretando las sabanas entre sus manos.

-Frank… Frank… no, no me hagas esto. –trate de decir con mi voz agitada. –No quiero darme otro baño de agua fría… como en tu casa, si no llegamos hasta el final… no me ilusiones.

Él me tomo con fuerza de mi nuca y me atrajo hasta quedar nuestros rostros muy cerca. -¿Quién te ha dicho que no quiero llegar hasta el final? – Me dijo con notable lujuria en sus ojos y apretando los dientes. –Vamos, tócame, como solo tú sabes hacerlo. –Continuo mientras desabrochaba mi pantalón.

Si Frank continuaba con esas miradas y frases acabaría sin necesidad de penetrarlo, no se si él era conciente, pero me estaba excitando en un nivel desconocido para mi, nunca estuve con alguien que me produjera tanto deseo, quizás se trataba porque estaba a punto de quitarle la virginidad a alguien, o quizás era el saber que podía quitarle a Matt el privilegio de ser el primero en adentrase en ese mundo tan perfecto y deseoso llamado sexualidad de Frank Iero, no lo se, pero el momento se me hacia extremadamente sensual.

Mis labios y lengua continuaron recorriendo su piel, mientras desabrochaba su pantalón y lo baja un poco, debía ser rápido, por un lado para evitar ser precoz por primera vez en mi vida y por otro lado, la razón fundamental, el temor a que Frank se pudiese arrepentir en cualquier momento.

Me estaba matando, ver su cara de placer en el momento en que tome su miembro y comencé a masajearlo delicadamente, disfrutando de la textura y la humedad que este poseía.

-Mmm Gee… Me gusta… mucho. –Seguido a esta frase un sonoro gemido abandono su boca, arqueándose hacia atrás y poniendo sus ojos en blanco.

Es hermoso, Frank Iero es el hombre más hermoso de todo el planeta…

-Frankie, tócame… por favor. –Él concedió mi deseo tímidamente, tomando mi miembro y agitándolo suave, pero deliciosamente. - ¡Oh Cielos!

Ambos aumentamos el ritmo de nuestras manos, haciendo que los gemidos sean cada vez más altos. Tratamos de ahogarlos en un profundo beso, pero la excitación era tan grande que ni aun así pudimos disminuirlos.

-Oh, si… Vamos Gee, hazme tuyo…

-¡¡Frank, no he terminado contigo!! – Dijo entrando en la habitación, casi gritando un furioso Matt y quedando atónito al vernos en ese estado.

-Cortez es la segunda vez que me interrumpes en el día, la próxima no responderé de mí. – Le dije notablemente molesto mientras que yo y Frank nos poníamos todo en su lugar, pero Matt continuaba estático en su lugar.

-Matt, yo te avise que esto podría pasar, somos novios y es común que hagamos esto. – Dijo Frank acercándose lentamente a su amigo

Respetando mi política laboral, permanecí sentado sobre la cama sin decir o hacer algo, ya que Frank me había contratado para que fingiera ser su novio, no para que lo sea realmente, así que no podía involúcrame, opinar o intervenir en su vida, a no ser que el me lo pida. Pero esa política decidí mandarla al demonio al momento en que Matt furioso le respondió abofeteándolo con tal rudeza que la cabeza de mi cliente giro y la zona del impacto quedo con la mano de su agresor impresa.

-Hey imbécil ¿Qué te pasa? –Salte a defender a mi “novio” pero Cortez estaba mas preocupado en reprocharle a Frank, si bien no debía intervenir en su discusión, ya que el fin del plan era darle celos, bajo ninguna circunstancia permitiría el abuso físico.

-¿Cómo te atreves? ¡¡Y en nuestra cama!! Yo era el que te besa allí… -Grito un furioso Cortez mientras Frank se sobaba la mejilla y contenía desesperadamente el llanto.

-¿No me escuchas? ¿Qué demonios te sucede? –Dije tomándolo del cuello. –Pídele perdón o te romperé todos los huesos.

-Jamás le pediré perdón. Gerard debes estar al tanto de nuestra relación hasta que tú llegaste…

-¡¡Te casaras!! Él no tiene porque ser tu amante… ¡Déjalo en paz! Ya perdiste tu oportunidad. –Lo estampe contra la pared. –Pídele perdón…

-No.

-Gee… Déjalo… vamos al parque. –Dijo Frank detrás de mí, al voltear a verlo, pude observar que las primeras lágrimas ya habían recorrido su angelical rostro, retrocedi un paso con el fin de ir junto a Frank pero no sin antes darle un fuerte puñetazo a Matt en la quijada, haciendo que posterior a esto escupiera sangre. –Gerard, ¡Déjalo! No vale la pena… -Agrego Frank arrastrándome del brazo para que abandonemos la habitación.

Salimos de la habitación dando un fuerte portazo, desde el otro lado de la puerta pudimos escuchar claramente que Matt estaba desquitando su ira con los muebles, mi cliente me tomo de la mano y me condujo a toda prisa hacia el parque, había gente por todos lados y las miradas de todos se posaban en nosotros pero aun así Frank no disminuía el paso hasta llegar a una zona cerca del lago con una gran arboleda, donde no había nadie mas que nosotros.

-Perdón Gee… -Dijo Frank apoyándose contra uno de los árboles. –Lo de hace un rato no debió pasar, fue un momento de debilidad… -Desvió su mirada de la mía mientras mordía su labio inferior tratando de contener el llanto.

-Frankie, mírame. –Me pare frente a él y giro su cabeza, mirándome con un hermoso puchero, el cual tuve ganas de morder y besar. –Lo que casi pasa entre nosotros no esta mal, él se casara no debes serle fiel si él no lo es contigo.

-Pero yo quiero hacerlo por amor.

Me acerque mas a él y acaricie la mejilla en la cual había recibido la bofetada, la zona continuaba roja y con los dedos de Matt impresos. –Él no te merece Frank. –Le susurre al oído para luego besar la zona afectada y al volver a mirarlo a los ojos pude ver que estaba llorando en silencio. –Parece que ya no se conforma con lastimarte afectiva y psicológicamente, sino que ahora también lo hace físicamente.

-Me lo tengo merecido.

-¿¡Qué!? ¡Jamás digas eso! Nunca el abuso físico es justificado.

-Esa era nuestra cama, ahí nos besamos por primera vez, nos acariciábamos, nos tocábamos como lo hacia contigo, solo que nunca lo deje ir mas lejos… Esa cama la denominábamos “la camita del amor”

-¿Qué amor? Frank, el amor no te abofetea, el amor no se casa con otra persona, el amor no te niega frente a los demás y te tiene en la clandestinidad.

-Matt le teme a su padre, por eso no sale del closet.

-¿Por qué lo justificas tanto?

-Porque lo amo…

-No lo amas estas obsesionado con el.

-Tu que sabes, si para ti el amor no existe.

-Puede que no sepa de amor, pero si se de obsesión. –Le dije antes de alejarme lentamente de él.

-Lo lamento Gee, no quise hacerte sentir mal. –Me decía Frank caminando detrás de mí para alcanzarme.

-Frank, no te disculpes, tu eres mi cliente has pagado por mi, yo no tengo porque meterme en tu vida. –Me senté frente al lago apoyando mi espalda en uno de los árboles, Frank se sentó a mi lado.

-Gee, se que no es un buen momento… Posiblemente me grites, pero debo preguntarlo, es algo que me preocupa.

-No. –Suspire cansado. –Amanda no sabe de mi profesión y Mikey lo sabe pero no hablara porque mamá se lo tiene prohibido… la prestigiosa Donna Way no puede tener un hijo gigoló, ya le pago a la prensa para que no lo difundan y amenazo a papá y Mikey para que tampoco lo hagan, eso le quitaría respeto y prestigio a la gran señora. –Hable con rencor e ironizando a mi madre y el ultimo discurso que ella me ha dado.

-¿Esa es la razón por la cual no hablas con tu familia?

-No, me echaron a la calle… a mi suerte, pero fue por otra razón.

-¿Tu sexualidad?

-No, hasta donde mis padres me conocieron era heterosexual, pero a Mikey si le prohíben que… -Lamentablemente caí muy tarde, ya le había demasiada información a Frank, quien me miraba con sus ojos abiertos al máximo.

-¿¡Tu hermano no esta enamorado de Angie!?

-No, es una relación arreglada, él esta enamorado de su mejor amigo.

-Eso es muy feo… Amar en silencio es lo peor que te puede pasar.

-No, Frank hay cosas peores…

-Oh cierto, tu no crees en el amor.

-No Frank, créeme, amar y no ser correspondido o que te rompan el corazón es mucho peor, amando en silencio por lo menos sabes que es un amor prohibido pero que ambos comparten el sentimiento.

-Entonces aquí valido mi teoría de la cual me baso en tu comportamiento a consecuencia de una ruptura traumática o un desamor.

-No saques teorías de mi vida mejor mira la tuya…

-¿Qué hay con la mía? Soy un perdedor y lo tengo asumido.

-¿Qué te dijo Matt para afectarte tanto? Te afecto tanto que casi tenemos sexo.

-Cosas sin sentido, no creo que funcione el plan… Pero bueno, ya estamos aquí, debemos llevarlo a cabo.

-Si, ni pienses que me volveré solo de noche.

-¿Tienes miedo?

-Y si, es peligro que alguien tan hermoso ande solo de noche.

-¿Dónde quedo tu humildad Gerard?

-En el útero de mamá

-Gee… -Voltee a verlo, él me miraba dudoso. -¿Qué te dijo Amanda y tu hermano para afectarte tanto?

-Tú no me has dicho que te dijo Matt, así que no te lo diré. –Frank bufo y se dedico a mirar el río por un largo rato, en el cual ambos permanecimos en silencio.

No puede estar pasándome esto… ¿Por qué habiendo tantos clientes me viene a contratar él? ¿Por qué tengo que asistir a esta estupida boda?

¿¡Por que mierda me esta empezando a gustar mi cliente!?

El destino se burla de mi, eso esta más que claro…


-Matt me dijo que si hago todo esto para darle celos es en vano, que se casara igual, me guste o no y que soy caprichoso e infantil y que ni tu ni el me darán un lugar el cual no merezco. –Dijo atropelladamente escupiendo cada una de las palabras con mucho dolor.

-¿Cómo es que lo amas? Es un idiota…

-Solo esta celoso, no piensa lo que dice…

-No, no es que no piensa lo que dice… directamente no piensa…

-No importa, ahora tú… ¿Qué te han dicho?

-¿Quiénes? - Dije tratando de evadir el tema.

-Amanda y Mikey.

-¿Quiénes?

-¡Gerard!

-¡Frank!

-¿No me lo dirás?

-No.

-Bien, no me lo digas. -Se cruzo de brazos.

-No lo haré.

-Pero yo te lo dije… ¿Por qué no me lo dices?

-Porque no.

-¡Gerard!

-¡Frank!

-Basta, no digas mas mi nombre, solo dime que te han dicho.

-No lo haré…

-¿Por qué?

-Otra vez te tengo que decir… ¡Porque no!

-Te odio…

-Caprichoso, infantil y chismoso…

-¡No me digas asi!

-Oh a Matt no le dices lo mismo…

-Sabes, no me lo digas… No me interesa.

-¿De veras? Porque te lo iba a decir…

-¿En serio?

-No.

-Muérete.

-Si me muero ¿Quién será tu novio?

-Tu hermano. - Eso me dolio,Frank sin dars ecuenta toco un punto debil en mi.

-¡Yo no tengo hermano! - Conteste seriamente.

-Si tienes y se llama Mikey, sabes creo que iré a hablar con mi cuñadito… -Amago con levantarse pero yo lo tome del brazo.

-Tú te quedas aquí…

-¡Dime!

-Frank, es algo de mi pasado que no quiero revivir, por favor, ¿Respetarías mi ganas de mantenerlo sepultado en mi y no volver a vivirlo? Tú me cuentas porque quieres, yo no me meto en tu estupida vida a preguntarte sobre el imbecil de tu príncipe azul. ¡Maldito caprichoso! Compórtate como un adulto.

-¡Vete al demonio! Idiota.

Casi en un segundo se puso de pie y se echo a correr lejos de mi, lo que peor me hizo sentir fue que lo hizo llorando, me odie por lastimarlo, pero debía hacerlo, estaba empecinado a que le cuente algo que tanto dolor me trae, realmente no quería revivirlo, le dije cosas que no son ciertas y algo crueles, en verdad el tiempo que emplearía en meditar sobre mi situación, lo utilice pensando en Frank y en lo mal que me comporte con él. El sol comenzaba a caer y yo seguía sentado debajo de aquel árbol pensando cómo me acercaría a Frank para pedirle disculpas.

Casi sin ganas me dirigí nuevamente a la casa, al ingresar vi a uno de los sirvientes que me informo que toda la gente se encontraba merendando en la zona cerca de las piscinas, pero al no estar con Frank no quería encontrarme con Amanda o Mikey, sabía que si estaba con mi cliente ellos no se me acercarían.

Fui hasta la sala principal para subir a la habitación, cuando vi su pequeña figura reposando en uno de los sillones mientras veía tele, comía chocolates y bebía leche.

-Frankie… -Al acercarme mejor pude ver que sus ojos estaban hinchados y rojizos, se notaba que había estado llorando. -¿Puedo sentarme?

-No, vete…

-Lo lamento Frank, es que… me es difícil. Estuve mal, no tuve que habérmelas desquitado contigo, en verdad, lo lamento, no quise ser tan cruel.

-Yo no soy ni caprichoso y mucho menos infantil. –Me dijo mientras me miraba con sus ojos cristalinos y un puchero en su boca. –Matt dijo que nadie me amara por eso…

-Aww Frankie lo lamento. –Lo abrace casi al instante, verlo así me hacia sentir aun peor, ya que había tocado un punto débil en él,tal como ello hizo con migo, a diferencia que Frank no se desquito diciendome cosas crueles.

-¿En verdad soy tan insoportable? ¿Es verdad que nadie me amara? - Decía mientras sollozaba ocultando su cabeza entre mi hombro y cuello.

-No Frank, tú eres una excelente persona, cualquiera se enamoraría de ti…

-Se enamorarían de mi patrimonio. –Tome su rostro y lo obligue a mirarme a los ojos.

-Frank, si no estuvieses enamorado de Matt, haría lo que fuese por enamorarte. Me gustas…

-Dices eso, solo porque te pago. La gente solo me quiere cuando las pago. Mis empleados, les pago, mis amigos siempre que salimos yo pago, mi novio, es un gigoló.

-¡¡Que no soy gigoló!! Soy caballero de compañía, a veces no tengo que tener sexo con mis clientes…

-A veces me gustaría ser pobre y que me quieran por lo que soy…

-Frank, si te considerara insoportable, no estaría desesperado por cogerte.

-¡¡Gerard!! Que explicito…

-Es verdad, yo conozco gente verdaderamente insoportable… -Mire la mesa delante nuestro y pude observar la caja de bombones. -¿Qué comes?

-Los nuevos chocolates que lanzaremos el mes próximo al mercado…

-Un producto Iero que todavía no he probado… ¿Cómo se te ocurre privarme de ese privilegio?

-Ok. –Dijo tomando la caja. –Solo uno porque estás castigado por decirme cosas feas… Y además tienen licor, no quiero que trates de abusar de mí nuevamente.

-¿Abusar? Discúlpame pero la última vez no habías puesto resistencia.

-Bueno, bueno… ¿Vas a querer uno? –Dijo antes de introducir uno de los bombones en su boca.

-Si justo quería ese… -Dije señalando su boca.

-Son todos iguales… -Trato de decir con su boca llena.

-No, no son todos iguales… ese esta en tu boca.

Y he aquí que se juntaron todas las cosas que me producen adición, Frank Iero, licor, un jugoso beso y lenguas enredadas entre mucha saliva y chocolate. Mi cliente se coloco a horcajadas sobre mi intensificando el beso, yo aproveche el momento para tomarlo de los glúteos y atraerlo mas hacia mi, produciendo que Frank se meciera sutilmente sobre mi.

-Woh, Linda a la publicidad del nuevo chocolate hay que agregarle que es afrodisíaco.

Al escuchar la voz de su padre Frank salto para atrás atragantándose y comenzando a toser fuertemente, yo tome el vaso de leche que había en la mesa y le di de tomar un sorbo.

-Oh hijo, tu novio te da de tomar su leche. –Este comentario empeoro la situación haciendo que Frank quedara rojo, tosiendo aun peor.

Tanto el padre como la madre de Frank miraban tentados de risa la escena mientras que su hijo no paraba de toser y se rehusaba a tomar la leche para evitar mas burlas.

-Frank, no puedes hacer tanto escándalo por un pequeño chiste… tanto como para atragantarte.

-Oh, amor, que no se atoro por tu comentario, se atraganto con la lengua de su novio que le llagaba a la garganta.

-Me…mejor… voy… al baño.

Frank se levanto torpemente llevandose varios muebles por delante y se dirigio con toda prisa al baño.

-Narra Frank-

Dios no podía creerlo, mis padres siempre avergonzándome, venir y hacer esos chistes, por más que hable con ellos siempre fueron así y creo que siempre lo serán, ya deberia de estar acostumbrados, mis padres son personas a laas que les gusta bromear, no se han dado cuenta que soy una persona facil de ofender.

en el baño me lave la cara y suspire cansado, realmente estar al lado de Gerard se me hace cada vez mas difícil, es un hombre muy sensual y debido a su trabajo sabe muy bien como complacer a alguien, simplemente con sus besos me dejan rendido, debo admitir que besa como los Dioses, pero no puedo caer ante el deseo, me reserve a Matt y debía cumplirlo, gracias que siempre que pierdo el autocontrol viene alguien en mi ayuda.

La puerta se abrió abruptamente, me voltee asustado y antes de que pueda reaccionar ya tenía los labios de Matt sobre los míos.

-Frank, ya no puedo soportarlo… Muero viéndote en los brazos de Gerard…

-Matt, el es mi…

-Shh… no lo digas. –Dijo poniéndome su índice sobre mis labios. –Es un maldito afortunado… ¡Déjalo Frank! te amo, te necesito conmigo… ¡¡Deja a Gerard!!
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Re: ~ My Best Friend's Wedding ~ Capitulo 2, 3 y 4

Mensaje  Lord-IERO el Mar Ene 03, 2012 8:12 pm

Capitulo 4: Verdades

-Narra Gerard-


Ya llevaba un buen rato ahí, sin saber que hacer, mejor dicho, nada podía hacer. Una vez que Frank se retiro al baño quede solo con sus padres, me presente ante ellos como el novio de su hijo, ellos me aceptaron afectuosamente como nuevo miembro de la familia, con el poco trato que tuvimos, note que son buena gente, y yo los estoy estafando, le cobro a su hijo, que vale la pena
aclarar, es la persona mas maravillosa sobre la faz de esta inmunda tierra, la cual no es digna de de tener semejante ejemplar caminando por ella, es demasiado indigna como para contar con aquel celestial ser entre las maravillas que esta posee, haciendo que las maravillas mundialmente conocidas verse imperfectas, ¿que tiene de maravilloso una estupida piramide o una tumba comparado con Frank? bueno, volviendo… No soporto mentirles, venderles esta gran falacia, tan o casi mas grande de la que los novios montaban al jurarse un amor eterno del cual ambo carecían, tenían secretos, un pasado que no comparten con su supuesta media naranja, esto me enferma y me hace querer vomitarles en la cara, toda esta falsedad, ambición.

Al fin y al cabo son el uno para el otro, ambos ponen el que dirán y la buena posición económica por encima del amor… ¡Esperen! ¿Amor? ¿Y desde cuando creo en el amor? El único amor que existe, es
el amor propio… Bueno ya ni se que les estaba diciendo… Ah, ya… Eh, ya hace un buen rato que estoy aquí parado mirando, mejor dicho espiando por la puerta del baño como ese asqueroso de Matt
osaba a posar sus sucias manos sobre MI Frankie, digo… mi cliente, viendo como lo besa, como introduce sus manos por debajo de su playera, podía apreciar claramente que trataba imitarme.

Oh querido Matt, podrás imitarme, pero jamás igualarme... Y mucho menos superarme.

Una vez que los padres de Frank fueron a reunirse con los demás invitados, yo me quede esperando a mi cliente en los sillones, y al ver que tardaba tanto, me preocupe, decidiendo ir a ver el porque de su demora, para después encontrarme con esta desagradable escena.

¿Matt sentirá siquiera un 5% de lo que yo siento al besar a Frank?

Sin saber porque me marche dejándoles privacidad, pero con un sentimiento de gran vacío en mi pecho. Frank estaba alcanzando su meta, no debería de sentirme mal por ello, porque yo estoy aquí para eso, para nada mas, si confundo las cosas es por mi estupidez. Aunque también tengo sentimientos, y por más que trate ocultarlos están en mí, soy completamente consciente de que
soy un bien desechable, me contratan para brindar compañía y cuando termino el trabajo, si te he visto no me acuerdo, vuelvo solo a mi departamento, en donde permanezco solo, me baño solo, duermo… solo, si nadie que me acobije…

¡Me gustaría que alguien me acobije!

No es porque no sepa o no pueda hacerlo por mí mismo, sino que la persona no solo piensa en ti, sino que piensa lo que sientes y se pone en tu lugar, ¿Me explico? Es como si me fuese a acostar y no me cubro con la sabanas, debe ser genial que alguien te mire y piense, Oh Gee… debe tener frio, va y te cubre… eso es porque la persona realmente te quiere, estas en sus pensamientos, ya que, pensó en tu bienestar, en cómo te sentías… Bah, ni sé que estoy pensando o si me están entendiendo que quiero decir, seguramente no me explique bien, pero quien podría narrar algo después de haberlo visto junto a Matt, quien justamente es la persona que más odio en esta maldita tierra, otra vez la tengo con la maldita tierra antes con Frank y ahora con Matt… Waaa ni yo me soporto, me voy a dormir…

Subí las escaleras a paso lento, ver a Frank junto a Matt me hizo sentir usado… bueno, en realidad mi trabajo es ser usado, yo sabía muy bien que al terminar el fin de semana volvería solo a mi casa, pero me estaba acostumbrando a ser el novio de Frank, es más, me agradaba ser su novio.

Si tan solo lo hubiese conocido antes… las cosas pudieron haber sido distintas.

Pero que digo, las cosas comenzaron a salirme mal desde el día en que Matt nació.

Si bien eran años los que llevaba en el negocio y ya estaba bastante acostumbrado, con Frank comencé a ser consciente de que no era tan satisfactorio y bueno para mi autoestima, siempre era el perdedor, aunque yo pensara lo contrario poniendo como perdedores a mis clientes, por lo menos ellos cubrían su necesidad, me pagaban y adiós, pero mis necesidades jamás eran
satisfechas. Si entre en crisis ¿Se nota?

Creo que el tiempo del cambio se está aproximando.

Subí el ultimo escalón y enfile hacia la habitación, por más que quería ir e interrumpir a Frank debía tragarme las ganas y dejarlo que cumpla con su plan, yo estaba allí para ayudarlo, no para sabotearlo.
-Gerard… -Voltee al escuchar mi nombre llevándome la desagradable sorpresa de saber que era Amanda quien me llamaba.

-¿Qué quieres? – Respondí de mal modo.

-Gee, lamento todo lo que ocurrió… En verdad, perdóname.

-Ya es tarde…

-Gerard. –Me tomo del brazo. –Nos merecemos una charla, ¿No crees?

-Narra Frank-

No podía darle crédito a mis oídos, Matt acababa de pedirme que deje a Gerard, me dijo que me ama, ya no puedo pedir mas nada, lo he conseguido tengo a mi mejor amigo a mis pies.

Matt me arrincono contra una de las paredes del baño, yo lo abrace a la altura de sus hombros para unirnos lentamente en un dulce y calido beso. Estaba feliz, lo había logrado, lo confeso, aun siente lo mismo, pero aun así, el beso no era lo que esperaba, no sentía lo mismo, es como si le faltara algo… O como si a mí ya me faltase algo…

Matt me sentó sobre el lavamanos ubicándose entre mis piernas

-Matt, espera… -Dije mientras quitaba sus manos de debajo de mi playera. -Alguien podría entrar.

-¿Quieres ir a la habitación? –Negué con mi cabeza.

Ataco mi cuello algo torpe, me queje, pero el continuo con un ritmo algo tosco y volvió a colar sus manos por debajo de mi playera, las cuales sentía ásperas, no me estaban haciendo disfrutar. Recordé la vez que le dije a Gerard que sus manos eran suaves y si usaba crema, reí al memorizar su respuesta sobre los trabajos manuales.

-¿Qué sucede? – Inquirió Matt mordiendo mi cuello, cosa que me desagrado por completo.

-Nada. lo lamento…

Oh Frank, estar con un gigoló… Eh digo caballero de compañía te está mal acostumbrando…

No puedo compararlo con Matt, es más que obvio que Gerard por su trabajo sabe hacerlo mejor…

Pero no sé si es que el desempeño sexual de Matt decayó, si probar el excelente desempeño de Gerard me malacostumbra, haciendo quedar lo que yo consideraba bueno como pura basura
o si soy yo el del problema…


-Matt… no quiero… Detente. –Dije apartándolo suavemente.

-¿Qué sucede? – Pregunto preocupado.

-No quiero hacerlo aquí…

-Vamos a la habitación…

-No, esta Gerard en la sala… No puedo hacerle esto… ¿Qué harás con Amanda?

Tomo mis manos y las apoyo en su pecho. –Cuando este casado con ella le inventare que tengo viajes de trabajo, así podremos vernos e irnos de viaje juntos, también le puedo dar un hijo, así estará ocupada y no se meterá en mi vida.

En ese momento toda mi felicidad se derrumbo frente a mi, la realidad me abofeteo la cara, el muy miserable no piensa cancelar la boda, quiere llevar una doble vida y que yo siga amándolo desde las sombras…

Lo dudo mucho Sr. Matt Cortez.

-Olvídalo Matt, no pienso dejar a Gerard.

-¿Qué? ¿Por qué? ¿Ya no me amas?

-Matt, es simple… Gerard puede darme eso que tanto me niegas…

-¿Un casamiento?

-No Matt, quiero a mi lado alguien que no se avergüence de amarme. –Dije apartándolo de mí. –Lo lamento, solo fue un momento de debilidad, no volverá a pasar, y te pido que por favor, no vuelvas a intentar besarme, le seré fiel a mi novio.

-¿Me pides que no te bese porque temes no resistirte a mi?

-Matt… Gerard besa mucho mejor. -Dije sosteniendo la puerta de baño. -Esta fue nuestra despedida. –Sentencie antes de salir de allí.

¿Qué ocurrió allí? Mejor dicho ¿Qué fue lo que no ocurrió allí?

No puedo compararlos, no es lo mismo… esta que claro que disfruto mas con las atenciones de Gerard, por la experiencia que este posee, no es que me guste… no, eso no.

Amo a Matt, solo debe ser que aun sigo algo enojado con él, si seguramente es eso.

Suspire tratando de disipar mis pensamientos, al llegar a la sala vi que el televisor estaba apagado y no habia señales de Gerard. Subí las escaleras casi corriendo y pude ver a Gerard
ingresar a la habitación de Amanda.

¿¡Qué demonios hace con ella!?

Tranquilo Frank… Tranquilo, solo deben querer hablar de sus cosas…

Cosas… cosas que Gerard no me ha contado y se rehúsa a hacerlo… ¡Me escuchara! Cuando vuelva me escuchara muy bien…

Camine furioso hasta la habitación, al ingresar me arroje sobre la cama, la cual estaba algo desacomodada luego de los mimos que recibí de Gerard, devolví a su lugar a cada uno almohadones y almohadas, para luego apoyar la cabeza y pensar un poco.

Esta enamorado de ella… Es obvio…

Pero… ¡Justo de ella! Habiendo tantas y tantos, justo a esa arpía…

Maldito… me escuchara…

La meditación no estaba dando buenos frutos, así que malhumorado me levante de la cama, abrí la ventana y comencé a fumar.

No debo meterme en su vida…

¿Qué digo? Yo lo contrate… es mi caballero, no el de ella… Debe hacer lo que yo le digo...

Además es mi enemiga,no debe estar con ella… por culpa de Amanda es todo este embrollo.

Mire mi reloj y al ver la hora apreté fuerte mis dientes y puños dañando lo que me quedaba de cigarrillo.

20 minutos… Hace 20 minutos que esta con ella…

¿De que tanto hablan?

Y ¿si no están hablando?


-¡No! – Grite mientras golpeaba con mis puños cerrados el marco de la ventana. –Más te vale Gerard que estén hablando… -Dije para mi mismo mientras apretaba mi dentadura.

Sin haberme relajado ni un poco, cerré la ventana me senté en uno de los sillones de la habitación a leer una revista, mejor dicho a pasar las hojas histéricamente, provocando que algunas de ellas se rompieran.

1 hora… ya hace una maldita hora que están haciendo Dios sabe que…

Me senté sobre la cama, ya no sabia que hacer, no se si lo habían notado pero estaba bastante histérico. Vi la puerta abrirse tome aire para comenzar los sermones, pero tuve que exhalarlo desanimadamente al ver que se trataba de Matt.

-¿Qué? – Inquirió Matt al verme en tal estado. -¿Y Gerard?

-Waaaa… -Le avente un almohadón.- Insinúas. –Le avente otro. –Que no. –y avente uno mas. –Se donde –Y otro. – Esta. –Y otro. –Mi novio. –La almohada.

-Y entonces ¿Dónde esta? – Me pregunto temeroso de que le aventara otra cosa, y tenia razón.

-¡Cállate! –La otra almohada.

-Sabes, no hablare contigo hasta que te calmes… - Dijo saltando la alfombra de almohadones y almohadas que cree. – Y más te vale que los juntes todos… Histérico. –tome el celular para aventárselo pero me advirtió serio. -¡Frank ni lo pienses!

Mire el celular y se me ocurrió de mandarle un mensaje, ya que lo primero que hizo Gerard fue darme su numero en casos extremos, y este es uno.

¿Dónde mierda estas?

Le escribí sutil, pero mi odio creció al escuchar el celular de Gee sonar en su mochila.

Imbecil, ni siquiera te llevas el celular.

Le escribí otro mensaje y mire burlona a la mochila. –Ya se que estas ahí… -Le hable al celular de Gerard, voltee mi rostro y Matt me observaba atónito.

-Frank, ¿Estas bien? – Dijo Matt algo preocupado.

-Si ¿Por qué? ¿Tengo razones para estar mal? – Respondí mordaz.

-No, solo preguntaba… -Respondió burlón para luego tomar un libro y acostarse a leer.

Termine de acomodar mis cosas, jugué al los juegos del celular, leí una revista y a eso de las 3 horas y media la puerta volvió a abrirse siendo esta vez cruzada por Gerard.

-Frank. –Sonrió al verme, pero esa sonrisa se borro al ver mi estado.

-Ven. – Lo tome del brazo y casi lo arrastre al baño, cerrando la puerta de un golpazo.

-¿Qué sucede?- Inquirio preocupado.

-Estas transpirado y tu cabello esta revuelto… ¿Por qué?

-¿Qué?

Me acerque a él y lo olí. -Has tomado alcohol… ¿Por qué?

-Frank….

-Estuviste con ella… -Sentencie con el orgullo dolido.

-No te metas en mi vida… -Responmdio retadoramente.

-Estuviste con ella…

-No te importa…

-Estuviste con ella…

-¡Si!

-¿Por qué?

-Porque quise… No tengo porque darte explicaciones… Simulo ser tu novio, no lo soy en verdad…

-Te odio…

-Tú estabas con Matt, no debías de molestarte…

-¿Nos viste?

-Si, estaba preocupado porque no regresabas y te encontré bastante ocupado…- Dijo con sus palabras cargados de ¿Celos?

-¿Y? tu estas para ayudarme a eso… no me recrimines nada.

-No lo hago, Amanda necesitara consuelo luego de que la dejen…

-No la dejara…

-Oh vaya… tu amiguito aun no sale del closet…

-No te metas en nuestra vida…

-No es tuya, es la vida de él… No te eligió a ti para compartirla…

-Limítate solo a hacer tu trabajo, para eso te contrate… -Sin decir mas salí del baño siendo seguido por Gerard.

-¿Problemas en el paraíso? – Inquirió Matt arqueando una ceja aun leyendo su libro.

-Cállate. –Respondimos furiosos al unísono.

Gerard paro en seco y miro hacia el piso. -¿Qué hacen las almohadas y almohadones en el piso?

-Matt los aventó… -Dije desviando mi rostro ofendido.

-¿Qué? No, yo no… - Dijo Matt confundido.

-No importa… solo quiero dormir. –Dijo tomando una de las almohadas del piso.

-No, tú no dormirás aquí. –Dije quitándole la almohada de la mano.

-¿Qué? ¡Frank! ¿Dónde pretendes que duerma? – Me acerque hasta quedar cara a cara.

-Seguro que en alguna habitación te recibirán gustosas… -Le dije al oído, mientras lo sostenía de la playera.

-No. –Me respondió serio.

-Entonces ve a dormir a los sillones del living. –Le respondí volteándome para dirigirme a la cama.

-¡Bien! –Grito antes de salir y azotar la puerta.

-Ya se le pasara. –Le dije a Matt que miraba atónito la escena, Aun con el libro entre sus manos.

-Narra Gerard-

Salí de la habitación dando un gran portazo, aunque no sabia que me enfurecía mas, si la escena montada por Frank o mi estupidez al haber caído nuevamente en sus redes.

-Maldición. –Susurre al acostarme en el sillón, la temperatura del ambiente había bajado considerablemente y Frank ni siquiera me dejo sacar una manta, así que, comenzaba a sentir frío.

No sabía como colocarme, no encajaba completo en ellos, si bien eran cómodos para sentarse, no lo eran para dormir.

Soy un estupido… ¿Cómo pude acostarme con ella?

Como caí nuevamente en su trampa…


No puedo creerlo…

Las lagrimas recorrían mis mejillas, el nudo en mi garganta me estaba asfixiando y lo peor fue darme cuenta de que Frank estaba en la habitación con Matt, seguramente repetirían lo del baño y yo me encontraba solo, en la oscuridad, con frío, angustiado, en crisis, llorando y completamente… solo.

Una vez que encontré una posición más o menos cómoda mis ojos fueron cerrándose lentamente hasta que caí profundamente dormido. No se cuanto tiempo estuve dormido, pero pronto sentí un peso a mi lado y como el frío en mi cuerpo iba disminuyendo lentamente. Abrí mis ojos lentamente y lo vi, Frank se encontraba a mi lado colocándome una manta sobre mí.

Frank… ¡Me esta cobijando!

-Narra Frank-

Una vez que Gerard abandonara la habitación me acosté, dándole la espalda a Matt que se encontraba acostado en la cama de al lado, las cuales eran separadas por una mesa de noche con un enorme velador, intente dormir pero era inútil, me sentía mal por haber hablado así con Gerard y no fundamentar mi enojo, daba vueltas y vueltas sobre la cama, bufaba continuamente.

-Frank… O te duermes o te vas a bajo con Gerard.

-Buena idea Matt. –Me levante en un segundo, tome una manta y baje hasta la sala.

Mientras bajaba la escalera lo vi tiritando de frío y me sentí culpable, avance a paso lento para no despertarlo y poder cubrirlo sin irrumpir su sueño. Me senté a su lado y comencé a cubrirlo cuando sus parpados se movieron lentamente para abrirse tranquilamente y regalarme una de las mejores vistas, su hermoso mar verde que tiene por ojos. No entendí bien porqué pero cuando me vio cubriéndolo
sus ojos adquirieron un brillo especial, lo pude ver gracias a la luz de la luna que se colaba por la ventana iluminando por completo el rostro de Gerard siendo esta una hermosa fotografía que se grabara en mi memoria, su rostro mostraba sorpresa y emoción, pero decidí no darle importancia y hable.

-Me dirigía al baño y te vi… pensé que podrías tener frío.

-Frank, hubieses usado el baño de la habitación… O ¿A Matt le gusta mas el de aquí abajo?

-Gerard…

-No importa, no debes darme explicaciones…

-Gee, no me molesto que estés con otra persona… él problema es ella… ¿Por qué ella?

-Lo se Frank… estuve mal… no tuve que hacerlo…

-La amas…

-No.

-La amaste. –Gerard no respondió y se sentó quedando frente a mi, se rascaba frenéticamente la nuca y parecía estar buscando las palabras correctas. –Bien, parece que a Amanda le gusta quitarme mis hombres… La odio tanto pero al parecer nuestro gusto es bastante parecido.

-¿Gustas de mi?

-¡No! Ehm… no, no quise decir eso… -Reí nervioso.

¿Me gusta mi caballero de compañía?

No, eso no es posible… Yo amo a Matt y, y, y…

Un hombre como Gerard jamás se fijaría en mi, solamente lo haría para acostarse una noche y ya…

Pero yo, ya no quiero sufrir…

-Ya, creo que entendí el punto… Como Amanda no sabe que me contrataste, crees que ella quiere separarnos por el hecho de que soy tu novio y no porque le guste…

-Claro… A eso me refería. –Sonreí tratando de aparentar que todo estaba bien.

Uff… Como me salve de esta…

-Frank… Has notado que somos una pareja bipolar… ¿Cuántas veces nos peleamos y arreglamos este fin de semana?

-Si, lo note… -Lo abrace. –Perdóname…

-Perdóname tú…

-Te perdono solo con una condición…

-¿Qué te cuente de Mikey y Amanda?

-Solo quiero saber ¿Por qué ella? Es mi enemiga somos como Batman y Gatub… No, mejor esa comparación no… Como Drácula y Van Helsing.

-Oh, yo quiero ser Van Helsing… -Dijo Gerard antes de besar mi frente.

-¿Y eso por que?

-Así te clavo mi estaca…

-Gerard… - Escondí mi rostro avergonzado y él reía ante mi acción. –No me hagas poner nervioso para eludir la respuesta…

-Frank, es muy vergonzoso… ¡Quede como un idiota delante de todos! Fue horrible. – Gerard comenzó a temblar y su voz a entrecortar.- No volvi a ver a nadie de ellos...

-Gee. –Acaricie su mejilla. –Sácalo, sino no lo superaras…

-Fue mi prometida. –Dijo apenas audible, pero lo suficiente fuerte como para que mi boca y ojos se abrieran al máximo.

-¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo?

-Antes de que comenzara todo…

-¿Ella te rompió el corazón? – Asintió con una sonrisa melancólica.

-Me dejo…

-Es una idiota, no sabe lo que se pierde, es una…

-Por Matt…

-¿¡Que!? –Casi lo grite. –Gee no te preocupes, la que estuvo mal fue ella no te avergüences por eso, y mucho menos debes alejarte de tus seres queridos por eso…

-Me planto…

-¿Cómo que te planto?

-En el altar, el día de nuestra boda se fugo con Matt…
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Re: ~ My Best Friend's Wedding ~ Capitulo 2, 3 y 4

Mensaje  jesswayiero el Vie Jun 29, 2012 3:16 pm

O_O!!! wait what the f...!!!

sigue!!! me encanta este fic!

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Re: ~ My Best Friend's Wedding ~ Capitulo 2, 3 y 4

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