Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

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Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Dom Ene 01, 2012 10:12 pm

- Titulo: Blood
- Autor: Lord - IERO
- Parejas: Frank / Gerard - Mikey / Bob - Jared / Matt (Por ahora, después lo edito)
- Clasificación: NC - 17 = Para mayores de 17 años
- Géneros: Sobrenatural, Romance, Drama, Misterio, Suspenso.

Hola mis queridas lectoras, aqui les traigo lo intro y el primer capitulo de Blood, mi segundo fic escrito, este fic me ha dado muchas satisfacciones y me elgro de poder compartirlo con ustedes.

Blood –

El ángel de la muerte ya me visitó, aquella fría noche, nuestros labios se chocaron para quitarme la vida, pero no la existencia, desde ese entonces deambulo por la tierra con sed de sangre y deseos de muerte, Compartí mi condena con ellos, pero aun así, después de todo lo vivido, decidieron traicionarme, sublevarse, declárame la guerra y buscar nuevos aliados en mi contra, logre vencerlos, , Amo la traición, pero odio al traidor, Jamás perdonare tal insulto, desearon matarme, pero no pudieron, aquí me tiene, les traigo su oportunidad de revancha pero algo me enseño todo este tiempo deambulando por la tierra, tienes que ganar la confianza de aquellos quienes te hicieron daño para que con el tiempo les des la puñalada por la espalda. Que me odien con tal de que me teman.

Que el cielo exista, aunque nuestro lugar sea el infierno.

Estoy preparado para luchar, no tengo miedo porque sólo el que vive de rodillas ve gigantes a sus enemigos.
En la guerra siempre gana el mismo ejército, el de la muerte. No temo enfrentarlos, Me encuentro de pie con la frente en alto, no tengo miedo, ya me han quitado lo más preciado, ya no tengo nada que perder, tengo las suficientes fuerzas y un nuevo propósito para vencer, las guerras van y vienen pero mis soldados son eternos.

Vengan por nosotros, los estamos esperando, no temo a dejar de existir porque… El infierno solo es el clímax de una vida de sufrimiento.



† Rocamadour, Francia 1832…

Me encuentro mirando la llovizna, mi vista se dirige al pueblo, tantas cosas pasan por mi cabeza… Deseo, lo tuve desde la primera vez que te vi. Desee poseer tu cuerpo, aprisionarte en mis redes, acorralarte, disfrutarte y devorarte. ¿Qué fallo en mi plan? ¿Cómo pudo ocurrir? Tu luz cegó a este predador, mi pequeño, y lo convirtió en presa.

Ahora soy el acorralado, preso de un sentimiento desconocido, preso de tus ojos, de tus labios, ya no puedo dañarte, ya no puedo extinguir esa luz que emana de tu ser, ya no puedo… Mis sentidos se nublan, mis estrategias se desmoronan, caigo rendido ante ti.
Acaba con esto, por favor, acaba de una vez con mi existencia, estoy muriendo nuevamente. Maldito, maldito… odio ese miserable día en el que te vi por primera vez.

Después del amor, lo más dulce es el odio.

Odio el sonido de tu corazón, tu exquisito aroma, tus dulces labios, maldito Iero, ¡¡como me puedes hacer sentir!! Como te atreves a robarte mi… mi… ¿qué me has robado? diablos ¡¡estoy muerto!! Acaso puedo sentir ¿amor? Pero el amor tiene un poderoso hermano, el odio. Procura no ofender al primero, porque el otro puede matarte.

Así es, como te amo, te odio, te amo porque desde que llegaste a mí, todo cambio, eres mi criatura perfecta, tu luz me encandila, tu besos me encienden, tu mirada me guía, y tu indiferencia me destruye, por eso te odio, por no poder olvidarte, por no poder dejarte, por no poder corresponderte, por amar solo, por ser usado. Frank has cambiado los roles, tu deberías estar sintiendo esto y yo en los brazos de otro. Prefiero mil veces estar un segundo a tu lado a estar toda una eternidad sin ti…

Frank, tengo toda una eternidad para intentar olvidarte, pero solo una vida para recuperarte, tu vida, la que en un principio desee quitarte y ahora añoro el tiempo regalado para intentar reconquistarte… porque te amo.

Capitulo 1: Llegada.

- Narra Frank -

Ya un año ha pasado de su muerte, mi hermosa madre dejo este mundo para formar parte de ese mundo con el cual todo mortal sueña, el paraíso, seguramente te encuentras allí, entre tus hermanos, los ángeles, porque eso eras, eres y serás para mí… Un ángel.

Desde tu partida todo se ha vuelto tan difícil, mi padre no ha sido el mismo, se entrego a la bebida, poniendo en peligro nuestro gran patrimonio, pero antes de que se ahoguen todos nuestros recursos, ha decidido enviarme a estudiar al sur de Francia, es un pueblo un poco alejado pero iré a estudiar medicina y seguir con su legado, eso eran lo que ustedes querían para mi futuro, ¿no es así?
Pero yo, realmente ¿quería eso?

Mi padre y abuelo eran médicos reconocidos en Inglaterra. Yo me inscribiría en la universidad de ese país, pero mi padre insistió en enviarme aquí, dado a que el se encontrando un momento muy difícil acepte a su petición sin reproches, dejando en Londres, a uno de mis mejores amigos.
Llegue al lugar y el clima era horrible, el cielo era de un color gris intenso, ni un minúsculo rayo de sol, una leve llovizna caía sobre el pueblo, que estaba cubierto por la neblina. El panorama era tétrico, parecía que estaba en una escena sacada de una obra de terror.

¡¡Dios!! Mi padre debe odiarme demasiado como para mandarme aquí es tan… Depresivo – Dije para mi mismo mientras recorría las pequeñas calles hasta mi nuevo aposento.

Subí colina arriba entre las angostas calles, la gente caminaba en su mundo, no prestaban atención, me sentía extraño es ese lugar, bueno en realidad, se asemejaba un poco a Londres, pero estaba acostumbrado a esa ciudad, allí crecí, aquí no conozco a nadie. Al llegar al lugar no había cambiado nada, todo seguía lúgubre. Golpee tres veces la puerta, un hombre de avanzada edad, cabello canoso y ojos miel abrió la puerta.

-Buenas Tardes, usted debe ser el señor Iero. – Dijo amable y con una sonrisa en su rostro.

-¿Buenas? Dios, el clima... ¡¡es horrible!!

-Debe acostumbrarse señor Iero, este clima es así por todo el año. – Hizo un gesto para que ingresara a la casa. – Esta es una de las zonas más húmedas de Francia.

-¡¡Nunca un día soleado!! - Dije ingresando al fin.

-Nunca señor. – Dijo cerrando la puerta.

-Por favor, ¡mi nombre es Frank! El suyo ¿cual es?

-Albert, señor. – Lo mire ladeando la cabeza y arqueando una ceja. – Disculpe, Señor Frank.

-¡Perfecto! ¡¡Ya casi esta!! Ahora quita el señor y deja el Frank.

-Frank, su habitación esta en la parte de arriba, es la ultima del corredor a la derecha. Venga lo acompaño.

Nos dirigimos hasta mi habitación mientras él me mostraba la casa, la cual me pareció muy acogedora, aunque lúgubre al igual que la ciudad, cortinas color morado y entretela blanca, muebles de roble oscuro, grandes candelabros, espejos en exceso.
Llegamos a mi habitación, era bastante amplia, el piso era de roble oscuro, al igual que los muebles y pisos de las demás habitaciones, la cama de dos plazas se situaba en el centro de la habitación, era perfecta, a cada lado había una mesita de luz y del lado izquierdo de la habitación, se encontraba el balcón.

-¡Wow! Que hermoso castillo. – Dije dirigiéndome al balcón y abriendo las puertas.

-Señor, ¡¡no debe acercarse a ese lugar!! ¡¡Es muy peligroso!!

-¿Por que?

-Es peligroso y mas de noche. Por lo tanto la mayor parte del tiempo, ya que aquí oscurece a las cinco. Para llegar allí tiene que cruzar una gran zona boscosa, muchos animales salvajes se encuentran en ese boque, todo aquel que entra allí, no sale.

-¿¿Que?? Pero ¿¿nadie vive allí?? – Dije volteándome para verlo.

-Si, vive la hermandad, pero ellos saben el camino a la perfección, ellos son…

-¿Que?

-No, nada, ¡déjelo así Frank!

-No Albert, ¡¡quiero saber!! ¿Que son?

-Son distintos, no quieren que nadie se acerque a su castillo. Esta protegido por perros salvajes, algunos que han sobrevivido a la travesía aseguraron que eran lobos quienes custodiaban la entrada, pero ¡¡solo son leyendas!! Los miembros de la hermandad son ricos y poderosos, nadie se mete con ellos, cuando uno viene a visitar el pueblo, no tiene trato con ninguno de los pueblerinos, son arrogantes, egoístas, soberbios, nada bueno se puede esperar de ellos.

-¿Viven ahí? Y ¿de que se alimentan?? – Albert pareció incomodarse con mi pregunta

-No… no lo se. – Contesto nervioso. Lamento no poder responder sus preguntas… - Dijo mientras abandonaba la habitación.
En ese instante me desplome en la cama, pensando en ese castillo y el extraño comentario de Albert.

-¡¡Hola!! - Escuche y al alzar mi vista distinguí a un muchacho de mas o menos mi edad y una joven chica, muy hermosa por cierto.
-Ho... ¡Hola! - Dije levantándome.

-Disculpa ¡no queríamos interrumpir tu descanso! - Dijo la chica de oscura cabellera. -Mi nombre es Ana, ¿cual es el tuyo?

-Frank, Frank Iero.

-¡Hola Frank! Mi nombre es Matt Cortez. ¿Mañana comienzas en la universidad?

-Si, así es.

-Yo también, es mi primer año en medicina.

-¡¡Medicina!! Entonces seremos compañeros, porque yo mañana también empiezo la carrera de medicina.

-¡¡Perfecto!! Ya hice un amigo. Jajaja.

-Jajaja si, yo también estoy un poco nervioso.

-Bueno yo los dejo hablar tranquilos. Hasta luego Frank. – Dijo la chica sonrojada tratando de evitar mi mirada.

-Ehm, creo que le gustas. – Dijo Matt una vez que esta ya se había ido.

-Jajaja no, no lo creo.

-Ella es la sobrina de Albert, vivirá con aquí con nosotros puedes aprovechar y conquistarla.

-¿¿QUE?? No. No tengo tiempo para eso, he venido a estudiar no a buscar el amor de mi vida.

-Pero ¿si se da? ¿Que haces si el amor te encuentra?

-Nada, porque no me va a encontrar yo no nací para ser amado.

-Pero, ¿Por qué dices eso?

-Tuve un amor no correspondido…

-¿Se lo has dicho a la afortunada?

-No, no lo he hecho…

-Y como sabes que no es correspondido…

-¡Oh! ¡¡Matt!! Créeme… jamás hubiese sido posible, realmente no era correspondido.

-Bueno… como digas, pero solo déjate llevar si llega. No le cierres las puertas al amor antes de tiempo. El amor es amor y es lo mas lindo que hay…
¡No te lo niegues!

-Gracias, tratare de seguir tu consejo…

-De nada, te veo en la cena. Dijo antes de abandonar la habitación.

Pronto quede en completa soledad, acomode mis cosas y me propuse a descansar un poco luego de mi agotador viaje.

† …… †

La puerta del salón principal del castillo se abrió de golpe y dos de los miembros mas jóvenes de la hermandad entraron arrastraban a una joven muchacha de cabellera negra hasta la cintura y ojos celestes.

-Mis amos, les traje la comida. – Dijo el más alto dirigiéndose a los dos hombres de oscuras cabelleras sentados en dos sillones.

-Oh que bueno. – Dijo uno de ellos desanimado.

-¿Que ocurre?

-¡Nada!

-¡¡Dime!!

-No. Es una estupidez, no tiene importancia.

-¿¿Me puedes decir de una maldita vez que demonios te sucede??

-Es que… que estoy cansado de que traigan mi comida. Quiero salir a buscarla yo mismo.

-Gerard, ¿te sientes bien?

-No, no estoy bien, Estoy harto de alimentarme de jóvenes pueblerinas, deseo algo más, Jared. Quisiera salir de este castillo y buscar una digna presa, ¡esto aburrido!

-Y ¿que es lo que deseas?

-¡Cazar! estoy cansado de que pobres muchachas me supliquen por su vida, deseo encontrar una presa digna de pelea que se resista a ser atacado, alguien mas… rebelde…

-Gerard con los años te estas poniendo ñañoso.

-¡¡Idiota!! Mañana comenzare como ayudante en la universidad.

-Oh ya veo, quieres comer a un hombre y en todos los sentidos.

-Oh! muérete Leto. – Dijo levantándose del sillón y dirigiéndose a su habitación.

-¡Ya estoy muerto Way! Grito antes de que el morocho ojiverde saliera de la habitación -Bueno, veo que esta noche cenare solo, ven primor, yo todavía no me aburrí de ustedes.

Los gritos desgarradores de la muchacha se escucharon hasta la habitación de Gerard que se encontraba taciturno en su balcón observando el pueblo. Algo muy dentro de el sabia que el día siguiente algo cambiaria su “vida” por así decirlo. Pero lo que todavía desconocía era el que, o mejor dicho, quien lo haría.


Última edición por Lord-IERO el Jue Ene 05, 2012 9:28 pm, editado 3 veces
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Pumpkin Head el Lun Ene 02, 2012 1:30 am

Que bello es volver a leer Blood *w* Gracias por darnos el honor de publicar el primer fic ziz! te ailoviuuu muchisimo ♥
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Flopii C'IeroWay XØ el Lun Ene 02, 2012 9:29 am

Very Happy lo amé ! asd seguí :33
*.* así que Gerarrd es un vampiro :O ah. XD
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Lun Ene 02, 2012 1:26 pm

Hola chicas muchas gracias por las firmas, me agrada saber que les gusta mi trabajo, ahora por ello les dejo una maraton de capitulos.

Capitulo 2 Encuentro.

Al fin el primer día de clases llegó. Gerard arribó temprano a las instalaciones, solo para estudiar el campo y elegir a la posible victima.

Nada tentador…

Gerard comenzó como ayudante de las clases del profesor Dewees. Tras falsas promesas logro que su amigo lo dejara ayudarlo en sus clases, promesas que romperá, al encontrarse con la primera presa de espíritu salvaje y rebelde que se le presente… una digna, que muestre resistencia.

La mañana fue aburrida para Gerard y ahora tendría un receso prolongado antes de su clase de anatomía junto a este profesor. Gerard y él habían sido compañero en esta misma universidad, cuando la “HERMANDAD” como se los denominaba llegó a este pueblo.

Gerard tenia 221 años, pero aparentaba unos 30 y era el líder, ellos nunca se quedaban en un lugar fijo, pero este lugar les fascino, sobretodo el clima con sus constantes lluvias y el que siempre el cielo tenga ese color gris intenso, por lo tanto decidieron quedarse aquí, por lo menos un tiempo mas prolongado, este tipo de clima despertaba algo “especial” en Gerard, lo relajaba, lo excitaba, amaba el olor a lluvia y la atmósfera que esta creaba.

Gerard se encontraba caminando por los pasillos de la universidad cuando diviso a un muchacho rubio de ojos color verde, le pareció bastante “tentador” así que se encamino hacia él, cuando de repente sintió ese aroma, poco peculiar, que nublo sus sentidos, era exquisito, escuchaba el palpitar de un corazón joven, pasional y salvaje.

-Justo lo que me receto el medico. – Dijo para si mismo.

Volteo a ver de quien se trataba y quedo pasmado al verlo. Era un hermosísimo joven de corta estatura y cabello oscuro, estaba sentado bajo un árbol con libros a su alrededor, en ese momento el chico tomo una manzana y la dirigió hasta su boca para darle un muy tentador mordisco, el jugo de esta fruta mojo sus labio por tal motivo el joven repaso con su lengua todo el contorno de sus labios para luego morder suavemente su labio inferior, le encantaba verlo tan pacifico, concentrado, pasaba con delicadeza las hojas de su libro, mientras continuaba comiendo de manera sumamente sensual su manzana. Gerard observaba toda la escena apretando bien fuerte sus puños y lanzando pequeños jadeos, mientras se mordía su labio inferior con fuerza para tratar de controlar las ganas que tenia de echarse encima de ese chico y clavar sus colmillos en su cello, pero antes de morderlo lo besaría, lo lamería, haría que ese chico fuese suyo en todos los significado habidos y por haber. Estaba absolutamente extasiado al observar al joven tan sereno, concentrado en sus libros, le parecía sumamente sensual, tentador, exquisito, perfecto, esos labios se le hacían irresistibles. De pronto el joven levanta la mirada hasta chocarse con la suya, Gerard libera un suave suspiro y al ver esos ojos clavados en los suyos, lo supo.

Ya encontré a mi presa. Mi presa en todo sentido, aquel que saciara todos mis instintos.

El contacto visual se rompió cuando un chico se acerco al muchacho.

-Vamos Frank, nuestra clase comenzara en unos minutos. – Dijo echándose nuevamente a correr.

Así que te llamas Frank….

-Espérame Matt!! – Dijo recorriendo sus cosas y mirando nuevamente a Gerard, pero su mirada era desafiante y con el ceño fruncido. Esto hizo que Gerard se excitara más y que desee aun con más ganas poseerlo.

Gerard se quedo mirando como echaba a correr detrás del otro chico hasta que salio de su campo visual. Miro su reloj de bolsillo ya era hora de alistarse para su próxima clase de anatomía, pero no sin antes almorzar. Volvió a divisar a aquel chico rubio y lo siguió hasta el baño, para así tomar su primer tentempié del día.

-Narra Gerard-

Entre al salón de clases y su exquisito aroma me volvió a inundar, gire la cabeza y lo vi sentado junto a aquel muchacho de antes. Me volvió a mirar desafiante pero su mirada fue cambiando cuando vio sentarme enfrente de la clase, en ese momento cambio la cara desafiante por la expresión Shit!! El profesor Dewees hizo su aparición y todos los alumnos ocuparon su lugar.

-Buenas tardes alumnos, mi nombre es James Dewees – Dijo escribiendo su nombre en la pizarra. –Y el es mi ayudante Gerard Way. – Dijo escribiendo mi nombre bajo el suyo. –El que sea mi ayudante no le quita respeto, ni obediencia, ustedes deberán respetarlo y obedecerlo al igual que a mi. – El joven tomo su rostro con ambas mano. Podía escuchar su corazón golpetear a mil por hora, cerré mis ojos y ese dulce sonido me embriago, podía imaginarme su corazón, sístole y diástole galopando a mil, me hicieron perder en un mar de placer, del cual tuve que volver cuando Dewees pidió que me presentara ante la clase, tengo que poner en marcha mi plan….

-Clase, como ya lo saben mi nombre es Gerard Way. – Decía mientras caminaba por el salón. -Ustedes deberán llamarme Señor Way, sin excepción. – Vi como Frank se acercaba a su compañero para susúrrale algo al oído. El odio se apodero de mi, NADIE podría tenerlo cerca, excepto de mi. –¡¡USTED!! – lo señale, el miro al instante.

-Sss… si.

-Su nombre, ¿cual es? – Dije en tono autoritario.

-Fr.. Frank.

-Frank ¿qué? – levante un poco mi tono de voz.

-Frank Iero, Señor Way. – Dijo bajando la cabeza y mirando el piso. Me sentí satisfecho al instante, debía marcar mi territorio así que…

-Y ¿usted?

-Matt Cortez, Señor Way.

-Matt, Frank. Si tienen algo que decir, quiero que lo hagan en voz alta, mientras estén en mi clase no quiero oír ningún murmuro. ¿¿ENTENDIDO??

-Si. – dijeron al unísono y asintiendo con la cabeza. – Voltee para dirigirme al frente nuevamente cuando escuche a Frank murmurar.

-Matt este cuatrimestre se nos hará difícil. – Me pare en seco y lo mire por sobre mi hombro de reojo. El se helo al ver mi reacción, pero continué con mi caminata, el profesor Dewees dirigió una mirada de desaprobación a los chicos por su conducta, pero decidió no intrometerse.

-Profesor, si usted me lo permite, quisiera evaluar el nivel de los alumnos tomándoles una lección.

-Adelante señor Way, son todos suyo. Dijo sentando en el escritorio y tomando el periódico para leerlo.

– Les repartiré unos cuestionarios, los deberán contestar en una hora. – comencé a recorrer el salón entregando los cuestionarios a los alumnos. -Tome este es para usted señor Iero. – Obviamente a Frank le di el cuestionario mas difícil, solo un graduado en medicina podría aprobarlo.

La hora paso rápido ya que estaba entretenido mirando lo nervioso que se encontraba Frank, movía sus piernas, se mordía los labios, fruncía el ceño, cada movimiento, cada gesto, era mas sensual que el anterior, definitivamente esta criatura era sensual por naturaleza. Será divertido jugar con él. Una vez terminado el tiempo, pase a retirar los cuestionarios.

-Bueno, el resto de la clase se la cedo a usted Profesor, yo mientras corregiré los cuestionarios.

Como era de suponer el primer cuestionario a corregir fue el de apellido IERO. Lo leí muy rápido y el profesor se encontraba a mi lado en el momento que saque mi pluma y coloque una gran y exagerada R. Dewees solo suspiro y negó con la cabeza mirando al piso.

-Profesor discúlpeme un segundo. – Dije poniéndome de pie y posicionándome frente a él y de espalda a la clase para que no nos escuchen y en muy baja voz le dije. -Es solo un chico, ¡necesita disciplina!

-Conozco a su padre. – Dijo en igual tono. – Hace un año perdió a su mujer, si Frank fracasa en esto lo terminara de matar.

-Entonces mas a mi favor.

-No entiendo Way.

-No quiero que el chico repruebe.

-¿Entonces?

-Entonces… yo puedo darle una mano.

-¿¿Te estas ofreciendo como su tutor??

-¡Si! Quiero ayudarlo y mas sabiendo lo que me acaba de contar, no quiero que el muchacho defraude a su padre.

-Pero… no recibirás paga, ¿por que lo haces?

-¡¡Por vocación!!

¿¿Por vocación?? Hasta yo mismo me sorprendí de mi respuesta. Soy un cínico, mentiroso, manipulador y ¡¡¡amo serlo!!!

-Esta bien Gerard, luego de la clase hablare con el para que empiece a tomar clases particulares contigo. Pero solo lo hago por mi amigo, y porque yo estoy muy ocupado como para ayudarlo…

-Gracias Dewees, ¡¡ambos te lo agradecemos!!

-Y eso ¿por que?

-A mí por darme referencias como profesor y a él por darle una oportunidad para no fracasar.

Si, sé mentir y muy bien, el verdadero motivo es tenerlo cerca, muy cerca, acorralarlo y devorarlo, mano a la obra el plan esta en marcha…

Luego de la clase el profesor Dewees llamo a Frank.

-Señor Way, no se vaya, necesito que hablemos los tres.

-Si Profesor, ¿que necesita? – Aparte de mentiroso, manipulador y cínico debo agregar que soy buen actor.

-Frank, has desaprobado el cuestionario de introducción del señor Way. – Dijo extendiéndole el cuestionario.

-Profesor, mi cuestionario ha sido el mas difícil…

-No te atrevas a cuestionarnos pequeño. – Lo interrumpí en tono autoritario. -No estas más en la escuela y si quieres ser medico algún día, tendrás que trabajar muy duro para ello.

-El señor Way tiene razón Frank, por eso, he decidido que el será un buen tutor…

-¿¿Que?? – Dijo con cara de horror.

-Lo que ha oído señor Iero. – Agregue con una sonrisa en mi rostro.

-Si Frank, por favor, hazlo por tu padre y por tu madre.

-Si me lo pide usted profesor, esta bien, lo haré.

-Entonces mañana a las 3.00 comenzaremos con las lecciones. – Dije finalizando la comunicación y dándome media vuelta para salir del salón. Mi primera jornada fue satisfactoria, pero esto recién empieza.

Llegue al castillo y me dirigí a mi dormitorio, al ingresar Jared se encontraba sentado en mi cama.

-¿Que tal tu día, Gee?

-Perfecto, muy satisfactorio.

Perecía como si quisiera decirme algo, pero callo. Se produjo un silencio, en cual solo podía escucharse el ruido de las gotas de lluvia impactando contra el piso y el de las Hojas de los árboles golpeándose entre ellas debido al fuerte viento.

Jared suspiro profundo...

-Sabes Gee, me relaja mucho escuchar el sonido de la lluvia... - Dijo desviando su mirada hacia el balcón.

-Si lo se, ahora, ¿me dirás a que has venido? No creo que haya sido para preguntarme como me ha ido en primer día en la universidad.

Otro suspiro por su parte...

-Gee, yo solo que... digo que...

-Jared, deja de divagar y dime ¿qué demonios te sucede?

-Gerard, la hermandad y yo tememos por represarías de Lugat.

-No debes preocuparte por él.

-Nos juro venganza.

-No le temo.

-Perdimos todos nuestros aliados en la última batalla. Tu venganza nos ha dejado solos, en caso de ataque no tenemos a quien recurrir. Tanto yo como el resto de la hermandad estamos empezando a temer, ellos se sienten inseguros...

-¿¿Me están acusando de mal Líder??

-Gerard, yo solo...

-¡¡INGRATOS!! Yo los cree, ¡yo los hice! uno por uno los fui convirtiendo y los lleve a hasta lo que son hoy, si no fuera por mí, la peste los hubiera borrado de la faz de la tierra.

-No, Gerard, no ponemos en duda tu liderazgo, te somos fieles hasta el fin.

-Entonces ¿cual es el maldito problema?

-Gerard, solo promete que estarás alerta, que no te cegaras como la última vez.

-Jared, ya no me cegare, todo esto comenzó hace 150 años y algo me demostró todo este tiempo. Jamás me volveré a enamorar.


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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Lun Ene 02, 2012 1:28 pm

Capitulo 3: Primera clase.

- Narra Frank –

Maldito Way, maldito Way… te odio, quien demonios te crees, bastardo, inútil, te crees el no se que…

-Frank. ¿Puedo pasar? – Dijo Matt al otro lado de la puerta.

-¡¡Pasa Matt!!

-¿No bajaras a cenar?

-No tengo hambre… - Conteste de mal modo.

-¿Todavía estas mal por lo de la clase de hoy? Frankie, no le hagas caso, ¡¡es un demente!!

-¡¡Será mi tutor!!

-¿¿QUE??

-Si, ¡¡reprobé su estupido cuestionario!!

-Pero eso es injusto, yo vi tu cuestionario y nadie que no sea un graduado en medicina podría aprobarlo…

-Si lo se, pero el profesor Dewees me lo pidió, el es amigo de mi padre, Lo hago por ellos…

-Frank, solo ¡¡ten cuidado!! Ese tipo esta loco, si intenta algo raro, me avisas, ¿si?

-¿Por que dices eso?

-No viste como te miraba, creo que tiene intensiones ocultas con esto de ser tu tutor…

-¿Como me miraba?

-¡¡Como si te estuviese desnudando con la mirada!!

-¿¿Que?? – me sonroje un poco y dirigí mi mirada al piso. –No Matt, debió haber sido tu imaginación… ¡¡no creo que el se fije en mi de esa manera!! No creo que quiera…

-Como digas Frank, pero promete que si te hace algo me lo dirás, ¿si?

-Si Matt, ¡¡no te preocupes!!

Matt abandono mi dormitorio dejándome otra vez en soledad, me prepare para dormir y lo único que hacia era pensar en como seria mi primer clase con el, tenia nerviosismo, miedo, probablemente Matt tenia razón y si quería algo mas que ayudarme con mis estudios, después de todo vi como me miraba en el parque… no lo se, tendré que esperar a ver que pasa.

*-*-*-*

Mi maldito segundo día en la universidad, las horas avanzaron rápidamente, ya eran las 14.55 y me dirigía a mi primer clase con el señor Way. Para mi desgracia también me habían reprobado en un estupido cuestionario inicial de Fisiología.

¿Esta carrera es para mí?

Mientras que la mayoría de los alumnos disfrutaban la salida de la universidad, a mi me quedaban por lo menos dos horas más de estudio. Llegue al aula pactada, El señor Way ya se encontraba allí.

-Bien, veo que es puntual Señor Iero. ¡Eso me gusta!

-¡Buenas tardes señor Way! – Dije antes de sentarme en el banco justo frente a su escritorio.

-Bueno Frank, empezaremos con…

-¿Por que hace esto Señor Way? – Lo interrumpí descaradamente, eso tendría una consecuencia, lo sabia.

-¿¿¿Por que hago esto??? – Se exaspero levantándose de su lugar, se dirigió hasta mi y se acerco peligrosamente quedando nuestros rostros muy cerca. –Lo hago, ¡¡por que eres un bruto!! Un bruto que desea ser medico y no sabe diferenciar un cerebro de un hígado. – En ese momento la respiración del Señor Way se aceleraba, el no quitaba su mirada de mis labios esto me incomodo muchísimo.

-Se… señor Way yo.. yo.

-¡Vete! – Se alejo de mí abruptamente.

-No Señor Way, perdóneme, pero…

-¡¡Vete!!

-No, el profesor Dewees me dijo…

-¡¡VETE!!

-¡¡NO!!

-Maldita sea, te estoy diciendo que te vayas…

-Y yo le estoy diciendo que no. – hubiese sido mejor que me marchara ya que en ese momento…

-Bueno Iero, yo te lo advertí, te di tu oportunidad de huir y no la aprovechaste. – Se volvió a mí, tomándome de los brazos y estampándome contra una de las paredes.

-Se.. Señor Way, ¿¿que hace??

-Te lo advertí, te dije que te fueras…

-Pero… - No logre terminar mi frase debido a que el Señor Way tomo posesión de mi labios, me quede helado, no sabia como reaccionar, no me lo esperaba, no le correspondí el beso, así que, dejo mis labios para trasladarse a mi cuello.

-Señor Way, ¿que hace? Por favor, ¡¡deténgase!!

-¡¡Demasiado tarde!! – Jalo fuertemente de mi camisa haciendo que los botones de la misma cayeran por toda el aula. Comenzó a besar mi pecho, para luego volver a mi cuello, mientras que sus manos tomaron fuertemente mis glúteos y me atrajo mas a el haciendo que nuestras entrepiernas se rozaron mutuamente. Lo tome de los hombros para tratar de alejarlo de mi, pero no puede, el era mas fuerte que yo.

-Señor Way, ¡¡basta!! ¡¡Por favor!! Se lo ruego, ¡¡deténgase!! – Mis ojos comenzaron a llenarse de lágrimas…

-¡¡Ya te di tu oportunidad y no la aprovechaste!! – Siguió manoseándome, lamiéndome, besándome…

-¡¡¡Basta!!! Basta, basta, basta, basta, Por favor, ¡¡¡basta!!! – comencé a llorar desesperadamente, el se detuvo, tomo mi rostro haciendo que lo mira fijo a los ojos.

-Perdón Frank, no quise lastimarte ni asustarte. – Dijo besando mi frente.

-Por favor, se lo ruego Señor Way, déjeme ir, por favor, ¡¡me quiero ir!!

-¡¡Me gustas mucho Frankie!! ¡Te deseo!

-¡¡Señor Way!! Me quiero ir…. por favor... ¡¡déjeme ir!! – Apenas pude decir entre profundo sollozos.

-Ve pequeño. – Dijo alejándose de mí devolviéndome mi libertad. Tome mis cosas lo mas rápido que pude, estaba a punto de salir por la puerta. – Frank, lo que acaba de pasar…

-Tranquilo Señor Way ¡¡no le diré a nadie!! Se muy bien lo que me conviene y lo que no.

-Frank, nunca te haría daño, pero igual gracias, por tu discreción acerca de este asunto.

-Si Claro. – dije sarcástico antes de cruzar la puerta y salir corriendo lo más rápido posible.

Llegue a la casa y me dirigí corriendo hasta mi dormitorio, llegue, me tire en la cama y comencé a llorar, todavía me encontraba temblando, seguía asustado, nunca me habían acosado, menos un hombre y mucho menos un hombre como él. Me quede acostado el resto del día, Matt nuevamente me llamo a cenar y nuevamente me negué, quería estar solo, necesitaba pensar, algo raro me sucedió, pese al miedo que me produjo…

¡¡Estupido Way!! Matt tenía razón, tenia intenciones ocultas en todo este asunto, todavía no puedo quitarme el sabor de sus labios, son como marcas de fuego gravadas en mi piel, no puedo dejar de pensar en él, ¿que fue ese cosquilleo que sentí recorrer por todo mi cuerpo? ese deseo de que no se detuviera por mas que yo le pedía lo contrario, ¿que me produce realmente usted señor Way?

- Narrador -

Gerard Way se encontraba en su castillo haciéndose la misma pregunta.

¿Que me produce realmente usted señor Iero? Creo que pase el límite, ¡¡demasiado para la primera clase!! No pude evitarlo, te veías tan tentador…no puedo contra mi instintos, después de todo soy un predador.
Gerard se encontraba también en su cama, reviviendo aquel momento en el que recorrió con sus manos toda la anatomía de su criatura perfecta.

Frankie te deseo… te deseo tanto, ¡¡eres exquisito!!

Gerard comenzó a imaginarse besándolo nuevamente, mientras acariciaba su cuerpo con los ojos cerrado, imaginándose que Frank era quien lo acariciaba. Se revolvía entre las sabanas, hasta que no pudo resistirse mas, tomo su miembro y comenzó a frotarlo.

Frank desde su dormitorio comenzó a sentirse extraño, sentía como si Gerard nuevamente lo recorría con sus besos, al principio trato de resistirse, pero termino cediendo y comenzó a fantasear mientras él también frotaba su miembro.

Señor Way, Oh, señor Way ah

Frank comenzaba a imaginarse en los brazos de Gerard, como volvía a recorrer su cuerpo, sus besos, Pronto el cuerpo de Frank comenzó a arder, el placer era absoluto. Se revolvía en su cama siendo consolado únicamente por el mismo, pero deseando que su profesor favorito fuera quien le arrebatara esos gemidos.

Ambos, cada uno desde su dormitorio comenzaron a aumentar el ritmo de su masturbación.

Te gusta Frankie, ¿¿te gusta??

Si, Señor Way, por favor, siga, ¡no se detenga!

Se encontraban separados, pero se sentían juntos, sin saber que ambos compartían el sentimiento, el deseo, la pasión, la lujuria… y el mismo acto. Ambos se encontraban fantaseando con el otro. Frank comenzó a imaginarse como Gerard entraba en el, casi lo podía sentir real… mientras que Gerard por su lado cada vez agitaba mas fuerte su miembro.

Frankie Oh Frankie Mmmm, ¡¡Frankie!!

Señor Way!!! Ahh

Ambos acabaron al miso tiempo, pero en lugares separados, aunque ni la distancia podría separarlos esa noche, cayeron presos del deseo, sus almas se unieron mas allá de la distancia, a partir de ese momento sus vidas cambiarían para siempre.

¿Que acabo de hacer? ¡¡Dios!! Me masturbe pensando en el, ¿Por que? Somos dos hombres, eso esta mal, no debería siquiera pensarlo, pero se sintió muy bien. ¿Qué es lo que me sucede?… a caso ¿me siento atraído por el Señor Way? Bueno, al parecer la primera clase fue excitante, teniendo en cuenta lo que acabo de hacer…

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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Lun Ene 02, 2012 1:36 pm

Capitulo 4: Celos.

-Narra Frank –

Había pasado dos semanas tranquilas luego del acoso sufrido y de mi masturbación inspirada en el Señor Way, tenía bajas las notas de las cuatro materias: Osteológica, Anatomía, Fisiología y Bioquímica. Definitivamente me encontraba frustrado.

En las ultimas semanas, si bien el Señor Way seguía mirándome lujuriosamente, no paso mas de eso, solo miradas y alguna indirecta, para ese momento estaba confundido, pero me gustaba lo que producía en él, me excitaba el sentirme deseado por una figura de autoridad. ¡Oh hermosa vanidad!

Para ser sinceros me gustaba, pero también lo odiaba, por su carácter, su maldita forma de ser, esa forma que por un lado era excitante y por otro lado era repudiable. Su porte elegante, su altivez, eso era lo que mas me gustaba de él, mientras que odiaba su soberbia, vanidad, arrogancia, su forma de ser engreído y presumido.

Nuevamente la clase de anatomía, esta vez fue en la morgue, la idea era que los de estomago débil desistieran de su idea de ser médicos, así no perdieran tiempo en una carrera incorrecta para ellos.

El Señor Way ingreso a la morgue seguido por el profesor Dewees, no podría verlo a los ojos, cuando entro a la morgue y al recordad mi masturbación inspirada en él, me sonroje al máximo.

-Bueno Clase, los mas lentos de entender vienen conmigo, por favor, Señor Iero acérquese hasta aquí. – Dijo el Señor Way haciéndome quedar en ridículo delante de los demás. El resto de la clase rió, excepto Matt, ya que era vox pópuli mi bajo desempeño en la universidad.

Me sonroje un poco mas, apreté mis puños y me dirigí hasta el mirando el piso y con gran nerviosismo. Trataba de evitar su mirada. No me importaba lo que la clase pensara de mi, o si se reían porque era un mal alumno, temía estar cerca de el, de caer en la tentación, después de todo, varias noches le dedique mi “pensamientos” pero él no debía saberlo, eso me pondría en desventaja, yo no seré él que pierda en este juego de seducción. Aunque a veces me cuesta mucho estar a su lado, realmente me pone nervioso y no puedo manejarlo.
La clase se dividió en 4 grupos, el profesor Dewees le explicaba a tres de los grupos mientras que yo estaba solo con Gerard en el cuarto grupo, o dúo, bueno yo estaba solo con él. Nos encontrábamos alejados de los demás, la excusa del Señor Way, era que no haya distracción por mi parte y que haga todas las preguntas con libertad de no sentirme avergonzado de mi… “ignorancia”

-Soy el único “lento” – Dije haciendo énfasis en esa ultima palabra.

-Jaja Créeme se me ocurrió algo mas ofensivo para decir, Agradece que tuviera compasión.

-Prefiero ser lento y no un acosador. – Dije desafiante

-Si vuelves a mencionar eso, te corto la lengua, ¿me escuchaste?

-Quédese tranquilo Señor Way, estos comentarios los haré entre usted y yo.

-¡¡Destapa el maldito cadáver!! – Dijo clavándome fijamente los ojos y con expresión muy seria

Procedí a la orden…

-Este chico me es familiar, creo haberlo visto, pero ¿donde? – Era un muchacho rubio de ojos color verde. –Claro, ¡¡el estudiaba aquí!! Lo vi el primer día de clases…

-¡¡Agarra el bisturí!! – Me interrumpió.

-¿QUE? Ya, ¿ahora?

-¡¡No!! Si quieres te espero hasta mañana, ¡¡Claro que ahora!! ¡¡Quieres ser medico o quieres que te traiga un telar!!

-¡¡No tiene porque tratarme así!! – Dije tomando el bisturí. Mi mano comenzó a temblar, el Señor Way se posiciono detrás de mí y dirigió su mano lentamente hasta la mía, apreté el mango del bisturí y me propuse a retirar mi mano.

-Ni se te ocurra quitarme la mano. – Dijo serio y desafiante a mi oído.

-Se... Señor Way no empiece otra vez - A lo que el inspiro profundo cerca de mi cuello.

-¡¡Tienes un aroma exquisito Frank!!

-¡¡No te lo aconsejo Gerard!! Esta vez tengo un bisturí en la mano.

-No me vuelvas a decir Gerard, ¡¡soy el señor Way!! Aprende a respetarme o ¡¡tendré que castigarte!! Si me vuelves a decir Gerard te daré nalgadas… Ehmmm si ese es el castigo que tendré que darte ¡¡dime Gerard las veces que quieras!!

-¡¡Espere!! Este cadáver tiene una mordida en el cuello – Dije tratando de aparentar de que no había escuchado ese comentario.

-Si lo encontraron cerca de la ruta, probablemente haya sido un animal salvaje…

-Pero no le arranco el pedazo, es como si lo hubiese absorbido, es como si este chico hubiese sido… ¡¡atacado por un vampiro!! – Dije mientras comenzaba a abrir el tórax como decía en el instructivo.

-¿¿Vampiro?? ¡¡Frank!! Ni se te ocurra poner eso en el examen, porque así no podré ayudarte a pasar la materia… - tomo mi cintura con ambas manos y me susurro al oído. - Ni siquiera acostándote conmigo y regalándote la nota… ¡¡Los vampiros no existen!!

-¡¡¡Señor Way!!!

-¡¡Ves Frank!! Tienes que prestar atención, cortaste de mas, agradece que este muerto y no te haga juicio por mala praxis – Se separo rápido de mí.

-Señor Way ¡¡basta!! No haga esos comentarios, ¡¡por favor!!

-¡¡Si es verdad cortaste de mas!!

-¡¡No me refiero a eso!! Me refiero a… a…

-¿Acostarnos?

-Si ¡¡a eso!! – Dije completamente rojo y mirando el desastres que hice en el cadáver.

-Pero es lo que me gustaría que hagamos… – al escuchar eso mis ojos se abrieron al máximo y volví a cortar de mas…

-¡¡Qué suerte tienes que este muerto!! ¿No sabes cortar un cadáver sin mutilarlo?

-¡¡Nunca corte un cadáver y mucho menos con un hombre acosándome por detrás!!

-¿Quieres que te acose por delate?

-¡¡BASTA!!

Proseguí haciendo todo aquello que el instructivo indicaba, el Señor Way me miraba atento con su ya característica mirada lujuriosa, pasaron unos minutos en los que era observado en silencio y la verdad, eso me hacia sentir mas incomodo, prefería su acoso antes que su silencio.

-Señor Way, el resto de la clase termino. – Dijo el profesor Dewees acercándose a nosotros.

-¡¡Acá nos falta un poquito!! - Dijo mirándome.

-Señor Way, iremos al salón, les daré teórico al resto, usted, por favor, ayude al Señor Iero para que aprenda a cortar un cadáver – Dijo mirando con horror mi mal labor. –Frank es un cadáver, no un pavo de navidad – Dijo retirándose.

-Bueno, ¡¡nos quedamos solos!! – Me dijo mirándome con una sonrisa de lado mientras el profesor y el resto de la clase se retiraban de la morgue.

-¡¡No intente nada raro!! ¡¡Tengo un bisturí en la mano!! – Dije apuntandolo con el bisturí firmemente.

-¡No le temo Señor Iero! Usted, ¿me teme?

-¡¡SI!! ¡¡Y mucho!!

-Bueno, entonces, ¡córtame!

-¿Qué?

-¿No me esta amenazando con el bisturí? ¡Córtame!

-¡No!

-Ve, ¡no tengo por qué temerle! – Dijo tomándome de la muñeca y sacándome el bisturí de la mano, para luego apoyarlo en la mesita metálica a un lado de la camilla.

-Ahora volvemos con el acoso, ¿no? – comente derrotado.

-¡Si! – Dijo con una enorme sonrisa en su rostro. Me tomo nuevamente de la cintura y me atrajo hacia el, comenzó a besar mi cuello.

-¿¿¿Otra vez???

-Lo haré una y mil veces hasta que consiga tenerte en mi cama… O en otra ¡¡como quieras!!

Sus manos recorrían todo mi cuerpo, besaba mi barbilla, mi cuello, mordía mi oreja. Hasta que una de sus manos comenzó a acariciar mi entrepierna sobre mi pantalón.

-¡¡Ahhh!! Señor Way – Abrí mis ojos y boca al máximo al darme cuenta que deje salir un gemido de placer, roge por que el no se haya dado cuenta, pero ¡¡lo hizo!!

-Frank, ¿Ese fue un gemido de placer?

-¡¡NO!!

-¡¡Si lo fue!! ¿Te gusta que te toque ahí? – Dijo mientras volvía a acariciar mi miembro.

-No, ¡¡no me gusta!!

-Entonces, ¿por qué estas erecto?

-¡¡No lo sé!! Soy malo en la clase de anatomía… Y seré un pésimo medico, así que, ¡¡no se a que se puede deber!!

-Bueno, entonces dejame ver que puedo hacer para ayudarte – Dijo desabrochando el botón de mi pantalón.

-Señor Way, ¿¿qué hace?? – Dije tomándolo de las muñecas.

-¡¡Te ayudo con tu erección!!

-Esto es horrible y por si fuera poco hay cuatro cadáveres.

-¡Hay tres cadáveres y tu pavo de navidad! No creo que a ellos les moleste, ya están muertos y aquellos tres están tapados, mientras tu pavo, ¡¡ya está!! – Dijo tapándolo nuevamente.

-Usted está loco, ¿lo sabe?

-Jajaja… ¡¡ahora dime algo que no sepa!! – Dijo volteándome y bajando un poco mi pantalón.

-Que es lo que hace Se… Ahhh mmmm.

El señor Way introdujo su mano en mi ropa interior y comenzó a frotar mi miembro. Mientras que yo me estremecía en sus brazos, con ambas manos apretaba el borde la camilla y cerraba mis ojos fuertemente.

-¿Te gusta Frankie?

-Se… Señor Way ¡¡esto no está bien!!

Comenzó a frotar su entrepierna contra mi trasero y a aumentar el ritmo en mi miembro.

-Y ahora ¿te gusta?

-Si mucho. ¡¡Oh Dios!! ¡¡Ya me vengo!!

-SEÑOR WAY!!! – dijo entrando estrepitosamente Carlos el conserje de la universidad, quedando helado ante la escena vista, yo a medio desvestir mientras el Señor Way me masturbaba.

-¡¡IDIOTA!! ¡¡NO TE ENSEÑARON A GOLPEAR!! ¡¡¡Juro que me las pagaras!!! – Le grito con una mirada de total odio y como si quisiera asesinarlo, Carlos ante esta reacción se aterro.

-Pe… pe… perdón Señor Way, es que lo buscan, dicen que es urgente. Lo esperan en el salón de profesores.

-¡¡VETE!! Ya iré para allá.

Yo me encontraba de espaldas para ese momento, ya que mis ojos se llenaron de lagrimas sentía mucha vergüenza, me sentía aterrado, pero no por lo que el Señor Way me hacia, sino por ser descubiertos, temía que el profesor Deewes se enterara y se lo comunicará a mi padre, este seguro me mataría o me enlistaría en el ejercito.

-Frankie, lo lamento estabas a punto de llegar al punto máximo y el muy idiota nos interrumpió, no te preocupes, ya me encargare de él.

-Me da miedo su expresión. ¿Que le hará? ¡¡El solo hace su trabajo!!

-No importa lo que le haré, solo lo haré pagar. Ve estudia un poco y luego tócate pensando en mí. – me sonroje por completo, puesto que ya lo había hecho anteriormente y reiteradas veces, pero él no lo sabía.

-¡¡Señor Way!! – Dije sonrojado y mirando el piso.

-Frank, debes hacerlo, o te dolerán los testículos y ¡¡te dolerán mucho!!

-Señor Way, ¡¡por favor!!

-Se que suena depravado, pero Quieres ser médico y no sabes que cuando un hombre se excita se hinchan sus testí...

-¡¡¡Señor Way!!! – Lo interrumpí. - Yo no conocí la sexualidad con usted, sé que eso es verdad, pero me da pudor hablarlo con usted y que me sugiera hacerlo pensando en usted.

-Bueno si te sientes mejor, yo anoche lo hice pensando en ti.

Mis ojos y boca se habían abierto al máximo nuevamente, no por la confección, sino al recordad que yo también lo había hecho pensando en el.

-Señor Way ¡¡me tengo que ir!!

-¿Ya te empezaron a doler? – dijo con una sonrisa en su rostro.

-¡No! Y prométame que no le hará nada a Carlos. – El Señor Way rodó sus ojos. – Señor Way, por favor, prométalo.

-Ok, prometo que no le haré nada malo al conserje.

-¡Gracias! - Me dedico una sonrisa y salió de la morgue.

Ouch Maldito! Tenía razón, Ouch Dios ¡¡¡como duele!!!

Tome rápidamente mis cosas y me dirigí corriendo al baño, a ya saben que y pensando en quien…

-Narra Gerard-

Me dirigí a la sala de profesores, esta estaba en el primer piso. La mayoría de los profesores se encontraban en clase por tal motivo al ingresar solo me encontré con Mikey, mi hermano.

-Mikey, ¿qué sucedió? Tu no estabas en…

-¡¡Si Gerard!! Por tu maldita venganza nos pusiste a todos en peligro – Dijo dándose vuelta para mirarme, dado que se encontraba apreciando el paisaje del parque por la ventana de la sala.

-¿Qué?

-Lugat, ¡está preparando un ejército para atacarnos!

-¡No puede ser!

-Si, así es, mejor busquemos aliados, antes que vengan y nos borren de la faz de la tierra.

-Pero… ¡no quiero pelear!

-¿Que dices? ¿No quieres pelear? Tú empezaste con todo esto en primer lugar y segundo ¿ya te das por vencido antes de luchar?

-No, no me doy por vencido, no tenemos aliados, es mejor que me entregue y pagar yo las consecuencias

-¡¡Awww!! Ahora quieres hacerte el héroe, ¡Idiota! Yo me encargare de buscar aliados, mañana partiré en busca de la Hermandad de Couzon. Solo espero que todo salga bien y seamos aliados, si ellos aceptan, sus aliados estarán de nuestra parte y tendríamos tres hermandades de nuestro lado.

-¿No quieres que te acompañe?

-¡¡NOOO!! – Dijo levantando las dos manos, como en señal de stop. - Gracias, no hermanito, ya causantes demasiados problemas, quédate aquí y sigue torturando a este pueblo, ¡del resto me encargo yo!

-¡Como digas! – Mikey se retiro del salón dando un fuerte golpazo a la puerta.

Suspire y resignado me dirigí hasta la ventana, ya había comenzado el receso, por lo cual los alumnos se encontraba en el parque. Mis uñas rasguñaron la madera del marco de la ventana y me llene de odio al ver que Frank se encontraba tirado en el piso con Matt, este ultimo estaba sentado, mientras que Frank estaba recostado en el césped con su cabeza apoyada en el regazo de su amigo y este se encontraba quitándole un mechón de pelo que tapa su ojo. La ira se apodero de mí y voltee fuertemente y lance todas las cosas que se encontraban en uno de los escritorios del salón, luego comencé a lanzar todo mueble que se encontrara en mi camino, haciendo un desastre del salón.

-Quien es el que…

-¿¿¿Qué??? – Grite con fuerzas y los ojos llenos de ira.

-Se… Señor Way, lo lamento no sabía que era usted, permítame yo ordeno este desastre. – Dijo aterrado al verme el joven profesor de Fisiología, sus ojos estaban llenos de lágrimas debido al susto que le produjo mi mirada.

No sé si lo había mencionado, pero, todos los miembros de la hermandad éramos temidos en el pueblo, especialmente yo, seguido por Jared en el miedo-metro del pueblo. Todos seguían nuestras órdenes sin prestar resistencia, ellos sabían o sospechaban de nuestro secreto. Ellos en el fondo sabían que eran gobernados por vampiros. Además ellos no eran nada, en la hermandad éramos médicos, escritores, filósofos, arquitectos, abogados… vampiros cultos, de dinero y poder, si no seriamos vampiros nos tratarían igual, ya que de por si éramos superiores a ellos.

Solo esperare, esperare a nuestra clase particular de las tres de la tarde, y ahí me lo pagaras Iero.

Salí furioso de la sala de profesores, dejando a mi joven colega solo para que arreglara el desastre que cause, estaba tan enojado, tan furioso que el primer chico que se me cruzo en el camino pago las consecuencias. Lo tome fuerte del brazo, era un chico muy delgado, un poco mas alto que Frank, y la verdad su parecido físico era impresionante. Lo lleve hasta una de las aulas que se encontraban vacías, el trato de defenderse pero dejo de presentar resistencia al verme convertido, primero desquite con él la gran excitación que dejo Frank en mí y por ultimo desquite el odio que me produjo verlo tan cerca de su amigo. Termine de succionar su sangre, el yacía sin vida en el piso. Pronto llego mi cómplice y nos deshicimos del cadáver.

-Gerard, es muy peligroso que sigas tomando tus tentempiés en la universidad…

-Cállate… ¡¡Ya sabes lo que debes hacer!!

*-*-*-*-*

La hora de mi clase favorita llego, eran las 14.55 y yo me encontraba en el aula esperando su llegada, ya era las 15.00 y me comencé a desesperar, apretaba fuertemente mi mandíbula y mis puños, pero en ese instante lo vi cruzar la puerta y tomar asiento frente a mí.

-Pensé que no llegarías a tu clase particular. ¿Te masturbaste?

El se puso un poco nervioso y miraba a todos lados tratando de evitar mi mirada.

-¡¡Eso me demuestra que te has masturbado!! O alguien te ayudo a descargar. ¿Te ayudo alguien?

-Señor Way ¿qué dice? Por favor ¡¡empecemos la clase!!

-¡¡TU NO ME DICES QUE HACER!! – Le grite dando un fuerte golpe con mi puño sobre el escritorio.

-que, ¿que hice ahora?

-¿¿TE AYUDO ALGUIEN?? – seguía con mi tono elevado, me levante de mi asiento y quede muy cerca de Frank.

-¿¿De que está hablando??

-Escúchame pequeño, tú me debes obediencia debes hacer lo que yo te digo, ¿entendido?

-¿¿Qué?? ¿¿Qué demonios le sucede??

-¡¡No me hables así!! Yo manejo este pueblo y aquí se hace lo que yo digo.

-Yo NO haré todo lo que usted diga, usted no es más que yo, no me arrodillare ante usted como todo el pueblo lo hace – dijo poniéndose el también de pie. –No se crea más que yo, porque usted es un soberbio, arrogante, orgulloso, odioso, acosador… es una basura.

Se escucho el sonido de mi mano impactando contra la mejilla de Frank, le había dado una fuerte bofetada y su mejilla se encontraba roja por el impacto.

-Aprende a respetarme mocoso, yo ya termine la universidad, tu eres un ignorante que no sabe nada y que eres eso mismo… nada.

Levanto su mirada bruscamente, me tomo por el cuello y me estampo fuertemente contra la pared.

-Señor Way, ¡¡no vuelva a hacer eso!! O no respondo de mí. – me dijo clavándome las uñas en el cuello.

-Frank… lo que estás haciendo, solo, me excita más y hace que te desee cada instante con más fuerza.

-Oh ¿si? ¿Me desea?

Yo solo asentí con la cabeza y Frank comenzó a acariciar mi miembro por encima de mi pantalón.

-Síiiii Frank, si te deseo.

Comenzó a besar mi cuello, desabrocho mi pantalón y comenzó a masajear mi miembro, tal cual lo había hecho yo antes con él en la morgue. Yo le acariciaba la espalda y de vez en cuando apretaba sus glúteos con ambas manos, ante esto él reaccionaba mordiendo mi cuello, eso me excitaba el triple, ya saben que mi debilidad son los cuellos y las mordeduras en este.

-Frank, Frank, ya llego.

-Oops, señor Way, mire la hora que es, debo irme.

-¿Qué? – dije con la voz entre cortada debido a mi respiración agitada.

-Me tengo que ir. Ve estudia un poco y luego tócate pensando en mí. Debes hacerlo, o te dolerán los testículos y te dolerán mucho… - Cito mis palabras. –Adiós Señor Way, hasta mañana.

Camino hasta la puerta cuando estaba por cruzarla se giro y me dijo…

-Aprendo rápido, ¿no? Usted es un gran maestro de la maldad. – Dijo antes de atravesar la puerta

Maldito Iero, cada segundo te deseo más…
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Lun Ene 02, 2012 1:42 pm

Capitulo 5: Frank Sexy Iero.

- Narra Frank -

Salí de la universidad dejando atrás a un lujurioso Señor Way, no tenía ganas de volver a la casa, así que me dirigí al centro del pueblo para caminar y despejarme un poco, sabía que se vengaría por haberlo dejado en el momento justo, lo sabía, y me excitaba, no le temía, deseaba que se vengara, a la manera que solo él sabe.

Estuve caminando un buen rato, cuando de repente los vi, era el Señor Way caminando con otros dos miembros de su hermandad, lo sabía, ya que todos le retrocedían, les demostraban temor. Nuestras miradas se cruzaron por un segundo, luego el paso por mi lado sin darme importancia, como si no me conociera… ignorándome. Apreté fuertemente mis puños y me dispuse a seguirlo.

-Narra Gerard-

Me encontraba en el centro del pueblo caminando junto a Jared mi mejor amigo y kuzlak mi más fiel discípulo. Ellos me pasaron a buscar por la universidad, estaban aburridos en el castillo y salieron a “comprar la comida”. Estaba inmensamente aburrido escuchando los relatos de Jared, cuando de repente lo vi, me estaba mirando, decidí ignorarlo, para probar que reacción tendría.

-Gee, el enano ese nos está siguiendo. – Comento Jared.

-Si, lo sé.

-¿Lo conoces? – Dijo esta vez Kuzlak.

-Si es alumno de la universidad, es mi presa, así que ¡¡quiten sus colmillos del camino!!

-¿Y cuál es tu plan maestro?

-¿Maestro? De maestro no tiene nada, lo mismo de siempre… seducirlo.

-Oh ¿¿si?? ¿¿Y estas teniendo buenos resultados??

-Esta siguiéndonos, ¿no? KuzLak, ¡¡Acósalo!!

-¿¿QUE?? No me gusta, aparte es ¡¡TU presa!!

-¡¡Kuzlak!! Te estoy dando una orden, maldito desgraciado, quieres que te envíe al infierno por desobediente. ¡¡Hazlo de una maldita vez!!

-Gerard, te estás poniendo cada vez mas odioso, cada año que pasa ¡¡más odioso te vuelves!! – Comento Jared, solo él y Mikey podían hablarme de esa manera.

-Solo quiero comprobar algo, nada más.

Pronto nos perdimos entre el tumulto de gente dejando a Frank desorientado, giraba una y otra vez en su lugar buscándonos con la mirada, cuando unas manos lo atrajeron hasta un callejo, allí Kuzlak lo estampo contra la pared, comenzó a tocar su pecho y a besar su cuello, pero Frank le dio un rodillazo en la entrepierna y luego un puñetazo en el mentón, yo a distancia del hecho reía a carcajadas.

-Jajajaja, ves Jared, yo le he hecho cosas peores y jamás se defendió de esa manera. Eso me demuestra que le gusta lo que le hago.

Pronto mi mirada se cruzo con la de Frank, pude ver la ira invadir sus ojos al verme riendo con fuerza, le dedique una sonrisa burlona y me dispuse a retirarme de la escena.

-Narra Frank-

Estúpido Way, estúpido, estúpido, ¡¡lo hizo a propósito!! Es un demente, ¿¿que demonios está buscando??
Mis pensamientos se cortaron abruptamente al entrar a la casa y ver a Ana sentada, a las sombras en el sillón, ella estaba llorando.

-Ana, ¿que sucede?

-Nada Frank – Dijo secándose las lágrimas.

-Pero, ¡¡estas llorando!! – me senté a su lado.

-No es nada Frank. Como andan las cosas entre tú y Matt, ya son buenos amigos, ¿verdad?

-No me voy a mover de aquí hasta que me digas por que estas llorando.

-Eres persistente, ¡eh!

-Si, lo soy. ¿Me vas a contar? – dije quitándole un mechón de pelo que recaía en su rostro y luego secar una solitaria lágrima que recorría su rostro.

-Es que soy una idiota Frank, ¡¡estoy enamorada!!

-Y ¿que hay de malo en eso?

-No me es correspondido.

-¿Qué? ¿Que estúpido sería capaz de perder una mujer como tú? Que estúpido es cap… - Y otro nombre se suma a la lista, cuando me quise dar cuenta Ana se encontraba besándome.

¿¿Que le pasa a la gente de este pueblo??

Ya es la tercera persona que rompe mi espacio personal y me besa o acosa, aunque el anterior fue enviado por el Señor Way!!

El Señor Way, ¡¡que hermosos labios tiene!! Sus manos son frías y suaves como la seda, su perfume… sus besos, son como marcas de fuego que deja en mi piel. Sus gemidos son como dulce música para mis oídos, su cabello es… Oh por dios Señor Way…

El fuerte ruido de la puerta cerrándose me distrajo de mis pensamientos, me quede helado al volver de mi trance y verme encima de Ana con mis manos en zonas, un tanto prohibidas y correspondiéndole el beso, bueno en realidad, le correspondía al Señor Way en mi fantasía.

-Si no quieres que intrusos entren a tu casa, asegúrate de cerrar bien la puerta, mocoso.

-Se… señor Way!! Dios mío, oh Señor Way por favor, disculpe es que… -Dijo Ana aterrada por la visita de los tres integrantes de la hermandad.

-Cállate, tu voz me enferma. – Dijo el señor Way mirándola de arriba a abajo con desprecio.

-Señor Way, déjela. – dije con voz suave, casi en una súplica.

Ana tomo su boca con una temblorosa mano, mientras emitía pequeños sollozos.

-Vete, me repugnas. – Volvió a decir.

Ana salió rápidamente de la habitación.

-Señor Way, no tenía que ser así con ella

-¡Yo soy como quiero ser!

-Como usted diga… ¿Por que vino hasta aquí? ¿Que desea?

-A ti.

-Eso es imposible.

-Para mi nada es imposible.

-En este caso si.

-Frank, ¿¿que es lo que sucede?? – Dijo Albert bajando las escaleras, al ver a las visitas, como era de esperar, se aterro. – ¡¡Señores!! Discúlpenme no sabía que…

-¡Cállate anciano! ¿Frank? ¿Tú le permites que te llame de esa manera? Es la servidumbre, ¡¡debe decirte Señor Iero!! Como osa a llamarte Frank, eso te quita poder… respeto.

-¡El me respeta! Y hablando del poder, no me interesa, no me hace sentir superior que las personas me teman. ¿Tan inseguro de usted mismo es, como para estar todo el tiempo demostrándose superior a los demás imponiéndoles miedo? Su poder y respeto son ficticios.

El señor Way fue acercándose lentamente hacia mí, acaricio mi mejilla y deslizo su dedo índice por el contorno de mi labio inferior.

-Ten mucho cuidado pequeño, debes respetarme, pero no voy a negar que amo tu espíritu rebelde y salvaje. ¡¡Es excitante!! – me susurró cerca de los labios tomándome con ambas manos a la altura del mentón.

-Esto me hace acordara Ian Algul. – Dijo unos de los acompañantes del Señor Way.

-NI TE ATREVAS A MENCIONARLO. – Le grito el Señor Way volteándose a verlo lleno de ira.

-Kuzlak, te has pasado, Gerard tiene razón. ¡Deja a los muertos descansar en paz!

En ese momento el señor Way apretó fuertes sus ojos y puños, se volteo rápidamente y salió de la casa con prisa, seguido por sus dos compañeros, uno con aire de preocupación y el otro con aire sobrador, este ultimo dio un fuerte golpazo al cerrar la puerta detrás del.

-Frank, ¿qué haces? No debes acercarte a ellos, les debes respeto. Nada bueno viene de ellos, saldrás lastimado. Debes respetarlos, debes disculparte por haberle hablado así al Señor Way.

-¡¡Espera!! El nunca menciono su apellido, ¿lo conoces?

-¿¿Como no conocerlo?? Es el líder de la hermandad. Es el más temido por todos, no te acerques a él, todos los que estuvieron a su lado han… muerto… -Albert parecía perdido en sus pensamientos. -Por eso deber ir y disculpar…

-No Albert, no ahora. No quiero escuchar sermones – lo interrumpí subiendo la escalera dispuesto a ir a mi dormitorio.

Subí las escaleras y cuando me encontraba frente a la puerta de mi dormitorio la puerta del dormitorio de Matt se abrió, este daba justo frente al mío.

-Frank, Mmm. ¿¿Que es ese olor??

-¿Qué? – Conteste desorientado.

-Ese olor, Dios, ¡¡apestas a él!!

-¿¿De que estás hablando??

-No sientes ese olor a… ¿Lujuria?

-Matt…

-Frank, no lo niegues, te excita, ¿no?

-Es… Es que… que el Señor Way y yo.

-¿¿El Señor Way?? ¡¡Yo hablaba de Ana!!

Quede mudo un segundo… ¡traicionado por el inconsciente!

-Jajaja ¡tu expresión es muy graciosa!! Mentira, hablaba del Señor Way… Los vi en la morgue, vi cuando te tomaba con sus manos por la cintura, te hablaba al oído y como te sonrojabas y te estremecías.

-¿Se notaba que me estremecía? Ehmm, digo, ¡¡NO!! – Suspire derrotado. –¿Es muy tarde para decirte: No Matt es producto de tu imaginación?

-Si ya es tarde, ¡¡lo has admitido!!

-¿Queda entre nosotros?

-¿¿Que estas enamorado del ayudante del profesor?? ¡¡Si!!

-No estoy enamorado, solo me gusta lo que me hace… - Dije completamente sonrojado.

-¿¿QUE?? ¿¿Que te hace??

-Ven entra a mi dormitorio, no es seguro que lo hablemos aquí. – dije invitándolo a pasar sin saber que nuestra conversación era escuchada por un intruso.

-Narra Gerard-

Maldito, maldito Kuzlak, me haces recordar, ¡¡idiota!!

Todo fue mi culpa yo pude salvarlo… ¿por qué? ¿Por qué? ¡¡Maldito Danag!! Era a mí al que debías matar, yo era tu competencia, tu sombra, no el… tanto tiempo ha pasado y todavía no puedo olvidar…
Estuvimos juntos 50 años, lo amaba, era mi razón de existir en esta inmunda realidad, en este oscuro mundo….

Recuerdo.

Mis manos recorrían su cuerpo, luego de tanto tiempo junto aun se estremecía al mínimo contacto, recorría con la puntas de mis dedos todo su pecho y abdomen, mientras besaba vorazmente su cuello, la pasión no había disminuido después de tanto tiempo juntos, al contrario aumentaba cada día.

-Gee, ¡¡Deja esto de la venganza!! Ellos ya están lejos, solo empeoraremos las cosas.

-¡¡No Ian!! Ellos se revelaron ante mí. Están creando otra hermandad, no debemos mostrar debilidad o nos atacaran…

-Pero, ellos ya están lejos, hagamos nuestro camino y que ellos hagan el suyo.

-Ian, ¿¿me hablas en serio?? ¡¡Quisieron derrocarme!! No me aceptaron como líder y fui yo quien los convirtió en lo que son… ¡¡Trataron de asesinarme!! Después de todo lo que he hecho por ellos… Debo eliminarlos antes de que junten fuerzas…

-Tengo un mal presentimiento Gee... Ellos ya fueron vencidos y desterrados, no sigas molestándolos, puede que todo termine peor.

-Ian, amor, ellos deben aprender a respetarme, no se me desobedece así nomás… soy más fuerte que ellos y no les temo. Deben aprender quien es Gerard Way. Viviré con la frente en alto, luchando y no de rodillas, doblegado ante el enemigo. No pueden traicionarme y salir ilesos, no los dejare. Si lo hago perderé poder, respeto, ¿como caminare con la frente en alto entre los líderes de las demás hermandades?

-No quiero perderte Gee.

-Jamás me perderás Ian, estaremos juntos por siempre.

-Fin Recuerdo-

-Gerard… - Dijo entrando a mi habitación.

-¿¿Que quieres Kuzlak??

-Lo lamento… no debí mencionarlo…
-Está bien, solo hazme un favor a cambio de mi perdón…

-¿Cual Señor?

-Averigua quien era esa chica, y que intenciones tiene con mi presa…

-Le informare.

-¡¡No quiero que se le siga acercando!!

-¡¡Entendido Señor!!

Frank… por mi sientes odio, pero al mismo tiempo excitación…

Amo tu espíritu, eres igual a mí, no te doblegas ante el enemigo, luchas y das resistencia, pero pronto caerás, lo sé… pronto te haré mío…


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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Mcr-Frerard el Lun Ene 02, 2012 1:55 pm

blood *o* amooo blood y tu lo sabes ziz *o* grax x subirlo aqui... comentare en cada cap que subas ziz lo prometooo amOO este fic *.*


buen cap

y tambien amooo a al Sr.WAy
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Mar Ene 03, 2012 8:15 pm

Capitulo 6: Nuevas Clases.

-Narra Gerard-

Estaba en mi receso prolongado antes de mi próxima clase, me encontraba caminando en el parque, necesitaba comer, la noche anterior no había cenado, ya que, no estaba de humor, no solo por los comentarios de Kuzlak, sino también por lo visto...

Quien era esa idiota que osaba tocar a mi Frank… bueno en realidad el la tocaba a ella, pero seguramente ella se le insinuó, maldita me las pagaras…

-¡¡Señor Way!!

El llamado me distrajo de mis pensamientos, voltee para ver quién me llamaba.

-Oh! Jake, ¿dígame que necesita?

-Ehmm. SSee… Señor Way… yo.

-¡¡Vamos!! Dime muchacho ¿que ocurre?

-Usted le está dando clases particulares a Iero, ¿Verdad? –Decía mientras caminábamos por el parque.

-Así es.

-Bueno, quería saber si podía ayudarme en mis estudios también…

-¡¡Jake!! Tus notas son las mejores de las clases, ¡¡no necesitas mi ayuda!!

-¡¡Pero quiero aprender más!! Y sé que usted podrá ayudarme. Quiero que usted me enseñe.- Dijo con una enorme sonrisa en su rostro y un brillo en sus ojos.

Será por mi instinto de predador sexual o ¿¿este chico quiere que lo ayude en otra cosa a parte de sus estudios??

-Jake, no hace falta, yo trato de ayudar a los que…. – En ese momento los vi, otra vez juntos, Matt y Frank, igual que aquella vez, Matt sentado en el piso y Frank con su cabeza en el regazo de su amigo… Estaban riendo.

-Señor Way, por favor, lo necesito… -Dijo Jake caminando a mi lado mientras yo dirigía mi mirada a Frank.

En ese momento, al verlo nuevamente tan cerca de Matt se me ocurrió una idea.

Me necesitas, Ok yo también te necesito a ti Jake.

-Bueno, te espero lunes, miércoles y viernes a las 15.00… Mañana es miércoles, así que será nuestra primera clase, te espero en el aula 403.

-¡¡Muchas Gracias!! Mañana en el aula 403, seré puntual. –Dijo antes de echarse a correr.

Las horas pasaron y ya eran las 15.05 y Frank todavía no llegaba a su clase diaria. Comenzaba a irritarme, me levante de mi asiento y estaba a punto de comenzar a guardar mis cosas cuando llegó agitado y corriendo. Entro y cerró la puerta, se recargo sobre ella para recuperar el aire y avanzo hasta mí lentamente.

-¿Donde demonio has estado? te estuve esperando aquí desde hac…

No pude terminar mi frase dado que Frank con una mano tiro todo lo que estaba arriba de mi escrito, me tomo de la cintura y me tiro fuertemente contra el escritorio haciendo que me recostara por completo, abrió mi piernas y se posiciono en medio. Comenzó a desabrochar mi chaleco y camisa, una vez con mi pecho al descubierto fue dejando besos, mordidas, caricias a cada centímetro de piel, subió a mi cuello y repitió el ritual…

-Oh Frank, ¡¡me enloqueces!! –Dije clavando mis dedos en su espalda.

-¿Señor Way? ¿Por que mando a ese hombre a que me acosara?

-Que… ¿que hombre? – Dije tomándole una mano y apoyándola en mi entrepierna para que la acariciara

-Ese, ¡¡con el que fue a mi casa!! Y por cierto, ¿a que fue a mi casa? – Dijo retirando la mano de mi entrepierna Lugo de haber dado unas caricias.

-Frank, ¿por que lo haces? – Dije resignado.

-¿Que cosa?

-¡¡Esto!! – Dije poniéndole nuevamente la mano sobre mi ya erecta entrepierna. -Vienes, me excitas y luego paras, ¡¡dejándome con todas las ganas!!

-Esa no es mi intención.

-No es tu intención… entonces, ¿¿por que carajo lo haces??

-No lo se. – Se separo de mí y se sentó en su pupitre.

Suspire.

-Frank, me agotas… por un lado me excitas y por el otro me agotas. No puedes hacer esto cada vez que tengas ganas… Ahora debería agarrarte y obligarte a que termines lo que empezaste, pero estoy cansado, no he comido bien.

-Empezamos la clase. – Dijo tomando sus libros.

-Si mejor empecemos la clase, tenemos que adelantar mucho, porque sino no llegaremos… -Dije sentándome bajándome del escritorio.

-¿No llegaremos? Si vamos bien, usted tiene tiempo hasta de acosarme.

-Mira quien lo dice, el que me tiro arriba del escritorio… No Frank, ya no tenemos tanto tiempo. Mañana comenzare a darle clases a Jake.

-¿¿Jake?? El no las necesita, tiene todas las notas altas, ¿¿estará aquí conmigo?? Yo no quiero compartir clase con el.

-No, ¡¡no compartirás la clase!! A ti te veré los martes y jueves, el resto de los días trabajare solo con Jake.

-¿¿QUE?? El maldito no necesita clases auxiliares, yo si, y me deja menos días a mi, que lo necesito mas…

-Frank, ya te dije, me agotas… me canse de ti y tu comportamiento, he decidido darle a otro la oportunidad.

-¡¡NO!!- Dijo parándose del pupitre y quedando frente a mí.

-Frank, siéntate. – Dije desviando la mirada. El me tomo del mentón y me obligo a verlo a los ojos, era irresistible, pero no me dejaría caer en la tentación debía aprender la lección.

-No, no, no, no. Señor Way, por favor, no me haga esto…

-Frank… Sient… -Fui interrumpido.

El comenzó a besarme, trate de resistirme pero no pude, pronto estaba contra la pared, Frank me arrincono contra la pared y nos estábamos besando efusivamente.

El ruido de nuestro beso era lo único que se escuchaba en el silencio del aula, nuestras lenguas se chocaban produciendo una explosión de placer, mordía de vez en cuando sus hermosos y dulces labios, Frank me recorría con sus manos, mientras yo recorría su cuerpo con las mías.

El beso cada vez era más profundo y voraz. Nuestros miembros ya estaban erectos lo podía sentir por el roce. Comencé a besar su cuello, Frank ya se encontraba gimiendo y clavando sus dedos en mi espalda.

Estábamos fuertemente entrelazados, comenzamos a friccionar nuestros cuerpos mutuamente, produciendo mas gemidos, mas jadeos, volví a sus labios sin dejas la fricción de nuestros cuerpos que se amoldaban a la perfección haciendo uno. Con mis manos despeinaba su cabellera y lo tomaba de la nuca para hacer mas intenso el beso.

-Frank, maldición… estoy muy excitado. – Dije con mi voz agitada.

-¡¡Yo también Señor Way!! – dijo de igual manera.

El comenzó a desabrochar mi pantalón y yo hice lo mismo con el suyo, pero sin dejar de besarnos. En segundo mas nos encontrábamos masturbándonos mutuamente, ambos gemíamos entre besos, los gemidos de Frank en mi boca me hacían aumentar el ritmo de mi mano en su entrepierna, esto lo hacia gemir mas y yo agitaba con mas ahínco, el se excitaba mas y frotaba cada vez mas fuerte mi miembro.

-Fra… Frank, ya no aguanto más, ¡¡quiero hacerte mío!! Por favor dejame que…

-¡Gerard! he venido a ver como… -Callo abruptamente el Profesor Dewees al entrar y vernos en la situación que nos vio.

-¡¡James!! – Dije dejando al instante el miembro erecto de Frank.

-Gerard… ¡¡Frank!! Gerard ven a mi oficina de inmediato. – Dijo serio el profesor Dewees. Pegando un fuerte golpazo a la puerta tras su salida.

Frank, se sentó sobre el escritorio y con ambas manos se tapo su rostro, movía constantemente su cabeza de un lado al otro en forma de negación.

-Tranquilo Frankie, no pasara nada. – Dije devolviéndome todo a su lugar y abrochándome el pantalón.

-Mi padre se enterara y me matara, me matara, me matara…

-Tranquilo Frankie, ¿te olvidas quien soy? en este pueblo se hace lo que yo digo, y el profesor Dewees no esta exento de esta regla. No pasara nada, te lo prometo. –dije besando su frente.

-No me gusta su actitud autoritaria, pero en este caso, por favor, se lo ruego, que el profesor no hable con mi padre…

-No te preocupes, pero esta es la despedida, nuestras clases de ahora en adelante serán solo clases. – Dije caminando hacia la salida, estaba por cruzar la puerta cuando lo escuche decir.

-Señor Way, yo no quiero que sean solo clases.

Una sonrisa se dibujo en mi rostro, ya lo estaba logrando, ya casi lo tenia, borre mi sonrisa y fingí tristeza, me voltee y casi como un lamento en voz muy suave le dije…

-Lo siento…

Frank me miro con pesar y con sus ojos cristalinos asintiendo levemente con su cabeza.

Te tengo, Frank Iero, te tengo…

Me dirigí a la oficina de Dewees, entre sin preocupación, como si nada hubiese pasado, con mi frente en alto y con mi aire de superioridad.

-¡¡Maldición Gerard!! ¿¿En que estas pensando?? Es el hijo de un amigo, ¡¡por Dios!! ¿¿Que has hecho??

-James, ¡tranquilo!

-¿Tranquilo? ¡¡Estabas masturbando a un alumno!! ¿Que crees que hará el padre cuando se entere?

Me dirigí a el rápidamente lo tome por el cuello y lo estampe contra la pared.

-¡Tu no dirás nada! Se te olvida quien soy, se te olvida ¿QUE soy?

-Ger… ¡¡Gerard!! Yo le ofrezco mi lealtad a la hermandad, yo encubro sus desechos de comida en la morgue. Si me matas… ¿quien te ayudara a ocultar esos homicidios?

-Cualquier idiota como tu que nos tenga miedo y que haga lo que le pedimos, siempre y cuando le demos la suma adecuada de dinero.

-Gerard, es el hijo de… de… de un amigo…

-Eso no te incumbe, si no quieres que tu cadáver sea el próximo cadáver a examinar en la clase de anatomía, no te intrometas en mis asuntos.

-Gerard, no lo mates, ¿¿que le diré a… al padre??

-No lo mataré, solo quiero acostarme con el, cuando consiga lo que quiero lo dejare y no me meteré mas en su vida.

-Pero… Gerard…

Clave mis dedos en su cuello, mis ojos se volvieron negros por completo deje salir mis afiladas uñas y mis colmillos, el se aterro por completo al verme convertido, podía ver sus ojos inundados de miedo, estaba espantado de verme.

-Apestas a miedo… ¡¡si sabes lo que te conviene cerraras esa bocota!! No le dirás nada al padre de Frank, ni a nadie… te callaras y me dejaras que yo consiga acostarme con Frank, por que si intentas algo raro, si haces algo a mis espaldas te convertirás en mi cena. Te lo juro, te matare sin piedad, y sabes que cumplo mis promesas, ¿no?

-Si, lo se.

-Entonces ¿que es lo que harás?

-Nada… no haré nada, me callare.

-Así me gusta que seas obediente. – Dije volviendo a mi aspecto de hombre normal.

-Solo prométeme que no lo mataras.

-James, no puedo matar a la perfección hecha hombre, seria un pecado muy grave privar al mundo de semejante belleza. – Dije saliendo de la oficina.

Volví rápidamente al aula por Frank, pero al llegar este ya no estaba, el aula estaba vacía y mis cosas estaban todas acomodadas en mi escritorio. Una nueva sonrisa se dibujo en mi rostro imaginando a Frank recogiendo mis cosas.

¿¿Te sentiste culpable de haber tirado todas mis cosas al piso, arrojarme al escritorio, manosearme y dejarme con las ganas otra vez??

Tome un libro mientras mordía mi labio inferior imaginándome a Frank levantándolo del piso para volverlo a colocar sobre el escritorio.
Frankie… eres tan rebelde, tan duro, no te dejas doblegar… pero a la vez eres suave, pasional, sensible…

Apreté fuertemente el libro contra mi pecho.

¡¡Frankie te adoro!!

Deje caer al piso el libro, mis ojos se abrieron al máximo.

Generad, ¿que haces? ¿Que son esos pensamientos?

Te estas comportando como una tonta presa enamorada, ¿donde quedo tu instinto de predador?

Gerard solo trata de no involucrarte con tu presa,

¡¡Gerard ten conducta!!....¿¿Como hago??

Como se hace para no caer embobado ante semejante criatura, ¿¿como hago para no sentirte tan mío??
Frankie te estas volviendo un juego peligros, y eso me fascina.


-Narra Frank-

Estaba recostado en mi cama, las lágrimas no paraban de emerger de mis ojos, tenia miedo… miedo del Profesor Dewees, de mi padre, de Jake, del Señor Way…¿¿Del Señor Way?? ¡¡Si!! no quiero que me deje. No soportaría verlo junto a Jake.

¿Por que Señor Way? ¿¿Por que me hace esto?? ¿¿Por que me cambia por ese idiota??

-¡¡Frank!!

-Si Albert, ¡¡pasa!! – Dije levantándome de la cama y secando mis lágrimas.

-Señor, lo esperan abajo.

-¿Quien?

-El Señor Way. – Al escuchar su nombre una corriente eléctrica recorrió mi cuerpo, Salí corriendo al encuentro.

El se encontraba de espalda a la escalera, cuando escucho que yo la estaba bajando, volteo hasta que nuestras miradas se cruzaron. Me detuve en el medio de la escalera y quedamos mudos observándonos mutuamente, mi corazón latía a mil por hora, sentía un hormigueo en mi estomago, quería bajar corriendo y abrazarlo, besarlo…

¡¡Dios!! Esos ojos verdes son hipnotizantes, No lo perderé Señor Way, no dejare que me cambie por Jake.

No se como lo hice, pero continué con mi caminata tratando de no caer rendido a sus pies, con una fuerza sobrehumana logre caminar hasta quedar frente a el con gran altivez.

-Frankie… - Dijo en voz muy suave y baja.

-Señor Way. – Dije frío y cortante. Rezando internamente para no quebrarme y arrojarme a sus brazos.

-No temas. – Dijo todavía con la voz suave, tomo mi rostro, sosteniendo con cuatro dedos mi mentón y con el pulgar acariciando mi mejilla. Quede como un idiota embobado mirándolo, el me sonrío, pero su sonrisa era diferente era calida, amable, cordial… dulce.

¿Dulce? ¿El señor Way tiene una sonrisa calida y dulce? No lo puedo creer… Dios, es hermoso…

-Frankie, Hable con Dewees, será discreto con el tema, después de todo fuimos grandes amigos en la universidad. – Dijo todavía acariciado mi mejilla y con sus labios muy cerca de los míos.
Volvimos a quedar en silencio mirándonos fijo a los ojos, se notaba que el Señor Way tenia ganas de besarme, pero no se acercaba… estaba esperando… mi ¿aprobación?

-Señor Way, ¿quiere besarme? – Dije en un susurro.

-Si, quiero besarte. – Contesto de igual manera.

-Entonces, ¿por demonios no lo hace?

El se fue acercando lentamente, me tomo de la cintura con un amable y suave amarre todo el tiempo con esa hermosa sonrisa, nuestros rostros cada vez estaban mas cerca, mi corazón latía a mas no poder, me estaba perdiendo en el, esta cayendo preso del deseo, de la pasión…

-¡¡¡Frank!!!

Wahhhhh y ahora quien es el imbécil que nos interrumpe… ¡¡¡Lo mataré sea quien sea lo mataré!!!

Nos separamos abruptamente, me voltee con odio al emisor del llamado.

-¡¡Ana!! ¿Que sucede?

-¡¡Te esta buscando Matt!!

-Ehm, Ve Frank, yo… ya debo retirarme, he venido solo a comunicarte que no debes preocuparte, que ya me encargue de todo. – Dijo el Señor Way marchándose de la casa.

-Adiós Señor Way. –Dije con cara de embobado.

-Adiós Frankie, nos vemos mañana. – Dijo con su hermosa sonrisa en el rostro.

Una vez que se cerró la puerta suspire como un idiota enamorado, subí las escaleras y me dirigí al dormitorio de Matt. Abrí la puerta pero no había nadie allí. Cerré la puerta y en el pasillo se encontraba Ana.

-Ana, ¿donde esta Matt?

-No esta.

-¿Que?

-¡¡Tenemos que hablar!!

-¡¡¡Ana!!! – tenia ganas de ahorcarla me había interrumpido en uno de los momentos mas sensuales de mi vida por una estupida conversación, pero trate de calmarme y entre a mi dormitorio.

-Frank, perdón por haberte mentido, pero no puedes estar cerca de el.

-Ana no te metas en mi vida. – Me senté en mi cama.

-Frank, no entiendes. – dijo abrazándome.

-Ana suéltame.

-No Frank. – dijo dándome cortos besos en la mejilla.

-Ana basta.

-Lo amas a el, ¿verdad? – dijo separándose abruptamente.

-Ana, no te metas en lo que no te incumbe.

-¡¡Te escuche hablando con Matt!! Te gusta, ¿verdad? ¿El otro día me besaste pensando en el?

-¡¡¡Tu me besaste Ana!!!

-Pero me correspondiste.

Me quede en silencio con la boca abierta tratando de encontrar alguna excusa, no seria muy de caballero admitir que la bese pensando en otro.

-Frank, tu no sabes nada de el. No sabes quien es realmente, no sabes que es capaz de hacer.

-Ana estoy cansado dejame solo.

-Es un vampiro Frank.

-¡¡Ana!! Espera un minuto… se que es orgulloso, arrogante, frío, calculador, cínico, descarado, desvergonzado, insolente, hipócrita… ¡¡pero llamarlo así!! Un poco exagerado de tu parte.

-Frank, ¡¡es un asesino!! O ¿por que te crees que le tememos tanto?

El ruido de unas de las ventanas rompiéndose corto al instante nuestro dialogo.

-Espera aquí Ana, iré a ver que fue ese ruido.

Baje a la cocina y vi tirada en el piso una roca, mire a través de la ventana pero no veía nada fuera de lo normal.

-¿Que sucede Frank? – Me sobresalte al escucharlo.

-¡¡Matt!! ¡¡Casi me matas del susto!! – dije cuando Matt y Albert entraban a la cocina con la compra de la comida.

En ese instante escuchamos los gritos de Ana que provenían del piso de arriba, salimos los tres corriendo hasta mi habitación. Quise entrar pero la puerta estaba trabada. Pronto los tres comenzamos a ejercer fuerza contra esta para abrirla. Varios intentos y nada. Separe a Matt y a Albert y le pegue una patada a la puerta.

-¡Ouch! Segundo intento.

Le pegue la segunda patada y la puerta se abrió, al entrar vi que el ventanal del balcón estaba abierto y las cortinas se movían con el viento. Pude ver la figura de Ana tira en el piso Matt se acerco hasta ella, mientras que yo trataba de calmar a Albert. Matt examino a Ana y con un gran pesar me informo.

-Frank, Ana esta… muerta.
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Mar Ene 03, 2012 8:16 pm

Capitulo 7: Problemas…

-Narra Gerard-

El día fue aburrido y algo preocupante, ni Matt, ni Frank habían venido a clase y esto me preocupa de sobremanera, en mi mente maniobraba un abanico de posibilidades de ambas ausencias, y en cierta medida me aterraba justo ellos dos faltando, espero que no sea por lo que estoy pensando. Jake por fin llego a su primera clase despabilándome de mis pensamientos.
-Buenas Tardes Señor Way – Dijo sentándose en el pupitre que comúnmente usaba Frank.

-Bueno días Jake. – le respondí, maldiciéndome a mi mismo, porque en ese pupitre debía estar Frank, MI Frank, no él.

-¿Empezamos la clase Señor Way? – Dijo con una sonrisa que ya me estaba empezando a incomodar.

-Si Jake, empecemos, ¿por donde quieres empezar? – Dije tomando el libro de la materia.

-Por Anatomía.

-¡¡Eres bueno en anatomía!! ¿Por que parte de anatomía quieres empezar?

-La suya Señor Way, ¡¡quiero conocer toda su anatomía!!

Deje caer el libro que tenia en mi mano.

Wow eso si que fue rápido, inesperado, súbito, repentino, imprevisto. Fue fácil, muy fácil… no me gusta que las presas se entreguen, Tu no eres como mi Frank…

Jake comenzó a caminar hacia mi y yo comencé a retroceder hasta que mi espalda golpeo contra la pared. Jake me arrincono contra la pared y comenzó a besar mi cuello mientras desabrochaba mi pantalón. Se arrodillo delante de mi, saco mi miembro a la luz y se lo introdujo en su boca.

Tenia Razón, ¡¡no quería solo clases!! Pero mi “no solo clases” son de Frank.

Gerard detenlo, el que debe estar ahí haciendo eso es Frank, no este idiota, ¡¡detenlo!!

¡¡Maldición!!

¡¡Pero lo hace tan bien!! No… Frank, Frank, Frank…


El ruido de la puerta golpearse me distrajo de mis pensamiento abrí lentamente los ojos rogando que no sea nuevamente Dewees, pero lo que vi fue mucho peor…

-¡¡Vete Jake!! – Dijo Frank con sus ojos rojos y derramando lágrimas a montones, mientras tenía sus puños fuertemente cerrados.

-No Iero, ¡¡vete tu!! No se si te das cuenta que estas interrumpiendo algo…

-¡¡Te estoy diciendo que te vayas imbecil!! – Grito con furia Frank haciéndole marcar las venas del cuello y empujando uno de los grandes pupitres hacia donde nosotros nos encontrábamos.

-¡Vete Jake! – Dije abrochando mi pantalón.

-Pe… pero Señor Way.

-Que parte de vete es la que no entiendes. –Sentencie firme.

Jake tomo sus cosas rápidamente y salio del aula tratando de pasar lo más lejos de Frank posible y no era de dudar ya que Frank se veía furioso, parecía un animal salvaje. Su mirada mostraba una gran ira, sus mandíbula fuertemente apretada al igual que sus puños, su respiración fuerte y sus ojos clavados en mi como dos dagas haciéndome sentir atravesados por estos, demostraban que estaba muy, pero muy enojado.

Una vez que Jake abandono el aula Frank se sentó en el pupitre, se tomo el rostro con ambas manos y rompió en llanto.

-Frankie No…. No llores. – Dije arrodillándome ante el y tomándolo de las manos para ver su rostro. –Yo te lo puedo explicar…

-Fue usted, ¿no? – Dijo con su voz entrecortada, verlo de esa manera hizo despertar en mí un nuevo sentimiento, el cual desconocía… compasión. Me dolía verlo así, no lo soportaba.

-No Frankie, él me acoso, yo no hice nada…

-No, Señor Way, ¡¡no me refiero a eso!! Usted la mato, ¿Verdad?

-¿Que? ¿A Quien? – comente desorientado.

-¡¡Ana!! ¿Usted la mato? – me grito con odio reflejado en sus ojos.

-¿Y quien carajo es Ana?

-¡¡Mi amiga!!

-¡Oh! ¿La chica que estabas manoseando el otro día??

-Entonces… ¡¡usted la mato!! - Dijo poniéndose de pie.

-¿Y porque habría de matarla? ¿Con que fin? – Dije poniéndome también de pie.

-No lo se, ¿Celos?

Suspire y negué con la cabeza, me senté en el pupitre y tome a Frank de su cintura haciendo que se siente en mi regazo.

-No Frankie, no la mate y no tenia celos de ella. – Dije acariciando su mejilla.

¿Celos? No sentía celos de ella, ¿o si?

No, no eran celos, si sentía que era a molestia…

Pero yo no la mate… entonces, ¿quien?

¡¡Kuzlak!! Maldito infeliz, no sabe hacer nada bien, le dije que la investigues no que la mates, a penas llegue al castillo ¡te mato!


-La mataron a penas se fue usted – Dijo desviando la mirada.

-Cuéntame que ocurrió, tratare de ayudarte. - Lo atraje hacia mi haciendo se recargara sobre mi cuerpo quedando su cabeza en mi hombro, yo apoye mi mejilla en su cabeza y el paso su brazo por detrás de mi abrazándome por la espalda.

-Yo estaba en la cocina con Matt y Albert, ella estaba en mi dormitorio, la escuchamos gritar y subimos los tres, tratamos de abrir la puerta y estaba trabada, cuando la pudimos abrir, entre y vi que la puerta mi balcón estaba abierta y yo la había dejado cerrada, luego la encontramos tirada en el piso, en el cuello tenia una marca, una similar al cadáver que examine con usted en la morgue.

Durante todo su relato yo con una mano le acariciaba la mejilla mientras que con la otra le acariciaba la espalda. No se bien por que, pero me tranquilizaba, me confortaba, me gustaba consolarlo. Me relajaba escuchar como se normalizaba su corazón, me gustaba esa sensación que producía en mí el hecho de que se tranquilizara y se refugiara en mis brazos, sentir su aroma, su respiración pausada tranquila. Me sentía en éxtasis, por un lado tenía a la molestia muerta y por el otro estaba consolando al hombre más sexy del maldito mundo.

-Frankie, lo lamento, lamento su perdida y que ello te ponga tan mal. Dime si puedo hacer algo para que te sientas mejor. –Le dije dedicándole una sonrisa y acariciando su mejilla, él respondió ruborizándose un poco. - Te adoro Frankie. – Dije Estrechándolo fuerte contra mi.

Nos separamos un poco y tome su mentón con una mano, me dispuse a besarlo, al principio parecía que él se disponía a besarme, pero pareció recordar algo… se levanto abruptamente.

-Sabe que Señor Way, ¡¡no le creo!! Usted es un cínico, mentiroso, manipulador... no le creo todas esas estupideces de lamento su perdida y que ello te ponga tan mal, usted no es de consolar, ni de preocuparse por las personas… ¡¡Usted es una basura!!

-Frank yo…

-¡¡Nada!! No lo quiero escuchar… no le creo.

-Frank, tranquilízate, ve a tu casa reflexiona y mañana nos vemos en la clase de las 15.00 Hs. ¿Te parece?

-No, ya no quiero mas clases auxiliares, si quiere enseñar… enséñele a Jake a sobar un pene. – Dijo retirándose del aula.

Me quede inmóvil unos minutos tratando de analizar la confusa situación, y como cambio de animo tan rápido, como vino se fue, una gran ira fue apoderándose de mi.

-Maldición. – Grite con todas mis fuerzas y arrojando el pupitre contra una de las paredes.

Con toda la furia acumulada salí de la universidad y me dirigí al castillo.

Estaba a punto de tenerlo,¡¡ ya casi lo tenía y ahora todo se arruino!!

Maldito Kuzlak, maldito Jake.

Uno es un inútil por matar a su amiga, dejar testigos, dejar el cuerpo del delito y mostrar fehacientemente que fue asesinada

Y el otro idiota de Jake… Bueno, Frank esta celoso de él, eso podría servirme…


Llegue al castillo y fui al salón principal en busca de mi gran amigo Jared. Todos se voltearon a verme entrar, pero ninguno se atrevió a hablarme era muy claro mi estado de animo, me acerque a él, quien estaba merendando a un joven castaño. Levanto su vista al verme parado enfrente de él.

-Jared, ¡¡Asamblea!!

-Narra Frank-

Estaba tirado en el sillón llorando amargamente, una botella de Brandy era mi única compañera en la inmensa oscuridad en la cual me encontraba sumergido.

¡¡Maldito!! ¿Quien es su favorito, yo o Jake?

Me las pagara Señor Way, me las pagara…

Claro ya no quiere tener clases conmigo porque tiene a ese idiota regalado para que lo satisfaga…
Jake te odio, idiota… ¿Pero que demonios me pasa? que ellos hagan lo que quieran, a mi ¿que me importa?

¡¡Ya no tendré que sufrir más el acoso del Señor Way!!

Ya no me besara con sus hermosos labios, no me tocara con sus suaves manos, ya no mas abrazos, roces, besos, masturbaciones… ya no sentiré… placer.


-Frank, ¡yo le avise que no se acercara al Señor Way! – Dijo Albert, haciéndome perder de mi meditación.

-¿Por que lo dices Albert? – Dije mirando mi copa llena de Brandy.

-Él es el culpable de la muerte de mi pequeña Ana. ¡¡No lo dudo!!

-No, ¡el es inocente! – dije mirándolo fijo.

-¿Inocente?

-¡¡El me dijo que no la mato y yo le creo!!

-Frank, te ha mentido, el no lo admitirá jamás. Es un manipulador…

-¡¡Maldita sea Albert, te estoy diciendo que le creo!! – Le grite arrojando la copa de Brandy al piso.

-Dios, ¿ya lo embrujo a usted también? lo sedujo, como lo hace con todos… siempre es lo mismo, siempre aparecen muertos al costado de la ruta atacados por un animal salvaje, todavía no lo entiendes, ¿No se ha dado cuenta quien es en realidad? – Dijo marchándose.

Si, me he dado cuenta de lo que es… me he dado cuenta que es la cosa mas hermosa que hay en este asqueroso pueblo.

-Maldito viejo. – Dije para mi mismo mientras me levantaba del sillón como podía, ya que me encontraba un poco mareado. –Quien de ustedes será mi nueva compañera…. Ehmm, ¡¡TU!! – Dije agarrando una botella, pero esta vez, de Ron.

-Narra Gerard-

La asamblea había comenzado, yo me encontraba sentado en mi sillón, a mi lado estaba Jared y en una mesa alargada enfrente nuestros se encontraban Mía Lugosi, ella era una de mis mejores cazadoras, era letal en el campo de batalla, Gracias a ella pudimos vencer victoriosos a Danag. A su lado se encontraba Zafiel, uno de mis mejores espías, el se encargaba de estudiar al enemigo y atacar en su punto débil, luego se encontraba Misha, el se encargaba de la estrategia, organización, movimiento, provisión y transporte de las tropas, trabajaba en conjunto a Zafiel y por ultimo se encontraba Elemiah, el era el superior de todos los antes mencionados, era el encargado de que mis ordenes se cumplan. Los puse al tanto de la situación y luego de un gran debate decidimos.

-Bueno Gerard, Creo que la decisión esta tomada por unanimidad. – Dijo Mía poniéndose de pie y haciendo entrar a Kuzlak en la habitación.

-Kuzlak. – Sentencie. –Te he dado una orden y consistía en investigar a una muchacha y hoy me entero que esa muchacha aparece muerta, ¿es así?

-Si Gerard…

-¿Tu eres el responsable?

-Si lo soy.

-Supongo que terminantes el trabajo…

Silencio***

-¡¡Maldito Kuzlak!! ¿No le has bebido toda su sangre? ¿No la mataste? ¡¡Maldición!! eso la convertirá en uno de nosotros, idiota…

-Gerard. – Dijo desviando la mirada.

-Nada Kuzlak, ¡¡eso nos trae más problemas!! Ahora no solo la hermandad será investigada por homicidio, sino que también hay un vampiro deambulando solo por ahí… Que crees que hará el pueblo cuando se entere, cuando sepa que somos responsables de su “muerte” ¿¿y si la ven convertida?? ¡¡No piensas!! Una cosa es que haya rumores acerca de nosotros y otra es que lo sepan fehacientemente.

-Lo único que a ti te importa Gerard es que tu presa no se entere de que eres vampiro, temes perderlo, ¿verdad?

-¡¡No me hables de ese modo!! ¡¡Yo soy tú líder y debes respetarme!! Kuzlak, quedas desterrado de la hermandad por desobediencia.

-¿¿QUE??

-¡¡Te quiero fuera del castillo esta misma noche!!

-¡¡No me puedes hacer esto!! Lo hice por esta estupida hermandad, ¡¡por lealtad a ti!! La chica quería enamorar a tu presa… ¡¡Le estaba por decir tu secreto!! Ya todo el pueblo sabe de nosotros… y tu presa tarde o temprano también lo sabrá.

-Recoge tus cosas y vete, no quiero verte ni un segundo mas. – dije levantándome del sillón y saliendo de la habitación.

Kuklak quedo maldiciendo en voz baja y los demás miembros de la asamblea se retiraron junto a mi.

-Gee, ¡¡espera!!

-¿Que sucede Jared?

-¿Donde vas?

-¡¡A ver a Frank!!

-Kuzlak tiene razón, acerca de que lo único que te importa es tu presa… ¡¡puedes pensar un poco!! No necesitamos mas enemigo a la lista, que ya es extensa por cierto.

-Primero ¡¡Kuzlak se lo busco!! Y segundo, es la primera vez en la historia que soy 100% inocente y no me cree, siempre que mentí, cuando realmente era culpable, me creían y ahora que no estoy mintiendo, ¡¡NO ME CREE!! Dejame disfrutar que una vez en la historia, ¡¡soy inocente!!

-¡¡Te juro lealtad Gee!! Pero tengo miedo…

-¡¡No pasara nada Kuzlak es un pobre idiota!!

-Narra Frank-

Malditos, malditos… ¡¡los odio!!

Señor Way, ¿usted no me quería en su cama? Ahora lo tiene a ese imbecil…

Que lo disfrute Señor Estupido Way, ojala que sea bueno en la cama, ¡¡así lo satisface!!


-Frank, ¿que haces? - Dijo Matt entrando a la sala.

-¡¡Matt!! ¡¡Amigo!! – Dije completamente alcoholizado, quise dar un paso hacia él y me caí al piso.

-¡¡Frank!! ¡¡Estás ebrio!! – Dijo ayudándome a levantar y arrastrándome hasta el sillón.

-No, no lo estoy.

-Ah, no y entonces ¿como estas? – Dijo tirándome en el sillón.

-¡¡Borracho!!

Matt rodó sus ojos, suspiro y se sentó a mi lado.

-Frank, hable con Albert, el Cree que Gerard es el responsable de la muerte de Ana.

-¡¡Señor Way!! ¡¡Es Señor Estupido Way!! No debes llamarlo Gerard… Matt alguna vez dije que tienes unos ojos hermosos…

-Frank yo… - me coloque a horcajadas sobre el y comencé a besarlo el me respondió casi al instante correspondiendo el beso. No s separamos un poco.

-¡¡Matt eres hermoso!!

-¡¡Tú también Frankie!!

Volvimos a besarnos mientras nos desabrochábamos mutuamente nuestras camisas y comenzábamos yo a acariciar su pecho y el mi espalda. Nos recostamos en el sillón, el acariciaba mi entre pierna, yo lo recorría su cuerpo por completo con mis manos. En un segundo me quito mi pantalón y mi ropa interior se coloco entre mis piernas e introdujo mi miembro en su boca.

Vio estupido Way, usted tiene a Jake y yo tengo a Matt… pero no es lo mismo, ¡¡no siento lo mismo!! ¡¡MALDICION!!


Señor Way, ¿Por qué me hace esto? ¿Por qué me cambia? Lo deseo, usted me excita mucho…

-Hazlo, por favor hazlo, ¡¡ya no aguanto mas!! Señor Way ya no aguanto mas ¡¡hágame suyo!! – El paro abruptamente con su labor.

-Frank, soy Matt, no soy el Señor Way…

¡¡Rayos!!

-Matt, lo lamento…

-Toma, vístete… - Dijo entregándome mi pantalón y ropa interior.

-No Matt… es que… yo solo…

-Frank, por que no lo reconoces de una maldita vez

-¿Que? – Comente nervioso, sabia exactamente a que se refería.

-¡¡Lo del Señor Way!! ¿¿Que es lo que te sucede??

-El maldito de Jake le estaba haciendo sexo oral. – Le grite antes de romper en llanto.

-¿Jake? ¿Entonces era eso? ¿Celos? ¿Te estabas vengando?

-Me cambió por él, ¡me cambio por el maldito de Jake!!

-Frank, te gusta, ¿verdad?

-Si, ¡¡Me gusta mucho!! – Dije mientras que mis lágrimas seguían recorriendo mis mejillas. - Y sabes que es lo peor, que ¡¡me cambio antes de acostarnos!! Me repetía una y otra vez que quería hacerlo conmigo y no solo que no lo hizo, ¡¡me cambio antes de hacerlo!! – Matt me miraba con una enorme sonrisa en su rostro.

-Jajajaja….

-¿De que te ríes idiota? – Le grite de muy mal modo.

-Estas despechado, ¡¡te daño tu orgullo!! Cuando creías que lo tenias ahí suplicándote para que te entregues te cambio por otro jajajajaja…

-¡¡Matt estas en mi lista!! Mi lista de enemigos… 1- Señor Way, 2-Jake, 3-Matt. – Hice fingiendo que escribía en una lista imaginaria.

-¿Que harás ahora orgullo dañado? Jajajaja.

-¡Venganza!

-Narra Gerard-

Llegue a la casa de Frank, tenia miedo de que el anciano y Cortez me vieran, seguramente ellos también me creían responsable de la muerte así que decidí echar un vistazo por la ventana para ver si se encontraba Frank.

Hubiese esperado ver cualquier cosa menos eso, sentí una gran ira al verlos, Matt se encontraba haciéndole sexo oral a Frank, no quise ver mas, no podía soportarlo, salí corriendo de allí y me volví lo más rápido que pude al castillo y subí hasta el dormitorio de Jared.

-Jared, ¡¡mátalo!!

-¿Que? ¿Que sucede, Gee? ¿Por qué estas así?

-¡¡Mátalo!! Tu eres mi hombre mas leal, se que puedes hacerlo, ¡¡mátalo!!

-¿A quien?

-Su nombre es Matt Cortez. Mañana ven a la universidad y te lo presento. ¿Lo harás?

-Siempre hago lo que me pides Gee….

Mi gran y mas leal amigo Jared, siempre puedo contar contigo…

Perfecto, tus horas están contadas Cortez para que aprendas a no meterte con mi Fankie...
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Mar Ene 03, 2012 8:17 pm

Capitulo 8: Clases de Jared

-Narra Gerard-


Por fin el día había llegado, Matt pronto dejaría de ser una molestia entre Frank y yo. Esa mañana fui con gran excitación a la universidad, con Jared ya habíamos planeado todo, para que la muerte de Matt no levante ya mas sospechas a las ya existentes, tras el mal cumplimiento de las órdenes por parte de Kuzlak.

La hora pactada llego y al momento del recreo prolongado me encontraba caminando por el parque de la universidad cuando lo vi a lo lejos, una enorme sonrisa se dibujo en mi rostro.

-Jared, ¡¡sabia que podía contar contigo!! – dije una vez frente a el.

-¡¡Todo sea por mi Gee!! –Dijo con una enorme sonrisa.

-Gracias, ven vamos a buscarlos….

-Narra Frank-

Desde lo ocurrido anoche no he vuelto a hablar con Matt, me sentía nervioso y muy apenado, debía aclarar el tema, no quería perder su amistad por un tonto error que cometí, en el recreo prolongado nos encontrábamos almorzando debajo de uno de los árboles del parque

-Matt, ¿estas enojado? – pregunte preocupado.

-¡No! ¿Por que lo dices?

-Por lo de anoche… ¡¡Lo siento!! – Dije antes de darle un mordisco a mi almuerzo.

-No Frank, esta bien, me deje llevar… Solo eso…

-Pero Matt… es que…

-Cortez, Iero, ¡¡Buenas tardes!! – Dijo acercándose el señor Way acompañado de uno de sus amigos…

-Buenas tardes. – Respondimos al unísono.

-Cortes, él es Jared Leto y podrá ayudarte con tu trabajo práctico de Fisiología, hable con el profesor de esa
materia y dijo que tus notas están un poco bajas…

-Señor Way, que es lo que usted… - Lo interrumpí.

-Si, si Señor Way necesito ayuda en mi trabajo. – me interrumpió Matt, gire la cabeza para mirarlo y el estaba mirando embobado a Jared.

-Bueno… Cortez, ¿cuando quiere empezar? – Dijo amable Jared.

-Cuando usted quiera…

-¡Bueno! ¿Quieres dar una vuelta por el parque? Así hablamos del trabajo… si
tú quieres…

-¡Si!... Si, quiero. – Dijo Matt levantándose.

¿¿Qué?? ¿Pero que demonios le sucede a este? Lo matare… Matt, te matare… Esto es algo del Señor Way… algo esta tramando, él no es un buen profesor que se preocupa por las notas de sus alumnos…

Yo me levante al mismo instante que Matt, que junto con Jared comenzaron su caminata, yo encare en dirección contraria el Señor Way me seguía.

-Frank, ¡espera! ¡¡Necesito que hablemos!!

-¿De que? – Dije volteándome bruscamente, esto lo tomo de sorpresa y quedamos los dos de frente muy cerca.

-¿Que es lo que sucede Frank? ¿por qué actúas así? ¿Por qué estas enojado?

-No lo estoy… me canse de usted eso es todo.

- ¿Y por qué te cansaste de mi?

-¡¡Por la misma razón que usted se canso de mi!!

-¡¡Yo no me canse de ti!!

-¡Dígaselo a Jake!

-¡¡Ah!! Ese es problema… ¡¡Esta celoso!!

-¡¡No estoy celoso!!

-¿No? Podría decirse que si… Jake es muy bueno y si te esmeras podrás superarlo y quedarte con el titulo de mi mejor alumno de mis “no solo clases”…


¡¡No!! Eso si que no… no se atreva a compararme con ese regalado… usted no sabe que tan bueno es mi desempeño…

Tome al Señor Way por el cuello y lo estampe contra uno de los árboles del parque y comencé a acariciar su entrepierna…

-Frank, ¡¡alguien nos puede ver!! – Dijo nerviosos mirando para todos lados.

-Señor Way, no juegue conmigo. No me pruebe no sabe de lo que soy capaz de hacer. – Dije para luego recorrer con mi lengua desde la base de su cuello hasta su oreja.

-¡Oh! Frank… Probarte es lo que deseo desde el primer maldito día que te vi.

-Bueno entonces se quedara con las ganas… o mejor aun, Jake podrá ayudarlo a reemplazarme. – Dije apretando levemente sobre sus testículos para luego retirarme dejando atrás a un señor Way jadeante.

*-*-*-*
Otro día estresante transcurrió, mis notas no podían estar peor, ya que, creo que no existe peor calificación. No tenia ganas de nada, muchos menos estudiar, no fui a la clase del Señor Way, seguramente en este momento se encuentra con Jake dándole una “lección oral”

Lo único que quiero e ir a casa a descansar, alejarme de esa universidad y dejar todos los problemas allí, al llegar a mi morada lo primero que hice fue subir las escaleras y en el momento previo a entrar a mi dormitorio escucho voces en la habitación de Matt.

¿Peor que demonios? ¡¡No!! ¡¡Que no sea lo que estoy pensando!!

-¿Matt? – Digo abriendo la puerta.

-¡¡Frank!! – dijo sorprendido al verme.

-¿Que hace el aquí? – Dije de mal modo al ver a su acompañante.

-Frank, ya sabes que el Señor Leto me ayuda con mi trabajo…

-¿Pero aquí en tu habitación?

-¡¡Si Frank!! ¿Que ocurre?

-Ellos no son de fiar, si esta aquí es por algo… y no precisamente ayudarte con el estudio.

-Frank… ¿Escuchas lo que dices?

-Disculpen que mi intrometa en sus asuntos. – Nos interrumpió Jared. –Pero Frank, no crees que deberías hacer lo mismo, tratar de levantar tus notas… estudiar de vez en cuando para variar. Eres el peor alumno en toda la universidad, todos se ríen de tu mal desempeño….

-No se meta en eso, ¡no es asunto suyo!- Dije firme y cerrando la puerta de un golpe.

Maldito, métete en tus asuntos, tenias que ser amigo del Señor Way. Igual de idiota…

Mi amigo se esta comportando como un estupido… Pero no dejare que se metan con él, tendré una larga charla con el Señor Way… me va a escuchar muy bien y le dirá a su amigo que se aleje del mío.


Estaba en mi habitación como una bestia enjaulada, pronto oscureció, el viento soplaba muy fuerte, una gran tormenta se avecinaba, me canse de caminar, temía desgastar el piso, así que me recosté en silencio unos minutos, hasta que escuche a Matt hablar…

-Jared, no te molesta, abajo esta abierto… Es que quede cansado

¿Cansado? ¿Qué hicieron? ¡¡Matt!! Te matare…

-No Matty, tu quédate aquí y descansa yo abro la puerta.

-Ciérrala bien después, ¡¡adiós Jared!!

Matty, le dijo… ¿¿Matty??


Me levante rápidamente y baje las escaleras, antes de que Jared pueda cerrar la puerta de entrada…

-¡Leto!

-¿Que quieres?

-Llévame con el Señor Way. – Sentencie firme.

-¿¿QUE?? No, Gerard debe estar descansando en este momento, no esta para dar clases.

-Que me lleves te estoy diciendo….

-¡¡No te llevare enano!! Dejame en paz. – Dijo disponiéndose a marcharse.

-Esta bien como usted diga. – Dije cerrando la puerta detrás de mí.

-¿Que haces?

-¡¡Salgo a caminar!! Para estirar las piernas.

-Por mas que las estires no crecerás mas… - Dijo burlón. –Frank, entra de nuevo a la casa.

-Tu no me dices que hacer, no me quieres llevar… entonces iré solo, no me importa que el bosque sea peligro, ¡¡necesito ver al Señor Way!!

-No desistirás de tu idea, ¿verdad?

-Quiero ver al Señor Way, ¡¡¡¡maldita sea!!!!

-Esta bien, te llevare pero que conste que es tu idea, no quiero que Gerard se enoje conmigo, porque el Señor Way enojado es realmente temible.

-Narra Gerard-

Me encontraba en mi habitación, contemplando como la lluvia caía estrepitosamente un gran temporal desato en ese instante, el viento soplaba muy fuerte, parecía que los árboles del bosque caerían, resguardado desde mi habitación vi que no tardaron en hacer su aparición esos bloques de hielo denominados granizo, el clima era perfecto… Amaba la lluvia, en especial las tormentas de este estilo, siempre son tan relajantes….

Llamaron a mi puerta.

-¿Quien demonio es?

-Yo Gee, permiso, ¡¡lo intente pero no pude!!

-¿¿QUE??

-¡¡Yo le dije que no pero el insistió en venir!!

-¿Quien Jared?

-Yo Señor Way – Dijo Frank entrando a mi habitación.

Quedo pasmado al verme, yo me encontraba con mi pijama, compuesto por mi pantalón de seda negro y una bata, de la misma tela, abierta que dejaba ver mi pecho desnudo. Me encontraba con el pelo revuelto y mojado, ya que unos minutos antes había tomado una ducha.

-Vete Jared, déjanos solos. – El obedeció mi orden dejándonos a solas.

- Señor Way… No quiero que su amigo se acerque a Matt.

-¿Estas celoso? – Dije acercándome con pose seductora.

-¡Eso no le interesa! ¡¡Que no se acerque a mi amigo!! – Dijo retrocediendo unos pasos.

-Frank, ¿hacemos las paces? No quiero que estemos así. Frank… yo no tengo nada que ver con lo de tu amiga… y si estas enojado por lo de Jake tampoco, no me importa Jake, ¡¡me importas tu!!

-¡Adiós Señor Way!

-Frank, espera no te iras con este clima…

-¡¡Adiós!! – dijo echándose a correr

No, no puedo dejarlo solo, no con este clima, ya esta oscuro no puede cruzar solo el bosque es muy peligroso… debo hacer algo… debo hacer algo.

-Frank, ¡¡espera!! – Grite desesperado, no quería que nada malo le pase…

Bajaba las escaleras cuando el abrió una de las enormes puertas del castillo, salio bajo la lluvia y yo corrí mas rápido, pude llegar justo en el momento en el cual uno de los bloques de hielo cayo sobre su cabeza, al atajarlo ambos caímos al lodo, muchos pedazos mas de hielo comenzaron a impactar dolorosamente en nuestros cuerpos, por la fuerza que tomaban al caer de cielo. Cargue a Frank en mis brazos y lo lleve nuevamente al castillo.

-Liam, prepara el habitación de huéspedes… - Le grite a uno de mis sirvientes. –Frank, ¿te encuentras bien? – Dije tomándolo el rostro con ambas manos.

-Si. – Dijo a penas audible.

-ves, ¡¡a comenzado a caer granizo!! No te puedes ir, es muy peligroso, ¿acaso quieres morir cruzando el bosque? ¡¡No te dejare ir!! Vamos te llevare al cuarto de huéspedes, así te bañas y te cambias la ropa. Ahora tendré que bañarme nuevamente, estoy cubierto de lodo por tu culpa… - Dije con una sonrisa en mi rostro, mientras que Frank permanecía callado y serio.

Llegamos a la habitación de huéspedes, esta estaba estratégicamente al lado de mi cuarto todas mis victimas estuvieron hospedadas allí, esta habitación era amplia, tenia una chimenea que Liam encendió para subir la temperatura, conjunto con unas velas le daba un toque acogedor. El balcón de esta habitación daba con el mío, ya que me fascinaba entrar por los balcones a acosar a mis victimas.

-Frank, dúchate tranquilo, yo estaré en mi alcoba duchándome también. – Dije retirándome y dejándolo solo para que se asee tranquilo.

Me di una ducha rápida y al salir vi la ropa sobre mi cama, la mía que era igual al conjunto anterior pero de color bordo oscuro y la de Frank que era similar a la mía pero en verde oscuro.

¡¡Estupido Liam se la debías dejar a el!! ¡¡No se te puede pedir nada!!

Me cambie y me dirigí a la habitación de huéspedes a dejarle la ropa a Frank, al entrar quede atónito al verlo. El estaba recién salido de la ducha con su pelo revuelto y todavía caían gotas de agua por su pecho, tenia la toalla atada a la altura de la cintura.

Ehm… Frank… Te he… traído la ropa seca.

-Señor Way, ¿le puedo hacer una pregunta?

-¡Si!

-¿Será sincero? – Dijo posicionándose frente a mí.

-Si ¡dime!

-Usted, ¿que siente por mí? – Dijo quitándose lentamente la tolla para dejarla caer al piso, permitiéndome ver su escultural figura desnuda.

-Frank… Yo … - Trataba de decir que lo deseaba mas que a nada en el mundo, pero era difícil trataba de no perderme en tan hermosa vista.

-La verdad, ¿le gusto?

¡¡¡¡FUCK!!!!!!
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Mar Ene 03, 2012 8:18 pm

ADVERTENCIA: este capitulo contiene escenas de sexo EXPLICITO.

Capitulo 9: Nuevos sentimientos.

-Narra Frank-

-Estoy esperando que me responda, ¿le gusto?

-Frank… estoy sin palabras… no se que decir…

-Es simple, ¿le gusto o no?¿¿ Le cuesta tanto decirlo?? Prefiere a Jake, ¿verdad? – Dije decepcionado mientras me sentaba frente la chimenea, aun permaneciendo desnudo.

El Señor Way continuaba callado, yo me encontraba de espaldas a el mirando como danzaban las llamas en la fogata de la chimenea, escuche como él abría la puerta de la habitación mire hacia atrás y él ya no estaba, una lagrima recorrió mi mejilla.

Lo prefiere a Jake… soy un idiota, no tuve que haber venido hasta aca, no tuve que…

Pensé que quizás si lograba excitarlo se olvidaría de Jake, pero no es así… lo sigue prefiriendo a Jake.


Mis pensamientos se cortaron abruptamente al sentir las manos del Señor Way tomarme por la cintura y susurrarme al oído…

-Frankie, te adoro… me gustas mucho, ¡¡demasiado!!

-¿A donde fue?

-¡¡A buscar esto!! – Dijo al momento que colocaba una venda en mis ojos, esta era de tala de seda y de color rojo intenso.

-Señor Way, ¿que hace?

-Frankie, ¿sabes que cuando se pierde el sentido de la visión, el tacto y el oído se agudizan? Escucha la lluvia, relájate escuchándola caer, yo me encargo de hacerte gozar.

El Señor Way me recostó cuidadosamente sobre la alfombra frente a la chimenea mientras me besaba apasionadamente. De pronto deje de sentir su contacto.

-Señor Way, ¿donde esta? – Dije mientras palpaba el aire con el fin de encontrarlo con mis manos.

-Tranquilo… se muy bien lo que hago y se que te gustara… - Dijo a la distancia.

Estaba nervioso, muy nervioso, estaba por entregarme al Señor Way y si tengo suerte lo haré adicto a mí para que Jake sea parte del pasado de mi profesor favorito.
Mi cuerpo se sobresalto de golpe al sentir el contacto de un objeto muy frío en mi abdomen, que comenzó a subir hasta mi pecho.

-¡¡Ah!! ¡¡Señor Way!!

-¡¡Es Hielo!! – Dijo con una voz que parecía tener la boca ocupada.

-¿Que tiene en la boca? - Inquirí mientras el pedazo de hielo comenzaba a derretirse recorriendo mi cuerpo.

-¡¡Mas Hielo!!

-¿Para que?

Nuevamente me quede sin su contacto, pero antes de reprochar esto, nuevamente me sobresalte al sentir la helada boca del señor Way en mi miembro.

Gracias al hielo que estuvo en su boca la sensación en mi miembro aumento al máximo, comencé a gemir y revolcarme sobre la alfombra mientras que él lo succionaba, lamía, lo recorría con su boca, mientras también lo agitaba con una de sus manos… lo hacia con mucha dedicación y ahínco, lo recorría por completo para luego terminar haciendo círculos en la punta con su lengua.

Luego, mientras lo frotaba, comenzó a lamer mis testículos, ya estaba sumergido en el mas profundo placer, mis gemidos eran cada vez mas intensos. Con uno de sus dedos empezó a hacer círculos sobre mi entrada, para luego ir adentrándose en mí, mientras continuaba con su boca en mis testículos y su otra mano frotando mi miembro. Hundió otro dedo mas en mí, mientras que estos dos jugueteaban en mi interior volvió a succionar mi miembro. Yo ya no aguantaba mas el placer me consumía por completo, sentí mi cuerpo hirviendo, me sentía sin aliento, su lengua experta hacia maravillas en mi, me encontraba temblando, aparentando fuertemente mis puños, y mis gemidos era muy fuertes.

-¡¡Ya estas listo!!

-No, no lo afirme Señor Way, no lo estoy. – El me respondió con una carcajada, pero yo hablaba en serio…

Se posiciono sobre mi y comenzó a besar mi cuello y a recorrerme con sus manos, yo imite su acción y lo recorrí con las mías.

-Ya esta desnudo…

-Así es…

-Pero yo quería desnudarlo…

-Tendrás millones de oportunidades para hacerlo Frank.

Me giro haciendo que quedara con mis manos y rodillas apoyadas sobre la alfombra, me acaricio mis glúteos y fue entrando en mí lentamente, yo tire mi cabeza para atrás mientras emitía un leve grito, era doloroso, pero no quería que se detenga, cuando entro por completo comenzó con las envestidas, suaves y delicadas, sus manos de encontraban ubicadas en mi cadera, a medida que fui acostumbrándome a su miembro, el vaivén se intensificaba, yo comencé a moverme al compás del balanceo, El Señor Way tomaba fuerte mi cadera y me tiraba para atrás haciendo mas profunda la penetración. Nuestros gemidos se hacían eco en la habitación mientras que fuera del castillo se desataba un fuerte temporal con truenos que hacían temblar las ventanas, estaba experimentando lo más sensual y placentero que viví en mi vida, estaba a punto de llegar al máximo cuando deje de sentir al Señor Way. El perfecto ambiente que se creaba entre gemidos y el ruido de las gotas cayendo estrepitosamente eran el escenario perfecto para nuestra entrega.

-Señor Way, ¿que sucede? ¿Donde esta?

Lentamente quito la venda de mis ojos dejándome apreciar su hermosa silueta desnuda, el se acostó sobre la alfombra y yo me ubique encima de el a horcajadas, nuevamente tomo mi cadera y volvió a penetrarme, disfrute mucho el poder apreciar su cara de total placer, como mordía su labio inferior mientras cerraba sus ojos y tiraba su cabeza levante hacia atrás, apretando su mandíbula fuertemente para terminar liberando un profundo gemido. Los rebotes comenzaron, él levanto unos centímetros su cabeza y gemía constantemente, yo lo tome fuertemente de su cabellera a la altura de la nuca y lo obligue a que me mirara a la cara, ambos nos encontráramos con la boca entreabierta gimiendo constantemente y mirándonos fijo a los ojos, los continuos relámpagos iluminaban la habitación creando una atmósfera perfecta, me dejaban apreciar aun mas su cara de profundo goce.

-Mas Iero, mas… ¡cabálgame! – me dijo apretando sus dientes.

Coloque mis manos sobre los muslos del Señor Way y comencé a subir y bajar rápidamente, el tomo con una mano mi miembro y lo comenzó a frotar, mientras que la otra seguía en mi cadera, estuvimos unos minutos así hasta que termino en mi, para luego yo eyacular sobre el manchando su abdomen y parte d su pecho, el repaso con su mano los restos de semen para luego lamerse la mano mientras me miraba fijo.

-Es muy rico Frank, ¡como tu! – me dijo.

Se levanto lentamente y me cargo en sus brazos para recostarme suavemente sobre la cama, el se recostó a mi lado.

-Señor Way, ¿quien lo hace mejor? ¿Jake o yo?

-Nunca lo he hecho con Jake, Frank, y nunca lo haré… pero de mis experiencias, tu, has sido la mejor.

Él paso su brazo por debajo de mi cabeza y yo me recosté sobre su pecho.

-Frank…

-¿Que?

-Te quiero.

Levante mi vista y lo mire a los ojos. – Yo también… yo también me quiero. – emitió una leve carcajada. –Pero más lo quiero a usted. – me beso.

Nos abrazamos fuertemente y mi cabeza reposaba en su pecho, lentamente fui cerrando mis ojos para caer rendido ante el sueño.

-Narra Gerard-

Frank dormía dándome la espalda, se veía muy tentado, mi instinto de predador se despertó dejando salir mis colmillos, lo voltee para aprisionarlo con mi cuerpo e impedirle la movilidad, me ubica arriba de él y acerque mis colmillos a su cuello, pero sentí que el beso mi hombro y lo escuche murmurar.

–Lo quiero Señor Way. Me acerque más a su cuello y deposite un beso para luego volver a mi aspecto normal.

Volví a colocarme a su lado, pero sin antes besar sus labios y acariciar su mejilla.

¿Qué acaba de pasar? Debí matarlo… ¡¡Maldición!! Creo que realmente me gustas Frank.
No puedo, simplemente no puedo matarte…


Lentamente fui cayendo dormido, pero realmente estaba preocupado, las cosas se me fueron de las manos y
ahora estoy más que involucrado con el muchacho.

*-*-*-*
Abrí mis ojos con pesadez y lo primero que divise fue su figura desnuda entre mis brazos. Lo estreche fuertemente y el comenzó a refregarse los ojos. Los abrió como plato y me miro con horror.

-¡¡Señor Way!!

-¿Que sucede Frank?

-¡¡Debemos ir a la universidad!! ¡¡¡Es tarde!!!

-No Frank, ¡¡hoy nos quedaremos!! ¡¡Llueve!!

-Siempre llueve Señor Way

-Si, pero hoy estas tu a mi lado. – Al pronunciar esto Frank se sonrojo. –Además, Frankie, ya debe ser cerca del mediodía.

-¿Mediodía?

-¡¡Si!! No se por culpa de quien me desvele hasta altas horas de la madrugada… pero no me arrepiento, fue lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo.

-¿Que somos Señor Way? – Pregunto desviando su mirada.

-Yo soy tu profesor de clases auxiliares, el ayudante de profesor de la materia de anatomía y desde anoche soy tu amante.

-Claro, somos amantes. – Comento con aire desanimado.

-Si somos amantes. –Dije tomándolo del mentón para que me mirara a los ojos. –Somos amantes, por ahora, pero no descarto la posibilidad de algo más. Realmente anoche sentí cosas que pensé que jamás volvería a sentir, pero tú las reviviste, pero no quiero lastimarte y no quiero que mis enemigos te lastimen.

-¿Enemigos?

-Si Frankie, tengo muchos. Por eso, ¡quiero cuidarte! Te has vuelto algo muy preciado para mí y no te quiero perder, no quiero volver a perder. – Dije abrazándolo fuerte.

-¿Volver a perder? ¿Perdió a un ser amado?

-Esa conversación la dejamos para otro momento. – dije separándome de el. –Ahora iré a decirle a Liam que te prepare el desayuno, aunque debería pedirle el almuerzo.

-¿Donde esta mi ropa?

-No lo se. Por ahora, ponte el pijama, el cual debiste haber usado anoche, en vez de haber estado desnudo excitando a las personas, y luego buscaremos tu ropa seca.

-¿Le molesto verme desnudo?

-Para nada, y ahora dos cosas quiero decirte, primero mientras estemos en la intimidad puedes llamarme Gee y segundo ni pienses que dejare de acosarte en las clases o que dejare de ser autoritario o un depredador sexual. Amo mi personalidad perversa.

-bueno, primero me excita decirle Señor Way, suena como mas prohibido, teniendo en cuenta que es una relación profesor alumno y su personalidad perversa me excita aun mas.

Lo tome fuertemente de la nuca y lo atraje hacia mi para devorarlo en un profundo y pasional beso.

-Muero de ganas de volver a hacerte mío, pero estoy con pocas fuerzas, debo comer algo primero. – dije separándome. – Vístete te espero en el comedor.

-¿Y donde es el comedor?

-Bajas las escaleras, sala principal, primera puerta a la derecha, te espero allí. –Dije antes de cruzar la puerta.

Mientras bajaba las escaleras, rogaba por que Liam haya tenido la brillante idea de conseguir comida para humanos, no creo que Frank desayune sangre. Y mis ruegos fueron escuchados, llegue al comedor y encontré un suculento desayuno para mortales.

-Liam, mi mas fiel sirviente, eres lo máximo. – Dije al verlo.

-Sabia que hoy tendríamos visitas, así que les avise a los demás miembros de hermandad, que el muchacho era su huésped, para que no se metan con él, y Salí temprano para buscar alimentos para el. Se quedara en la noche, porque tendré que ir a buscar mas alimento. –dijo mientras me extendía mi cáliz lleno de mi desayuno.

-Si, se quedara.

-Entonces me retiro a buscar lo necesario, con su permiso.

Liam se retiro del comedor y le di un largo sorbo a mi bebida.

-¡¡Vaya!! ¡¡Te estas alimentando bien!! Seguramente el enano después del festín de anoche te dejo sin fuerzas.

-¡¡Jared!! – Dije al terminar de beber todo de un sorbo.

-Gee, los truenos no lograron tapar los fuertes gemidos de ambos, sabes como satisfacer al mocoso, ¡¡eh!! Y si, no es de dudar, eres un maravilloso amante, sabes muy bien que puntos tocar para volver loco a cualquiera.

-Jared, por favor. – comente incomodo.

-Gee, se te olvida las largas jornadas de sexo que hemos tenido.

Gire mi vista y mis ojos se abrieron al máximo cuando vi a Frank en la puerta. Al verme Jared, dirigió su mirada a el e imito mi cara.

-Bue… Bueno, los dejo solos. – Dijo nervioso, mientras yo le entregaba el cáliz para que se lo llevara y Frank no viera que estaba desayunando

Frank se acerco a la mesa lentamente para tomar asiento en ella, yo me senté a su lado.

-Frank, ¿que has escuchado?. – Comente preocupado.

-Nada. – contesto serio.

-Frankie, por favor, ¡se que lo has escuchado!

-Entonces, ¿para que me preguntas?

-Frank, eso paso hace mucho tiempo, créeme… ¡¡MUCHO!!

-¿Él es el amor que perdió?

Negué con la cabeza.

-¿¿Que pretende él con Matt? – comento preocupado.

-¡¡Ayudarlo con sus notas!!

-No lo creo, ustedes los de la hermandad no ayudan a nadie

-¿Que sientes tu por Matt, Frank?

-¡¡GERARD!! – Dijo Jared entrando estrepitosamente.

-¡Vete Jared!

-No Gerard, ¡¡debes acompañarme!! – Dijo tomándome del brazo.

-Suéltame idiota, en este momento estoy con Frank, sea lo que sea ¡¡arréglalo tu!!

-Gerard, no entiendes, te están esperando en la sala de asambleas. – Dijo apretando mi brazo.

-¡¡Te dije que lo arregles tu!! – Dije empujándolo.

-¡Maldita sea Gerard! – me tomo de los hombro y me susurro al oído.

Mis ojos se abrieron al máximo, mi peor miedo comenzó a hacerse visible… mi mundo comenzaba a desmoronarse al escucharlo decir…

-Gee, es ella… Ana… ya se convirtió.
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Mar Ene 03, 2012 8:19 pm

Capitulo 10: Advertencia

-Narra Gerard-

Me separe de Jared y lo quede mirando con cara de horror, no podía reaccionar, no sabia que hacer, si Frank la veía seria el fin. Nuevamente la puerta se abrió, gire con mi cara de horror aun gravada en mi rostro y si corazón funcionara, seguro que en ese instante colapsaría. L a figura corrió hasta mi abrazándome fuertemente para luego depositar un beso en mis labios. Escuche a Frank toser y levantarse rápido de su asiento.

-Mi… mi… mi… ¡Mikey! ¿Qué haces aquí?

-Vivo aquí ¡idiota! Jared ¿Qué le pasa a este infeliz? – Dijo mi hermano antes de percatarse de la visita. – ¿Y él quien es? – Dijo examinando a Frank con la mirada.

-El es… es… ehmmm…. ¡esta conmigo Mikey!

-¡Tanto te cuesta decir lo que somos GERARD! – Dijo un enojado Frank acercándose a nosotros.

-¿Y que eres tú de mi hermano, enano?

-¿Hermano?

-¡Si! Que pensaste que era mi novio… No, por favor… es demasiado histérico para mi gusto

-Mikey, por favor, ¡compórtate! – Dije serio. – Yo tengo un problema que resolver, si me disculpan, Frankie termina de desayunar, luego estudiaremos un poco ya se acerca los exámenes parciales y quiero que apruebes.

Lo tome de la cintura y lo ataje fuertemente hacia mí dándole un profundo beso, delante de Jared y Mikey que se quedaron helados ante mi acción. Lo que yo buscaba hacer con esta acción era demostrarles que Frank me pertenecía, que era mi presa y que nadie, ni mi hermano, ni mi mejor amigo podían meterse con él. Frank es MI propiedad y de nadie mas.

-¡Si estamos interrumpiendo algo nos vamos! – Dijo mi hermano irónico.

-¡No seas idiota Mikey! – me dirigí a Frank acariciando su mejilla. -Frank, tu espérame aquí, yo ya vuelvo.

Salí del comedor invadido en ira, detrás de mí salio Jared. Yo voltee rápidamente y el se helo al ver mi rostro de gran enojo.

-¿Que haces Jared?

-¡¡Te acompaño!!

-No tú quédate con Frank y que no salga del comedor… Y cuídalo de Mikey, no lo dejes solo con el

-¡¡Gerard no le hará nada!! ¡Menos sabiendo que te pertenece!

-Obedéceme o…

-¡¡Esta bien!! – Dijo antes de entrar nuevamente al comedor.

Subí las escaleras y me dirigí a la sala de asambleas, al entrar me sorprendí al verla, la Ana que yo recordaba era una dulce chica tímida, asustadiza, la recordaba como una simple pueblerina con un vestido de color claro y su pelo recogido, con un mechón cayendo sobre su rostro, pero ahora se encontraba distinta, con su pelo negro que ahora se encontraba suelto y desmechado, su vestimenta ahora era roja con un gran escote que permitía ver demasiado y tenia los labios pintados del mismo color que su vestido, su apariencia había cambiado drásticamente, pero mas que vampiro, parecía una prostituta.

-¿Quien eres? Y ¿que quiere?

-¿Me recibes en pijama? ¡¡Que maleducado eres!!

-Tu has venido hasta mi castillo sin ninguna invitación, este es mi territorio y hago lo que quiero, ahora, dime
¿quien eres? Y ¿que quiere?

-Sabes la respuesta a ambo interrogantes.

-No estoy de humor… Dime quien demonios eres y que quiere – comencé a enfurecerme aun mas de lo que ya me encontraba.

-Soy Ana Mauvais y quiero a Frank. Se que esta aquí, puedo olerlo.

-Lo hueles porque tengo impregnado su aroma por haberle hecho el amor toda la noche…

-¿El amor? ¿Tú haces el amor? O fornicas con tus presas antes de beber hasta su última gota de sangre ¿Conoces el amor? Maldito bastardo.

-¿Has venido hasta mi morada para insultarme, neoprostituta?

-No, solo he venido a advertirte que dejes a Frank

-No, estamos juntos, acéptalo. – Dije sentándome en mi sillón.

-¿Juntos? Por favor, Gerard tu crees que Frank permanecerá a tu lado cuando sepa que eres un vampiro y un asesino…

-Y tu piensas que a ti si te querrá… ¡¡También eres vampiro!!

-Yo no quiero casarme con él… Sabes muy bien lo que quiero. Yo lo vi primero Way, ¡¡me pertenece!!

-¿¿Te pertenece?? ¡¡El jamás te correspondió!!

-Bueno Gerard no estoy con humor para discutir tampoco, solo es una advertencia, me iré antes de que Frank me vea, no es conveniente, no ahora… Gerard, por ultimo, Kuzlak y yo nos uniremos a Lugat. Prepárate, la guerra se acerca y será muy sangrienta.

-No les tengo miedo… a Lugat ya lo vencí y en cuanto a Kuzlak, ese maldito pagara muy caro por su traición. ¡¡No me quitaran a Frank!!

-¡¡Lo mismo decías de Ian! Y mira como termino… Muerto. – Dijo atravesando la puerta para marcharse.

¡¡Tiene razón!! Ian, lo lamento, fue mi culpa… Lugat, Danag, Sucubos, eran mis amigos, mis hermanos, hasta que ellos se sublevaron, me traicionaron… la ira se había apoderado de mi, mi sed de venganza nublo mi razón, inicie la casería de estos tres y de sus seguidores, debían pagar por insubordinarse, oponerse, resistirse, rebelarse, sublevarse, nadie traicionaba a Gerard Way y vivía para contarlo …el primero en caer fue Sucubos, este era hermano de Danag, quien al enterarse que mate a su hermano no tardo en vengarse… esta vez tendré que pensar estratégicamente mis jugadas, no me dejare guiar por el odio y la venganza, pensare bien antes de actuar, no quiero a Frankie le pase lo mismo, no podría soportarlo otra vez. No quiero perder a Frank, pero tampoco quiero ponerlo en peligro, que debo hacer? Maldición!!

Me encontraba meditando cuando la puerta de la sala de asambleas se abrió.

-¡¡Gerard!! ¿Donde esta Ana? – Dijo Jared entrando a la sala.

-Ya se fue. – Dije

-¡¡Mejor!! Frank salio del comedor, esta en la habitación de huéspedes.

-¿¿QUE?? ¿Lo dejaste salir?? Y si la veía

-Yo lo acompañe hasta la habitación, ¡¡no la vio!!

-Mejor… ¡¡Mejor para ti!! Porque si la llegaba a ver, te juro que te eliminaba de la faz de la tierra. – Dije saliendo de la sala para dirigirme a la habitación de huéspedes.

Al entrar a la habitación vi a Frank recostado boca abajo sobre la cama, me recosté a su lado y el giro un poco su cabeza para poder mirarme.

-Lo lamento Señor Way, me comporte como un estupido con su hermano.

-No Frankie, el estupido es mi hermano. Frank… ¿que sientes por Matt?

-Amistad, lo aprecio mucho, es mi amigo y no quiero que le pase lo mismo que a Ana, todos en el pueblo creen que
usted tiene que ver con su muerte.

-Yo no fui, ya te lo dije… Frank, por favor dime que me crees.

-Si le creo.

-Muchas Gracias, eso significa mucho para mi en este momento, significaría un problema menos…

-¿Un problema menos?

-Si Frank, seria muy doloroso para mí que no me creas cuando te estoy diciendo la verdad, eso seria un problema
menos, tratar de demostrarte que te digo la verdad.

-¿Tiene muchos problemas? ¿Puedo hacer algo para ayudarlo?

-Si tengo muchos, pero no me puedes ayudar Frankie.

-¿Y puedo hacer algo para hacerlo sentir mejor? – dijo arrodillándose en la cama.

-No se, ¿que tienes en mente para hacerme sentir mejor? – dije arrodillándome también.

Frank recorrió con la puntas de sus dedos el relieve de mi pecho y luego me quito la bata lentamente, se acercó a mí y me empezó a besarme. Despacio, muy lentamente me dejé llevar por sus caricias y besos, accedí a los juegos de su lengua, saboreé el calor de su saliva, Frank me acariciaba lentamente la espalda, yo le quite lentamente su bata y comencé a repartir besos por su cuello y pecho. Frank me recostó y me quito lentamente el pantalón.

-Señor Way, después de esto espero que se sienta mejor. – Dijo antes de darme un fugaz beso sobre mis labios.

Frank fue bajando dándome besos y lamidas, al llegar a mi entrepierna introdujo mi miembro por completo en su boca y comenzó a succionarlo mientras acariciaba mis testículos, se dejo llevar por su imaginación y comenzó a jugar en mi miembro, lo recorría con su lengua, lo besaba y lo lamía yo me retorcía de placer, tome fuerte su cabellera y lo atraía hacia mi haciéndolo tragarlo por completo, dejo su atención sobre mi pene con su lengua para comenzar a frotarlo con su mano y procedió a lamer mis testículos, lo hacia suave con delicadeza, pronto descendió con su lengua hasta mi orificio y comenzó a lamer la zona y de vez en cuando me daba besos que me hacían poner la piel de gallina. Levanto su mirada para verme convulsionar de tanto placer.

-¡¡Frank!! ¡¡Si que sabes levantarme el animo!! – Dije con mi voz agitada.

-Me alegro que se sienta mejor. – me dijo con una dulce sonrisa en su rostro, mientras introducía uno de sus dedos en mi y todavía frotando mi miembro.

-Frank… Rayos… ¡¡Eres increíble!!

Introdujo un dedo más y volvió con las succiones en mi miembro. No tarde mucho y estalle en su boca, el pudo captar gran parte de mi semen, pero un poco logro salirse sobre la comisura de sus labios. Limpio los restos con su mano. Y se recostó a mi lado para besarme.

-¿Se siente mejor Señor Way?

-gracias a ti, me siento un poco mejor....

-¿Que? ¿Lo hice mal? ¿No le gusto? - Comento preocupado.

-Me encanto, pero todavía tengo sed de ti, tengo sed de tu esencia...

Rápidamente le quite su pantalón, y comencé a masturbarlo, una vez que ambos nos encontrabamos erecto, coloque sus piernas en mis hombros y lo penetre de una, el apretó mis brazos, mientras cerraba fuertemente sus ojos.

-Oh Dios… Esto es increíble… ¡¡Oh siii Dios!! Si... ¡¡¡Dios ahhh!!!

Hundí mi miembro lo mas profundo posible en Frank, el hundió sus dedos en mis brazos. Liberando un profundo gemido.

-¡¡Frank, deja de decir Dios!! ¡¡Mi nombre es Gerard!! Y yo te estoy penetrando, no Dios… Oh Frank ¡¡eres exquisito!!

-Oh Gee, si… me gusta mucho dame mas Gee Gee…. Geeee

-Así esta mejor. – Dije con la voz agitada

Movía lentamente mi miembro en Frank, mientras tomaba su miembro y comenzaba a frotarlo y el gemía continuamente con su boca entreabierta, estaba extasiado, no tardo en acabar en mi mano, pero yo todavía continuaba con mis embestidas.

-¡¡Gerard!! ¡¡Waaaaa!! ¡¡Demonios!!

-Mikey, ¿¿no te enseñaron a tocar la puerta?? – Dije separándome de Frank.

-Rayos, ¡¡que asco!! Vi a mi hermano desnudo y fornicando

-¡¡Maldición!! Justo en la mejor parte

-¡¡Diablos!! ¡¡Necesito un cuchillo!! Debo arrancarme los ojos… que asco Gee desnudo, por el amor de lucifer, que asco, mi hermano desnudo… – Se escuchaban los lamentos al otro lado de la puerta de la habitación.

-Frankie, iré a ver que quiere. Tú espérame aquí, ya vuelvo. – Dije dándole un beso en la frente. Me cambie y Salí al encuentro con mi hermano.

Al encontrarme con él en el pasillo, lo tome por el cuello para estamparlo contra la pared.

-¡¡Maldito, has interrumpido una de mis mejores experiencias sexuales que he tenido en mi vida!!

-¡¡Lo conseguí!! La hermandad de Couzon nos dio su apoyo, sus líderes llegaran en cualquier momento y no lo respetaran! No respetaran que es tu presa como lo hacemos nosotros. ¡¡Debe irse!!

-Mañana.

-¡¡Pero Gee!!

-¡¡NADA!! – Le grite antes de volver a entrar a la habitación con Frank.

*-*-*-*

La tarde trascurrió rápido y la noche no se hizo esperar… toda la tarde la pasamos recostados, yo tratando de enseñarle algo de medicina, pero se nos hizo difícil debido a las constantes caricias y profundos besos que desencadenaban en un mar del placer.

-Frankie, mañana te llevare a tu casa… - Dije acariciando su mejilla.

-Pero yo quiero estar con usted.

-¡¡Si pero debes estudiar!! Y si estas a mi lado haremos muchas cosas menos estudiar…

Pronto comenzamos a escuchar aullidos. Frank se sobresalto.

-¡¡Hay luna llena Frank!! Son lobos ¿por que crees que no quiero que cruces el bosque??

-¿Lobos? ¡¡Escuche hablar que había lobos por aquí!!

-Si la gente del pueblo piensan que tengo que ver con eso, que son mis guardianes, pero solo vivimos en armonía, ellos tienen su propia jurisdicción.

-¿Jurisdicción? ¡¡Son solo animales!!

-Si, solo animales. – Comente irónico.

-Hay algo raro en ese bosque, ¿verdad? Es muy tenebroso.

-¡¡No tan raro como en este castillo!!

-¿Por que lo dice?

-Porque nosotros somos vampiros.
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Mar Ene 03, 2012 8:20 pm

Capitulo11: Tranquilidad antes de la tormenta. Parte 1.

-Narra Gerard-

-Si Frank, somos vampiros y nos alimentamos de sangre humana…

-¿¿Que?? ¡¡Ana tenia razón!! – Dijo saltando de la cama y arrinconándose contra una las esquinas de la habitación.

-¡¡Frankie!! – Dije también levantándome de la cama.

-¡NO! No se me acerque, ¿me matara? – Dijo mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.

-No Frankie, lo lamento… no quise asustarte…

-¡¡Aléjese!!

-¡¡ Era broma!! Frankie, solo quería molestarte… ¡¡es mentira!! No lo soy. – Dije acercándome lentamente.

¡¡Maldición!! Se asusto… todavía no esta preparado para la noticia. Solo espero que crea que era broma, no soportaría perderlo.

-No me lastime, por favor.

-Frank, solo fue una broma, quería hacerte una broma. – Dije ya frente a el. –Dame tu mano.

Le extendí la mano dedicándole una dulce sonrisa y mis ojos reflejando cierto aire de preocupación, trataba de ganarme su confianza, el tembloroso y desconfiado tomo mi mano, lentamente lo atraje hacia mi, el continuaba temblando y las primeras lagrimas se hicieron presentes, lo abrace fuertemente y le susurre a su oído.

-Frank, te adoro.

-Por que me asusta Señor Way, yo creo en esas cosas y me dan mucho miedo. Ana me dijo que usted era vampiro y que era un asesino… ¿por que me hace esto?

-Frank, yo nunca dejare que nada malo te pase… jamás te lastimaría. Lo lamento, no quise asustarte de esta manera. – Dije separándome un poco de el para comenzar a besarlo lentamente. Él apenas me correspondió, se separo un poco de mi y desvío su mirada de la mía.

-La gente del pueblo dicen muchas cosas de usted… Creí por un momento que era verdad, me deje llevar por lo que ellos dicen. Todos hablan que son asesinos, y cuando usted dijo eso le creí… Pensé que me quería como presa…

-Si, lo se, pero eso es solo producto de sus miedos… la gente del pueblo se siente muy intimidada por nosotros. Pero no somos asesinos despiadados…

Mentira, tras mentira, tras mentira y más mentira, solo eso puedo hacer… mentirte…
En realidad, si eras mi presa, si deseaba matarte, pero ya no… ya no puedo… ya me encuentro perdido en ti.


-Señor Way, usted debe pensar que soy un idiota, ¿verdad? Por haber reaccionado así…

-No Frankie, el idiota soy yo por asustarte. – Dije llevándolo nuevamente hasta la cama entre besos.

Lo recosté lentamente sobre la cama mientras degustaba su cuello. Comencé a deslizar mi mano
suavemente hasta su entrepierna.

-Señor Way, estoy cansado, quiero dormir. – Dijo sosteniéndome.

-¿tanto te asuste, como para que no quieras hacerlo?

-No, no es eso Señor Way, solo... estoy cansado. ¡Lo hicimos toda la tarde! - Me dijo con una tímida sonrisa.

-Esta bien, descansa que mañana temprano iremos a tu casa.

El se aferro a mí fuertemente y apoyo su cabeza en mi pecho, mientras que con su mano acariciaba mi abdomen, mientras yo acariciaba su cabello. El sonido de su corazón latiendo placidamente, me relajaba, lentamente fuimos cayendo rendidos ante el sueño.

*-*-*-*-*-

La mañana siguiente desperté y el no se encontraba en la cama, eso me preocupo, tenia miedo que haya escapado, o que alguno de los miembros de la hermandad lo haya lastimado. Me levante rápidamente y me pude relajar al verlo, se encontraba en el balcón, estaba taciturno mirando hacia el pueblo. Mi pijama le quedaba un poco grande pero se veía muy sensual.

-¿Hace mucho que estas despierto? - Dije rodeándolo desde atrás.

-¡No! No quería despertarlo se vea tan tranquilo, tan pacifico... se veía... hermoso. -Dijo completamente sonrojado y mirando el piso.

-Frank, no tengas vergüenza de decirme lo que piensas... si te parezco hermoso, dímelo, sin miedos, tu también me pareces hermoso.

-Señor Way, esto esta mal, somos dos hombres, y además profesor y alumno... -Dijo volteándose a verme a los ojos.

-¿Temes ir al infierno?

-Arderemos en el infierno, el único consuelo, es que lo haremos juntos. - Dijo desviando su mirada nuevamente hacia el pueblo.

-¿Te arrepientes de haberlo hecho?

-No. - Dijo volviendo a mirarme a los ojos, en un tono firme y seguro. - Jamás Señor Way, me gusta mucho...

-Tu también me gustas mucho Frankie... - Dije abrazándolo

-¿Esto no nos traerá problemas?

-No Frank, no lo permitiré.

-Entonces... Béseme.

Nos hundimos en un profundo beso que lentamente fue desencadenando en algo mas, lo lleve entre besos hasta la cama y comencé a desvestirlo lentamente, apreciando cada centímetro de su piel, cada lunar, cada minúscula imperfección, cada vello, su perfecta figura. Nuevamente lo tuve entre mis brazos estremeciéndose en ellos, sus dulces gemidos me incitaban a dar lo mejor de mí para satisfacerlo. Esto era cada vez mejor... cada instante me embriagaba mas en el. Luego de nuestro “ejercicio” matutino descendimos a desayunar, en realidad solo Frank desayuno, yo pospuse mi primer tentempié del día hasta después de dejarlo en su casa, una vez terminado el desayuno nos dirigimos hacia el pueblo.

-Frank, te veo el lunes, este fin de semana aprovéchalo para estudiar. – dije una vez en frente de su casa.

-Lo extrañare. – Dijo dándome un pequeño beso en mis labios.

-Yo también. Nos vemos el lunes. – Dije profundizando el beso.

Al separarnos vimos como unos pueblerinos nos miraban con horror, esto desanimo de sobremanera a Frank, el solo suspiro y se encamino hacia la casa.

-Frank, no te arrepientas de lo nuestro. – Le grite cuando el se encontraba frente a la puerta.

-Jamás Señor Way. – Me dedico una dulce sonrisa y entro a la casa.

Bueno, ya es momento de desayunar.

Camine hacia el centro del pueblo, allí cerca del bar, pude divisar a uno de los pueblerinos que nos dedicaron una cara de disgusto al vernos besarnos.

-Discúlpeme…

-¿Si que desea? – Dijo volteándose y al verme su expresión de repulsión volvió.

-¿Le causa asco verme? – Volvió a voltear ignorándome para seguir con su caminata. - No eres de este pueblo ¿Verdad? ¿No sabes quien soy?

El no paro ante mis preguntas, sino que siguió caminando, yo comencé a seguirlo pero lo hice con el objetivo de que el lo notara, el caminaba cada vez mas rápido hasta que se echo a correr hacia las calles laterales del pueblo, él nunca contó con que era perseguido por un vampiro y que se me estaba entregando en bandeja.

Este hombre alto, de tez blanca, ojos claros al igual que su cabellera, paro cerca de un callejón para tomar aire luego de haber corrido con todas sus fuerzas.

-¡¡Quiero que me contestes lo que te pregunte!! ¡¡Idiota!! – Dije tomándolo del cuello y llevándolo al callejón.

-Yo no hablo con hombres como usted…

-No te confundas, no soy un hombre… - Dije transformándome.

En el momento su coraje y su expresión de repulsión desaparecieron dejando lugar al miedo.

-¡¡Piedad!!

-¿Piedad? Con tu maldita expresión acabas de dañar los sentimientos del hombre que am…

¿Amo? ¿Iba decir amo?¡¡No!! Yo no puedo amar…-No quise, lamento haberlos ofendido…

-Yo no perdono… y mucho menos cuando lastiman a mis seres cercanos…

Y eso fue lo último que escucho, clave mis colmillos y comencé a drenarlo, le quite hasta la última gota de sangre y su energía vital. Cayo muerto a mis pies.

-Narra Frank-

El aburrido fin de semana paso rápidamente, junto a Matt tratamos de estudiar un poco aunque nos distrajimos mucho, como hicimos las pases, lo puse al tanto de mi relación con el señor Way, el me pidió saber cada detalle, y sin hacerme rogar mucho le conté hasta el mas mínimo.

Otro día de universidad comenzaba, decidí ir un poco más temprano para ver al Señor Way, mi profesor favorito, entre a los pasillos de las aulas y no habia nadie en ellos, me encontraba caminando hacia la sala de profesores cuando escuche su voz en una de las aulas vacías.

-¡Basta! No querrás verme enojado, ya te lo he dicho Jake no quiero nada contigo. – Me acerque lentamente tratando de no hacer ruido.

-Lo prefiere a él, ¿verdad? Dígame Señor Way ¿que le vio a ese enano?

Me encontraba del otro lado de la puerta escuchando, tenia los puños fuertemente apretados y la ira me estaba consumiendo por completo.

-¡Deja a Frank en paz!

-¿Qué hará el director de la universidad cuando se entere que mantiene una relación con un alumno?

Estaba a punto de entrar al aula a patear el trasero de Jake cuando escuche un fuerte golpe.

-Escúchame insignificante idiota, ¿Se te olvida quien soy? Soy Gerard Way uno de los miembros mas importantes de la hermandad. El director hará lo que yo le diga que haga y más te vale no hacerme enojar o lo pasaras muy mal.

Comencé a escuchar sollozo por parte de Jake.

-Señor Way, por favor no me…

-Si me llego a enterar que le haces algo a Frank, ¡te mato!

-No le haré nada, se lo juro, por favor, no me lastime.

Un torbellino de emociones se producían en mi, por un lugar satisfacción, Jake se lo busco por querer delatarnos con el director, por otro lado lastima, el Señor Way era muy intimidante y Jake parecía realmente asustado, por otro lado amor, me estaba defendiendo, me estaba siendo fiel, leal… y yo como un idiota pensaba que lo prefería a él.

De pronto la puerta se abrió de golpe, Jake al verme me dedico una mirada llena de odio, para luego echarse a correr llorando, el Señor Way salio con gran altivez.

-Frankie, ¿Has escuchado algo?

Yo solo asentí con la cabeza.

-Ven, entra. - Me dijo extendiéndome la mano.

Entramos al aula, cerro la puerta para luego abrazarme fuertemente y comenzar a besar mi cuello.

-Señor Way, ¿no teme a las amenazas de Jake?

-¡No! – dijo mientras comenzaba a desabrochar mi camisa.

-¿No le teme al director?

-¡NO! – comenzó a besar mi pecho.

-Señor Way ¿usted cree que esto podrá traernos problemas? me refiero somos alumno y profesor.

-Maldita sea Frank, soy el Señor Way, nada malo nos pasara.

-Bueno, esta bien, ¡demonios! No se enoje…

-Cuida tu vocabulario, mocoso… - Dijo tirándome sobre el escritorio y besándome el pecho. -Frank, ¡te lo
prometo! no dejaré que nos separen, ni que nadie te haga daño.

-¡Soy su favorito! Escuche como puso en su lugar a Jake, me gusto mucho saber que me es fiel… - Dije mientras acariciaba su mejilla.

-Frank, no eres mi favorito… eres el único. – Bese su frente, mientras él miraba su reloj de bolsillo. –¡Maldición! Ahora debo irme a una reunión de Profesores. Nos vemos en nuestra clase de las 15.00 – me guiño un ojo y se dispuso a retirarse del aula.

-Señor Way, se olvida algo… - Dije tomándolo de la mano.

-¿Qué?

Lo tome de la cintura y le di un beso en sus labios, el me acaricio la mejilla y volvió a besarme pero esta vez un poco mas apasionado.

Señor Way, ¿existe algo mejor que sus besos?

-Narra Gerard-

Estaba en una aburridísima reunión de profesores, aunque no preste atención a nada de lo que se hablaba solo podía pensar en él.

Con nuestra maratón amorosa Frank ha dejado de lado sus estudios, debo hacer algo para ayudarlo, pero no puedo darle clases siempre que intentamos estudiar terminamos en la cama…pero... ¿que es lo que puedo hacer por el? Bueno solo me queda jugar mi mejor papel, el autoritario, iré a ver a cada uno de sus profesores para pedirles su colaboración por las buenas o por las malas.

Luego de la reunión y antes de la primera clase del día, el primero en visitar fue Walter, el profesor de fisiología.

-¡Walter!

-Señor Way, ¿que necesita?

-Sabe, yo tengo un alumno, es el mejor de la clase, Frank Iero. Supongo que es el mejor de la suya
también, ¿no es así?

-¿Iero? No… es el peor. ¡Es un fracasado!

-Creo que no me estas entendiendo… ¡Frankie es el mejor de tu clase!

-Señor Way, usted me esta pidiendo que…

-¡No te estoy pidiendo nada! Solo te advierto… Frank es el mejor estudiante de la universidad y aprobara todas las materias. ¿Entendido? - Dije arrinconándolo contra la pared, mi mirada era muy intimidante.

-Si Señor Way, Frank es el mejor de la clase.

-Quiero que también sea respetado en la universidad, ¿tu como deberás tratarlo?

-Con Respeto.

-¿El mismo respeto que me tienes a mi?

-No. A usted lo respeto más.

-Te doy otra oportunidad, a ver si esta vez aciertas la respuesta. ¿Lo respetaras igual que a mí? - dije tomando su cuello y ejerciendo una leve presión.

-¡Si Señor Way!

-Así me gusta… un muy buen entendedor.

Walter no fue al único que intimide, también lo hice con Sebastián profesor de Osteológica, y Louis profesor de bioquímica, por Dewees no hacían falta amenazas, el hacia lo que yo le ordenaba y estando yo presente como ayudante de las clases y como su profesor particular me facilitaba el armado de trucos para que Frank apruebe.

*-*-*-*-*-
Eran las 14.50 y yo ya me encontraba en mi aula favorita esperando mi clase favorita y a mi mejor alumno. Frank atravesó la puerta corriendo, se abalanzo sobre mi y comenzó a besarme.

-Frank, ¿Por qué estas tan efusivo? – pude decir con mi respiración agitada luego de un largo y lujurioso beso.

-¡Por fin! ¡Aprobé algo! Fisiología me saque un 10.

-¡Te felicito! Pero no debes descuidar tus estudios debes seguir sacándote 10.

-Señor Way, no soy estupido…

-Frank, ¿que dijimos sobre tu vocabulario? – él rodó sus ojos ante mi comentario, debe ser gracioso que alguien que se la pasa maldiciendo se preocupe por tu vocabulario.

-Señor Way, se que esta usted atrás de todo esto. De un día para el otro soy un buen estudiante y los profesores y alumnos me tienen miedo… o hablo Jake o usted hizo algo.

-Bueno solo digamos que te estoy dando una mano por las horas de estudio que te he robado para mi satisfacción personal.

-La satisfacción fue mutua, así que no me debe nada.

-Frank, deben respetarte, estas a mi lado, eres una parte de mi, si ellos te ofenden me están ofendiendo a mi.

-Ellos no me ofenden, el que no estudia soy yo.

-Frank, yo hago lo que quiero, y quiero que te gradúes de medico, sea como sea.

-Bueno, como usted diga. ¿Quiere cenar en casa hoy?

-¡Me encantaría! Pero bueno ahora debemos empezar la clase.

-¿empezar la clase? Discúlpeme Señor Way, pero ¿no están todos mis profesores ayudándome a terminar
la carrera? ¿Que vamos a estudiar?

-Frank, yo dije que empecemos la clase, yo nunca dije nada sobre estudiar. – Dije tirándolo sobre el escritorio y abalanzándome sobre el dándole un profundo beso en la boca que lo dejo sin aliento.

Comencé a desabrochar su camisa, a besar todo su cuello, succionarlo, le gemía en su oído, esto lo aceleraba mas. Lo senté sobre el escritorio y me agache para quedar a la altura de su miembro. Empecé a jugar haciéndolo sufrir, le bese todo su pecho y fui bajando muy lentamente para luego volver a subir hasta su pecho y volver a bajar y una vez mas subir, Frank mordía su labio inferior, ya parecía muy impaciente, así que volví a bajar lentamente, al llegar al ombligo empecé a bajar su pantalón y ropa interior. Primero fui recorriendo su miembro con la punta de mi lengua desde la base hasta la punta. Comencé a succionar lentamente, pero a medida que aumentaba el ritmo introducía en mi boca un centímetro mas de su miembro. Frank, ya se encontraba gimiendo, esto era mi perfecto afrodisíaco, me baje el pantalón y comencé a frotar mi miembro mientras volvía al de Frank con mis succiones.

-No Señor Way, su miembro lo quiero yo. – Dijo con su voz entrecortada. Me aparto, se bajo del escritorio y se coloco de espaldas a mí, lo tome de sus caderas y comencé a introducir mi miembro en el.

Lo hicimos rápido, yo tenia miedo de ser nuevamente interrumpido por alguno de los profesores o el mismo director de la universidad, así que no tarde mucho en acabar en el.

-Frank, se que no fue uno de los mejores, pero te prometo que hoy a la noche te recompensare y te daré el mejor sexo de tu vida.

-Entonces espero ansioso a la noche.

Frank comenzó a cambiarse mientras yo lo miraba con atención, cada movimiento, cada gesto…era perfecto, no podía apartar mi vista de el, una sonrisa se dibujaba en mi rostro, en ese momento lo descubrí, ahí fue cuando lo supe...

¡Maldición! Creo que te amo…
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Mar Ene 03, 2012 8:21 pm

Capitulo 12: Tranquilidad antes de la tormenta parte 2:

-Narra Frank-


Me encontraba en mi habitación, estaba bastante nervioso, tenía un nudo en mi estomago.

¡Dios! ¿Por qué tarda tanto? ¿Le habrá ocurrido algo? ¿Se habrá arrepentido? ¿Por qué me siento tan inseguro? El me lo dijo… soy el único… yo soy el elemento de sus fantasías, me desea. ¿Y si ya dejo de sentir ese deseo? Debo comenzar a ser más digno de él. Aprovechare este favor que me está haciendo con mis compañeros y profesores y me haré respetar, tal como él lo es.

-Señor Iero, el Señor Way ha venido a visitarlo. – Dijo Albert, haciéndolo pasar a mi habitación, pude ver tristeza en los ojos de Albert.

¡Maldición! Me olvide de Ana… esto debe ser muy duro para Albert, pero mi Señor Way no es el responsable, aunque el crea lo contrario. El me dijo que no fue… si él me lo dijo, yo le creo, el no me mentiría…

-Gracias Albert, puedes retirarte. – dije con una sonrisa en mi rostro, el obedeció la orden y procedió a retirarse para darle el paso a mi profesor favorito el cual entro con altivez a mi habitación.

-¿Has estudiado? – Inquirió acercándose lentamente hacia mí. Me tomo de la cintura y comenzó a besarme.

-¿Estudiar? Si, repase en mi mente la clase auxiliar que usted me dio hoy a la tarde. – Dije separándome un poco de él.

-¿Y te tocaste? – Dijo atrayéndome nuevamente hacia él, esta vez con fuerza.

-¡Señor Way! – Dije completamente sonrojado.

-¡Frank! Por favor, no te vas a poner tímido luego de todo lo que hemos hecho…

Tomo mi mentón y se acerco para besarme, lentamente fui respondiendo el beso, a medida que aumentaba su intensidad nos abrazábamos más fuerte.

-Frankie te quiero mucho. – Dijo separándose.

-¡Yo también lo quiero mucho Señor Way! – Dije mientras le sonreía.

Nos hundimos en u profundo beso, yo como ya era costumbre me perdí en el. En sus besos en sus caricias, en los roces.

Lentamente fue desvistiéndome y me recostó con mucho cuidado sobre la cama. Se arrodillo frente a mí y fue desvistiéndose lentamente mientras me mira fijo a los ojos, yo apreciaba y disfrutaba del espectáculo él me seducía tras cada movimiento que realizaba, me excitaba verlo, el me dedicaba una sonrisa mientras se quitaba cada una de las prendas que llevaba.

-¿Te gusta mi cuerpo? – Pregunto una vez finalizado el desnudamiento.

-Si, mucho. – Le respondí con voz agitada todavía no habíamos empezado y ya me encontraba sin aliento.

-¿Lo quieres? – Dijo tomando su miembro y comenzándolo a frotar.

-Si, démelo.

El se recostó a mi lado y me tomo la mano para dirigirla hasta su miembro, yo comencé a masturbarlo con ahínco, mientras que el comenzó a jugar con la punta de su lengua en el lóbulo de mi oreja y gemía constantemente en mi oído, esto me excitaba cada vez más, escuchar su voz gimiendo, ya no aguantaba más. Deje de mastúrbalo y me dispuse a ubicarme arriba de él. Pero el me tomo de la cintura con ambas manos y me obligo a recostarme. Se volvió a arrodilla y me volteo quedando boca abajo, el comenzó a masajear mis glúteos, los acariciaba lentamente, fue dirigiéndose hacia mi entrada y comenzó a hacer círculos con la punta de sus dedos. Luego sentí la punta de su lengua en mi orificio. Yo ya estaba gimiendo a más no poder cada vez que sentía más y más su lengua en mi, deje de sentirla para luego sentir uno de sus dedos y Lugo el otro. Comenzó a jugar mi interior con ambos dedos, mientras que con la otra mano acariciaba mis testículos.

-Se... Señor… Way… esto es muy… rico. ¡Demonios! Me gusta…. Mucho. – pude decir con mi voz entre cortada y apretando fuertemente las sabanas.

Quito los dedos y volvió con su lengua a mi ano, me dio dos besos y se me puso la piel de gallina en toda esta zona incluyendo los glúteo los cuales el señor Way mordió suavemente para luego darme una fuerte palmada en uno de ello, yo deje salir un fuerte gemido.

-Perdón, me deje llevar. - Dijo dando pequeños besos en la zona afectada.

-No está bien Señor Way, me gusto. – Dije para luego enterrar mi rostro entre las almohadas.

Él volvió a voltearme, y comenzó a acariciar todo mi cuerpo mirándome fijamente a los ojos. Abrió mis piernas y se coloco entre ellas. Besaba y lamía mi pierna, mientras que subía por ella, luego por la cadera y lentamente fue dirigiéndose al medio para ir subiendo por mi abdomen hacia el pecho dejando un recorrido de baba y besos por mi cuerpo. Besa mis labios y me toma la mano nuevamente para dirigirla a su miembro y me dejo llevar por él. Él manda… yo solo obedezco y gozo de lo que mande... Tomo una de mis piernas y la dirigió hasta su hombro, lentamente fue penetrándome, dejándome apreciar su rostro, esa expresión de regocijo y goce que tanto me gusta, me enloquece cuando muerde su labio inferior para terminar entrando en mi por completo y soltar un profundo gemido. Comenzaron la embestida y yo ya me sentía en la gloria, no podía pedir más, era perfecto, sabia como complacerme, que puntos tocar, como moverse, sabia como extasiarme, el me conocía y amaba que se tomara la delicadeza de hacerme gozar por completo. Tomo mi miembro y comenzó a frotarlo. Nuestras gemidos fuertes y constantes inundaron la alcoba haciéndonos estallar en placer. El aumento el ritmo de las embestidas y yo lo tome de sus caderas para atraerlo más a mí. El no quitaba sus ojos de los míos y su boca entreabierta dejaba escapar gemido tras gemido, me enloquecía verlo disfrutar tanto. Apreté mis dedos en su cadera y él me penetro muy profundo. Tire mi cabeza hacia atrás y me ahogue en un fuerte gemido. Las nuevas embestidas eran más fuertes y profundas, la cama se movía a nuestro compás haciendo que golpee fuertemente contra la pared. Llegue a mi punto máximo y me vine en su mano. El continúo con unas embestidas más y acabo en mí. Retiro lentamente su pene y me extendió su mano llena de mi semen y yo procedí a lamerla, limpiando los restos de mi semen, mientras él besaba efusivamente mi cuello. Caímos rendidos a la cama y nos abrazamos fuertemente

-Cada vez lo hace mejor Señor Way. Me encanta. – dije escondiendo mi rostro en su cuello.

-Me alegro que te guste. A mí también me gusta. Pero no debes sentirte avergonzado por ello. Si te gusta debes decírmelo, si no te gusta también. Frank, no tengas vergüenza en pedirme que te haga algo que te guste.

-Usted es el que manda.

-Frank, yo puedo ser el experimentado, puedo guiarte, pero no mando. Frank, somos una pareja y esto tiene que ser satisfactorio para
los dos.

-¿Somos pareja?

-Frank, el sexo se hace de a dos. Somos amantes y quiero que gocemos los dos.

-Yo gozo y mucho. – dije con una sonrisa tímida. – Yo creí que usted…

-¡Espera Frank! ¿Qué es ese ruido?

-Yo no escucho nada Señor Way.

El abrió sus ojos al máximo, me miro un segundo y se levanto rápidamente de la cama y se cambio como pudo, cuando estaba más o
menos vestido salió de la habitación, yo lo seguí envuelto en las sabanas. Entro a la habitación de Matt, ambos quedamos asombrados ante lo visto.

-¡¡Jared!! – Dijo el

-¡¡Matt!! - Dije yo.

Pronto los mencionaos se separaron, ambos se encontraban en la cama desnudos, Matt se encontraba arriba de Jared cabalgándolo. Al vernos ambos se escondieron bajo las sabanas dejándonos ver solo sus rostros.

-Disculpen, pero nosotros ¿los interrumpimos a ustedes? – Comento irónico Jared.

-Jared, tu y yo hablaremos luego… - Dijo muy serio el Señor Way.

-¡Claro como ustedes ya acabaron vienen a molestarnos a nosotros! – Dijo Jared.

-¿Qué has dicho Jared?

-Lo que has escuchado Gee, además de que el enano este envuelto en sabanas, nos dimos cuenta porque sus gemidos se escucharon a
la perfección. Sabes… estas paredes son muy finas.

-Nosotros… - El señor Way se encontraba con la boca abierta sin saber cómo terminar la oración.

-Nos pueden dejar terminar, en un momento bajaremos a cenar.- Dijo Matt que se encontraba fuertemente abrazado a Jared.

-Vamos Señor Way. – Dije tomándolo de la mano y sosteniendo la sabana como podía con la otra.

El Señor Way le dedico una mirada fulminante a su amigo, para luego decirle. –Tú y yo luego hablaremos, te estás volviendo muy insolente…

-Vamos Señor Way, dejémoslos terminar…- dije arrastrándolo del brazo.

Llegamos a mi habitación y yo corrí hasta la cama para tirarme boca abajo sobre ella y estalla en una fuerte carcajada.

-Frank, ¡no te rías! Mi amigo me está copiando mi método de seducción. Las clases auxiliares, ese es mi toque, ¡me plagio!

-Ahora nos echaran la culpa de que se pusieron mimosos a causa de nuestros continuos gemidos. – dije completamente sonrojado.

El señor Way camino lentamente hacia la cama y se recostó a mi lado.

-Entonces hagamos una competencia. – dijo con una sonrisa de lado.

-¿Qué?

-Si, a ver quien gime más fuerte. Ellos o nosotros.

-¡Señor Way!

Dije antes de que él se abalance sobre mí cayendo nuevamente rendido ante el placer, y así continuo toda la noche. Competimos hasta altas horas de la madrugada para ver quien gemía más o que pareja tenía más resistencia sexual. Al parecer nosotros ganamos en ambas competencias.

Nuevo día en la universidad, llegue estaba muy somnoliento gracias a la maratón sexual que experimente esa noche pero no puede evitar darme cuenta que todos murmuraban a mis espaldas y me miraba como si fuera un animal exótico, algunos me miraban con repulsión, ahí logre entenderlo… Jake ha hablado.

Me encamine hacia el baño, entre en este y moje mi rostro. Apoye mis manos sobre el borde de la pileta y cerré mis ojos fuertemente.
Solo espero que esto no nos traiga problemas…

-Lo lamento Frank. – Me voltee y vi a Jake. -No fue mi intención. Solo quería desahogarme y ahora toda la universidad sabe lo tuyo con el Señor Way.

-¡Bastardo! – Dije arrinconándolo contra la pared y tomándolo del cuello.

-Frank, esto algún día se acabara y tú terminaras muy mal.

-¿De qué diablos estás hablando?

-De cuando el Señor Way se canse de ti. Cuando se aburra de fornicarte. Cuando quiera a alguien nuevo. Cuando te quite su protección. ¿Qué harás en ese momento?

-Entonces tratare de dar lo mejor de mí para que no se aburra… si buscas vengarte de mí…

-¿vengarme? – Me interrumpió. –Mi venganza vendrá cuando el Señor Way te deje por otro nuevo, cuando te asesine. Frank, ¿tú sabes
lo que le hace el Señor Way a sus amantes cuando se cansa de ellos?

-No te creo Jake, solo tratas de alejarme de él.

-No, ahora toda la universidad te tiene asco, por lo fácil que eres, por estar con un hombre y por estar con él. Ahora ve llorando a contárselo a tu Señor Way… deberías enfrentar las cosas como un hombre.

-Jake, tú no tienes el derecho de juzgarme, quien le pidió clases de apoyo al Señor Way, para poder sobarle el pene, a ti también te gustan los hombres y ese hombre… Jake, no te metas conmigo porque no sabes de lo que soy capaz.

-¿Qué pasa aquí? – Dijo entrando al baño el Señor Way y dirigiéndole una mirada de completo odio a Jake.

-No lo sé, Jake quieres explicarle que pasa… ¿Tienes miedo? Oh ya veo, ahora no eres tan osado como para repetir lo que me has dicho, ¿yo soy el que debe comportarse como hombre?

-¿Eso le has dicho a Frank? – Pregunto el Señor Way acercándose lentamente a Jake.

-Si el muy idiota me dijo eso y muchas cosas más… - Dije yéndome del baño no soportaba estar allí, no podía verlo, tenía mucho odio, quería golpearlo, pero no quería tener problemas así que huí para tratar de tranquilizarme.

Al salir del baño me tope con Matt, quien me agarro fuerte del brazo y me llevo hasta el parque.

-¡¡Frank, toda la universidad sabe que te acostaste con el Señor Way!!

-No me acosté por las notas, somos amantes, tenemos una relación. Y creo que podremos tener algo más serio…

-Eso ya lo sé, pero no es lo que se comenta… Frank ¿estas seguro que es una relación? ¿Y que no es solamente sexo?

-Si Matt.

-Frank toda la universidad te odia. Creen que te acostaste con el solo para que te regalen el 10 que te sacaste ayer.

-No es así.

-Ya lo sé. Solo creen que fue cosa de una vez, no sabes que el Señor Way es tu amante, así que aprovecha eso, debes hacer que el
Señor Way los ponga en su lugar.

-¿Qué? Yo no quiero eso, que digan lo que quieran solo el Señor Way y yo sabemos que hay entre nosotros.

-Algunos dicen que te matara.

-¿Qué? ¿Por qué dicen eso?

-No lo sé, eso se comenta, los antiguos alumnos dice que siempre hace eso… que agarra a uno y lo usa hasta cansarse y cuando se cansa no se sabes mas nada de esa persona. No sé si creerles o no. Pero ten cuidado.

-¿Qué debo hacer Matt?

-Mantenerte al lado del Señor Way, por lo menos hasta terminar la universidad. Y trata de que el te proteja.

-Ok eso es lo que haré.

-Bueno ahora yo debo irme a la clase de fisiología, tu ve tu clase de Bioquímica nos vemos en el almuerzo y luego iremos a la clase del
Señor Way juntos, ¿Si?

-Si.

Matt se marcho y yo camine por los pasillos hasta mi aula de Bioquímica, en el trayecto seguían los murmuros, las miradas de asco, traba de caminar mirando el piso, de vez en cuando era fuertemente envestido por alguno de esos idiotas, logre llegar a destino, dejando atrás las miradas repulsivas, los pisotones, empujones e incluso insultos por parte del alumnado.
Entre a la clase de Bioquímica y me senté en mi pupitre, en el de adelante se sentaba John.

-¡Iero!

-¿Qué quieres John?

-Sabes… para que te sea más fácil, ¿no debes acostarte con el director de la universidad en lugar de estarte acostando con todos los
profesores?

Esa fue la gota que colmo el vaso, ya había aguantado suficiente insultos y agresiones, ese estúpido comentario me hizo estallar.
Me levante abruptamente de mi asiento y me abalance sobre él a golpearlo, el resto de la clase alentaba a John para que me golpeara, hacían cánticos en mi contra para ponerme nervioso y facilitarle la pelea a John. En ese instante el profesor entro al aula.

-¿Qué sucede aquí? Ustedes dos vienen conmigo a ver al director – Dijo separándonos.

-No, yo primero iré a ver al Señor Way, el me dijo que si tenía algún problema lo vaya a ver. – Dije mientras recogía mis cosas.

-Corrección, te irás a acostar con el Señor Way – Dijo John irónico.

Yo solo le dedique una mirada de enojo y Salí corriendo del aula en busca de mi profesor favorito.

-¡No, Frank, espera! – Me grito desesperado el profesor echándose a correr detrás de mí.

Corrí por los pasillos de la universidad hasta llegar al aula donde el Señor Way junto al profesor Dewees se encontraban dando la clase de anatomía 2, abrí la puerta abruptamente y pude ver como él giro lentamente su mirada hasta chocarse con la mía. Su mirada cambio de repente, se encontraba sonriente, pero al ver mi estado esa sonrisa se borro de su rostro. Yo me quede estático en la puerta y mis ojos se comenzaban a cristalizar.

-Profesor, discúlpeme, debo salir un minuto. – Dijo mirando a Dewees.

Salimos al pasillo y yo rompí en llanto, el me abrazo fuertemente mientras besaba mi frente.

-Frankie, ¿Qué sucede? ¿Alguien te lastimo? ¿Qué te sucede?... Por favor, dime no soporto verte así.

-¡Frank! – Se escucho el grito del profesor de Bioquímica.

El Señor Way me soltó rápidamente y fue hacia el profesor y lo tomo del cuello estampándolo contra la pared.

-Louis, te dije que no te metas con él, ¿Qué le has hecho?

-Na… Nada señor Way… yo solo entre a la clase y él se estaba peleando con un compañero, los separe y les dije a ambos que debían
acompañarme a la dirección, pero a él lo iba a defender… solo sancionaríamos a John.

-Así que John… ¿Es verdad Frankie?

-Si me iba a defender con el director, no lo sé, pero es verdad que él no me ha hecho nada.

-Vete inútil. Y no quiero ver más en este estado a Frank, iras y castigaras severamente al agresor. Lo castigaras tú, porque si lo castigo yo, lo tendría que matar de la peor manera y sabes que lo haría. – dijo soltándolo, el profesor se hecho a correr como si lo persiguiera un demonio.

El Señor Way volteo a verme, sentí una corriente helada por mi cuerpo al darme cuenta de la amenaza que había hecho.

Amenazo con matar a John, ¿el sería capaz de eso? Entonces Jake podría tener razón… Señor Way, ¿usted es un asesino?

Volví a quebrarme cayendo al piso sobre mis rodillas, tome con ambas mano mi rostro para tratar de apagar las lágrimas.

-Frankie, no… por favor… no puedo verte así. Ven vamos al baño.

Me ayudo a levantarme y nos dirigimos hacia el baño, una vez que entramos, me moje la cara mientras él me acariciaba lentamente la espalda. Una vez que regularice mi respiración y me tranquilice voltee a mirarlo a los ojos.

-Señor Way, ¿Usted sería capaz de matar a John? ¿De matarme a mí, cuando se aburra de hacerlo conmigo? ¿Usted es un asesino?

-Primero… si mataría a John si vuelve a lastimarte, nadie se mete con mi Frankie. Segundo. No, no te mataría, nunca, antes prefiero suicidarme a lastimarte y jamás me aburriré de ti. Y por último, Si. Soy un asesino, pero fue en defensa propia.

No estaba con el ánimo de indagar en esa última respuesta ¿defensa propia? Así que o ignore, pero esa charla se pospondría para cuando este de mejor ánimo.

-Gracias, Señor Way. – Dije acariciando su mejilla.

-¿Por qué me agradeces?

-Por protegerme, por cuidarme, por estar a mi lado.

-Frank, eres lo más importante que tengo en este momento.

-Por favor, no me deje nunca. – Dije escondiendo mi rostro en su pecho y abrazándolo fuerte.

-Jamás te abandonare pequeño.

-Señor Way, todos me odian.

-¿Por qué lo dices?

-Todos saben de lo nuestro, Jake se lo contó a todos, y ahora todos me odian por estar a su lado. Ellos piensan que lo hago para sacar ventajas. Todos murmuran a mis espaldas, me empujan, me dicen cosas horribles.

-Frank, no debe importarte lo que ellos piensen, o si te quieren o no. Me tienes a mí y con eso debería alcanzarte. Frankie, yo te quiero,
Matt te quiere, Albert te quiere, Jared te quiere… debes concertarte en las personas que realmente importan en tu vida.

-¿Jared me quiere?

-Creo que si, y si no te quiere lo golpeare hasta que te quiera y te acepte. – Dijo con una sonrisa en su rostro.

-En realidad solo me conformo con que usted me quiera. – dije dándole un pequeño beso sobre sus labios.

-Frank, tu desapruebas mi comportamiento, ¿te acuerdas cuando fui a tu casa y me dijiste que debía ser muy inseguro de mi mismo
coma para impartir temor en los demás?

-Si, lo lamento, fui descortés.

-Si, al contrario de Matt.

-¿Matt?

-Si, Matt… Matt Cortes. – El Señor Way comenzó a reírse estrepitosamente robando una sonrisa.

-Es Cortez, con Z.

-Ya lo sé… fue solo una broma…

-Oh, ya veo… ¿el exceso de sexo lo pone así de cómico? Entonces creo que debo ponerlo algunos días de abstinencia, sus bromas son
malas…

-Ni se te ocurra hacer eso, o tendré que volver a acosarte… Bueno, volviendo al punto, cuando la gente te teme no te lastima, no te hiere, te respeta y te evita. Solo la gente, en mi caso tu, que vale verdaderamente la pena permanece a tu lado. ¿Ahora me entiendes? Entiendes el porqué de mi actitud.

-Si, lo entiendo.

-Bueno, ahora vamos a poner las cosas en su lugar.

Me dio un beso en los labios y me tomo de la mano, nos dirigimos hasta el aula de Bioquímica en el trayecto le fui contando todo lo que tuve que padecer desde que llegue esa mañana a la universidad, llegamos al aula y él entro conmigo de la mano. Me acompaño hasta mi pupitre y me soltó una vez que yo tome asiento. El Señor Way se paro al lado de John y lo tomo fuertemente de su cabellera haciéndolo caer del pupitre. Lo tomo del cuello de la camisa obligándolo a ponerse de pie. Lo tomo del cuello y lo acerco a él, yo me levante de mi pupitre y le puse una mano sobre su hombro. Instantáneamente lo soltó.

-A ver, dime ¿Qué has estado diciendo de mí y de Frank?

-Yo… yo no.

-Mira idiota estoy tratando de controlarme para no matarte a golpes, agradécelo a Frank, por él no te mato.

-Yo… no quise ofenderlo Señor Way.

-Si ofendes a Frank me ofendes a mí. Ahora, quedas suspendido hasta fin de cuatrimestre, así que el cuatrimestre que viene debes
recursar todas las materias.

-¡No! Por favor, lo lamento. Haré lo que sea.

-Ya es tarde. Y para poder recursar el próximo cuatrimestre deberás presentarme un trabajo practico por cada materia que yo mismo
corregiré.

-Pero usted no es…

-¿QUE? Te atreves a cuestionarme… ahora vete, no quiero que permanezca ni un minuto más en esta universidad. Y si te vuelvo a ver,
ni aunque Frank me pida por favor, te salvara de la golpiza que te daré. VETE.

John obedeció la orden y salió corriendo del aula. El Señor Way se paro frente la clase.

-¿Alguien tiene algo mas para decir? No se olviden que yo soy el dueño de este pueblo, que mis donaciones ayudan a mantener en pie esta universidad, que es la más prestigiosa e importante de alrededores muchos de ustedes son de pueblos vecinos, así que les informo que están en presencia del dueño del pueblo, todo esto es gracias a mi. Así que me deben su respeto y obediencia. Frank es muy importante para mí, por lo tanto si a él le faltan el respeto o lo lastiman me lo estarán haciendo a mí. Y no soporto eso. Si no quieren terminar como John, o como Jake o peor, aprendan a respetar. Espero haber sido claro. Porque no me gusta repetir las cosas…
Luego de su discurso se dirigió hasta la puerta yo lo seguí y salimos al pasillo.

-¿Qué le hizo a Jake? – comente preocupado.

-Lo golpee. Hoy no lo veras en la universidad creo que se lo llevaron al hospital.

Abrí mis ojos a más no poder.

-¿Qué?

-Frank, se lo merecía. Además solamente lo golpee.

-¡Pero está hospitalizado!

-Bueno, golpeo fuerte. Oh por cierto, Jared será tutor de Matt, así que empezara a trabajar aquí. No te digo que se copia de mí.

-Señor Way, ¿nos vemos esta noche? – dije tomándolo de las manos.

-Claro, todas las veces que quieras. – dijo dándome un pequeño beso.

Se fue alejando lentamente pero nuestras manos seguían entrelazadas, lentamente la fue soltando deslizándose lentamente, cuando llego a la altura de las ultimas falange apreté fuerte aprisionando sus dedos, el se volvió a mí y me beso apasionadamente.

-No quiero dejarlo Señor Way.

-No vemos en un rato, en el parque. Debo volver a la clase.

Un último beso y volví a mi aula pera antes lo vi partir. El volteaba de vez en cuando para verme. Cuando lo perdí de mi campo visual entre a mi clase, todos se callaron de repente y me evitaron con sus miradas. Y ahí es cuando me di cuenta. Me temen, ahora vivo del poder del Señor Way, nadie más me molestara. Pero también descubrí que se siente bien que te teman…
La hora del almuerzo llego, yo me dirigí al parque, nadie murmuraba, nadie me miraba todos me evitaban y salían de mi camino, me senté en mi árbol favorito, todos se sentaron alejados de mi, comencé a disfrutar esa soledad que me brindaban.

-¿Es verdad que te peleaste con John y que el Señor Way puso en su lugar? – Dijo Matt haciéndome sobresaltar por su repentina aparición.

-Si, es verdad y también golpeo a Jake.

-Perfecto, ahora todos te temen, nadie más se acercara a lastimarte.

-¿Eso es bueno o malo?

-Bueno. – dijo el Señor Way sentándose a mi lado.

-Señor Way, ¿Cree que hizo bien al decirle a todos que soy muy importante para usted y que no se metan conmigo? ¿No le traerá problemas?

-Frank, ¿cuantas veces debo decírtelo? Soy el dueño del pueblo, de todo, nadie se mete conmigo, hago lo que quiero. – Dijo acariciando mi mejilla.

-¿Quieren que los deje solos? – Dijo Matt.

-No, mira quien está viniendo a molestar y a copiar mis métodos de seducción.

Giramos nuestras cabezas y vimos a Jared acercarse a lo lejos, mire a Matt y tenía cara de tonto mirándolo llegar, y cuando por fin llego hasta nosotros tomo su lugar a lado de Matt. Nos quedamos charlando los cuatro amenamente sin interrupciones, miradas de desaprobación, murmuros, nada, solo los cuatros compartiendo un grato momento.
Luego de la universidad llegue a mi casa y tome un baño, entre a mi habitación envuelto en la toalla, me seque así nomás y me acosté desnudo en la cama aun estando húmedo, me tape hasta el cuello con las sabanas, vi como se abría la puerta y como el Señor Way entraba lentamente a la habitación.

-¿Te volvieron a molestar? – Dijo sentándose en el borde de la cama.

Negué con la cabeza.

-Señor Way, acuéstese conmigo.

El se desvistió, quedo en ropa interior y tomo la sabana. Yo la sujete fuertemente y le dije.

-Eso está de más. – señalando su ropa interior.

El se la quito en un segundo y entro a la cama, abrió sus ojos y me sonrió al darse cuenta que yo también me encontraba desnudo.

-Frankie, ¡estas desnudo! – Dijo recorriendo mi cuerpo con sus manos.

-Si, lo he estado esperando. El me dedico una sonrisa triste.

-¿Qué sucede señor Way?

-Es mi culpa.

-¿Qué?

-Lo que te hacen tus compañeros en la universidad. Si no estuvieses a mi lado no te molestarían.

-¿Se arrepiente de lo nuestro?

-¡Jamás!

-¿Entonces?

-Debo protegerte, ¡Maldición! Me molesta mucho lo que te hicieron, me duele saber que te lastimaron.

-Sabe, me hicieron un cántico insultando a mi madre. Ella falleció

-Si, lo se Dewees me lo dijo. Y que tu padre quedo desbastado.

-Mi padre solo no, yo también lo sufrí mucho.

-Lo lamento Frankie. – Dijo abrazándome fuerte.

-Aunque si mi madre estuviese viva se avergonzaría de mi.

-No, ¿por qué dices eso? Ella estaría orgullosa de tener un hijo como tú.

-¿Usted Cree?

-Si estoy seguro de ello. ¿Eran muy unidos?

-Demasiado. Me cuidaba mucho, me amaba.

-¿Cómo se llamaba?

-Linda, Linda Pricolo de Iero.

-¿Qué? ¿Linda Pricolo? ¿Tus padres se conocieron aquí? ¿En este pueblo?

-Creo que si. ¿Por qué lo pregunta? ¿La conoció?

-No, solo escuche hablar de ellos, Dewees seguramente.

-¿Cuántos años tiene?

-Muchos.

-¿Cuántos?

-No me gusta decir mi edad.

-Señor Way, ¿Cuántos?

-No te los diré y punto.

-Me los dice o tenemos sexo. Usted elije.

-Ehm, ¡elijo el sexo! Pero espera, ¡me olvidaba te traje algo!

-No me olvidare de mi pregunta, quiero saber su edad. – Dije mientras apreciaba su figura desnuda dirigiéndose hacia la puerta.

Tomo una caja del piso y volvió a entrar, la caja se movía y hacia ruido.

-La caja hace ruido, debe estar embrujada. – Dijo con una sonrisa llegando a la cama y arrodillándose en frente mío.

-Ya le dije que no me gusta que bromee con las cosas sobrenaturales, creo en eso y me da miedo. – el rodó sus ojos.

-¡Ábrela! Tranquilo no está embrujada.

Temeroso tome la caja que aun se movía, y lentamente quite la tapa, la cual tenía varios orificios. Tal fue mi sorpresa al ver un perrito
de caza, era muy pequeño y completamente negro, creo que la raza es Coker.

-Para que no te sientas solo, es nena, ella te va a querer sin importar quién eres o a quien quieres.

-¿Es nuestra hija? – Dije mientras la sacaba de la caja y le daba besos en su cabeza pequeña.

-Es como nuestra hija. – Dijo con una enorme sonrisa en su rostro.

-¡Pansy!

-¿Pansy?

-¡Es mía! La llamo como quiero. – dije clavándole los ojos.

-Está bien… como tú digas.

-Pansy te presento a papá Señor Way, y yo soy papá Frank.

-Prefiero papá Gerard.

-Pansy… Te presento a papá Señor Way y yo soy papá Frank.

-¿Nunca me dirás Gerard?

-¡No! – Respondí Firme.

-¿te gusto mi regalo?

-¡Si! Gracias. – Dije dándole un beso. –Pero parece que Pansy le tiene miedo.

-Si, hasta los animales me temen. – Dijo riendo.

Mire al Señor Way, se encontraba con una enorme sonrisa, en ese momento lo supe, en realidad lo sabía desde hace tiempo pero no
quería reconocerlo. Se volvió en la persona más importante de mi vida. Nuestra relación es perfecta, estamos cada día más juntos, deseo que todo sea eterno. No puedo ser más feliz, todo está en su lugar y así debería quedarse.

Lo amo… Porque es tan difícil, es fácil repetir un millón de te amo en mi interior, pero no puedo reproducir en voz alta uno solo, ¿por qué es tan difícil amarlo Señor Way? esperare a que él lo diga primero, no quiero forzar las cosas, no quiero asustarlo y no quiero perderlo, solo deseo que algún día el me lo diga… Te amo.
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Mar Ene 03, 2012 8:23 pm

Capitulo 13: Primeros Truenos.

-Narra Gerard-


Eran las 14.45 y ya estaba en el aula esperando a Frank para una de sus clases auxiliares, ya era conciente de mis sentimientos, ya los había aceptado. Me encontraba meditando mientras esperaba su llegada, no sabia si hacerlo o no, pero tome fuerzas y decidí que seria lo correcto.

Frankie te amo… temo decírtelo, ya te asuste demasiado con el asunto de los vampiros, no quiero asustarte al decirte lo mucho que te amo.

Temo a tu reacción, temo a no ser correspondido, a que esto sea solo un juego para ti… pero por otro lado nuestra relación es cada día más sólida.

Cada instante estamos más unidos. No lo se... Espero que no tomes a mal esta decisión.

Mis pensamientos fueron interrumpidos cuando lo vi atravesar la puerta.


¡Maldición! Eres hermoso… Frankie te amo, te amo… ¿por qué me cuesta tanto decirte en voz alta mis sentimientos?

Mi plan falló, yo debía asesinarte, debía alimentarme de ti, debías ser mi presa, ahora la presa soy yo, el acorralado, la victima, estoy preso en tus ojos, en tus labios, en tu piel, estoy perdido en ti y ya no hay vuelta atrás porque… te amo.

Estaba sentado en el escritorio del profesor, Frank se acerco lentamente hacia mi caminado en forma provocativa y mirándome con cara de lujuria.

Me pueden decir, ¿como diablos, un vampiro de gran respeto y temor, conocido como un gran cazador, autoritario, mandón, déspota, dictador, tirano, dominante, imperativo, abusivo, opresor, absoluto, injusto, orgulloso, soberbio, arrogante y demás calificativos, puede sentirse tan inseguro y nervioso con la sola presencia de su pequeño y como puede sentir un terrible temor al rechazo?

Frank llego hasta mí y se sentó en mi regazo.

-Señor Way, ¿comenzamos la clase? – dijo refregando su nariz sobre mi cuello, para luego comenzar a lamerlo. Desabrocho los dos primeros botones de mi camisa.

-Frank, ¡espera! – Dije tomándolo de las manos.

-¿Qué sucede? – Pregunto mientras me miraba fijo a los ojos, yo tomaba un poco de valor.

Lo mire unos segundos, me había perdido en su mirada, en sus hermosos ojos que me sedujeron desde el primer día. Estaba embobado mirándolo, pero pronto pude ver que sus ojos reflejaban un cierto temor, así que tome el valor necesario y lo dije.

-Frank, quiero dejar de hacer esto. – dije al fin.

-¿Qué? – Dijo poniéndose de pie abruptamente. –Por favor, Señor Way, no me deje.

-¿Qué? ¡No! No me refiero a eso. – dije parándome también y tomándolo de la mano.

-Qué sucede Señor Way?

-Solo quiero dejar de tener solo sexo.

-¿Ya no lo satisfago? – Dijo con tristeza en sus ojos.

-No, Frank, no es eso. Solo que… que… deseo compartir mas cosas contigo, no solo la cama. Quiero que aparte de ser amantes seamos amigos.

-¿Qué? ¿Amigos? – Dijo apoyándose sobre la pared y tomando su frente con una mano

-Si… lo lamento Frank, es una estupidez…

-No, no lo es… es que me asusto, pensé que me dejaría.

-Jamás te dejare.

-¿Y que es lo que quiere hacer?

- Conocernos más… No lo se… ¿Sabes cabalgar?

-¿Por qué?

-Pensé en pasar un día juntos, ir a cabalgar a las afueras del pueblo, no lo se, compartir un día juntos.

-No, no se cabalgar.

-Bueno, no importa iremos los dos en mi caballo, hoy ven conmigo a dormir al castillo mañana temprano salimos.

-¿Mañana? ¿Y la universidad?

-No te preocupes, no te quedaras libre por las ausencias, yo me encargo de eso.

Esa tarde la clase fue tranquila, nada más alla de unas caricias o besos. Cada instante, cada segundo me encontraba mas preso en este sentimiento, Frank, me conquisto desde la primera vez que lo vi, al principio quise saciar mi sed de sangre, pero ahora, quiero pasar el resto de su vida juntos, amarlo y disfrutar cada pequeño instante de su vida, ya que el al ser mortal, no sabia cual podía ser el ultimo.

Luego de la clase fuimos a la casa de Frank a buscar sus cosas, para luego dirigirnos al castillo.

Al llegar a mi morada y lleve rápidamente a Frank hacia mi habitación yo deje que se pusiera cómodo mientras iba a buscar a mi hermano y ponerlo al tanto, para que ni el ni ningún miembro de la hermandad se meta con mi pequeño…

-¿Mikey? – Dije entrando a su habitación.

-¿Qué sucede Gee? – Dijo levantando la vista, ya que se encontraba en el sillón leyendo un libro.

-Estoy con Frank.

-¿Qué? ¿Otra vez? ¿Cuándo lo piensas matar?

-No lo haré.

-¿Cómo que no lo harás? Mañana viene el líder de la hermandad de Couzon con sus aliados, debes recibirlos.

-No, no puedo recibirlo… Me iré a cabalgar con Frank.

-Gerard, no… por favor no… ¿te has vuelto a enamorar de tu presa, al igual que con Ian?

-No es asunto tuyo, Mikey…

-¿No es mi asunto? Maldición, estamos enfrente de una guerra, guerra causada por tus errores…

-¡No me juzgues Mikey! Yo te cree, si no fuera por mí estarías muerto. – Dije interrumpiéndolo.

-Gerard, debes hacerte cargo de tus responsabilidades.

-Mikey, mañana recibe a nuestros aliados, yo me iré con Frank y se termino la discusión.

-Espero que cuando vuelvas, el muchacho este muerto…

-No lo matare Mikey, dejo todo en tu manos y en las de Jared.

-Jared sigue tus pasos, el esta con su “presa” también.

-Bueno, entonces queda todo en tus manos. – Dije abandonando la habitación.

Frank no dejare que te pase lo mismo… te cuidare, te protegeré. No dejare que te lastimen por mi venganza. No me doblegaran, no me rendiré, no tendré piedad. Luchare por ti. Por tu amor, por tu vida, tu cuidado es mi mayor prioridad, esa es mi misión, cuidarte

Al abandonar la habitación de Mikey, me tope con Jared en uno de los pasillos del castillo.

-Jared, no me refería a que lo mates de esa manera… Realmente quería que mates a Matt

-Gerard… lo lamento, te desobedecí… pero, no puedo… no puedo matarlo.

-Jared, te debo mucho, tu eres mi segundo al mando… eres el mas fiel, has lo que quieras con Matt, al fin y al cabo, lo estas manteniendo lejos de Frank y eso es lo que yo quería.

-Gracias Gerard…

-No me agradezcas… lo hago por lealtad.

-Narra Mikey-

El líder de La hermandad de Couzon, esta en camino, y como mi hermano esta muy ocupado con su ‘mas que presa’, me toca a mí recibirlos y explicarles porque necesitamos su ayuda.

Era de mañana temprano cuando los vi llegar. Su líder, Bob Bryar, un vampiro alto, rubio, y con cara de pocos amigos, iba al frente. A sus lados había dos de sus escoltas.

A la derecha de Bryar venían otros tres vampiros. El del medio, supuse yo, era su líder. Era alto, con el pelo castaño oscuro y muy largo. También venía flanqueado por dos de sus escoltas, mientras que el tercer vampiro que venía era una mujer. De piel muy blanca y cabello totalmente negro como sus ojos. Llevaba una capa sobe los hombros y traía como escoltas a una mujer y a un hombre.

Llegaron a la puerta del castillo donde yo estaba parado esperándolos. El primero en hablar fue Bryar.

-Mikey – dijo con un asentimiento de cabeza.

-Hola Bob, gracias por venir – conteste yo, luego mire a sus acompañantes - ¿Quiénes son ellos?

-Él Es Ray Toro- dijo señalando a su derecha – Líder de la Hermandad de Bomplein.

-Y ella es Lindsey Ballato de la hermandad de Le Beaume. – dijo mirando a la mujer de negros cabellos. Ella asintió en son de saludo. Lo mismo que Toro. – Son mis aliados.

-Bienvenidos a nuestro castillo. –conteste haciéndolos pasar.

Subimos hasta el salón de asambleas. Debía estar junto a mi hermano, Jared y su comité, pero estaba solo, parecía que todos tenían cosas mas importantes que hacer, no lo entiendo… ¿no se dan cuenta que estamos en guerra?

Yo tome el lugar de mi hermano. Cuando Bob me preguntó por él lo excuse diciendo que estaba ocupado haciendo planes, lo que no dije fue que clase de planes y con quien. Los puse al tanto de la situación, temía que ellos se arrepintieran al saber las razones de la guerra, pero en ningún momento mostraron insatisfacción con la decisión tomada. Aunque creo que no les cayo muy bien el no ser recibido por el cuerpo de lideres de la hermandad. Después de discutir con Lindsey, Ray y Bob quedamos en que ellos serian nuestros aliados en la guerra contra el Ejército de Lugat.

En verdad no se como los he podido convencer, dentro del grupo de tres parecía que Bob llevaba el liderazgo, haciendo que Lindsey y Ray obedezcan sus ordenes. Trate de ser lo mas cordial y hospitalario posible, así que, después de nuestra asamblea, nos dirigimos al gran comedor y ‘cenamos’ amenamente, luego nos fuimos a nuestras respectivas habitaciones.

Ellos estaban en el ala este del castillo, lejos de la habitación de Gerard, donde seguramente acabaría con su ‘no tan presa’. Seguramente después de su estupido día “de enamorados” acabarían en su alcoba en una lluvia de gemidos y no seria prudente que nuestros invitados se enteren de la verdadera causa por la cual mi hermano no los recibió.

Yo también estaba en el ala Este por si nuestros aliados necesitaban algo. En frente de mi habitación, se encontraba la alcoba Bob. Sus escoltas custodiaban la puerta, así que, decidí entrar a mi habitación y tratar de tranquilizarme para evitar matar a mi hermano a penas lo viera.

-Narra Gerard-

El día comenzó, y yo trate de ser rápido para evitar a los invitados, me sentía muy débil, ya eran dos días desde mi ultima comida, pasaba mucho tiempo con Frank y eso me limitaba la caza…Ya teníamos todo preparado, nos dirigimos al establo en busca de mi yegua.

-Frank, ella es Bonita. – Dije llegando a mi yegua, que obviamente era toda negra.

-¡Que linda! ¿Cómo se llama?

-¡Bonita! – Dije mirándolo serio.

-Jajaja No, en serio, ¿Cómo se llama?

-Disculpa… ¡Pansy!

-Pansy es tierno… además, no puedo creer, que el Señor autoritario Way, tenga una yegua llamada Bonita…

-Si no te gusta el nombre de mi Yegua puedes irte caminando.


Frank se acerco hasta mí y me rodeo por la cintura y comenzó a

besarme.

-Sabe… no se porque tiene esa personalidad autoritaria, si usted en el fondo es tierno…

-No soy tierno. – Dije montándola.

-Si, lo es… Señor Way, ¿Cómo me subo yo? – Rodé mis ojos y lo ayude a subirse.

Lo aferre fuertemente a mi y comenzamos nuestro viaje, me gustaba como sentía el cuerpo de Frank junto al mío, podía escuchar claramente el sonido de sus latidos, eso por un lado me enamoraba y por el otro me daba mas hambre.

Cabalgamos un largo rato, en el trayecto yo me entretuve mordiendo la oreja de Frank y besando todo su cuello, de vez en cuando acariciaba su miembro, en el pantalón de Frank ya se hacia visible su erección, pero yo no podía… necesitaba comer. Ya nos encontrábamos bastante alejados del pueblo y yo cada vez estaba mas débil, mi vista se comenzó a nublar, lentamente fui perdiendo los sentidos, todo me daba vueltas y en un momento me caí de Bonita, todavía no se como, pero cuando pude volver en si estaba aferrado a Frank, el me sostenía fuerte con uno de sus brazos mientras que con el otro sostenía las riendas, lo primero que vi fue su cuello, ya que mi cabeza estaba recargada en esa zona, podía sentir su aroma, me envolvía y me embriagaba, su corazón latía con rudeza y comencé a sentir las primeras gotas de lluvia impactar en mi.


-Frank, estas cabalgando... – Dije apenas audible.

-Si.

-Pero tú no sabías.

-Si, se cabalgar, le mentí para que cabalguemos juntos en un mismo caballo.

-Maldito enano tramposo.

-Ya casi llegamos…

-¿Al Castillo?

-No, hay una casona en las colinas, ya casi llegamos allí.

-No, volvamos, no vayamos para allá. – Dije con pocas fuerzas mi sentidos se volvían a ir.

-¡Ya casi llegamos! – Eso fue lo último que escuche decirle.

Abrí lentamente mis ojos, me encontraba en una habitación bastante oscura, en un costado de la cama a la derecha a unos metros de distancia había una chimenea que estaba encendida, estaba recostado en una cama y pude ver a Frank que se encontraba sentado en frente mío, tapaba su rostro con ambas manos, estaba llorando.

-Frank, no llores…

-¡Señor Way! – Dijo abrazándome fuerte. – Seré un pésimo medico, pensé que estaba muerto, no le encontraba signos vitales… - Dijo desanimado, sentándose en el borde de la cama.

-Frank, serás un gran medico. – dije acariciando su mejilla.

Nos quedamos en silencio mirándonos fijamente a los ojos y nuevamente me volví a perder en el. El fue acercándose lentamente hacia mi, nuestros rostros estaban cada vez mas cerca, nuestras narices chocaban entre si, aun nos mirábamos fijamente a los ojos, podía sentir su aroma, sus latidos, su calor, su deseo...

-Te amo. – dijimos al unísono.

Se lo dije… no lo pensé, solo lo dije…

Lo dije porque lo sentía, ya no podía ocultarlo mas, ya tenia demasiados te amo agrupados en mi garganta tratando de buscar la luz.

No me arrepiento, le confesé mis sentimientos sin darme cuenta, pero lo que mas me conmociono fue ser correspondido, eso si que no lo esperaba…

Por su expresión parecía que el también lo dijo porque lo sentía y no porque lo haya pensado¡¡El me ama!!

Nos fundimos en un profundo beso, me sentía invencible, aunque un poco débil a falta de comida. Nuestro beso fue interrumpido en el momento en que una hermosa joven de oscura cabellera entro a la habitación.

-Veo que despertó. – Dijo acercándose lentamente.

-Si, ya esta mejor. – Dijo Frank completamente sonrojado al darse cuenta que la chica nos vio besándonos.

-Mi nombre es Alicia Simmons. Mientras estén aquí, pueden sentirse como en su casa… son bienvenidos en nuestra morada.

¿Bienvenidos? ¡Maldición! Bueno debo agradecerte Alicia por simular no conocerme… seguro ella le habrá dado la orden de tratarnos bien y no atacarnos…Ellos no son cordiales con los vampiros…

Maldita Sea Frank…estamos en el nido de los licántropos.

-Muchas Gracias. – Dije simulando cordialidad.

-Frank, ven, necesito que me ayudes con sus cosas y que llevemos a su yegua al establo, ¿me acompañas? – Dijo ella con una sonrisa en su rostro.

-Si, Claro. – Dijo poniéndose de pie.

-Los acompaño. – Dije tratando de levantarme.

-Frank, adelántate… yo me encargo de el. – Dijo poniendo una de sus manos en mi pecho, Frank salio de la habitación.

-Alicia, no te dejare sola con el. – le dije en tono desafiante.

-Tranquilo Gerard, ya sabes quien es ¿verdad?

Yo solo asentí con la cabeza.

-Bueno, ahora, relájate y aliméntate. La idea de llevármelo es para que puedas alimentarte tranquilo, no me lo comeré… - Dijo antes de salir de la habitación.

Aunque lo dude y temí por la seguridad de Frank, acepte, realmente necesitaba alimentarme, ya no tenia fuerzas ni para ponerme de pie.

Unos minutos después de que ella abandonara la habitación, uno de sus sirvientes llego con un gran cáliz repleto de sangre, el cual tome de un solo sorbo. Mis sentidos volvieron a la normalidad lentamente. Apoye mi cabeza sobre la almohada y cerré mis ojos, podía escuchar la lluvia caer, eso me relajaba, pero en mi mente quedo grabado el momento en el que Frank me dijo… Te amo. Ese momento lo guardare en mi memoria, para que siempre me acompañe. Será mi compañero en las noches de soledad cuando él ya no este a mi lado.

De pronto escuche un fuerte portazo que me hizo sobresaltar, luego escuche a Alicia gritando.

Salí rápidamente de la cama y me dirigí corriendo hasta donde provenían los ruidos. Al llegar a la sala principal, pude ver a uno de los licántropos acorralando a Frank, pero Alicia trataba de defenderlo.

-¡Ni se te ocurra tocarlo! – Grite desafiante.

-No te acerques Way, tú y yo arreglaremos cuentas…

Frank trato de zafarse y en el forcejeo cayo de espalda golpeándose fuertemente la cabeza contra una de las mesas que allí se encontraban, cayendo inconciente al piso. La ira se apodero de mi y me dirigí hacia el licántropo, me convertí, sacando mis filadas uñas y colmillos, convirtiéndome en bestia para comenzar la pelea.

-Gerard, Dean. ¡No debemos pelear! – Gritaba Alicia.

Pero nosotros nos encontrábamos muy concentrados en nuestra pelea como para escucharla. Ella se estaba tratando de reanimar a Frank. Mientras que nosotros nos golpeábamos, en un descuido termine impactando contra una pared, volví a mi aspecto normal mientras Dean se acercaba lentamente a mi.

-¡Basta Dean! – se escucho una voz severa. La líder de los licántropos hizo su aparición, obligando al agresor a tomar su forma humana nuevamente.

-Pero… ellos los mataron.

-¿Qué le has hecho? – Dijo la mujer bajando las escaleras y mirando a Frank.

-Deben pagar… el y su presa deben pagar. – Decía Dean con odio reflejado en su rostro.

-el no es su presa… - Dijo la mujer acercándose lentamente a Frank. Pero yo corrí y me adelante a ella para tomar a Frank entre mis brazos.

-No se acerque… no dejare que lo lastime. – Dije sujetándolo fuertemente.

-¿Sabes quien soy?

-Si, lo se. Por eso se lo digo.

-No me lo quites. – Dijo la líder de los licántropos con pena.

-¿Qué demonios sucede aca? – inquirió Dean desorientado.

-Lo amo. – Le dije apenas audible y sujetando mas fuerte el amarre.

–Lo amo, el me ama, déjenos en paz… por favor. – Le suplique.

-Jamás lo lastimare Gerard, por eso me fui de su lado… lo sabes ¿verdad? Sebes que Frank es mi hijo.

-Si Linda, lo se.



-Narra Mikey-

Me encontraba en mi alcoba maldiciendo a mi hermano por su falta de educación, por su falta de liderazgo, el debía estar aquí junto con nosotros tratando de encontrar una solución, tratando de fraternizar con nuestros aliados, en cambio se encuentra con él. Desde que llego a su vida Gerard no es el mismo, solo deseo que no vuelva a suceder…

-Disculpa Mikey, ¿Puedo pasar? – Dijo Bob abriendo la puerta.

-Si pasa Bob, ¿Qué sucede? – Dije sentándome en el sillón que se encontraba frente a mi chimenea.

-¿Tu hermano? – Pregunto sentándose a mi lado.

-El esta ocupado, esta trabajando en la universidad, esa es nuestra fuente de comida, muchos vienen de pueblos de alrededor… por eso…

-Mikey, no me mientas, se que ese no es el motivo. – Me interrumpió.

-Bob… por favor necesitamos su ayuda.

-Mikey, tu hermano no me cae bien.

-Bob, solo lo debes conocer… con el tiempo aprendes a quererlo. – Dije poniéndome de pie.
-Bueno, pero primero debo conocerlo… - Dijo mientras se acercaba lentamente a mi.

-Si, esta bien, lo reconozco… fue una falta de educación de su parte…

- Bob cada vez se encontraba mas cerca y yo retrocedía.

-Mikey, ¿Sabes por que acepte aliarme a ustedes? – Dijo arrinconándome contra la pared.

-No, no lo se. – Dije mirándolo fijo a los ojos.

-Por ti. – Dijo antes de tomarme de la nuca y arrastrarme hasta el para besarme.

-Espera Bob... - dije separándome.

-Mikey, no me rechaces, me gustas mucho.

-Tú también me gustas...

Nos hundimos en un profundo beso, me desvistió lentamente a cada centímetro de piel descubierta el depositaba un beso. Me tomo en sus brazos y me tiro sobre la cama, se posiciono sobre mí y termino de quitarse su ropa, ya nos encontrábamos ambos desnudos, nos besábamos cada vez más intensamente mientras que nuestros cuerpos se rozaban mutuamente, yo recorría su cuerpo con mis manos y él me repartía besos por todo mi cuerpo. Bob tomo mi miembro y comenzó a frotarlo, yo mientras tanto acariciaba su espalda y besaba su cuello. Me ubico boca abajo, acaricio mi espalda con la punta de sus dedos desde mis omóplatos hasta mi trasero, ahí comenzó a hacer círculos en mis glúteos y fue entrando en mí lentamente... Nuestra respiración agitada y nuestros gemidos hacían competencia con la gran tormenta que se desataba en ese momento. Las embestidas eran muy fuertes y lujuriosas, estaba ahogado en placer, lo podía sentir muy dentro de mí. Me daba la dosis justa de placer... ni de más, ni de menos.... la medida justa para sentirme completo... satisfecho.

-Mikey, luchare a tu lado, lo haré por ti…

Gerard, a partir de este momento ya no te odio, si no estuvieses con Frank en este momento, estarías aquí con el planeando el ataque y yo me hubiese quedado sin esta maravillosa noche…
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Mar Ene 03, 2012 8:23 pm

Capitulo 14: el comienzo del Caos.

-Narra Gerard-

Luego de debatir con Linda que no seria muy conveniente que Frank la vea, no por el momento, lo llevamos a la habitación. Lo recostamos en la cama y yo acerque una silla a la cama para esperar a que despierte. Por suerte las heridas, adquiridas en combate desaparecieron rápidamente, me sirvieron otro cáliz lleno de sangre para sanar mejor y funciono. Me encontraba un poco nervioso, necesitaba que despierte para tranquilizar mi ánimo.

-Señor Way… - Dijo apenas audible.

-Aquí estoy tranquilo. – Dije tomándolo de la mano.

-¿Qué paso?

-Te caíste y te golpeaste la cabeza…

-¿Y Pansy?

-La dejamos con Matt.

-La extraño…

-Mañana ya estarás con ella.

-Señor Way…

-¿Qué Frank?

-Lo Amo.

-Yo también te amo Frank.

Entre a la cama con el y comencé a acariciar todo su cuerpo muy suave y lento. Nos mirábamos fijo a los ojos y Frank comenzó a acariciar mi abdomen, fue bajando muy lentamente hasta mi miembro y lo acaricio por encima de mi ropa.

-¿Frank?

-Quiero que me haga el amor Señor Way. – me dijo chocando nuestras frentes.

Deposite un pequeño beso en sus labio y procedí a desvestirlo lentamente.

-Ponte boca abajo. – Ordene una vez que ya ambos nos encontrábamos completamente desnudos.

Comencé a acariciar su espalda suavemente, la recorrí toda con mis manos. Fui dejando besos y lamidas en mi recorrido, iba subiendo por su espalda hasta llegar a su cuello y besarlo vorazmente para luego bajar nuevamente recorriendo con la punta de mi lengua hasta la base de su espalda. Bese sus glúteos antes de dirigirme a su entrada y comenzar a lamerla suavemente por un rato, de vez en cuando introducía mis dedos y jugaba en su interior, Frank ya se encontraba gimiendo muy suave y lento, así que decidí aumentar su nivel de excitación y pasar al siguiente nivel. Tome a Frank y lo atraje hacia mi haciendo que quede en cuatro sobre la cama, lo penetre suavemente, una vez que entre por completo con una mano sostuve su cadera y con la otra volvía a acariciar su espalda y glúteos. Las embestidas fueron suaves, pero Frank comenzó a moverse hacia delante y hacia atrás, entendí la indirecta y aumente la intensidad y la profundidad. Él apretaba fuertemente las sabanas y gemía como loco. Podía sentir su piel, estaba hirviendo, Frank estaba inundado en placer, tiraba su cabeza hacia atrás y liberaba profundos gemidos.

-¿Estas… Bien… Frank? – Pude decir.

-Perf… Perfecto. ¡¡Ah Si!! Señor Way mas, mas…

Yo ya no aguantaba mas, ya era demasiado placer en cualquier momento acabaría, pero quería satisfacerlo a el. Quería que se desborde de placer, al parecer lo estaba logrando, pero quería más… Salí de él, lo gire y quedamos cara a cara, comencé a frotar nuestros cuerpos y a besar su cuello con gran ahínco, Frankie estaba empapado de sudor, estaba completamente colorado y su cuerpo estaba muy caliente, volví a penetrarlo y también a masturbarlo. Frank apretaba sus ojos y gemía a más no poder.

-¿Qué… quieres que… te haga? – Pregunte con mi voz agitada.

-Así… así… esta bien... – Me respondió.

-Quiero satisfacerte.

-Me… satisface ah… por completo ah Señor Way!! Ah me vengo…

Su cuerpito comenzó a convulsionar, su respiración se cortó unos segundos en el cual tras fuertes sacudidas, un profundo y fuerte gemido y acabo en mi mano, yo luego de unas embestidas suaves y precisas acabe dentro de él. Caí rendido a su lado, el giro y me abrazo.

Nos fundimos en un pasional beso.

-Por favor, nunca me deje Señor Way…

-Jamás lo haré, tú nunca me dejes Frankie…

-Ehmm!! Bueno tratare de hacerlo… - Me dijo con una sonrisa en su rostro, y luego de una sonora carcajada me dijo. –Nunca lo dejare Señor Way…

Otro beso y nos dispusimos a dormir, ya que al día siguiente, saldríamos de esa casona y volveríamos al pueblo. Ni Linda ni yo queríamos arriesgarnos a que Frank la vea, así que muy temprano nos iríamos del lugar.

El día siguiente llego, Alicia trajo el desayuno a nuestro dormitorio, mientras menos tiempos este Frank deambulando por los pasillos de la Casona, mejor. Alicia entretuvo a Frank mientras yo en otra habitación tomaba mi desayuno, una vez que estaba todo listo nos despedimos de Alicia, ella le pidió perdón a Frank por el comportamiento de Dean y le dijo que fue una confusión por parte de su amigo. Frank le dedico una dulce sonrisa y la abrazo amistosamente.

-Frank, tenemos que volver… - dije ya apresurado.

-No se ponga celoso… - Dijo con una sonrisa mientras lo ayudaba a montar a Bonita y por fin salimos del lugar.

Salimos rápidamente, fuimos hasta el castillo a buscar las cosas de Frank y dejar a Bonita, para que luego Liam nos llevara con el carruaje hasta el centro del pueblo

Acompañe a Frank hasta su casa, estábamos llegando cuando el soltó rápidamente mi mano, lo miro extrañado y veo que se encontraba pálido con sus ojos abiertos al máximo y con expresión de horror...

-¿Frankie... que sucede?

-¡No! por favor no.... - Dirigí mi mirada hasta donde el estaba viendo con absoluto horror, al verlo mi cara imito a la de Frank, no podía creerlo...

¡Maldición! Solo espero que no me reconozca.... Como no te va a reconocer vampiro idiota… te olvidas de todo lo que pasaron…

-¡Frank! ¿Hijo no vienes a saludarme? - Dijo acercándose lentamente hacia nosotros.

-¡¡Pa... pa... papá!! ¿Que haces aquí? – tartamudeo mientras su mandíbula le temblaba.

-Hijo he venido a visitarte, ¿Qué sucede?

-Es que yo no… - Frank me miro pidiéndome auxilio con su mirada, pero yo no podía… estaba aterrado.

El padre de Frank giro su mirada hasta toparse con la mía y por su expresión lo supe.

¡Maldición! Me reconoció… Pues claro, como no me reconocería, ¡estupido Gerard! la ultima vez que lo vistes estabas dispuesto a matarlo… además no estas tan cambiado desde la ultima vez…
Su mirada tenia una mezcla de preocupación y horror, pero el no emitió palabra, solo me miraba en silencio con su boca abierta.

-Papá, él es el Señor Way. Es mi profesor particular.

-¿Profesor particular? – Dijo en vos muy baja y aun observándome con esa expresión, yo permanecía callado y con cara de extrema preocupación.

¡Maldita sea! Ya bastantes problemas tenía con mi suegra, para que ahora tenga serios problemas con los dos.

-No me fue muy bien los primeros días de clases, por eso, el profesor Dewees me dijo que tome clases con él.

-¿Dewees? ¿Dónde lo puedo encontrar? Necesito hablar con James… - Dijo dirigiéndome una mirada de odio.

-Debe estar en la universidad… - Dijo Frank mirándonos a ambos sin entender la situación.
-¿En la universidad? ¿Y tu por que no estas allí? – Sentencio autoritario a Frank.

-Porque… Porque… me caí, si así es… me caí y me golpee la cabeza, estoy un poco aturdido aun. – Dijo mirando el piso.

-¿Cómo te caíste?

-Papá, lo hablamos en otro momento, por favor, no enfrente de mi profesor… - Dijo esquivando a su padre y dando unos pasos.

-¿Tú tuviste que ver con esa caída… Gerard?

Frank paro en seco su caminata al oírlo y volteo a vernos con total confusión, ya que nunca se menciono mi primer nombre, pero su padre lo sabía.

¡Nooo! Por Favor, no… Frank no pregunte donde, como, cuando ni por qué me conoce tu padre. Por el amor de Lucifer, Cheech, cierra tu boca o esta vez si que te mato.

Me quede con la boca abierta sin saber que responder, Frank me miro unos segundos y afortunadamente para mi no hizo preguntas volvió a voltearse y seguir con su caminata hacia el interior de la casa.

-No es lo que tú crees Cheech…

-¿Qué, quieres que mi hijo sea tu cena? No te olvides que se quien eres. No te metas con mi familia, porque sabes de lo que soy capaz.

-Por favor, no se lo digas…

-¿Cómo me pides eso? ¿Estás loco? Claro que lo haré, es mi hijo y mi deber es protegerlo. – Dijo enfilándose hacia la casa.

¡No! No lo harás, se porque enviaste a Frank a estudiar aquí y porque has venido de visita, ahora usare eso en tu contra.

-Vi a Linda. – Dije decidido, El me miro al instante.

-¿Qué? ¿Dónde? ¿Esta Bien?

-Te llevare con ella con una condición.

-Que no le diga nada a Frank…

-Exacto.

-Esta bien, no le diré, pero tampoco dejare que sea tu cena, lo cuidare muy de cerca y pobre de ti que... – Dijo antes de voltear y dirigirse hacia la casa.

¡Idiota! No quiero que sea mi cena, quiero que me dejen amarlo en paz, ¡Maldita sea!

Bastantes preocupaciones tenia, primero el idiota de Kuzlak, luego la neoprostituta de Ana, Lugat, aunque él siempre ha estado entre mi enemigos, desde ayer se sumo Linda y ahora Cheech,
¿Quién mas se quiere sumar? La lista de enemigos esta abierta, se puede anotar todo aquel que quiera…

-Sabes que no le haré nada… Como lo hice contigo ¿Recuerdas?

-Si lo recuerdo… Mis pesadillas siempre fueron referentes a esa noche.

-Bueno entonces sabes que cuando juro algo, lo cumplo. Y juro que jamás lastimare a Frank.
Tengo que empezar a preparar a Frank para la verdad, antes de que alguno de estos idiotas me gane de mano.

-Narra Frank-

Entre casi a corriendo a la casa, me dirigí a la cocina y ahí estaba Albert.

-Albert, mi padre esta de visita, pero seguro estas al tanto, solo quería saber… no hace falta que te diga que mi padre no tiene que saber…

-¿Qué se acuesta con ese asesino? – Me interrumpió y yo solo le respondí con cara de sorpresa. -Si, se lo que hacen cada vez que viene de visita, sabe… son muy ruidosos, no dejan nada a la imaginación. – Me dijo mientras me dedicaba una mirada de repulsión.

-Primero, el Señor Way no es un asesino y ya te lo he dicho. Y segundo, si, precisamente mi padre no debe saber que el Señor Way y yo hacemos el amor.

-¿Amor? Ese monstruo no conoce el amor… usted no sabe quien es él.

-¡¡ENTONCES DILO DE UNA MALDITA VEZ!! –Le grite exasperado.

-¡Frank! ¿Que te he enseñado yo? ¿Yo te eduque de esa manera? – Dijo mi padre entrando a la cocina.

-Vete Albert, tengo que hablar con mi padre. – Dije en tono muy serio y el me obedeció dejándome solo con mi padre para poder conversar.

-Frank, ¿qué sucede?

-Solo quiero hablar. – dije sentándome en una de las sillas.

-No Frank, me refiero a que esta pasando, estas distinto…

-¿De donde conoces al Señor Way? – indague ignorando su comentario.

-Todo el pueblo habla de el y en especial Albert.

-¿Qué te dijo? – Pregunte al instante.

-Sobre Ana y su temor por ti…

-¿Por mi?

-Si, sobre tu acercamiento a los miembros de la hermandad. Ellos no están bien vistos.

-Ellos no saben nada…

-Frank… no quiero que estés cerca de ese hombre.

-¡No! No puedes prohibirme verlo, el es mi profesor te guste o no.

-Frank no me hables así.

-Te hablo como se me da la gana y no voy a discutir ese tema, si no te gusta vuelve a Londres y dejame en paz. – Dije levantándome de la silla y enfilando hacia mi dormitorio.

-Frank, hablo en serio, no te acerques a él – Dijo tomándome del brazo.

-¡Suéltame! Tu no me dirás que hacer, ya tengo edad suficiente para tomar mis decisiones.

-Frank, no hagas que te lleve nuevamente a Londres… Es muy fácil, dejo de pagar la universidad y tu hospedaje, te quedaras sin dinero y deberás volver a Londres… No me obligues porque lo haré…

Mis ojos comenzaron a llenarse de lágrimas y sentía un fuerte dolor en el pecho…

-Esta Bien, no lo veré más… Solamente lo veré en clases.

Ni lo sueñes padre… lo seguiré viendo, tu no lograras separarnos.

-Frank, es por tu bien. En un futuro me lo agradecerás.

-Bueno, esperemos al futuro… porque ahora no te lo agradezco. Quiero estar solo.

-Frankie…

-¡QUIERO ESTAR SOLO! – Le grite antes de dirigirme a toda velocidad a mi habitación.

Llegue y abrí la puerta abruptamente para luego cerrarla de un golpe y apoyar mi frente sobre ella, en ese momento rompí en llanto.

-¿Amor? – Sentí al señor Way susúrrame al oído mientras me tomaba de la cintura gire y quedamos cara a cara.

¿Cómo entro Señor Way? – El dirigió su mirada al balcón, la puerta estaba aun abierta.

-Pero si la deje cerrada…

-Anoche has dormido en el castillo. ¡El anciano la habrá abierto!

-Puedes ser…

-¿Por qué lloras? – Me pregunto refregando su nariz contra la mía.

-Mi padre me dijo que me aleje de usted o me mandara de nuevo a Londres.

-¿Te dijo por que?

-Porque Albert le contó de Ana…

-¡Ya odio ese nombre! Maldita sea, no tengo nada que ver con eso…

-Lléveme con usted… no quiero que nos separen.

-No puedo llevarte conmigo al castillo.

-Pero así me tendrá todo el tiempo para usted. – Dije acortando la distancia y tomándolo de la cintura.

-La oferta es muy tentadora…

-Lo dejare hacerme lo que quiera. – Le susurre al oído antes de recorrer con mi lengua desde la base de su cuello hasta el lóbulo de la oreja, el cual posteriormente mordí con suavidad.

-Frankie… - Susurro a mi oído mientras hundía fuertemente sus dedos en mi cintura. Lo estampe contra la pared y comencé a restregarme contra el, mis manos recorrían todo su cuerpo y el comenzaba a jadear. Volví a susurrarle al oído.

-¿No quiere sentir mi interior todas las noches? ¿Mis gemidos a su oído? – Volví a lamer su cuello. - ¿Estremecerme en sus brazos? ¿El calor de mi cuerpo?

-Frank… me… estas acosando y… me gusta. – Me dijo con su voz agitada.

Lo lleve lentamente hacia la cama, lo empuje con brusquedad para que cayera sobre ella. Le quiete sus pantalones y comencé a acariciar su miembro sobre su ropa interior, comencé a recorrer con mi lengua sus piernas, deje varios besos en su miembro sobre la ropa interior para luego empezar a rozar suavemente mi pecho contra su pene. Su miembro ya estaba bien erecto, así que, procedí a quitarle la última prenda.

-Esto lo podría hacer cuantas veces me lo pida. – Dije antes de meter su miembro completamente en mi boca y comenzar a succionar. Lamí desde la base hasta la punta para finalizar dejando un pequeño beso en el glande. -¿Y, Que opina? – Dije con una sonrisa de lado.

-Opino que eres un maldito enano acosador, manipulador… y me fascina. – Volví a sonreír.

-Sabe… si nos vamos juntos yo podría ser su esclavo sexual.

-No quiero que seas mi esclavo sexual, solo quiero que seas mi Frankie. Te amo y no lo digo por decir, te lo digo porque lo siento.

-Yo también lo amo, y juro que jamás lo dejare.

-¡Mientes!

-¡No! Jamás lo dejare… lo amo demasiado.

-Vuelve a jurármelo. Pero que esta vez sea oficial.

-Señor Way, juro ante Dios…

-¿Dios?

-Bueno juro ante quien sea… que jamás lo dejare porque lo amo. – Dije con una mano en el aire.
-Espero que cumplas tu promesa.

-La cumpliré.

Me quite mi pantalón y mi ropa interior, me posicione a horcajadas sobre él y me penetro de una.

-Tratemos de no hacer mucho ruido, Albert me dijo que todo se escucha a la perfección.

Comenzaron los rebotes, el Señor Way me sostenía fuertemente de mis caderas siguiendo mi ritmo. Ambos mordíamos fuertemente nuestros labios para evitar soltar gemidos ruidosos. Yo me encontraba de espalda a la puerta de mi habitación, pero él la tenia de frente así que entendí a la perfección en el momento en que el se tenso y apretó fuertemente sus dedos en mis caderas.

-Es mi padre… ¿Verdad?

El solo asintió con su cabeza y su boca abierta con expresión de horror. Yo me quite encima de él y me gire para ver a mi padre parado inmóvil, sin reacción en la puerta, tenía sus ojos abiertos al máximo al igual que su boca.

-Bueno… Ahora creo… que entiendes porque no me quiero separar de él. – Dije mientras el Señor Way y yo nos volvíamos a poner nuestra ropa interior y pantalones.

-¡Aléjate de ese hombre! – Me ordeno mi padre.

Yo negué con la cabeza.

-No, nos vas a separar… Nos amamos.

-¿se aman? Ustedes no pueden amarse. – Dijo quedándose enfrente de mí.

-Has llegado tarde padre, ya lo amo...

La mano de mi padre impacto de lleno con suma rudeza sobre mi mejilla derecha. Instintivamente el Señor Way se abalanzo sobre el para estamparlo contra la pared, tomándolo del cuello.
-Pídele disculpas por lo que le has hecho. - Dijo desafiante.

-Señor Way, por favor, suéltelo... es mi padre. - Dije poniéndole una de mis manos sobre su hombro.

-Frank, trae a Pansy, nos iremos los tres a mi castillo.

Lo lamento padre… pero lo amo.

-Narra Gerard-


Frank, Pansy y yo nos dirigimos al castillo, los lleve de inmediato a mi habitación y fui en busca de Mikey para mantenerlo al tanto de la situación y trate de evitar el contacto de Frank con la visita. Regrese a la habitación y Frank se encontraba mirando por la ventana como caía la lluvia, llevaba a Pansy en brazos. Me acerque hasta él y deposite un beso en la mejilla que su padre anteriormente abofeteo. Una lágrima salio de sus ojos y recorrió su mejilla para terminar impactando contra la cabeza de Pansy. Lo rodee por atrás y apoye mi mandíbula sobre su hombro.

-Mi padre debe estar odiándome en este momento…

-No Frank, solo dale tiempo, no creo que se fácil ver a su único hijo en pleno acto sexual, y mucho menos cuando esta con otro hombre…

-Me golpeo, Señor Way… el nunca me ha pegado. Debe estar muy decepcionado.

-Solo ten paciencia, todo mejorará pronto... Mañana hablare con él si quieres.

El trato de sonreír pero no llego a formarse la figura en sus labios y asintió levemente

-¡GERARD! – Grito mi hermano entrando a mi habitación.

-Mikey, ahora no – Dije separándome de Frank.

-Gerard, es realmente importante… Muy Importante… Te necesitamos en la sala de asambleas.
-Señor Way, vaya, necesito un poco de… necesito pensar… quiero estar solo un momento.
-Esta bien Frank, pero enseguida vuelvo, espérame aquí. – Dije besando su frente.

Salí de la habitación y seguí a mi hermano hasta la sala de asambleas, él se veía realmente furioso.

-Mikey ¿Por qué asunto es?

-Eres un idiota Gerard, siempre complicas todo.

-¿Qué ocurre ahora?

-¡Tu amante es el hijo de Linda Pricolo!

-¿Linda esta aquí? – Dije una vez enfrente de la puerta de la sala, la cual abrí de golpe cuado mi hermano asintió con su cabeza.

Al entrar se encontraban allí Jared, Linda y otros tres vampiros que yo desconocía.

-Bueno, por fin conocemos al famoso Gerard Way… ven acércate estamos cenando. - Dijo uno de los vampiros este era rubio y de ojos claros.

Tome un cáliz lleno de sangre y me uní a la asamblea.

-Gerard, ellos son Bob Bryar Líder de la hermandad de Couzon y sus aliados Ray Toro y Lindsey Ballato.

-Y yo soy Linda, la mamá de Frank. – Comento irónica.

-Si Suegra, ya se quien eres… - Comente de igual modo.

-Bueno la cuestión aquí es que ese Kuzlak y Ana se unieron a Lugat y están asesinando licántropos, seguramente no deben saber que Frank es mi hijo. – Tomo la palabra Linda

-¿Y que tiene que ver Frank en todo esto? – Pregunte al instante.

-Supongo, es una hipótesis, ellos deben creer que tu y yo no tenemos dialogo, por ende, al enterarme que vampiros están asesinando a mis hermanos, te declararía la guerra inmediatamente por haber violado el pacto y adjudicándote esas muertes… así tendrías un enemigo mas.

-Buen punto… - Dije bebiendo de mi cáliz.

-Señor Way… ¿Quería verme?

¡Noooooo! ¡Maldita sea! No Frankie No…

Frank entro a la sala y se aterro por completo al ver a Linda.

-Frankie, Hijo… - Linda se puso de pie al instante y miro a su hijo tanto o mas a terrada que él mirándola a ella.

-¡Señor Way! no ella esta muerta, no puede ser... ayúdeme Señor Way. – Corrió horrorizado hacia mí.

-Frank espera. - desgraciadamente yo todavía tenia el cáliz.

-¿Qué? – Dijo viendo dentro del cáliz, al entender cual era su contenido retrocedió torpemente cayéndose de espalda al piso. -¿Son vampiros? Me mintió…

-Frank, te puedo explicar…

-Bueno nosotros somos vampiros tu mamá es licántropo. – Dijo Bob con una enorme sonrisa en su rostro. – Gerard, ¿cuando pensabas asesinarlo? ¿No le has enseñado a tu presa a no interrumpir asambleas?

-Yo era su presa. – Dijo Frank mientras caían constantemente lágrimas de sus ojos.

-Frankie, te amo. – Dije acercándome a él.

-¡NO ME TOQUE! Mi padre tenía razón. Debí alejarme de usted.

-¿¿TU PADRE?? Frank, ¿tu padre esta aquí?

-¡Basta Linda!... no vengas con eso… No ahora- Grite exasperado. -Frank, no quiero lastimarte… te amo y eso es verdad… yo se que muy en el fondo lo sabes. Ahora estas en shock por la noticia, pero sabes que nos amamos. Sabes que mis sentimientos hacia ti son verdaderos, lo se…

-Me mintió… también mintió con respecto a Ana.

-NO. Y lo sabes.

-NO, no lo se… aléjese de mi, no quiero volver a verlo.

-Pero Frank, lo nuestro…

-Lo nuestro termino. – Dijo antes de salir corriendo.

Frankie, me mentiste, juraste que nunca me dejarías.
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OMG!!

Mensaje  Bobbryar el Mar Ene 03, 2012 10:05 pm

En serio, me ENCANTA este fanfic!!! Muy buen trabajo *__* quiero maaaaas!! Embarassed

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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Jue Ene 05, 2012 9:21 pm

Capitulo 15: Caos.

-Narra Frank-

Salí corriendo de la sala, me dirigí a buscar a Pansy que aun se encontraba en la habitación del Señor Way. No podía creerlo, todos los rumores eran ciertos, yo le creí… creí que me amaba y él solo me veía como una presa. ¿Cómo pude ser tan ciego?

-Frank… por favor, escúchame. – Dijo entrando a la habitación.

-Aléjese de mí… por favor, no me lastime. – Dije Retrocediendo.

-Jamás te lastimares… Frank, te amo. Trate de decirte la verdad, pero te asustaste y temí perderte.

-¡Hijo! – mi madre también entro a la habitación.

-No quiero escucharte… O sea, nos abandonaste, no habías muerto…

-Frank, temía por su seguridad, no quería lastimarlos… pero en este último tiempo he aprendido a controlar mi instinto. Prometo que te diré toda la verdad y mis razones para hacerlo, pero en otro momento, Ahora, Frank… ¿quien te dijo que vayas a la sala a buscar a Gerard?

-¿Qué? ¿Cómo me preguntas eso? Acabo de descubrir que no estas muerta, que me abandonaste y te preocupa saber eso…

-Lo lamento, se que no lo entenderás ahora, te diré todo a su tiempo, esto es importante, tu entraste preguntándole a Gerard, si el te estaba buscando ¿Quién te dijo que él te buscaba?

-No lo se… Un tal Lus…Cuz… no lo recuerdo.

-¿Kuzlak? – Pregunto el Señor Way.

-Si, él. Con el que fue aquella vez a mi casa.

-¡Maldito! Kuzlak esta en el castillo búsquenlo y mátenlo. – Ordeno el Señor Way a dos de sus secuaces que se encontraban en la puerta de la habitación.

-Gerard, ven… - Dijo mi madre.

El Señor Way y mi madre se separaron de mí para hablar en el balcón, así que aproveche la oportunidad y Salí corriendo con Pansy en brazos.

-¡Frank! – Dijo echándose a correr tras de mi.

-Gerard, déjalo, necesita un momento a solas para poder asimilar las cosas. – Grito mi madre desde el primer piso y el Señor Way dejo de perseguirme.

Salí del castillo y me dirigía a toda prisa a mi casa, estaba aturdido, pero no tenia miedo, no le temía, creo que él tiene razón, en el fondo se que el me ama y que jamás me lastimara, pero necesito tiempo, no es fácil enterarte que la persona que mas amas en este mundo es un vampiro, un depredador por naturaleza, quizás en un principio yo era su presa, pero ya no… me ama. Pero también necesito asimilar el golpe más fuerte, y es el que ella no esta muerta, también es una depredadora por naturaleza, nos abandono, mi padre debe estar al tanto y me mintió al decirme que mi madre había muerto, necesitaba respuestas y sabía donde encontrarlas. Llegue hasta la casa, me encontraba en pésimo estado, había caído varias veces sobre el barro del bosque y también estaba mojado ya que una leve llovizna comenzó en el instante en que abandone ese castillo. Al ingresar, mi padre estaba sentado en el sillón.

-Hijo… ¿Qué te hizo? – Pregunto al ver mi desastroso estado.

Yo no le respondí y me dirigí hasta mi habitación. Cerré la puerta deje a Pansy en el suelo y me tire bocabajo sobre la cama para empezar a llorar amargamente. Tenia que hablar con él pero en ese instante carecía de fuerzas para hacerlo. En el fondo sabía que me decía la verdad que me amaba, pero tenia miedo y lo más importante, me sentía engañado.

-Hijo… ¿Qué te hizo? ¿Trato de lastimarte? – Mi padre entro en la habitación, pero yo seguía sin dar respuestas.

-Hijo… - él apoyo una de sus manos sobre mi hombro yo en ese instante me voltee rápidamente y lo abrace fuertemente.

Él a pesar de lo ocurrido con el Señor Way no me recrimino nada, solo me abrazo, consoló y me protegió, tal como me protegía las noches de luna llena en las cuales se acostaba a mi lado abrazándome y velando por mi. En esas noche no entendía el porque de su actitud, pero ahora lo entiendo, me protegía de ella. Estuvimos así unos minutos hasta que yo pude normalizar mi respiración y dejar de llorar, me separe del él y me dirigí hasta la sala principal, mi padre me siguió en el trayecto. Serví dos copas de ron y me senté en el sillón, apoye una de ella en la mesa enfrente al sillón y se la señale a mi padre, él acepto la invitación y se sentó a mi lado.

-Se la verdad… - Dije al fin, luego de darle un sorbo a mi bebida.

-Hijo… trate de advertirte de él… pero no me escuchaste. ¿Te hizo algo?

Negué con la cabeza. –Papá se TODA la verdad, la de mamá también. – Mi padre me miro al instante…

-¿Tu madre estaba con Gerard?

-¡Señor Way! Dile Señor Way… y si ella estaba con él. – Termine mi bebida de un golpe y me pare a servirme otra copa.

-Frank yo…

-Padre… Sabes… el hombre que amo es vampiro, mi madre es una mujer lobo… por favor, dime que tu no eres Frankenstein. – Ambos sonreímos amargamente debido a la situación y ante mi comentario.

-Perdón hijo… por mentirte… pero si te decía la verdad no me ibas a creer, dudarías de mi cordura y le adjudicarías esas alucinaciones a mi adicción al alcohol.

-Papá te hubiese escuchado…

-Si, como me escuchaste con respecto a Gerard…

-¡Maldita sea! Dile Señor Way. – Tome nuevamente mi bebida de un golpe.

-No me creíste cuando te hable de TU Señor Way – Comento irónico.

-Es verdad, no te hubiese creído… Mamá me dijo que nos abandono porque temía lastimarnos.

-Si, así es… pero no quiero hablar de eso ahora, ¿Si? Me hace mal… - me dijo con lágrimas en sus ojos.

-Bueno, nos debemos una charla. – Me serví una tercera copa.

-No crees que ya has bebido suficiente, te lo digo por experiencia.

-¡No! Todavía estoy sobrio.

-Por lo menos me darás una segunda copa a mi, antes de terminarte la botella tu solo. – Procedí a servirse su segunda copa, mientras que esta vez tomaba con moderación la mía.

-No le temo… le creo… le creo cuando me dice que me ama.

-No pueden amarse, él es un vampiro, es un monstruo.

Lo mire al instante con el ceño fruncido - No pueden amarse, ella es un licántropo, es un monstruo. Touché… - Le dije con una sonrisa burlona en mi rostro.

-Touché, creo que los dos estamos enamorados de un monstruo. ¿A ti te molesta estar enamorado de un monstruo?

Negué con la cabeza mientras miraba mi copa. –Lo amo.

-A mi tampoco me molesta, yo también la amo.

-Entonces… ¿Qué haremos?

-Recuperarlos. Yo ya asimile tus preferencias…

-Bueno, en realidad yo lo deje a él… Te molesta que mi preferencia sea un hombre…

-No, igualmente hablo de tu preferencia hacia los vampiros… -Me dedico una sonrisa. -Frank… solo quiero que si alguna vez trata de lastimarte… me lo dices ¿Si?

-Jamás me lastimara, lo se… Confió en él. Pero si así estas mas seguro, te prometo que te lo diré.

Nos dimos un nuevo abrazo.

-Te quiero Hijo… y quiero que seas feliz… no me importa quien es el que te hace feliz, mientras te cuide y no te lastime. – Dijo separándonos.

-Gracias papá, yo también quiero que seas feliz… Si quieres mañana hablaremos los dos con mamá, así volvemos a ser una familia…

-Gracias, pero primero debo hablar solo con ella, te prometo que volveremos a ser una familia. – dijo acariciando mi mejilla.

-Hablando de familia, iré a ver a Pansy, ella también esta mal con todo esto de su papá Señor Way.

-Hijo… estas enamorado. – Me miro tiernamente mientras acariciaba mi oscura cabellera.

-Si… - Dije con una enorme sonrisa en mi rostro.

-Se te nota… Ve, descansa mañana será un día muy largo. – Beso mi frente.

-Tú también descansa. – Dije dándole un beso también en su frente, para luego subir hasta mi habitación.

Al ingresar en esta Pansy me recibió entre ladridos y saltos.

-Tranquila… mañana volveremos a estar los tres juntos, lo prometo. – Dije levantándola del suelo y llevándola conmigo a la cama. –Mañana le voy a pedir perdón a papá Señor Way, y nos vamos a reconciliar, pero como nos vamos a reconciliar no te lo voy a contar porque te vas a traumar. Vamos a dormir, así mañana llega mas rápido.

Me acosté y comencé a imaginar que le diría, estábamos enamorados y eso era lo importante, aunque el miedo de que me pueda dañar lo tendré, todavía no se si es capaz de resistir su instintos, pero estaba dispuesto a correr ese riesgo, por mas que intente separarme de el ya era tarde, lo amaba, y se me hacia inmensamente doloroso estar alejado de él. Luego de recibir lamidas de Pansy en mi mano ambos caímos rendidos ante el sueño.

*****

Me desperté con pesadez, me refregué los ojos y me desperece ruidosamente. Mire al otro lado de la cama y Pansy ya no estaba.

-¿Pansy? ¿Hija?

Nada. La casa estaba con un silencio sepulcral. Me levante de la cama y me dirigí a la habitación que ocupaba mi padre, pero estaba vacía.

-¿Papá? ¿Pansy? ¿Dónde están?

Baje las escaleras y me dirigí a la cocina y también estaba vacía, encamine hacia la sala principal.

¿Dónde demonios están todos? Matt seguramente este con Jared, Albert haciendo las compras, ahora hay que encontrara a mi papá y a Pansy… ¿Habrán ido al parque? No, a mi padre no le gustan los animales.

-Hola Frank. – Su llamado me corto de mis pensamientos.

Mire horrorizado…

-¿Ana? – Ella se encontraba en el sillón. Estaba muy cambiada me costo reconocerla.

-¿Cómo has estado Frankie?

-Dejame adivinar… eres vampiro o eres licántropo. – Comente irónico. A esta altura ya no me impresionaba nada.

Pero eso quiere decir que un vampiro la mordió… No importa, seguramente fue alguien de la hermandad, mi Señor Way dijo que no tenia nada que ver con ella y le creo… Aunque me mintió con respecto a que él era vampiro. ¡Basta! Ahora tengo que encontrar a Pansy e ir a verlo, después pido explicaciones…

-Vampiro. – Respondió seria distrayéndome de mis pensamientos.

-Me alegra verte… después hablamos… ahora debo encontrar a mi padre y a mi hija. – Dije volteándome para dirigirme a mi habitación para cambiarme de ropa.

-Los tengo prisioneros. – Pare mi caminata en seco y voltee lentamente a mirarla.

-¿Qué?

-Eso, los tengo prisioneros… a los tres. A mi tío también.

-¿Por qué?

-Porque quiero vengarme de Gerard.

-¡Debes decirle Señor Way! Lávate la boca antes de pronunciar su nombre.

-Frank, si quieres que los tres permanezcan con vida, cuando GERARD venga, le dirás que no lo amas, que nunca lo amaste y que jamás lo amaras. Que siempre lo usaste para tu beneficio propio. – Dijo acercándose hasta mí.

-¡NO! Pídeme lo que sea, pero eso no… lo amo, no quiero lastimarlo.

-Harás eso o tendrás que ir a reconocer los tres cuerpos a la morgue. – Dijo pellizcando mis dos mejillas.

-Ana, esta llegando. – Dijo un hombre entrando a la casa.

-Así que tú eres Kuzlak. – Dije volteándome a verlo.

-Si, él me convirtió y Gerard lo desterró… Ahora ambos nos vengaremos de él.

-¿Te gusto la sorpresita que te di ayer? Ya sabes toda la verdad, ¿No? Eso es bueno, ahora Gerard es honesto contigo.

-El Señor Way y mi madre te mataran, a los dos… y disfrutare ese momento. –Dije con lágrimas en mis ojos.

-¿Tu madre?

-Si, mi madre, Linda Pricolo.

-¿Qué? – Dijeron al unísono. Vi como ambos se pusieron nerviosos.

-Has lo que te digo o tendrás tres muertes en tu conciencia. Kuzlak, ve con los prisioneros, yo me quedare aquí para que no intente nada raro, si no llego antes del anochecer, los matas.

Ambos subieron al primer piso yo me senté en el sillón que daba frente a la puerta principal, mis mejillas estaban empapas debido a las constantes lágrimas que las recorrían. L a puerta se abrió y pude ver al Señor Way, se encontraba con una tímida sonrisa y su mirada reflejaba procuración, al ver mi estado corrió hacia mí.

-Frankie, ¿Qué sucede?... te traje esta rosa, amor. – Dijo sentándose a mi lado y extendiéndome la rosa. Yo dirigí mi mirada en dirección contraria y vi de reojo como decepcionado bajo su mano lentamente. Ver eso me rompió el corazón en mil pedazos.

¡Dios! ¿Por que? Lo amo… quiero abrazarlo, besarlo, pedirle perdón por mi reacción al enterarme la verdad, hacerle el amor… no quiero romperle el corazón, porque de esa manera también rompo el mío. Lo lamento amor… te amo con desesperación, pero debo ser fuerte… por mi padre y por nuestra hija, yo se que algún día me entenderás.

-Señor Way. –Suspire. –Me canse… me canse de este juego.

-¿Juego?

-Si, el juego de seducirlo para mi beneficio propio.

-¿Qué dices Frank? tu me amas.

-NO… No lo amo, y jamás lo ame.

¡Maldita sea! Que el mismo Lucifer venga y me arrastre al infierno por levantar tal calumnia, por romper su corazón, por lastimarlo, él no lo merece, yo no te merezco, soy débil y un idiota por traicionarte de esta estupida manera.

-Frank… todavía estas enojado, no sabes lo que dices… - me dijo con voz temblorosa. Gire para verlo y sus ojos estaban cristalinos y sus labios temblaban.

¡Maldición! Esto es demasiado, no puedo seguir con esto… no puedo lastimarlo, no puedo soportarlo. LO AMO… Frank, piensa en tu padre, Albert y en Pansy… ellos no merecen morir.

-Señor Way, ya no quiero seguir con esto, lo seduje para que me ayude con la universidad y para que mis compañeros me respeten… esto se volvió peligroso, no quiero ser su cena. – dije mirando el piso.

-Si ese es tu miedo… yo jamás te haré daño, te amo. – Dijo con su voz entrecortada, levante mi vista y lo mire, sus ojos se encontraba a punto de dejar salir las lágrimas contenidas, se notaba que estaba haciendo un gran esfuerzo para no romper en llanto.

-Váyase. – Dije en susurro y cerrando mis ojos.

-Frankie… - Seguía con su voz entrecortada, abrí los ojos y las primeras lágrimas ya marcaron su recorrido en su hermoso rostro.

Yo estaba haciendo la misma fuerza para no romper también en llanto, pero en realidad era muy doloroso, tenía un fuerte dolor en el pecho y un nudo en la garganta, ya no soportaba más. Cerré los ojos.
Piensa en Ana, que le diría a ella en un momento así….

-Váyase, ya no puedo mas, ya no quiero mas abrazos, besos, no quiero acostarme mas con usted, me da asco. – Abrí instantáneamente los ojos y gire lentamente hasta toparme con sus ojos inundados en lágrimas.

-Ah! – Dijo tomándose del pecho y haciendo un gesto de extremo dolor.

Le rompí el corazón, hasta creo que escuche el momento en que se rompió en mil pedazos.

-Déjeme solo. –Dije tapando mi rostro con ambas manos para que él no viera que estaba a punto de romper en llanto al igual que él.

Sentí como se levanto del sillón, se paro delante mío y me dio un pequeño beso en mi cabeza.

-Olvidare esto Frank… se que lo dices porque estas enojado, te daré todo el tiempo que necesites para digerir la noticia. Te amo y se que tu también me amas.

-No se engañe, no se cree falsas esperanzas… nunca volveremos a estar juntos.

-Frank, me juraste que nunca me abandonarías, y ahora me dices que jamás volveremos a estar juntos.
¿Qué promesa debo creer?

-LO ESTABA USANDO. – Le grite con todas mis fuerzas y dejando ver mi rostro lleno de lágrimas. –Fue todo una mentira, cuando terminara mi carrera iba a pasar lo mismo, lo iba a dejar.

-Si fue todo mentira ¿Por qué lloras?... te dejo la rosa. – Dijo caminando hacia la puerta.

-No la quiero llévesela.

-No, cada vez que pienses en mi tómala, cada vez que quieras acariciarme, acaríciala. Cada vez que quieras besarme, deposita un beso en sus pétalos y cada vez que me quieras hacer el amor, aférrala fuertemente a ti. – Dio media vuelta y cero la puerta tras él.

Rompí en un profundo llanto, tome la rosa y la aferre fuerte mente a mí.

-No seas patético. – Dijo Ana bajando las escaleras.

-Ya lo hice le rompí el corazón, ahora, los liberaras. – Dije con mi voz entrecortada.

-Aww!! Gerard es vampiro, no usa su corazón, no tiene.... y dije, que no los mataría… para liberarlos debes hacerme otro favor.

-¿Cuál?

-Te lo diré a su tiempo…

-¡Quiero saber!

-Bueno, Lugat… un enemigo eterno de Gerard, esta preparando una guerra, ahora que él esta débil, por la ruptura, es el momento justo para atacar.

-No… eso no… no lo lastimen.

-Frank, aprende a ser fuerte. Porque si Lugat no puede con Gerard, tendrás que elegir entre la vida de ellos o la de Gerard.

-¿Qué?

-Que si Lugar no mata a Gerard, lo tendrás que hacer tú, o mato a tu padre a Pansy y a Albert. – Dijo tomándome del cuello.

Si creía que nada podría empeorar he aquí la respuesta, Matar al hombre que amo… ¡Jamás! Antes prefiero mi muerte, Si yo no te mato primero, Bitch.
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Jue Ene 05, 2012 9:22 pm

Capitulo 16: Lágrimas.



-Narra Frank-



No podía creerlo, era demasiado. Todavía me encontraba estático viendo en dirección hacia la puerta de entrada mientras que millones de espinas fueron clavadas minuciosamente en mi corazón.



Le rompí el corazón a la persona que amo...



Me siento la peor de las basuras, soy un maldito débil, soy muy poca cosa para mi Señor Way…



Maldición, ahora él esta en peligro, debo hacer algo… ¿pero que?... tendré que mantenerlo alejado de mi, por lo menos por un tiempo hasta que encuentre una solución.



Él estará bien, lo se, él es fuerte… no lograran vencerlo.



Le di un pequeño beso a la rosa y repase con sus pétalos la comisura de mis labios, emití un profundo suspiro y me dispuse a subir la escalera.



-¿A donde demonios vas? – Pregunto Ana de muy mal modo.



-A mi habitación, iré a cambiarme para ir a la universidad. – Dije en voz muy baja, todavía tenia ese nudo en la garganta, tenia ganas de romper en un desesperado llanto, pero no quería mostrar debilidad frente a ella.



-Es sábado, Idiota. – Me respondió al instante.



-Mejor, entonces iré a dormir un rato más…



Llegue a mi habitación a paso lento, me recosté en mi cama, el sonido de las primeras gotas de lluvia golpeando el vidrio de las ventanas y acompañado por el gris intenso que cubría el cielo, hacia una mucho mas triste el escenario de mi decadencia, apoye la rosa en la almohada mientras la miraba fijamente, como ya me encontraba solo, pude desahogarme, llorar amargamente y darme reiterados golpes en la cabeza.



No puedo ser tan idiota, le tuve que haber dicho la verdad…



Solo espero que no me odie, porque yo lo amo…



Ya se que debo hacer… pero,



¿Cómo se mata un vampiro?



Continúa la llovizna y mis ojos están cansados, mis sentidos destruidos y las lagrimas de sangre ya brotan libremente sobre mi rostro triste y amargado perdí la cuenta del tiempo, abrí mis ojos y ya estaba oscuro, pase todo el día en mi habitación sin darme cuenta había caído dormido a causa del continuo llanto. Mis mejillas se convirtieron en arroyos, pero el agua que fluía de mis ojos no lograba aplacar el inmenso dolor en el cual me encontraba sumergido. El dolor punzante en mi pecho me dificultaba la respiración, aun me encontraba medio adormecido, entre el mundo de los sueños y la realidad, cuando veo desde mi cama que la puerta de mi habitación fue abierta lentamente.



-¡Frank! – Su llamado me despertó.



-¿Matt? – Dije aun somnoliento.



-Frank ¿Qué paso? Gerard esta deshecho…



-Rompimos. – Comente con voz muy baja.



-¿Por qué? – inquirió preocupado



-¿Ana? ¿La has visto? – Me sorprendí al no verla



-¿Ana? ¿Esta aquí?



-Si, ella… ¡Espera! ¿Tu lo sabias?



-Si Jared me lo dijo, Kuzlak la convirtió y Gerard lo desterró por ello… supongo que sabes que ellos son…



-¿Vampiros? Si lo se. ¿No te molesta? … Digo saber que Jared es…



-No. Se que no me lastimará. ¿A ti si? – Dijo sentándose en el borde de la cama



-Matt, debes irte… Ana, esta en contra de la hermandad. No quiero que te lastime. – Dije levantándome apresurado de la cama.



-Frank, por favor dime que diablos sucede aquí.



-Solo prométeme que no se lo dirás a Jared o al Señor Way.



-Lo prometo, Frank me asustas…



-Ana tiene prisioneros a mi padre, Pansy y Albert. Me dijo que si quiero volver a verlos con vida me tenía que separar del Señor Way.



-¿¡Que!?



-Lo amo… pero no puedo estar con él, debo salvarlos primero. Por eso, no quiero que ella te vea aquí… toma tus cosas y vete con Jared.



-¿Con que excusa?



-Que te eche… que nos peleamos.



-No quiero mentirle a Jared…



-Por favor, esto lo hago para protegerlos a los cuatro, el Señor Way debe pensar en otro enemigo, ahora. No quiero que se distraiga cazando a Ana. De ella me encargo yo. Por favor, cuídalo. No quiero que lo lastimen…



-Frank, creo que debes decirle la verdad.



-No puedo, los mataran. Tengo que averiguar mas antes de atacar, por favor, confía en mí. Planean atacar a la hermandad.



-Frank, debemos decirles…



-No Matt, Ana y Kuzlak son cómplices… los mataran si damos un paso en falso. Estoy sufriendo, ¿crees que me es fácil romperle el corazón al hombre que amo?



-No, se que no debe ser fácil… pero…



-Nada, toma tus cosas y vete, si permaneces aquí correrás peligro.



-Frank, te daré un tiempo para que soluciones las cosas cuando vea que las cosas se complican, hablaré.



-Matt, por favor.



-Frank, no quiero que ninguno salga herido.



-Yo tampoco.



-Con respecto al ataque a la hermandad…



-Tu solo mantén a Jared motivado y alerta, él sabrá que hacer, de eso estoy seguro, por algo el Señor Way confía tanto en él.



-Frank, dos semanas… en dos semanas le diré la verdad al Señor Way. Actúa rápido.



-Tú también, toma tus cosas y vete.



Matt hizo caso a mi pedido y junto todas sus cosas, lo acompañe a la salida y nos despedimos en un fuerte abrazo.



-Por favor, prométeme que estarás bien.



-Tranquilo, se lo que hago…



Bueno eso creo… desearía ir corriendo a los brazos del Señor Way y llorar como un niño asustado.



-Nos vemos, y en dos semanas llegare con el Señor Way para que le digas la verdad o sino se la digo yo.



-Cuídate, adiós.



-Adiós.



Matt se fue y yo volví a mi dormitorio, guarde la rosa en un lugar seguro y me dispuse a dormir nuevamente, no tenia ánimos para nada, el domingo fue igual, aunque tuve una idea y la pondría en práctica el lunes luego de la universidad, mi plan ya estaba tomando forma.



*



Abrí mis ojos y caí en la realidad, el maldito lunes llego, debía ir a la universidad y esta será la primera vez que nos reencontramos luego de haberle roto el corazón, no estaba preparado para enfrentarlo, yo me encontraba igual o peor que el, pero debía ser fuerte, tenia que protegerlos, solo espero no quebrantarme y correr a sus brazos para llorar desesperadamente pidiendo auxilio, debo enfrentar mis responsabilidades y solucionar este tema yo mismo. Esta maldita perra me las pagara, salvare a mi padre a Pansy, Albert y luego luchare para recuperar el amor de mi Señor Way, es difícil pero debo hacerlo, yo solo podré ayudarlo, le quitare a Ana y Kuzlak de su lista de enemigos, así seré mas digno de su amor, dejare de ser el pequeño protegido del Señor Way para pasar a ser el vengador de sus enemigos.



La ultima clase del día llego, anatomía, llegue al aula y me senté lejos de Matt, ya que supuestamente estábamos peleados, el me miro y me dedico una amistosa sonrisa, la cual respondí con una tímida. Saque mis cosas esperando la llegada de los profesores y tal fue mi sorpresa que quince minutos tarde el primero en llegar fue Dewees, eso me preocupo de sobremanera, el Señor Way siempre era el primero en llegar y siempre era muy puntual, es mas, la mayoría de las veces llegaba diez minutos antes del comienzo de la clase.



-Bueno, Clase, hoy comenzaremos con el repaso para los exámenes finales de la próxima semana. – Yo levante la mano, pidiéndole hablar. – Si Frank, ¿Qué deseas?



-No esperaremos al Señor Way para comenzar. – Pregunte dejando a la luz mi alto nivel de preocupación por su paradero.



Ese fue un error, no solo por dejar al descubierto mis sentimientos hacia él, sino que fue aun peor al darme cuenta que cuando termine la frase el estaba parado en la puerta del aula, con una tímida sonrisa, eso le dio esperazas, eso abría las puertas a la reconciliación, pero esa reconciliación esta pospuesta hasta que Ana este muerta. El dolor en mi pecho y el nudo en la garganta volvieron al ver al desalineado Señor Way, el siempre estaba muy prolijo y seductor, pero ahora parecía mas un vagabundo, tenia barba de unos días, el pelo sucio, su ropa desalineada y sus ojeras estaban mucho mas asentadas.



-No te preocupes Frank… ya llegue. – Dijo con esperanza en sus ojos.



Me sentí mas basura todavía, lo ilusione y volvería a lastimar.



-Gerard… ¿Te encuentras bien? – Pregunto Dewees.



-No. – Respondió con simpleza. Y al escucharlo otro puñal se clavaba en mi corazón, yo era el responsable de ese estado.



-Quieres….



-Quiero comenzar la clase. – Contesto firme.



Ese no era el Señor Way que conocí, estaba dejando ver a todo el mundo su debilidad, ya no tenia ese porte tan particular de él, ese aire orgulloso y soberbio, dejaba mostrar fragilidad… eso era malo. Sus enemigos se aprovecharan de eso. ¿Pero como mi Señor Way cambio tanto? Porque se esta dejando vencer, ¿su orgullo? El debería estar vengándose de mí y haciéndome la vida imposible… ¿Por qué se dejo vencer?



El profesor Dewees repartió unos cuestionarios para que respondiéramos en forma individual y así ver que dudas había.



-Te ayudo. – Dijo el Señor Way acariciando mi espalda. Me apoye rápidamente en el respaldo del pupitre haciendo que él quitara su mano de mi espalda.



-No, a partir de este momento lo haré todo por mi mismo. No quiero más su ayuda y su protección. Quiero hacerme valer por mi mismo. – dije mirando la hoja.



-Frank, yo siempre estaré para ti. Cuando me necesites y cuando no. Siempre, porque te amo. – Dijo en voz baja apoyándose en la mesa y acercando su rostro a mi oído.



-Olvídese de eso. – Dije apartándome de el.



-Jamás lo olvidare, eso es lo que siento te guste o no. Siempre te voy a proteger, cuidar, ayudar y amar… aunque me odies y te vayas lejos de mí, lo seguiré haciendo. No me importa suplicarte amor, arrastrarme ante ti, llorar todas las noches de mi existencia, lo haré, porque tú lo vales, porque nunca dejare de amarte.



Tuve que contener las lágrimas que amenazaban con salir al mundo exterior, hacia el máximo esfuerzo para no arrinconarlo contra la pared y besarlo hasta que me duela. Tenia muchas ganas de decirle que lo amaba con locura, pero no podía hacer nada, el nudo en mi garganta me estaba matando, si hablaba rompía en llanto. Levante nuevamente la mano y mire al profesor Dewees.



-¿Te sientes bien Frank? - Negué con la cabeza. -¿Quieres ir al baño?



-Si. – Dije con mi voz entrecortada.



-¿Por que me haces esto Frank? – Me dijo con sus ojos cerrados y conteniendo el llanto. – Te amo, tú me amas, ¿Por qué estamos separados?



-Ya le dije que nunca lo ame, que fue todo mentira, lo puede creer de una maldita vez. –Dije aun con la voz entrecortada y levantándome me mi pupitre.



Salí del aula y las lágrimas empezaron a salir en enorme cantidad, me seque los ojos y comencé la caminata hacia el baño.



-¡Frankie! – Esa voz me era familiar. Voltee para ver de quien se trataba y me lleve una gran sorpresa.



-¿Samuel? – Dije con mis ojos abiertos al máximo.



Sam, ha sido mi amigo de la infancia, nuestros padres eran buenos amigo, el era el hijo de un bancario, pasamos muchos veranos juntos y en unos de esos verano yo me di cuenta que lo quería mucho mas que un amigo, pero jamás se lo confesé, aunque estuve a punto de hacerlo, pero mi padre me envió a estudiar aquí y como mi madre, que en ese momento creía fallecida, deseaba con que fuese doctor acepte por ella. Por ese motivo volví a callar mis sentimientos, lo veía innecesario, creía que jamás lo volvería a ver, pero ahora esta aquí y yo ya no siento lo mismo por él. Desde que conocí al Señor Way, Sam ha vuelto a ser solo un amigo.



Nos unimos en un fuerte abrazo.



-Frankie, ¿adivina?



-¿Qué?



-Adivina, ¿quien estudiara medicina en esta universidad desde el próximo cuatrimestre?



-¡No! ¿Te mudaras aquí?



-¡Si! ¿No estas contento?



-Eh… Si… es que me tomas por sorpresa… no se que decir.



-Entonces di... “Sam estoy contento de que volvamos a ser compañeros”



- Sam estoy contento de que volvamos a ser compañeros



-No sabes cuanto te he extrañado… - dijo tomando una de mis manos y entrelazando sus dedos con los míos.



Trague grueso, mi corazón empezó a galopar a mil, muchas veces había soñado con eso, pero ahora, estaba asustado… por favor que el Señor Way no vea esto.



-Frankie… ¿Qué sucede? No te veo bien. – Dijo acariciando mi mejilla suavemente, llevo mi mano que estaba entrelazada con la suya hasta su pecho, sin dejar de acariciarme y dedicándome una dulce sonrisa.



No Sammy… ya no… soñé muchas veces con este momento, pero ahora mi corazón tiene otro dueño. Soy completamente del Señor Way.



-Estoy bien… solo un poco estresado por la universidad, nada mas. – Solté mi mano de la suya.



-Frank… no tengo donde quedarme… te molestaría… si me quedo contigo esta noche. – Dijo tomándome de la cintura y acercándose peligrosamente hacia mí.



No puedo creer lo mucho que he cambiado en este tiempo… hace un tiempo atrás hubiese muerto de amor en una situación así, pero ahora ruego para que el Señor Way no me vea… ya lo he lastimado lo suficiente y me odio por eso.



-¿Frank? – Escuche su suave voz y mi mundo se derrumbo, le acabo de dar otro golpe.



¡Maldición! ¿Cuando algo me va a salir bien? Ahora me doy cuenta, por más que ruegue… nadie me escucha.



Voltee a verlo, el Señor Way se encontraba parado inmóvil viendo la escena, puede ver tristeza en sus ojos.



-See… Señor Way yo…



-¿Quién eres? – Dijo descortés mirando a Sam.



-Mi nombre es Sam Winchester y soy el novio de Frank.



¿¡Que!? La verdad por mucho tiempo desee que Sam diga eso, pero no ahora, no a él, a mi verdadero amor… Sigo lastimándolo. Si sigo cometiendo errores jamás podré recuperarlo.
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Jue Ene 05, 2012 9:24 pm

Capitulo 17: Más que amigos.

-Narra Frank-



El Señor Way quedo inmóvil viéndonos, yo no sabia como actuar, bueno si sabia, tenia ganas de estrangular a Sam y decirle toda la verdad a mi Señor Way, pero no podía arruinar todo, debía matar a la bitch primero.

-Señor Way… yo.

-No… no quiero escucharlo Frankie, ya entendí. –Dijo el Señor Way con voz suave y mirando el piso. –Con su permiso. – Dijo antes de retirarse.

-¿Quién era ese? – Dijo Sam en voz baja, mientras yo lo miraba partir a lo lejos.

-Él es mi… mi profesor y es el dueño del pueblo, debes respetarlo, si no lo pasaras mal.

-Wow, que miedo… - comento irónico.

-No te burles idiota, te hablo enserio, el ultimo que lo molesto termino en el hospital y ahora que lo recuerdo no supe nada mas de él. – Maldición, eso era verdad nunca mas supe nada de Jake.

-Bueno, no me importa… ¿Puedo quedarme contigo esta noche?

-Si, pero nos vemos a las ocho de la noche en el parque central, porque tengo cosas que hacer antes.

-Bueno, se donde queda… Entonces nos vemos alli...

-Si, espérame allí, te pasare a buscar. Ahora debo volver a clases.

-Nos vemos a las ochos. – Deposito un beso en mi mejilla y yo me hele al instante.

-Nos… nos vemos, hasta luego.

-Hasta luego mi Frankie…

¿Mi frankie? Yo no soy su Frankie… soy del Señor Way. ¡Maldición! ¿No eran ya demasiados problemas? Ahora uno más Sam…



Luego de dejar a Sam, entre nuevamente a la clase, con todo lo que acababa de suceder me olvider de ir al baño, pero ya habia entrado nuevamente asi que decidi postergarlo hasta la salida. En el resto de la clase no volvió el Señor Way, me sentía terrible, solo esperaba que se encontrara bien, me sentia enormemente culpable y tenia miedo que por culpa de mi estupido plan las cosas con mi vampiro favorito se complicar a tal punto de no poder componer jamas las cosas, eso realmente me aterraba. Estaba sentado, callado, no interactuaba con ninguno de mis compañeros, lloraba silenciosamente. Debia ser fuerte... Por fin la hora de la salida llego, no perdi tiempo y salí como un rayo del aula.

Camine hacia el centro del pueblo, sabia que necesitaba, sabia donde encontrarlo, así que camine por las angostas calles colina abajo y llegue a la tienda, me acerque hasta ella, muchas veces habia pasado por este lugar, pero el miedo me producia caminar mas rapido para apartarme de ese lugar, hoy las cosas son diferente y debo enfrentar eso miedos para poder ayudar a la persona que amo, mejor dicho, al vampiro que amo... esta estaba apartada, era oscura, el miedo que me producia hacia que se me erizaba la piel, pero tome fuerzas y entre en nombre de mis seres queridos. la campanilla que se encontraba en la parte superior de la enorme puerta de madera oscura, sono estrepitosamente llamando la atencion del dueño quien me miro de arriba a bajo con expresion analitica.

-¿Que quieres niño? – Dijo el vendedor detrás del mostrador. Era un hombre de avanzada edad, con barba y su cabellera rizada que llegaba hasta sus hombros.

-Hola… estoy… buscando unos libros.

-¿Qué tipo de libros? – Dijo acomodando unas pequeñas piedras en la vitrina.

-Sobre vampiros.

El levanto su mirada y me observo detenidamente arqueando una de sus cejas.

-No existen los vampiros, solo en las novelas de terror, así que aquí no encontraras nada.

-Tanto usted como yo sabemos que existen, ahora, por favor, necesito información. –Dije en tono muy serio y tranquilo, en realidad no sabia de donde había sacado ese impulso pero así fue. – No quiero pedirle ayuda a la Hermandad quiero hacerlo yo mismo, quiero investigar.

-¿Cómo te llamas? – Pregunto curioso.

-Iero, Frank Iero Señor….

-Plant, Robert Plant.

-Entonces Señor Plant, me ayudara…

-Dime Robert, pero... tú no eres como ellos…

-No, pero se la verdad, y ahora necesito información.

-Si la Hermandad se entera, estaré en problemas, esos libros son prohibidos.

-Seguro, me imagino porque son prohibidos.

-¿Para que los quieres? ¿Que deseas investigar?

-No lo se… solo quiero entender…

-Esta bien, ven sígueme…

Aunque estaba algo nervioso, lo seguí, no sabia si era de confiar, tenia miedo, pero ¿que más podía perder? Ya no tenía ni a mi padre, ni a Pansy, ni al Señor Way… no tenia nada que perder. Lo seguí hasta un sótano, llegamos una gran puerta de madera, a esta altura mi sistema nervioso estaba al punto del colapso. Tenia mucho miedo, no lo negare… estaba en un lugar alejado, oscuro y con un descocido, en una tienda de cosas ocultas, aqui podrias encontrar de todo para realizar ritules, hechizos, talismanes, todo lo que a uno se le ocurre cuando piensa en el mundo de la brujeria se encontraba aqui.

-Aquí podrás investigar tranquilo, no dejare que te lleves ningún libro, así que toma nota… - dijo invitándome a pasar a una especie de biblioteca oculta.

El lugar tenía una gran mesa y sillas de madera, la iluminación no era la mejor, por lo cual me acerco un gran candelabro para facilitar mi lectura.

-Gracias. – Dije mirando la enorme biblioteca repleta de libros, lo cuales no solamente hablaban de vampiros, sino también de licántropos, magia negra, blanca y ¿verde?

¿Hay magia verde?

-Toma, empieza por este… estudia los vampiros clásicos. - Dijo antes de dejarme en soledad para comenzar con mi investigación.

Tome el libro, la gran portada decía “Vampiros Reales, Herederos y Clásicos”. Lo abrí con gran nerviosismo y ansiedad, mi investigación ha empezado…

Los vampiros han existido, existen y existirán... mientras la humanidad exista. Ocultos han sobrevivido entre nosotros, generación tras generación. Se cree que los vampiros son sirvientes de Satán, demonios capaces de todo tipo de magia y engaños. Criaturas del mal que encuentran la fuerza en los actos de la oscuridad. La palabra oscuridad significa mal, como la oscuridad del alma. El Sol representaba la luz, Dios representa la luz. El Sol es fuego, el fuego purifica. Por lo tanto, si el Sol es luz, Dios es luz, Dios creó el Sol, la luz del Sol, la luz purifica, un Vampiro no podría resistir la luz del día. Porque su mal sería destruido por los purificantes rayos del Sol, destruyendo por consiguiente al Vampiro. La creencia de la iglesia es que nada malvado, ni siquiera el mismísimo Lucifer, es más fuerte que Dios. Por lo tanto, bajo la luz de Dios, es decir, en presencia de Dios, ningún Vampiro podría sobrevivir. Esta es la explicación para la creencia de que los Vampiros no pueden entrar en una iglesia, permanecer en tierra sagrada, sobrevivir bajo la luz del día, o sobrevivir bajo la luz del Sol. Muchos de los mitos son erróneos, ya que fueron creado para que las personas se sintieran seguras, en una iglesia o a la luz del dia, pero estos demonios inferiores pueden entrar tarnquilamente a un iglesia o pasearse a la luz del dia como cualquier mortal.

Mitos Verdaderos:

Sí, los Vampiros tienen colmillos, pero algunos no.

Sí los Vampiros pueden salir a la luz del día, y comer comida y beber bebidas exactamente como usted, pero sólo en raras ocasiones.

Sí, se alimentan de sangre humana y la toman con o sin permiso de la fuente.

Sí, son psíquicos y algunos son sanadores naturales dotados.

Sí, son muy inteligentes.

Sí, cazan y matan.

Sí, son reales y existen.

Sí, en efecto son como los humanos y a la vez bastante distintos.

Sí, se protegen a sí mismos y si, también no lo hacen. Sus vidas son difíciles y aisladas, la mayoría están solos pero muchos viven en hermandades.

Sí, tienen al mismo tiempo amigos humanos y amigos Vampiros.

Sí, hay tantas razas de Vampiros como razas tiene el hombre.

Sí, son buenos, malos, muy malos y santos.

-¡Maldición! ¿Puedes libro estupido ayudarme en algo? Y decirme algo que no sepa.

Las Especies de Vampiros

Entre los Vampiros existen tres especies, esto se refiere al origen nato del vampiro, a los tipos de gestación y son tres.

Los Nashtursh o Herederos, son aquellos vampiros puros gestados por padres vampiros, de estos hay muy pocos vampiros, es muy raro verlos y son los más poderosos.

Los Niglashiuts o Vampiros Clásicos son aquellos vampiros abrazados, aquellos convertidos llamados impuros.

Los Goulheirium son aquellos vampiros con desordenes alimenticios, son aquellos que devoran a otros vampiros, los consumen e incrementan sus disciplinas y poder, y se han vueltos adictos a la sangre vampirica, en pocas palabras, son caníbales.

-Los miembros de la hermandad son vampiros clásicos, el primero en infectarse fue Gerard, y luego convirtió uno a uno a los miembros de la hermandad. – Dijo Robert a mis espaldas haciéndome sobresaltar por el susto.

Los Vampiros Clásicos sólo pueden ser infectados por otro que ya este infectado. Lo de que para ser un Vampiro tienen que desangrarse hasta el borde de la muerte es solamente ficción. para ser infectado el vampiro debe inyectar su flujo vital en la victima.

Un Vampiro Clásico, mientras se alimente correctamente, se cree que puede parecer bastante humano: mejillas rosadas, ojos brillantes, sus pelos crecen, pero si no esta correctamente alimentado sus ojeras se prefundizan, su color palido se hace presente, en fin, si no se alimentan su aspecto de muerto caminante se hace visible.

Un Vampiro Clásico recien infectado necesita alimentarse inmediatamente. Es decir: necesita ingerir sangre fresca para restaurar su salud, su fuerza, de caso contrario moriria a los pocos dias. Para ello es necesario que el padre vampiro (lease como quien lo convirtio) permanezca a su lado durante este periodo, ya que el instinto humano aun perdura y un torbellino de nuevas emocione se apodera del nuevo vampiro resistiendose a alimentarse de sangre humana.

Estaba entretenido informándome sobre la especie a la cual partencia mi Señor Way hasta que leí en la pagina siguiente el titulo “Como matar a un vampiro” y de la larga lista he escogido dos alternativas… Decapitación y Cremación.

-Bueno, creo que ya he tenido demasiada información para un día. – Dije ordenando mis cosas. - ¿Todos los libros son prohibidos Robert? – Dije levantándome de la silla mientras que el acomodaba algunos de los libros.

-Si, ¿por que? – Me respondió mientras continuaba con su labor.

-Me gustaría llevarme alguno.

-¿Cual? – Me miro al instante.

-¿Qué es la magia verde?

- La magia verde es un tipo de magia cuyo componente central es el uso de plantas y hierbas.



-¡Oh! Entonces estoy interesado en el libro de magia blanca y en el de telepatía.

-Te podrás llevar solo el de telepatía, y si alguien lo ve, dices que estas haciendo un estudio académico sobre el comportamiento de la mente humana.

-Esta bien. Pero volveré por más información.

-Sabes donde encontrarme.

-¡Gracias! – Dije estrechando su mano y retirándome del lugar.

En el camino a casa repasaba una y otra vez la información adquirida, Ana era también un vampiro Clásico, y ya tenia dos métodos para matarla, ahora el plan del asesinato… aunque prefiero seguir un poco mas con la investigación, no quiero cometer errores fatales.

Mientras caminaba por las angostas calles rumbo a mi punto de encuentro con Sam, un párrafo de lo leído hacia eco en mi mente…



Los Vampiros, no importa lo buenos que aparenten ser, son asesinos. Asesinos que escogen no matar. Pero son muy IMPREVISIBLES y extremadamente fuertes. Incluso cuando ustedes amen a un Vampiro o sean amigo de uno, o ellos les quieran o les protejan, recuerden siempre que los vampiros no son humanos. Nunca deben olvidar con quien, o que, están tratando.


Algo me quedo claro, pero de eso ya estaba convencido, cuando un vampiro jura no matar, cumple su promesa, son altamente leales… ¿pero su naturaleza o sed de venganza pueden llevarlos a romper esa promesa?


Mi señor Way me dijo que nunca me lastimaría, ¿seré un donante para él o verdaderamente me ama? ¿Un vampiro puede amar? ¡Estoy tan confundido! maldita sea, estupido e informativo libro, como te odio por haberte leído.

-Narra Gerard-


Me encontraba en mi habitación mirando caer la leve llovizna desde mi balcón, mirando hacia el pueblo.


Frankie, ¿Dónde estarás en este momento? ¿Estarás con él? ¿Lo amas? ¿Estarán haciendo el amor?

¿Alguna vez me amaste? ¿En verdad fue todo mentira? ¿Por qué tengo que amarte tanto? Me duele

Frank, amarte me duele.


-Gerard, lo esperan en la sala principal. – Dijo Liam entrando a mi habitación.

-Gracias Liam, iré en un minuto. – Me coloque la bata, ya que tenía solamente el pantalón puesto. Y baje a recibir a mi visita.



-¿Cómo estas amigo? – Dije con un intento de sonrisa, pero la verdad, desde que Frankie me dejo ya no me acordaba como era sonreír.

-Bien, pero debe saber algo…

-¿Qué sucede? – Comente una vez en frente de él

-Gerard te ves muy mal, ¿te ocurre algo?

-No importa eso, ya lo solucionare… ahora, dime, que me has venido a informarme.

-Un tal Frank Iero llego hoy a mi tienda buscando información sobre vampiros, leyó muy entretenido como matar a un vampiro, ¿quieres que me deshaga de él?

-¡NO! Dale toda la información que necesite… de él me encargo yo.

-Pero… ¿Si intenta asesinarlo? Aunque no creo que pueda, usted es más fuerte que él lo eliminaría en un segundo.

-¡No! El es mas fuerte que yo… con tan solo una de sus sonrisas lograría vencerme por completo. – Dije con lágrimas en mis ojos y con mi voz entrecorta producto del nudo que tenia en la garganta.

-Oh, ya veo, las cosas son un poco mas complicadas de lo que pensé. – Dijo mirándome con amargura.

-Frankie…- Susurre cerrando los ojos y dejando caer algunas gotas saladas. –Amor… quieres matarme.

-Gerard, Tranquilo, eso jamás pasara, no lo permitiré… has hecho mucho por mi y no dejare que te lastimen. Por cierto, ¿Puedo ver a mi hija?

-Si, ve tranquilo, esta en invernadero… esta pintando es una buena artista, te felicito. –Dije tratando de recuperar mi compostura. –Eh, un favor Robert, haz un hechizo de protección a Frank, no quiero que nadie se le acerque.

-Esta bien, lo haré. – Dijo marchándose en dirección al parque.

Me dispuse a volver a mi habitación cuando su llamado me hizo voltear.

-¡Gerard!

-¿Qué sucede Mikey?

-¡Escuche todo!

-No, Mikey, por favor, no…



-Sabes que es lo que siempre he odiado de ti.

-Si, lo se…

-Siempre odie tu asquerosa costumbre de jugar con la comida, los humanos son nuestro alimento, no debemos acostarnos con ellos. Eso seria como si un humano tendría relaciones sexuales con una vaca antes de asarla, eso no tiene nombre…

-Si Mikey, en el caso de los humanos es zoofilia y en nuestro caso seria… ¿Humanofilia? – Comente irónico….

-JA JA JA… Muy gracioso… Gerard esto terminara como siempre y lo sabes, maldición, puedes entender que se iniciara una guerra…

-No me interesa Mikey, arréglalo tu y Jared.

-¿Jared? Tiene esa misma maldita costumbre, ¿Por qué no vuelven a estar juntos? Hacían una magnifica pareja…

-Eso ya termino, hace mucho…

-Gerard, planeamos atacar a Lugar, ya sabemos donde se encuentra, ¿Vendrás?

-No… no tengo fuerzas para enfrentarlo y creo que no es una buena idea.

-Entonces, ¿esperamos a que ellos ataque? ¿Quieres que nos ataque desprevenidos? ¿Que no maten a todo?

-No se, hagan lo que quieran, yo no tengo ganas… - Dije mientras subía por la escalera dirigiéndome a mi alcoba.



-Narra Frank-


Llegamos con Sam a casa, aunque el hablaba y yo no le prestaba atención, estaba un poco aturdido de tanta información.



Los vampiros son considerados demonios inferiores…

sed de sangre…

venganza…

suicido…

pacto demoniaco.


-Frank…



Algunos Vampiros Clásicos, y algunos Herederos, se sienten protectores hacia sus amigos humanos, compañeros y fuentes de alimento conocidos como fuentes, presa, donantes o victimas. La mayoría de los vampiros no matan a sus fuentes, pero se vuelven muy territoriales acerca de ellas. Se sienten posesivos, como si ellos fuesen simplemente propiedad suya.

-¿Frank?

Muchos tienen una actitud arrogante, elitista, son muy territoriales y respetan sus jerarquías dentro de las hermandades, dándole el poder supremo a su padre o madre, entendiendo como padre o madre a quien los convirtió en vampiros…

-¡Frank!

-Eh?... ¿Qué? No te estaba escuchando…

-De eso me di cuenta. – Dijo Sam sentándose en el sillón.

-Lo lamento, me decías…. – Dije mientras servia dos copas de brandy.

-¿Sabes por que he venido hasta aquí?

-Para estudiar medicina… - dije tomando ambas copas de Brandy.

-Jajaja... No tonto, por ti… me he dado cuenta que siento algo muy especial por ti… Mis ojos se abrieron al máximo, mientras que dejaba caer ambas copas de mis manos.

"Me he dado cuenta que siento algo muy especial por ti" Mucho tiempo tuve atragantado esa frase en mi garganta y ahora él viene y me lo dice de una.

-Sam… yo…

-Frank, te amo. –Dijo acercándose a mí.

-No, no puedes amar, amar es una palabra muy grande…

-Frank, nos conocemos desde muy pequeños, siempre te admire, siempre me gustaste. – tomo con ambas manos mi cintura. – Solo que nunca tuve el valor de decirlo hasta ahora. – Nuestras frentes chocaron.

Él se fue acercando lentamente hacia mi y se apodero de mis labios, en ese instante, las ventanas se abrieron solas debido a una fuerte refaja que atrajo hasta mi ese aroma, el cual indundo mi ser… era el olor del Señor Way, escuche el susurro de su melodiosa voz cerca de mi oído.

Frankie, te amo, y siempre te amare, no me temas amor, jamás te dañare.

A esa altura ya no me atemorice, sabia que no era producto de mi imaginación sino que era producto de los poderes psíquicos que poseen los vampiros, ese poder de trasmitir mensajes a la distancia.

Perfecto todavía me ama, todavía no lo perdí, puedo recuperarlo, y eso haré. Volveremos a estar juntos muy pronto se lo juro Señor Way. Lo amo y nunca mas nadie podra separarnos....
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Jue Ene 05, 2012 9:24 pm

Capitulo 18: Pasado.

-Narra Gerard-

¿Qué estoy haciendo? ¿Como puedo enviarle mensaje a Frank? el me dijo que no me ama, que todo fue mentira...

¿Por qué todavía tengo la maldita esperanza de recuperarlo? Ya lo intente y no quiere volver.

Debo aceptarlo, fue todo mentira... ¡SI! una gran mentira de su parte, acéptalo de una maldita vez Gerard, él nunca volverá.

Pero... ¿Porque no dejo de pensar en ti? Será porque ya no puedo más con tu ausencia. Dicen que el tiempo cura todo, pero desde que me enamoré de ti, mi tiempo se congeló...

Lo contrario del amor no es el odio, sino la indiferencia. ¿Por qué me eres indiferente? ¿Qué cambio? Porque soy un animal salvaje…

Amor, jure que jamás te haría daño, y lo cumpliré.

Frank, tengo la estupida esperanza de que esto solo sea un mal sueño, despertarme y verte desnudo junto a mí, abrasarte y escucharte decirme te amo...

No puedo creer que hoy me quieras fuera de tu vida y que pases por mi lado como si nada, si hasta ayer, te estremecías en mis brazos, gemías a gritos mi nombre, el placer te inundaba, me decías que me amabas, que no me ibas a dejar, yo lo veía muy sincero, veía amor en tu ojos… pero ahora me doy cuenta que me he estado engañando a mi mismo, con un desesperado intento de creer que volveremos a vivir esos románticos, apasionados, lujuriosos y placenteramente desbordantes momentos…

No volverás, ya lo acepte, no me amas, por eso debo dejarte ir… debo dejarte ser feliz, aunque no sea a mi lado.

Debo superarlo, mi hermandad me necesita. Debo concluir mi venganza pasada. Debo tomar el liderazgo nuevamente, debo volver a ser yo. Pero que algo quede claro Frank Iero, y eso es que… jamás dejare de amarte.

Las lágrimas recorren mis mejillas y terminan impactando contra el barandal del balcón, mis lágrimas no tienen nada que envidiarle a las gotas que caen del cielo…

Caen e impactan con la misma velocidad, pero con mas sentimiento, son por amor y por eso tienen mas valor…

El cielo también llora, ambos lloramos, el me ve y se compadece de mi, de mi sufrimiento, de mi desamor… ve que mi única componía es mi soledad, ve en mis ojos los recuerdos amargando mi ser...

Me ve y llora, el cielo se ha vuelto mi espejo, los truenos son el tormento de los recuerdo que tristemente quedaran en el pasado y jamás volverán a ser vividos, que me quiebran, los relámpagos son esa pequeña luz de esperanza que me mantiene cuerdo, pero que es apagada segundos después por el recuerdo de esa frase… no te amo, fue todo mentira… para luego darle lugar a las gotas que una tras otra caen sin cesar hasta llegar al suelo donde se encuentran con lo que me queda de animo.

No se si algún día pasara esta tormenta que inunda mi ser, solo se que mientras te tenga cerca no lograre superarlo, te tengo tan cerca y a la vez tan lejos…

El tiempo puede sanar las heridas, pero las cicatrices siempre nos recordarán el pasado.

-Narra Frank-

-Lo amo Señor Way… - Susurre y Sam se separo de mi al instante.

-¿Qué has dicho? – Pregunto desorientado.

-Lo lamento… - Dije abriendo lentamente mis ojos. - Para ser sincero, mucho tiempo espere este momento, yo también sentía algo por ti… pero ya no, lo amo, amo a mi profesor. – Dije lo mas cortes que pude ser en ese momento.

-No, no puedes hacerme esto ¿Dónde quedo todo lo que vivimos? – Me dijo con gran pesar.

-En una gran amistad.

-Pero como… que… no entiendo Frank.

-Sam, lo lamento.

-¿Lo prefieres a él? ¿Que tiene él que no tenga yo?

-La gran diferencia entre tú y él, es simplemente que a él lo amo y a ti te quiero, eres un gran amigo.

-No me conformo con eso.

-Deberás conformarte con una buena amistad, porque no puedo darte mas… no seria sincero. Por mas que quiera no lo siento… lo lamento, no te amo. – Dije mirándolo a los ojos

Sam comenzó a llorar y nuevamente me sentía una basura por jugar con los sentimientos de alguien, peor me hacia sentir el saber que hasta que conocí al Señor Way, yo le correspondí en ese sentimiento.

-Esta bien, no te preocupes te entiendo… -Dijo tratando de sonreír. -Ya se me pasara, seremos buenos amigos, lo juro.

-Tuve un día difícil, iré a acostarme, tú dormirás en la habitación enfrente de la mía.

-Como tú digas mi Frankie…

-No Sam, no… no hagas eso… ya te lo dije, no soy tuyo.

-Lo lamento. – dijo mirando el piso.

Ambos subimos hasta nuestras respectivas habitaciones, yo le cedí la habitación que era de Matt, gracias a Dios el acepto, porque en realidad no quería compartir la habitación con él, todavía lo veía atractivo y la carne es débil, necesitaba consuelo y sinceramente por mucho que ame a mi Señor Way no podría oponerme mucho a tales atenciones, pero no podía cometer mas errores, ya había cometido suficientes.

Un nuevo día comenzó, nuevamente debía volver a la universidad y en el día de hoy anatomía seria la primera clase, eso me alegro y me entristeció al mismo tiempo, mire alrededor y el recuerdo de Pansy me termino de de entristecer.

Maldita Ana, te juro que me vengare… esta es una venganza personal y yo mismo te eliminare.

-¿Frank? – Sam golpeo la puerta.

-¿Si?, espera todavía no termine de cambie. – Conteste aun en mi cama.

-¡Dios! ¿Y me lo dices? Frank, no me tientes a entrar…Vamos, debes desayunar antes de ir a la universidad. – Dijo al otro lado de la puerta.

-Ya salgo… y deja de acosarme o esta noche dormirás en la calle - Dije levantándome de la cama.

-Como digas… Te espero abajo.

Me cambie, tome mis cosas de la universidad y baje a tomar un desayuno rápido con Sam, la verdad fue un desayuno bastante tenso, ambos comíamos callados, pero él no dejaba de verme con sus típicas miradas sugestivas. Me sentía nervioso, no quería lastimarlo, no quería ser descortés con él, pero si seguía tratando de conquistarme, lo haría, le haría entender de muy mala manera que no lo amo y que no quiero una relación con él, que solo quiero estar con mi Señor Way. Así que termine de desayunar y me fui casi corriendo de ahí, la excusa… llego tarde…

Entre al aula y me senté en mi pupitre, en el camino a la universidad no deje de pensar en mi Señor Way, recordaba nuestra primera vez juntos, sus caricias, sus besos, sus gemidos, su melodiosa voz…
Abrí mis ojos y lo vi entrar, mis ojos se iluminaron y una sonrisa nació en mi rostro mientras me enrojecía al reconocer lo muy atractivo que se veía hoy, traía unos pantalones, calzado y saco negro, un chaleco de seda bordo que hacia juego con su corbata, la camisa blanca, su pelo alborotado y traía unos anteojos de lectura… se veía hermoso.

¿Anteojos? ¿Qué hace mi vampiro favorito con anteojos?

Quede embobado viéndolo entrar, el se percato de mi mirada y se dirigió lentamente hacia mi, yo continuaba con mi sonrisa boba gravada en mi rostro.

-Hola Frankie. – dijo con una enorme sonrisa y sus ojos iluminados.

-Hola. – dije mas sonrojado que antes.

¿Estoy sonriendo? ¿Qué estoy haciendo? Le estoy dando esperanzas… no puedo jugar con sus sentimientos…

El sonreía mientras me miraba con ternura, pero su sonrisa se apago de golpe. Eso me asusto, ¿Por qué cambiaria de animo tan rápido?

-¿Los vampiros usan anteojos? – Comente cómico y en voz baja, él volvió a sonreír. La alegría volvió a nacer en mí y ahí lo supe...

Su sonrisa es mi mayor gloria, y por alcanzar su amor seria capaz de hasta enfrentarme al mismo lucifer.

-Ehm, ¡no! Esto se los saque a un chico de la hermandad fue el ultimo en entrar, los usaba cuando era humano… no se… los vi y me gustaron, me da mas aspecto de intelectual, ¿no crees? - Reí por lo bajo y el me imito.

-Si, es verdad, parece un profesor de verdad…

-Jajja, lo soy… pero igual me los quitare, me están mareando. – Ambos volvimos a sonreír y el acaricio suave mi mejilla. En ese instante nuestras sonrisas se borraron de golpe.

Entro Dewees al aula, gracias al cielo, porque sino lo hacia el Señor Way, moriría de asfixia debido al beso que estaba reprimiendo.

¿Morir? ¿Asfixia? Bueno... es vampiro no iba a morir pero si lo dejaría sin aliento, ambos se colocaron al frente de la clase y Dewees dio comienzo a la clase, no hace falta decirle lo mucho que me maldecía por haber dejado a flote mis sentimientos, es que no lo pude evitar, lo vi bien, estaba hermoso, eso me daba la pauta que estaba superándolo, eso significa que no tengo que temerle a sus enemigos, si el esta fuerte podrá vencerlos fácilmente, pero por otro lado eso significa que esta comenzando a olvidarme y eso me duele hasta en lo mas profundo de mi ser.

Yo y mi estupida venganza, lo único que lograre es perderlo y lastimarme ¿Qué hago? Matt necesito un consejero… te extraño amigo.

La clase terminó tome mis cosas y salí rápido del aula, al salir las carcajadas de mis compañeros, las charlas entre ellos, bueno todos los ruidos de una universidad llena de jóvenes… me aturdía por completo, estaba mareado, quería salir de ahí, necesitaba tranquilidad, silencio…

Una mano me tomo del brazo, gire y lo vi, mi Señor Way, me miraba fijo, todavía llevaba puestos sus anteojos, pero los tenia por debajo del medio de la nariz y me observaba por encima de ellos, verlo así me causo gracia y ternura al mismo tiempo. Admito que se ve más intelectual y hermoso…

-Si lo marea, ¿por que todavía los lleva puestos?

-Porque a ti te gusta como me quedan. – Me respondió con una sonrisa de lado.

No sabia que hacer, me puse nervioso e hice que soltara el amarre de mala gana, volví a voltearme y tratar de marcharme hacia el parque.

-Frank… Sabes… - Suspira. - Es increíble como alguien puede romper tu corazón, y sin embargo sigues amándole con cada uno de los pedacitos.

¡Maldición! Dios mátame en este mismo instante, no merezco vivir…No puedo lastimarlo de esta manera… soy una basura.

Detengo mi paso abruptamente, cierro mis ojos, las primeras gotitas saladas amenazas con salir de mis ojos, lleve mi mano hasta mi boca, mi alrededor se congelo, deje de escuchar esos molestos ruidos, solo eran escenas marchando lento, había silencio, no percibía nada… solo sus palabras impactando fuertemente contra mi. Todo me daba vueltas, en ese inmenso silencio solo pude escuchar sus pasos aproximándose a mí lentamente, eran como ecos que retumbaban en mi cabeza, sentí sus manos tomándome de la cintura.


-Frank, Por fin empezaba a superar nuestra separación y por fin empezaba a aceptar que nunca serás mío... Pero hoy me has sonreído y has estropeado todo. -Dijo susurrándome cerca de mi oído.


Y vuelvo a caer, no puedo seguir con esto… lo amo demasiado y amo todo lo que me dice y hace para reconquistarme. Pero no puedo, si llegan a matarlos por mi culpa llevare eso en mi conciencia por el resto de mis días.

-Mi padre me abandono. – Trate de decir lo mas serio posible.

Mentir, mentirle, mentirme… era lo único que podía hacer, Mentir… si hay algo que me enseño mi Señor Way es a mentir.



-¿Qué? – Dijo volteándome para que lo vea. Para mi desgracia vio mis mejillas humedecidas y mis ojos completamente rojo. -¿Amor, que sucede? – Dijo secándolas.


Amor... ¡me llamo amor! Por favor, Señor Way no siga... me duele mucho no poder decirle la verdad, tener que decirte no te amo, cuando en realidad te amo con locura...

-Volvió a Londres… creo que jamás superara ver a su único hijo cabalgando a otro hombre… mi padre me odia… -Trate de inventar una historia lo más creíble posible, pero mi padre me ama y jamás haría eso, él siempre me aceptaría, por lo menos eso me quedo en claro luego de nuestra ultima charla.

Más mentiras...

-¡No! Tu padre no es así…Cheech jamás haría eso…

-Mi padre… ¡Espere! Usted no conoce a mi padre… no sabe como el reaccionaria, además… yo nunca le mencione su nombre, ¿Cómo lo supo?

El se quedo con la boca y los ojos abierto, trataba de decir algo pero no le salían las palabras, solo hacia gestos mudos.

Mentiras… creo que no soy el único que dice mentiras aquí… A ver Señor Way que logra inventar en este instante.

-Por Dewees… Si, eso es, él es amigo de tu padre, ¿Verdad?

-Si – Dije en voz baja y mirándolo con cara de desconfianza.

¡Claro! Maldición…

Ahora todo cierra…

Frank ¿como no te has dado cuenta antes? eres un idiota…

Tu padre y Dewees se conocían desde la universidad… el Señor Way también conocía a Dewees de la universidad, tu has visto con tus propios ojos a tu madre y al Señor Way Juntos…

Claro… lo cuatro e conocen desde hace tiempo.

Puede ser que no me haya dado cuenta ya que El señor Way no aparenta mas de 29 años, y porque estaba mas preocupado por el juego de seducción que en la conexión de detalles, pero es vampiro, debe tener muchos años mas…

Ahora que lo recuerdo… aquella vez en mi casa el señor Way se sobresalto al escuchar el nombre de mi madre, pero me dio la misma respuesta que ahora, Dewees, y como Dewees es siempre su respuesta...

Dewees me dará repuestas…

-¡Frank! – dijo sacudiéndome de los hombros.

-Eh, ¿Qué?

-Te he estado hablando desde hace más o menos diez minutos, ¿Has escuchado algo de lo que te dije?

-Ehmmm… Si.

-No me has escuchado nada, ¿verdad?

-No. – Suspiro. –Bueno Señor Way debo irme tengo cosas importantes que hacer.


El me miro escéptico, yo tuve que tragarme las ganas de decirle te amo, amaba esa expresión de dudoso y desorientado en él, también tuve que reprimir la gran necesidad que tenia de abrazarlo y llorar en sus brazos, aunque una parte de mi estaba dolida, me estaba mintiendo, pero no podía recriminarle nada, ya que yo también le mentía, pero lo mío era peor, el me mentía acerca de un pasado, del cual no debe estar muy orgulloso, en cambio yo me daba el atrevimiento de mentir en algo mucho mas serio… nuestro amor, mis sentimientos hacia el, el demostrarle no ser correspondido cuando estoy totalmente perdido en él.


El se quedo parado en su lugar yo comencé mi caminata… di unos cuantos pasos por el largo pasillo, pero no lo pude evitar, debía saber si seguía ahí parado, voltee un poco para verlo y fue ahí cuando mi respiración se corto, estaba apoyado con su brazo izquierdo y la sien sobre la pared, mientras que con su mano derecha limpiaba las lágrimas que cubrían su perfecto y hermoso rostro.



Voltee nuevamente y sentí otro puñal en mi corazón, soy un maldito bastardo por estar haciéndole esto, apresure el paso ya que me encontraba imitando su acción y las primeras lagrimas ya mojaban mis mejillas.


Tengo que apresurar las cosas, sino lo pierdo, si lo sigo lastimando lo pierdo…


Camine lo mas rápido que pude, ya tenia un nombre, ya sabia quien despejaría todas mi dudas, ya existía una mínima conexión en todo esto, así que, fui muy decidido a hablar con Dewees.

-Permiso Profesor, necesito hablar con usted… - Dije entrando a la oficina de Dewees.

-Si Frankie pasa ¿Que deseas? – Dijo sentado en su escritorio.

-Quiero hablar sobre el Señor Way…

-Frank, si es por lo que vi aquella vez…

-No. – Lo interrumpí. – Sobre la verdad, usted conoció a mis padres y al Señor Way en el mismo tiempo, quiero conocer el pasado… Se todo. – Dije mirándolo intimidante.

-Frank, no se de que hablas…

-Si, lo sabe, se que esta al tanto de todo.

-Frank, vuelve a clases de inmediato.

-Profesor, usted sabe que el Señor Way y yo hicimos el amor… Sabe, aprendí algo, cuando uno hace el amor no solo conecta su cuerpo, sino que también el aura y la energía que emanamos, esas dos personas tienen intercambio de energías y…

-Frank, no quiero saber tu secretos de alcoba, eso guárdalo para ti mismo y Gerard.

-DEJEME TERMINAR. - Le grite. –Y llámelo Señor Way, debe respetarlo… bueno el punto es que debe ser que él me ha pasado parte de su energía…

-Frank, me canse, vete.

-Cambie… desde que estoy con él cambie. Y estoy aprendiendo a ser como él, a eso me refiero, me paso su prepotencia…

-¿Qué?

Me acerque rápidamente a el y tire todo lo que estaba en el escritorio, lo tome del cuello y lo estampe contra la pared, estaba comenzando a clavar mis uñas en su cuello.

-Fr… Frank. – Pudo decir con dificultad por el fuerte amarre.

-Quiero la verdad imbecil o te matare, no me pruebe, porque no sebe de lo que soy capaz. -Dije toalmente desquiciado, mi expresion debio de asustarlo mucho, por la cara de terror con la cual me miraba.

-Eeess… esta bien, pero… suéltame.

-No intente nada raro, porque se arrepentirá… - Procedí a soltarlo.

-¿Que es lo que quieres saber? ¿De que Gerard es un vampiro? – Dijo una vez que regularizo su respiración.

-No, eso ya lo se. Como conocen mis padres al Señor Way.

-Me mataran… los cuatro me mataran. – Dijo apoyándose contra la pared y cerrando sus ojos.

-¿Los cuatro? ¿Sabes la verdad de mi madre? ¡Espere! ¿Quien es el cuarto?

-Siéntate Frank… es largo de contar.

Relato Dewees

Todo comenzó cuando tu padre llego de Londres a estudiar medicina aquí, tu padre se Había peleado muy fuertemente con tu abuelo y juro que jamás volvería a verlo, por tal motivo el se cambio de la universidad de Londres, y termino aquí, tu padre no quería saber nada de su pasado, así que se cambio el nombre, por ese motivo Gerard no te reconoció al leer tu nombre... yo era el único que lo conocía como Frank Iero, todos lo conocían como Cheech Lee.

El “Señor Way” había matado a su amante de ese entonces, Rick, y en ese mismo año, al igual que tu padre y yo, se anoto en la carrera de medicina, en busca de un nuevo amante. Gerard, desde que se convirtió en vampiro, hacia eso recurrentemente, elegía a uno, lo seducía, los disfrutaba, los acorralaba y los devoraba, todos terminaba al costado de la ruta atacados por un animal salvaje… Hoy sabes que ese animal salvaje era él y sus filosos colmillos.

Rick, fue el último… Hasta que llegaste. Gerard me juro que no lo haría de nuevo, que solo necesitaba salir del castillo, que estaba muy aburrido, no debí creerle, debí darme cuenta de sus intenciones ocultas al ofrecerse como tu profesor particular, pensé que había cambiado con todo lo que paso, pero no fue así, lo único que me consuela es que sabes la verdad, y que la sabes justo a tiempo, te salvaste de ser devorado Frankie.

La historia se pone interesante y un detalle muy jugoso es que para ese entonces Gerard no era el líder supremo, era el segundo. Si bien Gerard es el padre de todos los miembros de la hermandad, también estaba el padre de Gerard, o sea quien lo convirtió, El Conde Darío.

Darío había abandonado su hermandad para sumarse a la de Gerard en el momento en que Danag uno de los grandes enemigos de Gerard y aliado de Lugat asesino a su novio, Ian, Gerard lo amaba más que a nada, lo conoció después de terminar su relación con Jared, relacion que fue la primera de Gerard luego de convertirse.

Gerard daba todo por Ian, luego de su muerte Gerard quedo destruido, no pudo matar a Lugat, aunque logro desterrarlo y dejarlo sin fuerzas y seguidores, Gerard se estaba dejando morir del todo, no bebía ni una gota de sangre, por lo cual, su recipiente comenzaba a deteriorarse, peleaba con los pocos seguidores que quedaban de Lugat y quedaba muy herido y al no alimentarse bien, no sanaban sus heridas.

Darío lo levanto, Gerard en una de la ultimas peleas quedo herido de altísima gravedad, le dio de “comer” necesitaron VARIOS donantes, Gerard realmente estaba grave, pero lo salvaron y desde ese día Darío permaneció a su lado. Como ya te dije, dejo su hermandad y se unió a la de Gerard para protegerlo y auyudar a superar la perdida. La relación de los padres vampiricos es como la relación con tus padres biológicos. Gerard al convertirse, su primer “hijo” fue Jared, luego su hermano biológico, Mikey ambos estaban muy enfermos y a punto de morir cuando hicieron el pacto con Gerard…

Si pacto, has escuchado bien… todo aquel que es convertido debe jurar lealtad entre otras cosas a su padre, sino las consecuencias son terribles.

Por otro lado, tu madre, Linda Pricolo, hija de artesanos, ella vivía aquí en el pueblo, en la casa de al lado de la que estas viviendo tú. Si, Albert, también conoció a Gerard, a tu madre y a tu padre. Tu padre se hospedaba ahí mismo, donde estas tú.

Bueno, el primer día de clases comenzó, Cheech y yo nos hicimos amigos al instante, pero una semana transcurrida del inicio de las clases dos extraños se nos acercaron amistosamente, sus nombres, Gerard Way y Kuzlak Trahison. En un principio sopeschabamos de ellos, ya que habia muchos rumores acercas de la conexion entre la hermandad y la extrañas muertes que atormentaban al pueblo. pero lograron convencernos de que ellos eran inocentes.

Fuimos haciéndonos amigos los cuatro, tu padre y Gerard tenían gran afinidad... No, no te asustes, ese tipo de afinidad no... Tu padre era un artista, al igual que Gerard, ambos pintaban, escribían historias, realmente hacían un gran dúo. Pero tu padre conoció a tu madre, y día tras día estaba mas enamorado de ella, trataba de conquistarla, quería llegar a su corazón, por lo cual se fue alejando de Gerard, el único problema de esa relación es que no era el único enamorado de Linda, Kuzlak también trataba de enamorarla.

Ellos se alejaron de nosotros, pero Gerard estaba mal por ello, el admiraba mucho a tu padre, pero para los vampiros primero esta su clan, son muy leales entre ellos, y aunque el no compartiera la decisión de su amigo, lo apoyo.

Tu madre y tu padre se comprometieron y eso enfado de sobremanera a Kuzlak, aunque Gerard estaba feliz por la unión… no se siempre fue muy optimista por esa relación. Pero aun así, debía mantenerse apegado a la ley y ser leal a los de su misma especie. Esa ley también dictamina que si un vampiro menor desea convertir a un humano debe pedirle permiso a su creador, porque sino eso seria un acto de deslealtad, porque se consideraría que ese vampiro menor estaría formando un clan propio y eso se tomaría como traición hacia sus hermanos y padre. Si, los vampiros son muy jerárquicos.

Pero volviendo al tema… ¿Sabias que Gerard te conoció cuando eras recién nacido? Tus padres se casaron, aunque Kuzlak trato desesperadamente de separarlos, pero no lo logro. Gerard y Kuzlak nos declararon la guerra, nos hacían la vida imposible, Gerard a mi y Kuzlak a tu padre. Eran muy duros con nosotros, todos los días, muchas veces peleamos con ellos, y siempre terminábamos heridos, eran muy fuertes. Pero todo cambio, los licántropos llegaron a este pueblo, muchos humanos murieron y muchos vampiros también, entre sus victimas se encontraba Darío. Gerard quedo deshecho y se refugio en su castillo y no salio de ahí. Estuvimos mucho tiempo sin saber nada de ellos, hasta que tu naciste.

Una noche Kuzlak irrumpió en tu casa, tú tenías pocas semanas de vida. Trato de matar a tu padre y a ti. Pero tu madre te tomo en brazos, tu padre y Kuzlak comenzaron la pelea, Cheech fue consumido por una gran ira convirtiéndose en una bestia salvaje, con tal de salvarte a ti y a tu madre, y casi lo logra, casi mata a Kuzlak, pero cuando este estaba mal herido llego Gerard, ahí los papeles cambiaron y el malherido a punto de morir fue tu padre… todavía hoy no lo se, pero cuando estaba a punto de darle la estocada final, miro a tu madre, ella te sostenía en brazos y ambos lloraban fuertemente, miro a Cheech y comenzó a llorar, beso la frente de tu padre y le dijo a Kuzlak que no vuelva a amenazarlos sino seria enjuiciado por alta traición, al principio él se opuso a la decisión de su líder pero termino aceptándolo, después de todo era su creador y si no le obedecía pagaría un precio muy caro. En medio de miradas de odio ambos se fueron.

Tus padres asustados por lo vivido, se marcharon a Londres, allí donde has crecido, tu padre, le suplico a tu abuelo que lo perdonara y que necesitaba ayuda, que quería proteger a su familia, tu abuelo lo acepto y le dijo que jamás debía suplicarle, que era su hijo y que siempre lo ayudaría, los albergo en su casa hasta que tu padre consiguiera un trabajo y terminara su carrera en la universidad de Londres, y así fue, se convirtió en un Doctor reconocido, Bueno eso tu lo sabes porque lo has vivido.

Lo dejamos aquí, ya por hoy tienes mucha información. Creo que deberías hablar con cada uno de ellos y que te cuenten sus historias, ¿No crees? Pregúntale a Gerard sobre Ian, Lugat, Danag, Sucubos y Darío, a tus padres por su vuelta al pueblo cuando tú tenías 6 años, sobre el antiguo líder licántropo y sobre el actual. Sobre la guerra entre vampiros y licántropos. Frank, te cuidado, hay algunas cosas que son mejor dejarlas en el pasado.

Trata de alejarte de Gerard es una mala influencia para ti. Ahora ordenare todo lo que tiraste…

Frankie, ten cuidado con lo que averiguas porque el tiempo no cura las heridas, las tapa de polvo.

-Fin de relato-

-Narra Jared-


Matt se encontraba en la universidad al igual que Gerard, el dia estaba horrible, no llovia y el cielo estaba demasiado claro, asi que me refugie en el castillo para tratar de distraerme, me encontraba algo aburrido así que me dirigí a la sala principal, me senté en uno de los sillones y me dispuse a leer un libro.


-Señor Leto, desean verlo. – Dijo Liam entrando a la sala.


-Si que pase…


-Hola Jared… - Dijo Linda entrando en la sala.


-Linda, ¿Qué deseas?


-Busco a Gerard.


-¿Cuál es el motivo?


-Mi marido…


-Gerard se acuesta con tu hijo, no con tu marido… -Comente irónico.


-No, ¡Idiota! Es que aquí hay algo raro…


-Explícate…



-Primero, mi hijo no viene a reprocharme nada, eso es raro en él y segundo mi marido no esta por ningún lado, lo busque en el pueblo y no esta… Cheech no se marcharía sin antes tratar de ubicarme.


-Gerard me contó que tu marido lo vio a él y a Frank teniendo sexo… puede ser que se haya marchado por ese motivo.


-¡No! Él no es así… ama a Frank más que a nada en este mundo, son muy unidos.


-Pero ver eso no debe ser fácil…


-Hola… - Dijo Matt entrando a la sala, se veía preocupado, se veía triste.


-Matt ¿Qué sucede? – Dije mirándolo con cara de preocupación.


-¿Podemos hablar? Necesito hablar…


-Bueno, yo me marcho y los dejo solos…


-No, ¿Linda? Ese es su nombre ¿verdad?


-Si, esa soy yo, y tú…


-Matt Cortez… soy amigo de Frank.


-Encantada.


-Necesito hablar con los dos.


-Bueno, siéntense y hablemos. – Dije con una sonrisa fingida, no por Matt sino por Linda, después de todo era la líder de los licántropos y no he podido olvidar el pasado.


Matt suspiro y dirigió su mirada al piso.


-Con esto estoy traicionando a Frank… jure que no le diría a nadie


-¡Habla! ¿Qué pasa con mi hijo?


-Ama a Gerard…


-Pero Gerard me dijo que Frank lo abandono y que le dijo que no lo amaba que lo estaba usando… - Dije desorientado.


-Si, Frank dijo eso porque Ana lo obligo.


-¿Qué? – Respondí al instante.


–Ana tiene secuestrado al padre de Frank, a Pansy y a Albert.


-¿Y quienes son Pansy y Albert? - Pregunte confundido.


- Pansy es la cachorrita que le regalo Gerard a Frank y Albert es el tío de Ana, es nuestro mucamo.


-Oh ¡Pansy! me olvide de esa bola de pelos… ¿y Albert? ¿Por qué lo secuestraría? ¿Qué conexión tiene con Frank?


-Para que Frank este solo y débil, así seria más fácil de manejar, asi nadie lo ayudaria – comento Linda mientras tenia sus puños fuertemente cerrados.


-Buen punto Linda. – Dijo Matt mirándola atentamente. -Le dijo a Frank que deje de Gerard o los tres morirían.


-¡Debemos decírselo a Gerard! – Dije levantándome de mi sillón.


-¡NO! Frank debe decírselo… - Dijo Matt levantándose también del sillón.


-Ustedes se encargan de Gerard y de Frank… harán que se reconcilien. Ahora, quiero toda la información sobre esa bastarda.


-¿Qué quieres saber?


-¡Todo! De esa maldita me encargo yo, nadie se mete con mi familia.
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Jue Ene 05, 2012 9:25 pm

Capítulo 19: La amarga Verdad



-Narra Frank-



Todo me daba vueltas, estaba aturdido, realmente era mucha información, mi cabeza me dolía, el receso todavía continuaba cuando salí de la oficina de Dewees, así que me dirigí hasta el baño, que por suerte se encontraba vacío, me moje la cara, apoye mis manos en el borde la pileta y cerré mis ojos…



El Señor Way tenia un amor…



Sufrió por amor, sufrió tanto que casi muere…



Pero a mi me ama mas… bueno eso creo.



Yo soy mejor, me ama mas…



!Por Dios! ¿que estoy diciendo?



Celoso de un muerto....



-Frankie… - sentí como me tomaba por la cintura.



-¡Sam! – Dije abriendo rápidamente mis ojos y volteándome para verlo.



-Frank, te he estado buscando por todos lados, unos compañeros tuyo me dijeron que te vieron entrar aquí. ¿Que sucede? – Dijo acariciando una de mis mejillas.



No pude evitarlo, realmente con el relato me puse celoso, no quería saber sobre relaciones pasadas de mi Señor Way. No debería sentirme celoso, pues esta muerto…



Dios estar pensando eso me hace sentir peor....



Celoso de un muerto… pero si no estuviese muerto



El Señor Way ¿Se hubiese fijado en mi? ¿Se hubiese enamorado de mí? o seguiría con él y a mi no me hubiese prestado atención, hubiese sido solo una presa mas para él.



No... el me ama, no debería estar celoso por ello, pero…



Las lagrimas comenzaron a brotar por mi ojos, me sentía patético, no podía estar celoso de un muerto, de una relación que seguramente termino hace mucho… soy un idiota.



-Sam, yo… - rompí en llanto.



Sam me tomo por la cintura con ambas manos, chocamos nuestras frentes.



-No llores Frank, me duele verte llorar, ¿Te hizo algo? ¿Te lastimo?



Negué con la cabeza…



-No, el problema soy yo… soy un idiota.



-No, no digas eso Frankie… - Dijo secando mis mejillas, fue acercándose lentamente y me beso apasionadamente.



No supe que hacer ya estaba shockeado, por lo tanto eso me shockeo mas, no lo pensé realmente necesitaba consuelo, así que lo tome por la nuca, le correspondí el beso, es mas lo profundice. Cosa de la cual me errepentiria enormemente...



-Frank ¿Qué heces?



Ya esta, si creía que no podía cometer más errores… aquí esta el que me faltaba. Miles de puñales se acaban de clavar en nuestros corazones amor…



-Se… Señor Way… yo… - Dije separándome rápidamente de Sam.



-Ehm, no importa Frank… olvídalo ya no tiene importancia. Lamento la interrupción. – Dijo marchándose del baño.



-¡Espere Señor Way! – Dije corriendo tras él.



Salí del baño y empecé a esquivar al resto del alumnado, mientras él caminaba rápidamente.



-¡Señor Way! Por favor… quiero hablar con usted…



El seguía con su caminata que cada vez era más rápida.



-¡Señor Way! Déjeme explicarle…



El seguía ignorándome.



-¡SEÑOR WAY! – Grite con todas mis fuerzas atrayendo la mirada de todos



-¿QUE? ¿QUE DEMONIOS QUIERES? – me grito volteando abruptamente haciéndome ver su rostro empapado de lagrimas.



-Señor Way… Yo quiero explicarle… yo… - dije una vez frente a él.



-Frank… ya no me importa, ¿tú crees que podrás jugar con mis sentimientos eternamente?



-Señor Way yo… lo lamento.



-¿Lo lamentas? ¿Me hablas en serio? Frank… sabes ya no importa, se termino… no volveré a molestarte…



-Señor Way, por favor… no me deje.



-¿Qué? Tu me has dejado y desde ese entonces no haces mas que lastimarme, ¿Qué crees que soy? Te piensas que seguirás pisoteándome, ¿te gusta verme arrastrado suplicándote amor?



-Señor Way yo…



-Frank… déjame en paz, se termino… te odio.



Y mi vida termino, termino en ese instante… fue lo peor que mi Señor Way podía haberme dicho. Caí en mis rodillas al piso, una mano la tenia en el pecho debido al fuerte dolor que me causo en esa zona luego de escuchar esas palabras tan dolorosas y mi otra mano se encontraba en mi boca... todas las miradas se centraban en mi, algunos reían, otros miraban con cara de estupefacción. Las lagrimas no dejaban de salir de mis ojos. Lo veía partir y con el se iba mi amor, mi vida, mi cordura… ya perdí todo



-Vamos, Frank te llevare a tu casa. – Dijo Sam ayudándome a levantarme.



-No, debo ir... la clase... de Bioquímica. – Dije entre profundos sollozos mientras limpiaba mis lágrimas.



-Pero…



-Nada, estoy bien, iré a clases. – Dije echándome a caminar.



Sam se quedo parado viendome partir, yo tratando de recobrar la compostura emprendi viaje hasta el salon de clases, pero mis rodillas me temblaban caeria nuevamente en cualquier momento, me sentia muy triste y debastado. Ya nada podria empeorar.



Entre al aula y la miradas de mis compañeros seguían teniéndome como protagonista, murmuraban y me miraban algunos con odio, otros con asco y otros se reían en mi cara. Estaba furioso, pero como ya no era el protegido del Señor Way aprovechaban para hacerme sentir miserable, y así fue, el profesor de la clase me tomo lección oral, la cual obviamente reprobé, luego de tanto tiempo de aprobar sin hacer el mas mínimo esfuerzo volví nuevamente al punto de partida, salvo que esta vez era odiado por todos, incluso por mi Señor Way, volví a ser el mal alumno del principio. La clase termino y salí del aula deshecho, solo quería volver a casa y acostarme.



Comencé la caminata hacia la salida, en mi mente no dejaba de recordar ese momento, te odio, al final con esta estupida venganza solo logre perderlo.



-¡Iero! – El llamado de unos de mis compañeros me hizo voltear y pronto me vi rodeado por tres de ellos.



-Déjenme en paz, no estoy de humor…



-¿El Seño Way no te protege mas? - Dijo atravesándose en mi camino sin dejarme avanzar.



-Quítate… - Dije desafiante.



-No. – Me empujo.



-Que te quites maldita sea…



-Estupido Iero, no ves que es nuestra hora para la venganza… por todo lo que sufrimos del Señor Way por tu culpa.



-Háganme lo que quieran... golpéenme si es lo que quieren... ya nada me importa... si me matan me harán un favor... - Dije antes de que las primeras lágrimas salieran al exterior.



-Que patetico eres...



Comenzaron a empujarme, insultarme y escupirme, hasta que uno de ellos me dio un fuerte puñetazo en el estomago haciéndome caer al piso, y una vez allí los tres comenzaron a patearme reiteradamente, uno lo hacia en mi cabeza, otro en el abdomen y el ultimo en mi espalda. Seguían insultándome y escupiéndome mientras procedían con sus patadas. Escuche un ruido y deje de sentir los puntapiés, levante el rostro y vi a mi Señor Way golpeándolos, ellos no se resistieron y se echaron a correr.



-Señor Way, gracias… - dije levantándome, pero el me miraba con cara de odio, se le notaba que aun seguía molesto.



-Frank, no te hagas ilusiones, esto lo hice porque el único que podrá lastimarte seré yo y cuando me canse de hacerte la vida imposible te matare con mis propias manos y disfrutare verte morir lentamente…



Lo perdí… por no ser sincero con él lo perdí… ya no me queda nada. ¡Quiero morir!



Yo no pude responderle, seguia con mi expresion de extremo dolor, él volteo y se marcho, yo quede ahí solo, pasmado con mi boca abierta al máximo, ya no sabia que hacer, estaba solo, acorralado, tenia miedo. Nunca nadie me dijo que el dolor se sentía como se siente el miedo... La misma tensión en el estómago, el mismo nerviosismo.



Señor, dame la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que puedo y sabiduría para poder diferenciarlas.



-Narra Mikey-



Ya esta todo listo y como los dos de alto rango se encuentran jugando con su comida me toca a mi ocuparme de todo. Maldición, esta es la primera guerra en la que estoy al mando y el estupido de mi hermano no me ayuda… se preocupa mas porque su cena le dice que no lo ama. Desearía matarlos a ambos.



-Mikey, ¿estas bien? – Dijo Bob entrando a mi alcoba.



-Si, un poco nervioso, mañana partirá Zafiel con algunos soldados, irán a atacar a los aliados de Lugat y tratar de ver si averiguan algo de su plan.



-Tranquilo, saldrá todo bien. – dijo dándome un pequeño beso en los labios.



-Bésame con más ganas… - Profundizamos el beso. -¿Deberíamos ir? Pregunte separándonos un poco.



-Prefiero que nos preparemos para la pelea principal… creo que nosotros debemos entrenarnos para pelear con Lugat.



-Esta bien, además quiero vigilar un poco más a mi hermano y hacerlo entrar en razón.



-Me parece perfecto. Tu hermano debe entender que la comida es solo comida y que debe hacerse cargo de sus responsabilidades.



-No Bob, de eso me encargo yo, aunque tenga que matar yo mismo a Frank, haré que mi hermano entre en razones.



-Narra Matt-



La noche llego, ya casi era hora de cenar, me dirigí a la habitación de Gerard dispuesto a contarle toda la verdad. Estaba algo nervioso, no sabia como iba a reaccionar, uno de mis compañeros me contó lo que paso entre ellos en la universidad, Si es verdad que Gerard le dijo "te odio" a Frank enfrente de todos, esto ha llegado muy lejos… le diré la verdad aunque Frank me odie por eso. Se tienen que terminar las lagrimas, el dolor los rencores… ambos se amaban y no merecian sufrir cuando podrian estar juntos tratando de solucionar las cosas.



Entre a su habitación y él estaba mirando por el balcón. Se encontraba taciturno. Lo dude un poco, no quería distraerlo de sus pensamientos, pero tome la fuerza…



-Señor Way… Discúlpeme, quisiera hablar con usted… es sobre Frank. – Trate de ser cortes y tratarlo con respeto, realmente temía por su reacción.



-No Matt, ya no me interesa, él ya es el pasado… - Me contesto muy tranquilo, pero sin quitar la vista del pueblo.



-Pero…



-¡Nada! No quiero escucharlo…. – Dijo mirándome directamente a los ojos, se veía irritado.



-Esta bien, no quiere escucharlo, no importa, yo veré como lo ayudo…



-¿Ayudarlo?, ¿esta en problemas? - Dijo volteandome a ver altamente preocupado, pero luego parecio recordar algo y volvio su mirada al pueblo. -Ehmm. No, no me importa, vete. – Su expresión cambio en un segundo.



-Si esta en problemas y lo necesita, mas a alla de lo que él diga… no importa, yo me encargo. Cuando esté listo baje a cenar…



-Iré en un minuto. Y por lo de Frank estoy seguro que tu podrás ayudarlo, o si no que lo ayude con el que se estaba besando en el baño…



Estupido, celoso y orgulloso Gerard, ¿no te das cuenta que tu Frankie te necesita? Cuando te enteres de la verdad odiaras el haber reaccionado así…



Baje lo mas rápido y entre al comedor, me sentí un poco incomodo, ya saben, por lo que estaban "cenando" allí, pero a mi nadie me lastimaba porque era la pareja de Jared, aunque muchos me miraba con deseo, o sea, no deseo sexual sino deseo de atragantarse con mi sangre.



-Jared, tenemos que habar.



-¿Qué sucede?



-Gerard no me quiere escuchar…



-¿Quieres que yo hable con el?



-No. Quiero que me sigas la conversación.



-¿Qué? ¿Qué conversación?



-Déjamelo a mí…



En ese instante Gerard entro al comedor, pero su mirada trato de evitarnos.



-Jared, ayúdame… Frank esta en peligro. – Dije lo mas fuerte posible como para que nos escuchara, y así fue, Gerard nos miro al instante.



-Pero Matt…



-Jared, Ana lo esta amenazando… esta asustado. – Gerard trataba de acercarse a nosotros, pero su orgullo era mas fuerte, se notaba que estaba en enfrentando una fuerte lucha interior.



-Pero Matt…



Estupido novio… no se te puede ocurrir algo más que… Pero Matt… Dios yo tengo que encargarme de todo…



-Lo amenazo de muerte si no hace lo que ella le pide y Kuzlak también esta en el medio, se unieron un tal Lugat.



Gerard abrió sus ojos al máximo y salio corriendo del comedor.



-Ves Jared, fue a verlo, en el fondo le importa Frank, se aman, y si Gerard supiera que su amado esta en peligro iría a ayudarlo sin pensarlo… solo espero que Frank no cometa otro error. Y tu la próxima vez trata de decir algo mas que… Pero Matt.



-Narra Gerard-





Estupido Robert, te dije que le hicieras un hechizo protector para que no se le acerquen, cuando te vea te matare.



Fui rápidamente a la casa de Frank, le pedí a Liam que me lleve en el carruaje y que trate de llegar lo antes posible, estaba asustado, no sabia lo que ocurría y esta tarde fui muy duro con él…



Solo espero que me perdone por lo que le dije, lo peor es que fue delante de todos…no me perdonara es muy orgulloso…pero igual, el me dejo por otro.



¿que estoy haciendo? ¡que lo ayude su novio!



No... debo ayudarlo yo... yo soy el culpable por mandar a Kuzlak a vigilar a Ana... si no fuese asi ella no seria vampiro...



Llegue a la casa me trepé el balcón, las cortinas estaban corridas así que pude ver a la perfección a Frank recostado en su cama con Sam arriba de el mientras lo besaba.



Soy un idiota… como voy a venir así, corriendo, sin avisar y lo peor es estar viendo esto.



Me senté en el piso del balcón y cerré mis ojos tratando de borrar esa imagen, pero no podía, por más que los cerrara, la imagen seguía ahí.



Escuche unos sollozos de Frank y abrí mis ojos al instante.



-Sam… por favor… déjame, no quiero hacer esto.



-Cállate Frank y deja de llorar o será peor.



-Sam, amo al Señor Way… ya lo sabes… déjame ir… por favor. Te lo he dicho muchas veces ya… jamás te amare porque lo amo a él.



Amo al Señor Way… me ama, me ama…. Yo también Frankie pero… ¿Por qué hiciste todo esto?



Escuche un golpe que me distrajo de mis pensamientos, estaba aturdido no sabia como actuar estaba petrificado. Frank cómenos a llorar más fuerte.



-NOOO…. Sam déjame, déjame…



Volví a ver por la ventana y vi a Sam tratando de violar a Frank, mi pequeño ya se encontraba sin sus pantalones y su ropa interior, lo único que llevaba puesto era su camisa abierta, Sam lo sostenía con un cuchillo por el cuello.



Abrí la puerta del balcón con furia, haciendo que los vidrios de la misma estallaran regandose por toda la habitacion. Me abalance sobre Sam, logrando derribarlo y una vez que el se encontró en el piso me puse encima de el para comenzar a golpearlo una y otra vez.



Descargue con el toda mi furia, impotencia, dolor, nerviosismo, todo lo que tenia contenido dentro desde el momento en que me separe de Frank. La sangre comenzaba a salir, me tentaba mucho, pero no lo haría delante de Frank no quiero traumarlo mas, así que reprimí ese deseo de devorarlo con mas golpes.



-Se… Señor Way, déjelo… venga conmigo... lo necesito. – escuche la suave voz de Frank y me voltee a verlo, tenia su rostro golpeado tenia sangre en su boca y nariz y se encontraba empapado en lagrimas, estaba solo con su camisa, temblaba en el piso.



-No he terminado contigo… te juro que me vengare por lo que le has hecho a mi pequeño… te matare, lenta y dolorosamente. –Le dije en susurros a su oído antes de darle un ultimo golpe que lo dejo inconciente en el piso.



Fui corriendo tome una sabana, envolví a Frank en ella, lo cargue en mis brazos y me lo lleve al castillo conmigo. Subimos a mi carruaje, si bien yo corriendo podria llegar al castillo en dos segundos, ante la mirada de toda la gente del pueblo debia actuar como si fuera uno de ellos y no levantar sospechas, ya que nadie que entra caminando al boque sale vivo, por ende, debiamos actuar como cualquier pueblerino para no levantar mas sospechas aun. Lo aferre fuertemente a mi y el escondió su rostro en mi cuello, podía sentir sus lagrimas impactando contra mi hombro, acariciaba lentamente su espalda, trataba de tranquilizarlo para que deje de llorar, pero el continuaba llorando.



-Frank, tranquilo… no te pongas mal. – dije dándole un pequeño beso en su hombro. –Estoy aquí junto a ti.



-Perdón… perdón Señor Way… por todo lo que le hice…



-No importa eso ahora… ya hablaremos al respecto.



-Es que Ana… - dijo mirándome, pero continuaba llorando eso me hacia sentir muy mal, no quería verlo así.



-Frank… primero tranquilízate… ya escuche a Matt decirle algo a Jared…



-Entonces, ya sabe que Ana tiene secuestrados a mi padre, Pansy y Albert… y que me dijo que lo deje o si no los mataba…



-¿¡QUE!? No, solo escuche que te estaba amenazando…



Maldita, me las pagaras, hiciste sufrir a mi Frankie, nos separaste por un tiempo, pero nosotros somos más fuertes que tú… date por muerta. me vengare de ti y de Kuzlak… y pensar que te fui leal, que casi mato a Cheech por ti, ahora me haces esto…eres un maldito cobarde y yo conozco tu debilidad…
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

Mensaje  Lord-IERO el Jue Ene 05, 2012 9:27 pm

Capitulo 20: Reconciliación.



-Narra Gerard-



Llegamos al castillo baje del carruaje y le pedí a Liam que prepare un baño caliente para Frank, lo lleve en mis brazos hasta mi habitación. Lo recosté sobre la cama, el se encontraba taciturno.



Todo esto debió ser muy difícil para el, Y yo fui tan duro con el… me siento una basura.



Acaricie su mejilla y me voltee para ir a buscarle ropa, ya que continuaba desnudo y envuelto en la sabana.



-Señor Way, no me deje… quédese conmigo. – Dijo tomándome de la mano.



-Tranquilo, me quedare contigo… pero quiero irte a buscar ropa. Te enfermaras si sigues desnudo…



-No, Señor Way… no quiero estar ni un minuto más separado de usted.



-Ehm Frank yo…



-Gerard, el baño esta preparado. – Dijo Liam interrumpiendo mi frase.



-Prepárame dos pijamas. – Ordene.



Lleve a Frank hasta mi baño, lo tenia en brazos un envuelto con la sabana. Le quite la sabana y la camisa lentamente, él me miraba fijo y con deseo, yo trataba de evitar su mirada, pero su mirar fijo me ponía nervioso.



-¿Qué ocurre Frank? – Dije mirándolo fijo a los ojos.



El no me respondió, pero me tomo de la nuca y me atrajo fuertemente hacia él para darme el mejor beso que he recibido en mi vida. Fue tan repentino, lleno de sentimiento, amor, pasión, lujuria. Los había extrañado, extrañe sus besos, su aroma, sus caricias, pensé que jamás volveríamos a esta junto pero ahí estábamos comiéndonos mutuamente la boca. Sentía su lengua recorrer toda mi boca mientras que deslizaba sus manos a mi camisa y comenzaba a desabrocharla lentamente…



-Frank, ¿estas seguro de lo que quieres hacer? Digo… por lo que casi pasa con tu amigo. – Dije separándome un poco de él. La verdad, temía de cómo se encontraba emocionalmente y no quería hacer nada que lo lastime.



El ubico su mano debajo de mi camisa a la altura de mis hombros y la deslizo lentamente haciendo que esta cayera al piso, continuo con su recorrido hasta mi abdomen, lo acaricio y luego comenzó a desabrochar mi pantalón, en todo momento me miraba fijamente a los ojos.



-Lo amo… y quiero que hagamos el amor. Lo extrañe, lo necesite… lo necesito, creí que era fuerte pero no es así, necesito que me abrace y me proteja.



Lo abrace al instante, el apoyo su cabeza en mi pecho.



-Lo lamento Frank, lamento lo que te dije hoy… en verdad, jamás te dañaría… solo que estaba celoso… te amo tanto.



-Necesito que me perdone… por haberlo lastimado tanto, merezco que me asesine.



-Te perdono y no Frank, no mereces que te asesine… eso jamás. Luego hablaremos al respecto.



Me quite lo que me quedaba de ropa, lo tome de la mano y nos dirigimos ambos hacia la bañera, yo me coloque detrás de el y comencé a bañarlo lentamente, recorría su cuerpo una y otra vez quitándole todo rastro de suciedad, todo rastro del aroma de Sam, admiraba su cuerpito desnudo estremeciéndose ante mi tacto, el miraba fijo el agua.



-¿En que piensas? – dije antes de besar su cuello.



-En mi Padre, Pansy y Albert. Si les llega a pasar algo será mi culpa… - volví a mojar todo su cuerpo y a recorrerlo suavemente con mis manos.



-Entonces al vampiro que querías matar ¿era Ana? – Dije depositándole un beso en su hombro.



-¡Si! ¿Cómo lo supo? – me miro al instante.



-Robert Plant es un viejo amigo. – Deje mientras limpiaba su cabellera.



-¿el también es vampiro?



-No… solo es un amigo. – hice que él apoyara su espalda en mi pecho, comencé a acariciar su pecho y a bajar lentamente mis manos, él se giro un poco y comenzó a besarme. Yo tome su miembro y comencé a masturbarlo. El se entrego por completo a mi atenciones y comenzó a gemir suavemente mientras mantenía sus ojos cerrados y tomando mi mano libre y acariciándola. Luego de unos minutos cuando su miembro estaba completamente erecto.



-Señor Way… ya estoy limpio. ¿Vamos a la cama?



Yo solo sonreí. Nos levantamos y tome una toalla y comencé a secarlo, él se quedaba quieto y observaba cada uno de mis movimientos con una pequeña sonrisa dibujada en su rostro, cuando mi recorrido junto a la toalla llego a su miembro, ver semejante erección me tentó, así que no lo pensé dos veces, tire la toalla y metí su miembro en mi boca. Lo lamí desde la base hasta la punta mientras acariciaba sus testículos, él me tomaba el pelo y me ayudaba con el ritmo, Frank gemía despacio.



-Oh Gee, te amo.



¡Gee! Me dijo Gee… Es la primera vez que no me dice Señor Way… y suena tan lindo salido de sus hermosos labios.



Succione con ahínco. Frank comenzaba a aumentar sus gemidos.



-Amor, llévame a la cama. – Procedí con la orden, lo tome en mis brazos y lo lleve hasta la cama.



Liam había dejado los dos pijamas y una cena en una bandeja preparada para Frank sobre la cama. Acosté a Frank del otro lado de la cama, tire los dos pijamas y deje la bandeja sobre la mesa de noche. Me recosté a su lado y comencé a acariciar todo su cuerpo, el tomo mi miembro y comenzó a frotarlo. Nos hundimos en un profundo beso, estuvimos así unos minutos pero luego yo quite su mano de mi miembro y apoye mi cabeza en su pecho.



-¿Qué sucede Gee? – Pregunto preocupado.



-Es que… quiero que… - dudaba.



-Amor, pídeme lo que quieras, haré lo que sea por ti… hasta te dejare beber toda mi sangre.



-Frankie… ¿te acuerdas cuando conociste a mi hermano?



-Si como olvidarme… pensé que era uno de sus amantes y le hice una estupida escena de celos…



-Luego, tú me hiciste un oral, ¿Te acuerdas?



-Si, se veía preocupado y quise levantarle el ánimo.



-Si… tu esa vez introdujiste dos dedos en mi… yo nunca fui pasivo, pero no te dije nada porque no quería cohibirte.



-Lo lamento si le molesto…



-No, ese no es el punto.



-Entonces, ¿Cual es?



-Quiero que me hagas tuyo.



Frank me sonrió y acaricio suavemente mi mejilla. -¿Esta seguro?



-Si quiero que seas el primero. –me dedico una mirada de odio al instante. –Y único, el primero y único, que sienta mi interior. – Corregí al instante y el me sonrió.



Se posiciono arriba mío. Y comenzó a besarme, lo hacia de manera muy sensual y eso me enloquecía, mordía mi labios suavemente para luego terminar recorriéndolos con la punta de su lengua. Apretaba mis dedos en su espalda, mi respiración comenzaba a agitarse, me estaba excitando demasiado. Bajo con su lengua a mi cuello y lo recorrió por completo para luego dejar pequeños mordiscos a su paso, siguió por mi pecho, su lengua lujuriosa dejaba marcas de fuego en mi piel, se sentía muy bien pero deseaba sentirlo dentro, ya no aguantaba tanta excitación, aprisiono mis pezones y comenzó a jugar con la punta de su lengua en ellos, yo ya me sentía en la gloria, había extrañado mucho su cuerpo, lo deseaba, me excitaba demasiado. Bajo hasta mi abdomen repartió unos cuantos besos y siguió su recorrido hacia abajo, cuando se topo con mi erección, levanto un poco su mirada me dedico una sonrisa, cerré mis ojos para comenzar a sentir su atención en mi miembro, pero al no sentir nada volví a abrirlo el me estaba mirando con cara picarona. Bajo su rostro y desvió sus besos a mis muslos.



Maldito, quieres que te desee con mas fuerza… quieres que te suplique a gritos que me hagas tuyo. He creado un monstruo lujurioso…



Volvió a subir por mi muslo, volvió a mirarme y volvió a sonreír antes de atacar mi abdomen nuevamente.



-Oh maldición Frank… hazlo de una vez… estoy muriendo de ganas.



El me miro al instante y comenzó a reír como un niño pequeño que acababa de hacer una travesura, ama verlo reír, amaba ver esa inocencia que aun conservaba, ese brillo en sus ojos, lo amaba… lo amo.



Subió nuevamente hasta quedar cara a cara, me beso suavemente sobre los labios y comenzó a acariciar todo mi cuerpo, mientras que fregaba el suyo contra el mío. Mordía y lamía mi barbilla. YA NO AGUANTABA MAS.



-Maldita sea Frank… por favor hazlo. – Dije en tono de suplica, a lo que él me respondió con otra aniñada risa. –Frank… si mi miembro no recibe atención en este instante te quitare de encima mío, ira al baño y me consolare solo. – comencé a deslizar mis manos por su espalda hasta llegar a sus glúteos los cuales apreté fuertemente y luego lo empuje haciendo que se acercara de tal modo que nuestras entrepiernas se rozaran, el quito fuertemente mis manos al instante y volvió a crear una pequeña distancia entre nuestros cuerpos.



-¿Se acuerda nuestra primera vez?



-Si Amor, ¿Cómo olvidarme de tan erótico momento?, pero no eludas mi amenaza.



-¿La venda donde esta?



No dije nada solo lo mire a los ojos fijamente y señale el armario. El se levanto y fue a buscarla con una sonrisa perversa en su rostro, yo aproveche y comencé a masajear mi miembro, volvió con ella y al verme masturbándome su sonrisa se le borro, se volvió a ubicar encima mío y me tomo fuertemente las manos.



-Pórtese bien o tendré que castigarlo. – dijo llevando mis manos hacia la cabecera de la cama donde uso la venda para atarlas. –Aquí el único que puede tocar soy yo. – dijo mientras que su sonrisa perversa regresaba.



Oh ya veo quieres que sea tu presa… pero te olvidas que soy depredador sexual, y que soy manipulador…



-Frankie, no me hagas esto… por favor, ya he sufrido demasiado como para que la reconciliación se demore tanto… - Dije en tono de suplica



-No me manipule Gerard Way, lo conozco… esto es proceso de la reconciliación. – Me contesto con simpleza.



Mierda… si que ha madurado mi pequeño.



Frank beso, lamió y mordió todo mi cuerpo, TODO, menos esa zona, ese lugar que clamaba a gritos su atención.



-Frankie… por favor….



Se acerco finalmente a la zona mencionada, dio un suave beso en uno de mis testículos y recorrió con la punta de su nariz todo mi miembro para terminar dándole un beso en la punta. Solté un profundo gemido, pero quería más…



-Oh Frank…. Te lo suplico, hazlo de una vez….



Y por fin lo hizo, introdujo mi miembro en su boca y comenzó a succionarlo. Tenia ganas de acariciarlo, tocarlo, masturbarlo, pero no podía continuaba atado y eso hacia que mi placer aumentara al máximo. Por todo el juego previo y esa magnifica mamada que estaba recibiendo llegue a mi punto máximo casi al instante, no lo pude contener, no pude parar a Frank porque estaba atado, así que solo quedo fue acabar, el quito su boca y atrapo todo el semen con su mano. Mi cuerpo término de convulsionar, luego de unos de mis mejores orgasmos, ya me encontraba relajado, pero Frank parecía que no, su mirada perversa continuaba, me desato, me volteo y llevo su mano llena de semen hasta mi orificio, donde lo desparramo todo y comenzó a lamerlo para luego introducir sus dedos y jugar dentro mío. Mi excitación volvió a crecer tras cada lamida, beso, caricia. Frank se había vuelto experto en el sexo, sabía como satisfacerme, me conocía y sabia que era lo que debía hacer para estremecerme. Luego de un rato de su divertido juego en mi orificio decidió que ya estaba preparado para lo mejor. Se posiciono detrás de mí.



-¿Esta seguro que quiere esto?



-Si mi amor, hazlo.



Me tomo con una mano mi cadera y con la otra ayudo a su miembro a entrar en mí. Al sentir su punta adentrándose en mí solté un pequeño grito, el paro al instante.



-¿Esta bien? ¿Lo lastime?





-No, estoy bien… sigue… mételo todo.



Me tomo con ambas manos y empujo un poco más. Yo tire mi cabeza hacia atrás soltando un gemido muy ruidoso, entro un poquitito mas, apreté las sabanas, cerré mi ojos y boca fuertemente y el ultimo tramo para entrar por completo en mi, en ese momento que logro entrar por completo escuche su gemido de satisfacción, eso me lleno por completo, por fin estamos juntos y nos estamos amando.



-Gee… se siente tan bien estar dentro tuyo amor, me gusta mucho…



Frank comenzó con el vaivén. Me sentía extasiado, me llenaba por completo, me daba mi dosis justa de placer y excitación, era perfecto, sus manos acariciando mi espalda y mis glúteos. Sus gemidos, su voz repitiendo mi nombre… si mi nombre… por primera vez grita y gime mi nombre en la cama… nada de Señor Way.



-Oh si Frank… si amor dame mas, mas, mas…. ¡¡¡¡Ahhh Frank!!!!



-Oh Gee…. Geeeee… espérame ya no aguanto.



Se quedo dentro de mí pero no se movía, estaba controlándose, controlando su eyaculación. Solo oía su respiración agitada, nada más.



-¿Frank?



-Ya casi estoy… ¿quiere cambiar? o sea... ¿Quiere venir arriba?



-Por supuesto, eso no se pregunta.



Frank se recostó en la cama y yo me ubique a horcajadas sobre el. Esta vez la penetración costo menos y en un segundo me sentía disfrutando su miembro entrar y salir de mi con un ritmo placenteramente embriagador.



-¡¡¡Oh por Dios Gee!!! Esto es… es increíble amor… ¿Te gusta?



-Si… aaahh… Mmmm… Frank, te amo, te amo, te amo, te amo………



Los rebotes eran mas fuertes, mas constantes, el tomo mi miembro y comenzó a frotarlo, realmente la combinación que hacia y el sincronizado movimiento me hacían ahogarme en placer, ese placer que solo mi Frankie me puede dar. Nos mirábamos fijo, ambos estábamos con nuestras boca entre abiertas gimiendo a mas no poder, no existe una imagen mas perfecta que mi Frankie gimiendo de placer, todo transpirado, explorando mi cuerpo por completo, amándome… nada podría ser mas perfecto.



-Oh Gee ya llego… me vengo…



-¡¡¡¡Oh Frank!!!!



Ambos acabamos en el mismo instante, caí rendido al lado de Frank, apoye mi cabeza en su pecho el me abrazo y me dio un beso en mi frente.



Nuestras respiraciones estaban agitadas, veía atentamente su pecho bajar y subir al ritmo de su respiración, su boca estaba seca a causa de los constantes gemidos y jadeos, me sentía pleno, feliz… Frank acaba de hacerme suyo, conoció mi cuerpo a la perfección, Frankie acaba de conocer cada rincón de mi anatomía y fue sensual, lujurioso y muy excitante.



-¿Le gusto Sr. Way?



-Estuviste maravilloso… pero ¿Por qué me dices Sr. Way? Si hasta hace un rato de decías Gee…



-Duerma… descanse… que esto todavía no acabo.



Lo mire al instante… -¿No acabo? Discúlpame pequeño….



-¿Ya descanso? Viejito…



-Si… y Frank soy vampiro tengo mas resistencia que tú…



-Bueno si usted quiere competir a ver quien tiene mas resistencia…



Frank tomo nuevamente la venda y me la puso en los ojos.



-Frank, no vale repetir juegos… este lo hice yo en nuestra primera vez… ¿Dónde estas amor? – Dije tanteando el aire.



-Escuche mi voz… sígala… - Me levante de la cama con mucho cuidado y procedí a buscar a Frank con mis ojos vendados. -búsqueme… ¡no! Para el otro lado.



-Frank… cuando te agarre me vas a pedir por favor que pare…



-No, no lo haré…



-Quieres apostar… crees que no te daré tanto placer…



-Le creo que me dará muchísimo placer, hasta que llegue un momento en el que me quede sin aire, que sienta mi cuerpo hirviendo, que la audición se desvanezca para darle mas sentido al tacto, que no exista nada… solo usted y yo amándonos… nuestras respiraciones agitadas, nuestros constantes gemidos, nuestros cuerpos resbalando por la transpiración, sus manos recorriéndome y haciéndome estremecer a cada centímetro, sus besos que me dejan marcas de fuego gravadas en mi piel, su miembro llegando al fondo de mi ser haciéndome explotar por completo, si, le creo, pero no le pediré que pare… le pediré mas, mas, mas… hasta que muera de tanto placer.



Mierda, que me esta calentando con todo lo que me esta diciendo, cuando lo agarre se quedara sin voz de tanto gritar con lujuria mi nombre…



-¡Te encontré!



-No te quites las vendas… prueba esto. – Frank tomo mi mentón y lo dirigió hacia abajo. – Saca la lengua… - Procedí con la orden y pronto pude sentir esa exquisita sustancia empapando mi lengua, en un principio me excito de sobre manera, pero luego me quite la venda y dirigí mi mirada a la bandeja con comida que había dejado Liam, mire la mano de Frank y ahí estaba el cuchillo.



Frank se encontraba tirado en el sillón, con el cuchillo se hizo pequeños cortes en su abdomen.



-Beba mi sangre… - Dijo mirándome fijo.



-Frank… ¿Qué has hecho? Toma ponte la venda… - Dije estirando mi mano para darle la venda.



El la tomo y la arrojo al piso. –Beba mi sangre. –Dijo serio y desafiante



-Frank… creo que estoy siendo una mala influencia para ti…



Se levanto del sillón me tomo de la nuca y me beso apasionadamente. Me llevo hasta el sillón y me empujo haciéndome caer en el.. Debido al fuerte beso que nos dimos mi abdomen se mancho con su sangre… el procedió a limpiar mi abdomen con su lengua.



-Frank, ¿Esta seguro que quieres esto? ¿No tienes miedo que pierda el control?



-No. Confió plenamente en usted…



Tomo nuevamente el cuchillo y procedió a hacerse un corte en su mano, luego comenzó a masajear su miembro con su mano ensangrentada. Yo miraba atónito toda la escena. Como es que mi Frankie paso de ser ese niño inocente a tremendo depredador.



No podía soportarlo mis dos vicios en una misma escena… sexo y sangre. Ya no aguantaba mas, su aroma me embriagaba, su sangre me atraía al igual que su miembro erecto lleno de este liquido rojizo, el me miraba lujurioso, como invitándome a devorarlo por completo, él estaba realmente muy excitado y no lo dejaría con las ganas. Me abalance fuertemente sobre él cayendo ambos al piso.



-¡Ouch! – Su cabeza golpeo contra el piso.



-Lo lamento… - dije al instante.



Tome su miembro que se encontraba manchado con su sangre.



-Gee… - el me paro al instante. –Solo… solo… ten cuidado con los colmillos… - Dijo algo preocupado.



-No te preocupes Frankie no te lastimaré…



Introduje su miembro en mi boca y comencé a succionarlo, el sabor de su sangre era exquisito, me enloquecía, pero debía controlarme, no quería terminar dañando a mi pequeño. Saboreaba cada centímetro de su miembro y él se encontraba gimiendo y revolviéndose de placer. Su miembro ya estaba limpio de sangre se la había quitado con muchas ganas, pero su pecho y abdomen si lo estaban, ya que mientras le practicaba uno de mis mejores orales Frank se refregó con su mano ensangrentada en estos lugares, así que seguí limpiando su cuerpito con mi lengua, dedique mas atención en el abdomen dado que seguían los hilos de sangre debidos a las pequeñas cortaduras que se produjo en esta zona, así que succione hasta la mas mínima gota. Cuando llegue a su pecho él me tomo fuertemente del cabello haciéndome echar mi cabeza hacia atrás, me lleno la cara de sangre y posteriormente comenzó a lamerla, cuando termino de lamer mi cara yo lo empuje haciéndolo recostarse completamente en el piso, tome una sus piernas y la coloque en mi hombro, lo penetre de una y Frank tiro su cabeza hacia atrás cerrando sus ojos y emitiendo un fuerte y profundo gemido que me hizo estremecer por completo, las embestidas fueron bruscas y lujuriosas, Frank me extendió su mano ensangrentada para que bebiera su sangre y así lo hice, él con su otra mano comenzó a masturbarse. Entraba y salía de él reiteradas veces con un ritmo que hacia que ambos nos estemos ahogando del placer, de la lujuria, del deseo. Frank mordía su labio inferior mientras yo bebía su sangre, eso parecía excitarnos a ambos. Frank parecía estar en su pleno momento, esta a punto de llegar al orgasmo. Tome la venda y la enrede en el cuello de Frank para luego comenzar a ejercer un poco de presión en su cuello. Aumente el ritmo de mis envestidas y el lo aumento en su masturbación. Frank se estaba ahogando en placer y lo estaba ahogando con la venda. Pronto llego mi orgasmo y unos segundos después el de Frank, caí rendido a su lado.



Estaba completamente relajado, había tenido el mejor sexo de mi vida, con el amor de mi vida, estaba tratando de regularizar mi respiración y lo mire, el no se movía, vi la venda en su cuello y ahí me di cuenta que él es humano. Me asuste. Lo levante de un brazo haciéndolo sentar.



-Señor Way, acabo de tener el mejor orgasmo de mi vida me puede dejar descansar un poco.



Me tranquilice nuevamente, tome la venda y envolví su mano en ella, lo tome en brazos y lo lleve a la cama, me acosté a su lado y nos dormimos abrazados.



La mañana siguiente me desperté y lo primero que vi fueron sus ojos, estos brillaban, me dedico una sonrisa dulce, yo lo bese con ternura.



-Frankie te amo tanto…



-Yo también lo amo… ahora esta preparado.



-¿Otra vez?



-No tonto… esta preparado para la venganza. Recuperaremos a mi padre y a nuestra hija.



-Claro, venganza es mi segundo nombre.



-Señor Way… me pondré de novio con Ana.



-¿¡QUE!? – Respondí al instante…



-Le haré creer que la amo… me ganare su confianza, cuando crea que ha ganado, cuando este cegada por la venganza hacia usted la matare como a un insecto… usted encárguese de Kuzlak.



¡Maldición! Si que cree un monstruo… pero debo admitir que el plan es genial.
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Lord-IERO
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Re: Blood - actualizado capitulos del 15 al 20 05/01/2012

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