Esa bella mirada avellanada | Frerard | Capítulos 2 y 3 | 01/julio/2012

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Esa bella mirada avellanada | Frerard | Capítulos 2 y 3 | 01/julio/2012

Mensaje  ¡KandQu~ el Dom Jun 24, 2012 1:18 am

Título: ''Esa bella mirada avellanada''.
Autor/a: ¡KandQu~ (Mel Aguirre).
Clasificación: PG - 13
Género: Drama, Romance.
Advertencias: AU = Universos Alternos, lenguaje un poco vulgar, y... esas cosas.
Parejas: Principalmente Frank/Gerard, y Mikey/Bob, pero esta sera menos frecuente, ya que soy muy adicta al Frerard...

PRÓLOGO


Y ahí estaba yo, viendo desde la mesa que había escogido al entrar a ese café a ese chico que me había cautivado por completo desde la primera vez que lo vi. Sentado en un pequeño banquillo arriba del escenario con su guitarra en manos para así sacar las mas gloriosas notas que mis oídos pudieron escuchar en años, pero... en este momento no me importa recordar cuanto, solo quiero escucharle tocar su guitarra...
Ese chico que, mientras toca su amado instrumento, mira a un punto indefinido en la pared (o en el techo, no tengo idea) de ese local donde varios chicos y chicas van a pasar el rato; fue el que me atrapo con solo una mirada, una hermosa e hipnotizante mirada color avellana; el que con su sonrisa me dejo embobado, claro, por así decirlo; el que, con toda seguridad, puedo decir que es mi mejor amigo, que con el tiempo se fue ganando mi cariño, mi amistad, hasta que por fin se gano lo mas importante: mi amor.



Capitulo 1


Como todos los días, mi despertador suena insistentemente para levantarme después de un rato para ir a la escuela.
La escuela, ¿que les puedo contar de ella? Bueno, solo una cosa... ¡es una mierda!
¿Quieren saber por que? Simple... porque de lunes a viernes (Obviamente) tengo que levantarme a las 5:30 a.m. para darme un (nada relajante) baño, desayunar con mi (sumamente molesto) hermano y esperar al endemoniado autobús para que me lleve a la preparatoria.

Lo se, es raro que un muchacho como yo se tenga que ir en autobús teniendo padres que lo pueden llevar, ¡pero no!
Según ellos, no me pueden llevar porque deben descansar e infinidades de cosas mas.

Bueno, creo que no me he presentado con ustedes, que maleducado soy...
Mi nombre es Gerard Way, tengo 17 años, soy homosexual declarado, y lo se, que directo soy, pero... ¿que podemos hacer?
Bien, vivo con mis padres Donna y Donald, mi hermano Michael y mi gato; bueno, no... no tengo gato, solo quiero parecer un poco mas interesante.

...mejor continuo narrando...

Después de una ducha rápida (y repito, NADA RELAJANTE) fui a desayunar (mejor dicho: beber un miserable vaso de leche) y tuve una charla rutinaria con mi hermano.

- Y dime, Gerard... - Decía mi hermano mientras tenia en sus manos su taza de café humeante, y hablando de eso, ¿que no es un poco chico como para andar tomando café? - ,¿que harás hoy?

- No se, Mikey. Acabo de despertarme como para andar planeando salidas y esas cosas... - Conteste. - ¿Y tu? ¿Tienes algo en mente? Recuerda que no podemos ir a tirarnos de borrachos un lunes por la noche ya que somos el futuro del país y debemos ir a la escuela.

Mi pequeño hermano no pudo evitar reír. - Ay, Gerito - ¡Como odio que me diga así! ¡Y lo sabe el cabrón! - , no tienes remedio. - Dicho esto, me regalo una sonrisa.

- Meh...

Luego de unos minutos de silencio, escuchamos el claxon del autobús llamándonos... bueno, solo a mi, ya que a Mikey se lo lleva mi madre en su auto una hora después, ¡desgraciado nerd!
A el se lo llevan a la secundaria en el auto mientras que yo tengo que soportar a todos esos pendejos que también van en el autobús todos los días.

Bien, me exalte un poco...

Me despedí de mi hermano como todos los días: ''Bueno, me voy. Dale una patada en el trasero a Donna de mi parte por no llevarme...'', y salí de la comodidad de mi casa para subir al maldito transporte escolar (ya me canse de decir autobús, y lo sigo diciendo) y buscar un lugar en donde sentarme.
A lo lejos pude distinguir un afro, ¡claro! El afro de mi queridisimo Raymond Toro (con el cual me ubico para encontrar lugar disponible).

- Si no fuera por tu hermoso afro, yo seria un maldito desubicado, créeme... - Le decía a mi amigo después de haberme sentado a su lado en los asientos de atrás.

- Me lo cortare algún día, ya veras. - Dicho eso, ambos reímos.

Llevo mucho de conocer a Ray, siempre fuimos grandes amigos, el siempre estuvo conmigo en los buenos y malos momentos, nunca me abandono... Y la verdad no se que haría sin el.

Después de risas y platicas estúpidas, llegamos al colegio; simplemente no quería mencionar que iba en uno para que no me tacharan de presumido, pero se me salio.
Bajamos del endemoniado autobús y entramos, como siempre, casilleros, casilleros y mas casilleros, a veces me mareo de verlos.
Caminamos hasta el mio, que por suerte y por pura coincidencia estaba junto al de Ray.

Ya que no tengo nada mas que decir hasta ahora, les dire lo que mas odio de los pasillos de la escuela, que pasen los mocosos de la secundaria para luego ser victimas de los grandulones y terminen siendo azotados en el piso u otros lugares...

Bien, creo que si había mas que decir después...

Vimos a dos o tres parejas conformadas por ''Victima/bravucón'' (como me gusta llamarles) en ese maldito pasillo. Seguimos caminando, ya ni nos sorprendía ver como los imbéciles que se quieren sentir ''superiores'' les quitaban el dinero a los mas chicos; y lo se, somos malos, pero no de la forma en la que pasamos la vida golpeando a los demas y quitando el dinero de sus almuerzos.

Faltaban unos minutos para que sonara el timbre para entrar a clases...
Aprovechamos el tiempo que nos quedaba para dar un rápido recorrido por los demas pasillos hasta que llegamos a los de secundaria, nada del otro mundo, y raro fue con lo que me tope en ese momento...




¡Hola, adictas al Frerard!
Como verán, estaré publicando dos historias aquí...
Esta la acabo de empezar hace poco, la otra ya va mas adelantada...
Espero que les este gustando, pronto actualizare, tranquilas...
Acepto cualquier critica, comentario, lo que sea Smile

...see ya!

Xo. Mel


Última edición por ¡KandQu~ el Dom Jul 01, 2012 6:40 pm, editado 1 vez
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Re: Esa bella mirada avellanada | Frerard | Capítulos 2 y 3 | 01/julio/2012

Mensaje  Mcr-Frerard el Dom Jun 24, 2012 10:29 pm

hola y bienvenida al foro
*-*

no se porque pero me encanta la actitud de gerard *-*
lo ame

bien, espero que esa persona con la que se encontro gee sea esa que estoy pensando *O*

ame tu fic

siguelo pronto zi

cuidate mucho

nos leemos en el sig

xoxo

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Esa bella mirada avellanada | Frerard | Capítulos 2 y 3 | 01/julio/2012

Mensaje  ¡KandQu~ el Dom Jul 01, 2012 6:39 pm

Capítulo 2

Dos grandulones estaban golpeando a un niño de al menos 13/14 años en el estómago.
No se porque, pero algo dentro de mi me dijo que lo ayudara, este chico tenia algo especial, ademas de ser mas pequeño de lo normal...

No lo pensé más y arrastré a Ray conmigo hasta donde estaban esos dos bravucones.

- ¡Hey! - Exclamó Ray mientras intentaba zafarse de mi agarre. - ,¿qué haces, imbécil? Vayámonos de aquí... - Esto lo había dicho en un susurro.

- No - Conteste sin siquiera mirarlo. - , voy a ayudar al chico...

Y no dijo nada más. Nos detuvimos cuando estábamos lo suficientemente cerca de ellos cuando lo vi bien: cabello negro y un poco largo, una hermosa y redonda nariz, mejillas las cuales dan ganas de pellizcar (lo se, eso sonó muy cursi) y unos carnosos labios los cuales... ¡estaban sangrando!
Mierda, me fui por un momento... pero, ese chico se veía tan indefenso, tirado en el frío piso del pasillo y siendo golpeado por esos tipos. Esto no se quedaría así...

Carraspeé un poco la garganta para así, recibir la atención de esos dos pendejos. Uno de ellos se volteo para verme con los ojos bien abiertos (por no decir que casi se salen de sus cuencas) y con la boca igual.
Por un momento me pregunte: ''¿Pues que tengo para que me mire así?''.
Y recordé que ellos son de secundaria y yo de preparatoria, o sea... soy mas alto que el...
El otro bastardo seguía dándole patadas en el abdomen, eso si que me enfureció.

Creo que después de darse cuenta de la ausencia de su compañero, detuvo su acción para también voltear a verme. Bien, ya tenia su atención.

- ¿¡Pero que les hizo este pobre chico para que lo tengan así!? - Mi tono de voz fue más fuerte de lo que pensé, de verdad que estaba enojado.

- ¿Tu que crees? - Dicho esto, el chico que dejo de golpearlo al ultimo le propino otra patada mucho mas fuerte en el abdomen.

Luego de ese duro golpe, escuche como el chico empezó a gemir de dolor, pronto esos quejidos hicieron un ''crack'' en mi cabeza y me abalance sobre el imbécil aquel.

- ¡Gerard! ¡Ya basta! ¡Déjalo! - Hablo mi querido amigo Ray mientras me tomaba de los hombros. Juro que si no fuera por el, yo ya estuviera preso por todas las estupideces que cometo, pero ahora no me detendría.

- ¡Ray! Mira a ese chico, ¿tu que harías si me vieras así? - Okay, ese no fue un buen ejemplo para que me soltara.

Mi amigo solo se limito a suspirar y soltarme.

- Miren, sera mejor que dejen al chico o si no... - Pero ya no pude decir mas, pues fui interrumpido por una gruesa voz que reconocí al instante.

- ¿...o si no que, señor Way? - Era el Director, ¡santa mierda!

Ese maldito viejo... digo, Director, me conoce desde que entre a la secundaria, y no por ser de los nerds mataditos, si no por ser un rebelde de primera, según las palabras del Director...
Y creo que esto no se pondrá bien.

En primera, porque los dos bravucones salieron corriendo, y en segunda, el director me va a culpar por haber golpeado al niño, el cual, seguía tirado y escupiendo sangre, ¡maldición!

- ¿...y bien, señor Way? ¿No piensa contestar? - Creo que lo empecé a impacientar ya que su tono de voz sonó más fuerte.

- ...nada, señor Director.

Si, le tengo un poco de miedo al director, ¿y qué?

- Bien... Way, Toro; vengan conmigo...

- ¿Y que pasará con el chico?

- Ahorita alguien se lo llevara a la enfermería, por mientras usted...

- No, claro que no... yo lo llevaré... - Me ofrecí.

- Bien, por mientras, el señor Toro me acompañara a la dirección para decirme lo que realmente paso.

Ray se quedo estático en su lugar, ¡como odia la dirección! ¡Demonios! Lo metí en un gran lío, pero... nosotros no tuvimos la culpa. El Director lo llevo casi arrastrando hasta su oficina, pobre, tendré que disculparme con el...

Por mi parte, tuve que levantar al chico porque se veía muy débil como para levantarse. Llegamos a la enfermería y la señora de ahí le puso unas cuantas vendas y le dio unas pastillas para que se le pasara el dolor muscular.
La enfermera se fue dejándome solo con aquel chico, tenia agachada la cabeza, por lo que nunca pude ver sus ojos.

Después de un eterno e incómodo silencio, dijo:

- ...gracias. - Fue un susurro apenas audible, pero alcance a escucharlo.

- ¿Por qué? - Pregunte, aunque la respuesta era más que obvia.

- Por salvarme de esos tipos, siempre me golpean y no hay nadie que me defienda. - Levanto un poco la mirada, dejándome ver unos hermosos e hipnotizantes ojos color avellana, definitivamente, desde ese día, ese seria mi color favorito.

- Ah, pues... - Dije saliendo de mi trance. - ...por nada.

Ambos sonreímos, ¡maldito cabrón! Todo en el era perfectísimo, hasta su sonrisa...

- Y... ¿cómo te llamas? - Le pregunté, de verdad quería saber su nombre.

- Frank... Frank Iero... - Sonrió ampliamente. - ¿Y tu?

- Gerard Way... - También sonreí.

Nunca creí que ese chico me cambiaría la vida...



Capítulo 3

Frank y yo no tardamos mucho hablando en la enfermería, solo nos presentamos, dijimos nuestros nombres y los grados en los que íbamos; me sorprendió que me dijera que iba en 3ero. de secundaria, ya que se veía de 1ero.
Bueno, como dije, no dijimos muchas cosas ya que sonó el timbre para avisar que era hora del receso.

Nos despedimos y el de nuevo me dio las gracias por haberlo ayudado, y le dije de que si esos pendejos le volvían a hacer algo, me dijera. Me fui a la cafetería para checar lo que comeríamos hoy; genial, pizza, definitivamente, ¡hoy es mi día!

Es raro que un chico de preparatoria se encariñe muy pronto con uno de secundaria, bueno, en mi caso lo es, pero... es que ese chico tiene algo especial, no se; su carita, su naricita, sus labios, sus ojos avellanados... y me puedo imaginar tenerlo en mis brazos, desnudo, gimiendo mi nombre, y mejor ahí le paro porque no quiero tener una erección en plena cafetería porque, de verdad, no es nada lindo.

Bueno, después de haberme comido unas 4 pizzas (lo se, que pocas me comí) vi como se acercaba a mi mesa Ray.

- ¡Hey! - Lo saludé. - ¿No vas a comer pizza? ¡Esta riquísima!

- ¿No piensas preguntarme como me fue con el Director? - Frunció levemente el ceño.

Mierda, tiene razón, yo lo deje con ese maldito viejo cascarrabias mientras me quedaba con el enano, pobre Ray, juro que si vuelvo a hacerle algo así, dejo que me arranque las bolas.

- Oh, si... Siento haberte dejado solo con el vejete ese... - Me disculpe sincero.

- Bueno, eso no era lo que quería escuchar en ese momento, pero esta bien, te perdono... - Y me dedicó una de sus tantas sonrisas.

Ay, Ray, yo nunca podría estar enojado con el ni el conmigo.

- Y dime, ¿cómo te fue en la oficina del Director? - Pregunté.

- Pues, más o menos. Ya sabes que me caga ir a la dirección. El Director me preguntó sobre lo que había pasado en ese pasillo, le dije la verdad, que esos dos estaban golpeando al chico y que tu y yo fuimos a defenderlo, no hubo golpes, ni insultos (bueno, solo unos pocos), lo único que necesitaría es al chico que llevaste a la enfermería para que el mismo diga lo que pasó.

Genial, vería al chico lindo de nuevo, ¡mi día no se podía poner mejor!

Mi amigo y yo duramos todo el receso hablando de, nuestras ya acostumbradas, estupideces hasta que sono, nuevamente, el timbre para regresar a clases.

*

Ya estaba apunto de salir de mi ultima clase, y como siempre, me la pase dormido; siempre era igual, yo me dormía y en eso, Ray anotaba todo lo que decía el maestro para luego explicármelo.

Faltaban unos 5 minutos para que sonara la campana y a mi, la verdad se me hacían eternos los desgraciados. Observaba como el profesor revisaba unos trabajos para otra clase, claro, para matar el tiempo. Lo único que me quedaba hacer para que el tiempo (5 minutos, que desesperado soy) se fuera mas rápido, era pensar en ese chico de mirada hermosa.

Después de esos endemoniados minutos, sonó el timbre y como todos los días, mis compañeros salieron desordenadamente del aula. Ray y yo siempre eramos los últimos en salir para evitar ser empujados y esas mierdas. Pero esta vez teníamos que buscar al chico ese para avisarle que tenia un pendiente con el Director.

Salimos y ahí estaba, sentado en las escaleras de la entrada, mirando hacia la nada, de verdad que se veía hermoso...

- Oye, Gerard... - Me dijo Ray sacándome de mis pensamientos. - , tengo unos asuntos con mi mamá y no me podré ir contigo hoy, lo siento.

Bueno, así podré estar un rato con el tal Frank.

- Uhm... esta bien, tu no te preocupes. - Puse una mano en su hombro. - Nos vemos mañana. - Quité mi mano.

- Claro. - Me sonrió y vi como se alejaba.

Bien, ahora tenía que ir con Frank.

Camine lo poco que me quedaba para llegar hasta donde el estaba sentado. Seguía viendo a un punto indefinido de no-se-donde. Carraspeé un poco la garganta para que así se diera cuenta de mi presencia. Volteo a verme y rápidamente sonrió, ¡maldición! Contrólate, Gerard; me decía a mi mismo por verme hipnotizado por esa jodida sonrisa suya.

- H-Hola, Frank... - Okay, no estaba en mis planes tartamudear, debí verme como un completo imbécil. - ¿Puedo sentarme?

- Hola, Gee... - 'Gee', que lindo sonaba eso saliendo de sus labios. - ¡Claro, siéntate! - Palmeó el lugar al lado de el para indicarme que me sentara ahí, y así lo hice.

- Mi amigo Ray me dijo de que el Director desea hablar contigo mañana.

. Oh, esta bien... - Me sonrió.

- Dime una cosa, ¿sabes los nombres de los tipos que te golpearon?

- Si; Jared J. Leto y Billie J. Armstrong.

- Oh, entonces eso hará más fáciles las cosas.

- Exacto, solo le digo al Director lo que me hicieron realmente y los nombres, los localiza y listo, problema resuelto...

- ¿Te puedo preguntar otra cosa?

- Adelante...

- ¿Quién más, aparte de esos dos tipos, te molesta? - No me importaba tener que romperle la cara a media escuela para que dejarán al chico en paz.

- Nadie más, solo ellos... - Contestó seguro.

- Bien... Oye, ¿donde vives? Te puedo acompañar a tu casa...

-A unas calles de aquí, vamos... - Se levantó y enseguida imité su acción.

Caminamos unas cuantas calles, hasta llegar a una que se parecía a la mía; sinceramente no le estaba prestando atención al camino, solo podía observar a ese pequeño caminar.

Por fin habíamos llegado a su casa, era muy bonita, por cierto.

- Bien, ya me tengo que ir, espero verte mañana, Frank...

- Y me veras, en la oficina del Director... - Y me regaló una de sus hermosísimas sonrisas.

- Oye, antes... de que te vayas... ¿puedo preguntarte algo? - Lo noté un poco nervioso.

- Ya lo estas haciendo, ¿no?

- ¡No! Es... otra cosa... ¿qué si... podríamos ser... amigos? - Un intenso sonrojo se apoderó de sus mejillas, cosa que a mi me pareció por demás tierna. Rápidamente, agachó la cabeza.

- ¡Pero por supuesto que si! - Dije alegremente.

- Bien, gracias... - Volvió a levantar la cabeza para verme a los ojos y pude notar cierto brillo en ellos. Extendió su mano esperando a que la estrechara para sellar el pacto.

La estreché y luego dije: - Bien, ahora si, me debo ir, ¡hasta mañana, Frank!

Después de despedirme de Frank me había dado cuenta de una sola cosa...

¡...Frank vivía en la misma calle que yo y ni siquiera me di cuenta!

...por la... mismísima... mierda...

Bueno, habrá más tiempo para lamentarme en la comodidad de mi casa. Seguí caminando hasta llegar a la puerta de mi casa.

Entre y agradecí a Dios de que mi hermano no estuviese, y no es que no lo quiera, simplemente no quiero hablar con nadie, solo quiero estar encerrado en mi cuarto para dormirme TODA la tarde.

Estaba a punto de subir las escaleras cuando escuche la voz de mi madre llamándome.

- Oh, Gee... creí que te ibas a la casa de tu amigo... ya que llegaste más tarde de lo común...

- Si, es que acompañe a un amigo a su casa y charlamos un rato, ya sabes...

- Bien, y... ¿no quieres comer nada?

- Nada, mamá. estoy bien, pero gracias de todos modos...

Subí las escaleras y cuando llegue a mi habitación cerré la puerta con seguro y me recosté en mi cama. Eran apenas las 4:00 de la tarde, muy temprano para irse a dormir, pero tenia mucho sueño...
En un momento, Frank apareció en mis pensamientos una vez más, hasta que me dormí.




¡Hola!
Bueno, emm... espero que les guste(:
Y quisiera agradecer a Mcr-Frerard por la bienvenida al foro(:

Xo. Mel
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¡KandQu~

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Re: Esa bella mirada avellanada | Frerard | Capítulos 2 y 3 | 01/julio/2012

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